Irlanda en quiebra; el fin del mito liberal

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 23-11-2010 en General. Comentarios (7)

 

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El gobierno Irlandés ha aceptado finalmente su rescate financiero por parte de la UE y el FMI. Irlanda, quizá el país que más ha pagado la crisis económica (por encima incluso, en mi opinión, de países como Grecia) no podía aguantar sin ser intervenida.

 

La quiebra Irlandesa es profunda. Un desreguladísimo sector financiero fue el catalizador de una terrible burbuja inmobiliaria que ha llevado al país, una vez su economía se ha visto afectada por la crisis internacional, a un estado de quiebra profundo. Suena a España, sí, pero es bastante peor. El valor de los pisos ya ha bajado casi un 40%, las hipotecas valen más que lo pisos, el estado tiene un déficit pavoroso del 32% del PIB.

Y lo que es más grave aún, Irlanda está así después de haber hecho el paquete de recortes más duro de los países europeos. El sueldo de los funcionarios fue reducido un 15%, se subieron los impuestos, se redujo el gasto social, se eliminaron proyectos de infraestructuras…pero nada ha valido más que para congelar la crisis unos meses. El estado, que garantizó el 100% de los depósitos bancarios y eso le valió para solventar la tormenta de hace dos años, ha acabado quebrando junto con sus bancos.

 

Irlanda fue siempre un país de desarrollo medio en comparación con el resto de la Europa occidental, que estaba más desarrollada. En los 70 era el país más pobre de Europa entre los países democráticos, estando a un nivel similar a las dictaduras Española, Portuguesa y Griega.

Pero el pequeño país de 4 millones de habitantes decidió apuntarse, entrados los 80, al neoliberalismo de corte Thatcherista. Una rebaja de impuestos enorme y una desregulación del sistema bancario fueron la guía a seguir. Irlanda fue mucho más allá que otros países más grandes en la reducción de impuestos, precisamente porque su tamaño se lo permitió sin tambalear completamente la escena internacional.

Quizá lo más destacable de las reformas liberales en Irlanda es su impuesto de sociedades, situado en un escandalosamente bajo 12,5%. Este impuesto ha sido considerado algo así como competencia desleal por el resto de países europeos; España tiene un impuesto de sociedades del 30% después de haberlo bajado 5 puntos en los últimos años, el Reino Unido lo tiene también sobre el 28%, por poner dos ejemplos claros.

Una vez Irlanda entró en la zona euro la muchísimas multinacionales se asentaron allí atraídas por las enormes ventajas fiscales. Esto llevó a un crecimiento del PIB espectacular, llevando a Irlanda a tener la renta per cápita más alta de Europa detrás del microestado de Luxemburgo.

 

Cuando veo por la televisión o leo en alguna prensa especializada que hay empresas o instituciones que garantizan rentabilidades por inversión económica del triple de lo que garantiza cualquier banco en un plazo fijo, me vuelvo desconfiado. Una empresa que otorga algo a un precio sustancialmente más beneficioso para el comprador que la media del mercado sólo puede hacerlo porque hay trampa detrás, y lo mismo pasa si hablamos de la rentabilidad de una inversión. La única justificación para hacer eso es o una necesidad urgentísima de recaudar dinero, lo que indica que la empresa está al borde de la quiebra, o bien un fraude, sea de tipo piramidal o no.

Por un sentido común parecido cuando un país pasa de ser el más pobre de Europa a ser el más rico en una generación, es obvio que ha habido un crecimiento desmesurado que, por esta misma razón, no puede ser sólido. Un país que tiene crecimientos del 8 y el 9% al año o es causa de una hiperproductividad producida por una apertura de fronteras a las exportaciones y unos costes laborales bajísimos, lo que no fue el caso de Irlanda, o es pura burbuja.

 

Todavía se puede ver por Internet multitud de artículos en medios liberales económicos que hacían hace no mucho odas a las virtudes de Irlanda, a su crecimiento producto de la bajada de impuestos y la desregulación, y mostraban este país como el ejemplo a seguir para España, como el ejemplo perfecto de el éxito de las políticas liberales. Pues bien el paraíso de las políticas neoliberales promovidas en los 80 ha quebrado escandalosamente. ¿Qué dirán ahora las Libertad Digital, El Mundo y compañía? Tengo que hacer un repaso por estos medios, a ver si la culpa es de Obama, o quizá de Zapatero.

Grecia, Islandia, Letonia, Irlanda…Si fuésemos parciales e interesados podríamos decir que todos los países intervenidos y salvados han gestado sus crisis con gobiernos de centro-derecha y con partidos liberales en el poder. Pero no, esto sería usar la misma falacia que usan otros contra los partidos izquierdistas, eso no sería verdad, o no sería verdad del todo. Hay temores justificados de que Portugal puede ser la siguiente economía en caer, y allí los socialistas gobiernan desde 2005, y aunque no parece tan probable como en el caso Portugués, España e Italia están los siguientes en la línea de fuego.

Las políticas que nos han llevado aquí han sido compartidas por gobiernos de centro-derecha y centro-izquierda en todo el mundo. La burbuja económica, los desequilibrios fiscales (producidos tanto por un aumento del gasto público como por una reducción injustificada de impuestos) y la desregulación del sector financiero ha sido común. Al final ha sido una forma de entender la economía, generalmente aceptada y originaria de las políticas liberales de los 80, la que nos ha llevado a esta situación.

 

Un rescate no es una cosa agradable, ni por orgullo nacional ni sobre todo por la factura que te van a pasar después. A Irlanda le van a exigir que elimine ese déficit enorme que tiene en poco tiempo, y va a tener que hacer recortes enormes.

El gobierno Irlandés ya ha dicho que no piensa aumentar su impuesto de sociedades, y que no va a aceptar que le impongan aumentarlo. Aunque Merkel ha dicho que no le va a exigir a Irlanda eso, obviamente va a tener que hacerlo. La alternativa es generar un aumento generalizado de la presión fiscal sobre el ciudadano medio y además un recorte de sueldos, costes laborales y servicios sociales de tal magnitud que el país difícilmente va a poder soportar. Eso generaría una depresión en la economía Irlandesa terrible y prolongada.

La alternativa a todo esto es salir del euro. Dicen que un país que sale del euro lo pasaría muy mal los primeros años, y seguramente Irlanda sería el país que peor lo pasaría por su economía muy dependiente de multinacionales. Pero al final alguien va a tener que abrir la caja de Pandora, porque el no salir del euro se justifica con previsiones de un crecimiento y recuperación en un breve espacio de tiempo, previsiones que por lo que parece son producto más bien del deseo y de cierto optimismo conservador que de una situación real.

Ya veremos en qué acaba todo.