EL DESARROLLO DE UNA ECONOMÍA MEDIOAMBIENTAL

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 13-10-2008 en General. Comentarios (0)

Para el gran público las políticas medioambientales son medidas que realizan los estados como parte de cierto “Buenismo” de la política Occidental. Son políticas caras, hechas cara a la galería y a ciertos grupos ecologistas, en las que los políticos muestran su cara mas amable, sirviéndoles como excusa para hacer soflamas sentimentalistas en pos de un futuro verde y en paz.

Esta visión generalizada (incluso aumentada por muchos empresarios que consideran las leyes medioambientales como una fuente de gasto innecesario) que tiene la sociedad no se corresponde en absoluto con la realidad y debería hacerse un esfuerzo para intentar cambiarla. Lo cierto es que el medioambiente está empezando a ser, y será en el futuro, un factor clave para el desarrollo económico de todas las sociedades industriales. No es cuestión de ponerse apocalíptico, y pronosticar la escasez de los combustibles fósiles en breve plazo, o hablar de un cambio climático que arrasará la tierra. Es cuestión de un cálculo económico.

Las sociedades industriales necesitan materias primas para seguir funcionando. Desde el petróleo hasta los metales, hay una infinidad de materias que tienen que ser mayormente importadas de terceros países, condicionando la economía a factores externos. Se oye mucho hablar de la auto suficiencia energética (de esto habla mucho Mc Cain, por ejemplo), generalmente para apoyar una vuelta a la construcción de centrales nucleares, o para la perforación de nuevos pozos petrolíferos, pero el mismo argumento se puede utilizar para el apoyo de las energías renovables, incidiendo en un factor, que son energías “nacionales”, sin dependencia del extranjero.

Quizá estaría bien puntualizar. No se trata de gastar dinero en energías que no sean eficientes. Se trataría de una inversión, que se volvería rentable en cuanto el precio de los combustibles fósiles subiese un poco más. Pero quizá más importante que eso es un gasto fuerte en I+D+i para búsqueda de energías y modelos adecuados en función de las características naturales de cada zona.

Lo que es aplicable a la energía, lo es también a las materias primas. Cada país occidental tiene una cantidad de materias primas enorme en su territorio. La mayoría en vertederos y mucha en el propio mercado circulando en sus distintas formas. De poder realizar un ciclo eficiente con ellas, los países serían prácticamente autosuficientes en estas materias. Y hablamos de materias importantísimas para nuestra industria: Plástico, madera, metales, papel y cartón, etc. Por no hablar de la biomasa. Pero para poder realizar este ciclo con las mínimas pérdidas se debe hacer una inversión importantísima y atacar muchos frentes, desde el tecnológico, de las ayudas de I+D+i, el legal, etc.

Enfrentarse a las políticas medioambientales como una inversión creo que es lo más sensato. Lo que no es rentable hoy lo será previsiblemente en breves años. Y entonces quien tenga el sistema de autosuficiencia medioambiental más avanzado será quien menos sufra.

De todos modos nos podríamos preguntar si un sistema tan avanzado sería posible bajo el modelo de economía capitalista que existe actualmente. La gestión medioambiental implica planificación, palabra maldita para la actual economía, pero absolutamente necesaria cuando de una vez nos demos cuenta que no todo es permisible con tal de que aumente el PIB. Una cierta planificación económica será fundamental si se quiere realizar un sistema integral de gestión de recursos a nivel nacional, europeo o mundial.

Porque al final, la única realidad es aquella frase india que dice que cuando se sequen los ríos y no tengas nada que comer, te darás cuenta de lo poco que vale el dinero.