LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

perez,

ARTURO PÉREZ REVERTE

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 18-03-2010 en General. Comentarios (13)

 

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Aprovechando la presentación del último libro de Pérez Reverte, El asedio, ambientado en el Cádiz liberal de la guerra de la independencia, me gustaría hablar un poco de este escritor.

Pérez Reverte es un escritor que gusta mucho, más todavía que por sus novelas y libros por sus columnas de opinión en prensa, que lleva publicando hace muchos en el suplemento dominical “el semanal”.

Ojo no estoy diciendo que sea un mal novelista, al contrario. Reverte tiene novelas muy conocidas y muy buenas, como el maestro de esgrima y el club de Dumas. También es el creador de Alatriste. Creo que es un autor muy prolífico y, como veis,  un autor muy volcado en la novela histórica. Y, personalmente, considero que sus juicios sobre los XVII, XVIII y XIX Españoles son bastante acertados.

 

Pérez Reverte fue también corresponsal de guerra durante muchos años, algo que es posible que le haya endurecido el carácter. Presentaba hace muchos años un programa en TVE sobre crímenes y tal, del que dimitió diciendo, directamente, que era “basura”.

En este tipo de situaciones nunca sabes lo que ha pasado, pero a mi las personas que no se casan con el poder, ni se aferran a un puesto y son capaces de pegar un portazo me producen mucho respeto.

Pero, como he dicho antes, querría destacar su faceta de “opinólogo”, sus artículos de opinión y sus juicios sobre la actualidad.

 

Conozco gente que es entusiasta de Pérez Reverte y de sus opiniones políticas. Recuerdo incluso que nuestra ilustre lectora Adelia, la catedrática, una vez reprodujo aquí un texto de Reverte con admiración. Creo que era un texto sobre educación que era muy crítico tanto con la derecha política como con la izquierda política, como es habitual en él.

Sin embargo a mi no me gustan nada las opiniones políticas de Pérez Reverte, voy a explicar por qué.

 

Realmente la característica que definen los textos políticos y de opinión de Reverte es la crítica, no la crítica como algo positivo, si no la crítica destructiva. Reverte es destructivo, arrea a derecha e izquierda sin contemplación ni favoritismo alguno.

Arturo parece ese tipo de personas que están contra el mundo, contra toda la política, deprimidos por el país en que viven, con sus compatriotas, con las esencias españolas. Desde ese planteamiento se sitúa en una posición superior, culturalmente superior, desde donde critica sin cuartel a todos, lo que sin duda para él será el reflejo de una posición independiente y políticamente incorrecta de la que se jacta.

 

Pérez Reverte destila soberbia en sus textos. Quizá desde la posición de un intelectual es difícil evitar cierto grado de soberbia, pero parece que Reverte no hace el más mínimo esfuerzo para contenerla, es más, creo que la potencia especialmente para hacerse “polémico”.

Pero la principal crítica que tengo hacia Reverte no es su soberbia, que al fin y al cabo es algo personal que no empaña la calidad de sus textos, si no su tendencia a la negatividad y la destrucción.

Reverte se comporta como un nihilista desencantado, una persona que no cree en nada positivo, en ninguna idea constructiva, en ninguna alternativa política; sin embargo si tiene muy claro quienes son los “malos” a los que hay que atacar, que la verdad parece que son la mayoría de los que pululan por la centralidad mediática.

 

Vivimos en un país que vive una dualidad muy curiosa. En parte no es crítico, sobre todo aplicado a la política y a ciertas realidades sociales (mucha gente es totalmente pasiva y se aferra a “su” partido y a su líder político como si fuese un Gurú). Pero por otro lado es profundamente criticón y egoísta. Los mismos que depositan una papeleta en la urna de forma acrítica luego exigen a los políticos que resuelvan todos sus problemas sin excepción.

Oír en un típico bar Español una conversación de política es verdaderamente revelador (y tristísimo), pues a la vez oirás la defensa a ultranza de “los tuyos”, la satanización de “los otros”, el volcado de la responsabilidad de muchos de tus problemas a “otros” y todo esto sazonado con grandes dosis de desconocimiento e ignorancia política y económica.

 

En un país totalmente acrítico se necesitan periodistas como Reverte. En un país totalmente criticón y egoísta se necesita otro perfil de periodistas, gentes que hagan a las personas comprometerse por una idea, un proyecto, una causa o cualquier cosa que genere un proyecto colectivo.

¿Qué tipo de periodista necesita España? En mi opinión, sobre todo desde hace un par de años, el factor “criticón” está más potenciado en los españoles que el acrítico. Obviamente esto es una cuestión de equilibrio. Tan malo es una cosa como la otra, y como los españoles oscilamos entre un extremo y el otro creo que eso habla bastante mal de nosotros y de nuestra cultura política como sociedad.

En este contexto, creo que no es el “estilo Reverte” el tipo de periodismo, el tipo de opinólogo generador de opinión, que necesitamos. La lectura de un artículo de Pérez Reverte lo que consigue es que la gente salga a la calle con su sentido de que la culpa es de los otros, de una casta de políticos, economistas y agentes sociales; potenciado y que tiene motivos para sentirse la víctima de una sociedad podrida.

 

Creo que es mucho más difícil ser ecuánime, ser capaz de proponer ideas, alternativas, comprometerte con nuevas ideas y causas; que ser la nueva “daga florentina”, como llamaban a Francisco Silvela.

Sin negar la integridad de Arturo Pérez Reverte y su innegable calidad como escritor, creo que no es un ejemplo a seguir como opinólogo. Si se multiplican los columnistas de este estilo le haremos un flaco servicio al país.

 

EL SER SUPERIOR

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 29-05-2009 en General. Comentarios (6)

 

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Como venían anunciando desde hace meses, don Florentino Pérez, el ser superior tal y como lo definió Butragueño, ya está aquí. Sin prácticamente hablar, sin necesidad de vender un proyecto, de debatir con nadie sobre nada. Por una especie de gracia divina, a Florentino Pérez se le sirve en bandeja de plata la presidencia del Real Madrid, cargo por el que muchísima gente de la élite económica de España mataría.

Podría parecer que han sido los propios socios del Real Madrid quienes han reclamado a gritos su vuelta, pero ¿Realmente es así? ¿Vuelve Florentino por demanda social? ¿Cómo es posible que no tenga ni rival en las elecciones? Quizá algunos piensen que Florentino es tan grande, que el madridismo lo desea, y tan adorado, que nadie se atreve a rivalizar con él…y eso es sin duda lo que quiere Florentino que piense la gente, pero la realidad de este personaje va mucho más allá.

 

Florentino Pérez llegó a la presidencia del Real Madrid en base a un proyecto de convertir al Real Madrid en un equipo de superestrellas. Venció a un presidente impresentable, aunque ganador de dos Champions Leagues, con el As bajo la manga del acuerdo con Figo. Durante su presidencia, el Madrid se convirtió en el equipo multimillonario que fichaba grandes estrellas sin sentido, cosa que le sirvió durante algún tiempo, pero acabó destrozando a ese equipo como era lógico. Pero más allá de la faceta deportiva de Florentino Pérez como presidente, me interesa más su faceta “política”.

Florentino Pérez, Ingeniero de Caminos, es un empresario muy importante de este país. No sé muy bien porqué, pero pensando mal diría que al tercer hijo del perfumero le valió de mucho su paso por la UCD y el ayuntamiento de Madrid. Por lo que se dice de él, tiene una extraordinaria habilidad para relacionarse en las altas esferas, y por eso llegó a presidente de ACS y a ser uno de los empresarios más influyentes de España.

En la época de los gobiernos de Aznar, en el palco del Bernabeu se hacían prácticamente consejos de ministros paralelos, puesto que casi todos los ministros más influyentes, y el propio presidente, iban ver los partidos del Madrid. Se puede pensar que Florentino es un empresario muy próximo al PP (Recordemos el “pelotazo” de la ciudad deportiva), pero eso no es del todo exacto, ya que mantiene excelentes relaciones con gente del PSOE y de los sindicatos.

De hecho, ese es el secreto de Florentino. Está a bien con todo el mundo. PP, PSOE, UGT… ¿Cómo es posible eso? Es evidente que cualquier empresario, por inteligencia y sentido de los negocios, querría estar a bien con todo el mundo, pero ninguno lo consigue, ¿Por qué Florentino sí?

Algo parecido ocurre con los medios de comunicación. De hecho, han sido los medios de comunicación los que han convertido a Florentino en presidente virtual del Madrid sin ni siquiera presentarse. La unanimidad es abrumadora, soviética. El único periodista que se opuso a florentino en su momento, José María García, cayó en desgracia de forma increíble, siendo el periodista deportivo más importante de España. Algo parecido le pasó a una de sus “enemigas”, la socialista Matilde Fernández, que desapareció del mapa junto con García, habiendo sido una de las candidatas a la secretaría general del PSOE junto con el propio Zapatero, José Bono y Rosa Díez. Fijaos la diferencia de presencia mediática y política actual entre Matilde Fernández y los demás.

Observando los hechos, no hay que ser zahorí para darse cuenta que aquí pasa algo raro. Ese señor, de modos suaves, correctos, apacibles, que nunca dice una palabra más alta que otra en un mundo tan propenso al fanatismo y a la barbaridad, ha conseguido que sus enemigos desaparezcan de la faz de la tierra, y parece haber conseguido la unanimidad democrática.

Sólo hay que ver la actitud de los medios de comunicación. Da igual que sea Prisa, Mediapro, Vocento o la conferencia episcopal; todos cantan loas a la figura de Florentino, comentan sus futuras intenciones de contratación: Villa, Cristiano Ronaldo, Kaká, Silva…y treinta y siete más. Como si lo hiciesen sin querer, todos colaboraron “involuntariamente” en la campaña fantasma de Florentino. Da igual la guerra del Futbol, la rivalidad entre medios y la tendencia periodística a diferenciarse del de al lado para ganar audiencia. Ante la angelical figura de Don Florentino Pérez todo desaparece dejando paso a la iluminación y a la “verdad”, ¿Curioso Verdad?

 

¿Cómo se puede ser la persona sin enemigos? ¿Cómo se consigue que te apoyen todos los periodistas deportivos cuando tu anterior proyecto deportivo demostró, en el mejor de los casos, ser muy “inestable”? ¿Cómo es posible que todo el mundo alabe su gestión económica si el Real Madrid es el club más endeudado de España (a pesar del pelotazo)?

Desde la época de Franco, desde los tiempos del NO-DO, no ha habido personaje público tan reverenciado. O el madridismo es una religión, y florentino es su impoluto y temido dios; o hay verdaderamente algo raro (y posiblemente oscuro) que rodea a este personaje. Algún día lo sabremos…