EL PUJOLISMO DE ESQUERRA REPUBLICANA

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 24-08-2009 en General. Comentarios (0)

 

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Los dirigentes de ERC están armando follón últimamente en previsión de una sentencia no del todo favorable al estatuto de Cataluña que lo recorte parcialmente. Han decidido, en vista de la poca independencia política de la justicia, que la presión popular es la mejor manera para condicionar a la justicia.

Adicionalmente, el portavoz en el congreso de ERC, Joan Ridao, ha amenazado con que una sentencia que recorte el estatut supondría una mayor desafección de los catalanes hacia lo que ellos llaman, usando la antigua forma franquista, el estado Español.

 

No es una estrategia nueva, ni propia de Cataluña ni de España. El candidato opositor en Afganistan, Abdullah Abdullah, ha optado por una estrategia parecida. En previsión de un fraude electoral, Abdullah lo anuncia preventivamente, y avisa que montará un cisma como Karzai gane en primera vuelta.

Parece claro que Abdullah sabe que los resultados en Afganistan van a ser fabricados, por lo que simplemente hace presión para que los fabriquen más acorde a lo que él quiere. Cosas de los países con democracias aparentes y poco creíbles.

En cierta manera, ERC está haciendo lo mismo. No confiando en la independencia de la justicia, hace presión para que le fabriquen una sentencia que les guste. El problema aquí es que, por muy desprestigiada que esté la independencia de la justicia, España no es Afganistan por mucho que a los dirigentes de ERC les gustaría que así fuese.

 

Parece increible que ERC esté tan preocupada por el estatut cuando votó en contra. Si llegan a votar a favor me imagino al señor Carod crucificado cual Jesucristo en la puerta del tribunal constitucional. Pero eso es parte de la política enfermizamente victimista que tienen estos partidos nacionalistas. 

Porque, en el fondo, es el enfrentamiento, la desconfianza, los excesos verbales anticatalanes y los ataques lo que hace crecer a este tipo de partidos. Ellos necesitan la confrontación, necesitan germinar el odio para sobrevivir y crecer.  Y aquí cuentan con aliados fieles, que son aquellos que, a nivel nacional, necesitan de los excesos del nacionalismo catalán para crear otro sentimiento opuesto de anticatalanismo, y sacar de él réditos electorales.

 

Aunque ERC declare que no es un partido nacionalista, si no independentista*, la verdad es que el nacionalismo es obvio y absoluto en el caso de este partido. Es más, ERC se ha convertido, directamente y desde que tiene responsabilidades políticas importantes, en un partido Pujolista, aunque dialécticamente más radical.

Como Pujolismo se entiende aquella política de Jordi Pujol de vender su apoyo electoral a quien le diese prebendas a Cataluña, independientemente de que fuese aquello a lo que había que apoyar. Igual apoyaba a González que a Aznar, y hubiese apoyado a Anguita si le hubiese dado tres o cuatro competencias. Bajo la excusa de asegurar la gobernabilidad, el Sr. Pujol y su partido vendían cada diputado a precio de oro.

En el fondo la presencia de ERC en el gobierno catalán y su pacto con el PSOE a nivel nacional responden a ese Pujolismo que he comentado. Pero como ERC no tiene la experiencia política de CiU, ni su ascendente de ese inteligente y capaz empresariado Catalán experto en comercio y negociación, se pierde en excesos verbales y eso lleva a conformarse con menos prebendas, cuando CiU en su misma situación podría haber destripado a Zapatero perfectamente.

 

Desgraciadamente el Pujolismo no es algo que haya infectado solamente a ERC. En cierta manera, después de 25 años de liderazgo en Cataluña, el Pujolismo ha contagiado a todos los partidos catalanes en mayor o menor medida, incluso al PP. Todos quieren que Cataluña tenga más dinero, todos sienten que no tienen lo que merecen, todos sienten que el estado favorece a otras comunidades antes que a la suya.

Es más, el Pujolismo ha infectado al estado de las autonomías entero. Muchas personas creen que Pujol fue un gran político para Cataluña porque consiguió muchas cosas del gobierno central. Muchas comunidades querrían tener un Pujol, ya que entienden la política como la división de un pastel en que tu única preocupación es quedarte con la parte más grande.

La política de Camps en Valencia, por ejemplo, está llena de Pujolismo. Si que quitas la obediencia al PP nacional y esos tonos irrespetuosos y extremos de victimismo exacerbado, el esqueleto que queda es Pujolismo puro y duro. Lástima que sólo lo puedan aplicar con un gobierno del partido contrario en Madrid.

 

ERC ha pasado, desde su fundación, por varias etapas: Federalismo, antifranquismo, independentismo y Nacionalismo Pujolista, etapa en la que se encuentra ahora, aunque dialectalmente militando en la anterior. En el fondo, ha combinado lo peorcito de ambas tendencias, pero parece que esto le ha dado resultado, hasta ahora.

Preveo un descenso de ERC en los próximos años, a favor de CiU. El original finalmente prevalecerá, ya que cuando los catalanes que voten a ERC se convenzan que este partido jamás se la va a jugar por la independencia de forma clara, preferirán el original a la copia, por los mismos argumentos que usaba el otro día en el caso de Alarte.  

 

*Teóricamente el nacionalismo es una idea de construcción nacional considerando que ésta se tiene que basar en ciertas esencias superiores a la voluntad popular, como puede ser la raza, la cultura, la lengua, la religión, etc. La nación se construye sobre eso y no sobre una voluntad democrática. Esto convierte al nacionalismo en una idea profundamente conservadora, y por eso ERC, que se autodefine como izquierdista, evita el término y usa el de independentista.