FAVORES POLÍTICOS Y GUERRA DE MEDIOS

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 13-08-2009 en General. Comentarios (9)

 

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Escuchando la radio este mediodía, mientras conducía,  me he enterado de la noticia de que el gobierno ha aprobado mediante real decreto ley las emisiones de la TDT de pago. La cadena que escuchaba era la cadena SER, y la periodista que hablaba ha acusado al gobierno de trato de favor a empresarios amigos, de vulnerar las recomendaciones del consejo de estado, de usar “decretazos” y de perjudicar a los usuarios al convertir en inservibles los actuales descodificadores de TDT.

 

Era impactante como la periodista que daba la noticia, en una radio teóricamente próxima al gobierno, arremetía durísimamente contra el gobierno y su decisión. La dureza de la redacción de la noticia era mayor, por ejemplo, que la del día anterior cuando esta misma cadena denunciaba, esta vez con argumentos y no con palabras hirientes solamente, la actitud irresponsable e indigna del PP acusando a las instituciones del estado de persecución y dictadura.

 

Todos conocemos la guerra de medios que existe en España, y la guerra concreta entre mediapro y PRISA por el futbol. Existe también una guerra entre estos dos medios por la audiencia, porque teóricamente se dirigen a un sector social similar, ya que son los dos medios progresistas nacionales del país. En este contexto PRISA no pierde minuto ni momento para achacar favores políticos a Mediapro, ilegalidades y otras cuestiones; algo a lo que mediapro, más elegante, no suele responder.

 

Personalmente, y centrándome en la parcela política y de información, no me desagrada la oferta de Mediapro.

Me gustan bastante los informativos de la Sexta. Tienen un toque moderno y personalizado del que el resto de informativos carecen. No es amarillista y es relativamente positivo, en agudo contraste con el informativo de Tele 5 (que me parece detestable, al igual que casi toda su programación), y eso es algo que agradezco. Además, sus periodistas me gustan, en especial Mamen Mendizábal y Elena Resano.

El diario Público ya no me entusiasma tanto. Tiene cosas positivas, como su sección de ciencias, su denuncia a los excesos de la SGAE,  su cobertura a partidos nacionales menores (UPyD e IU) que es mejor que la del resto de prensa, y su defensa (aunque moderada y tibia) de algo que parece un tabú para el resto de medios: La forma de estado republicana. Sin embargo considero que abusa de ciertas noticias próximas a inquietudes, digamos, “Marxistas”; y que, en términos generales, no tiene la calidad periodística de EL PAÍS.

 

La verdad es que los argumentos que esgrime PRISA son, en parte, correctos. Creo que hay una clara tendenciosidad en la concesión de la TDT de pago, sobre todo por parte del ministro Sebastián, para beneficiar a sus amigos de Mediapro. La forma como se ha aprobado, el real decreto ley, no es la adecuada para estos casos, y más con la oposición del consejo de estado, órgano meramente consultivo, pero al que no es honesto puentear de esta manera.

No obstante, las opiniones que he escuchado en la cadena SER son, en otra parte, cínicas y demagógicas. El tono era apocalíptico, y parecía denunciar ilegalidades gravísimas. La denuncia del perjuicio que se ha hecho a los usuarios, por el hecho de la no funcionalidad de los descodificadores de TDT actuales para la TDT de pago, es demagógica, más cuando sabemos que la mayoría de personas se ha gastado no más de 50 euros comprando baratos descodificadores fabricados en países asiáticos, y que la mayoría de gente no tiene la menor intención de acceder a un servicio de televisión de pago.

 

Cuando escuchaba a la periodista de la cadena SER defender de la manera que lo hacía los intereses particulares de su empresa, y no dar información objetiva como es exigible a un medio de comunicación, creía estar escuchando la COPE cuando defiende a su empresa matriz, la iglesia católica. Francamente, era un tono totalmente episcopal-radiofónico el usado en esta noticia.

La SER es una radio muy interesante. Colaboran periodistas de mucho nivel intelectual. Es crítica con las cosas que deber ser crítica, y por algo es la radio más escuchada de España, con más oyentes que todas sus competidoras juntas. Pero lo de hoy ha sido una bajada a los infiernos, ha sido ponerse al mismo nivel que otras cadenas que priorizan ciertos intereses a su principal misión, que es informar verazmente.

 

Igual que exijo a los medios conservadores respeto por la verdad, independencia y critico su peligroso servilismo, exijo a los medios del grupo PRISA que sean veraces y no defiendan los intereses empresariales ni actúen como portavoces de las envidias y deseos de su consejo de administración. EL PAÍS ha sido mucho más cauto en este punto. Que aprenda el director de informativos de la SER.