LA "IZQUIERDITA" ANTI-YANKEE

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 22-06-2009 en General. Comentarios (1)

 

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Desde hace unos días las noticias sobre Irán ocupan las primeras de todos los periódicos. El ya evidente fraude electoral, las protestas de la población, las declaraciones de las personalidades del régimen, etc. Llenan los periódicos y hacen que la población se interese, quizá por primera vez, sobre Irán y lo que pasa en ese país.

 

Voy a hacer un breve resumen de que es Irán. Hace 30 años Irán era un país que vivía bajo una dictadura prooccidental dirigida por el Sha de Persia. En 1979 hubo una serie de movilizaciones que desembocaron en la caída de la dictadura y la implantación de la república Islámica.

Esa revolución fue llevada a cabo por un conglomerado de fuerzas que juntaban al clero Chií, el partido comunista y grupos socialdemócratas. Sin embargo, el clero chií fue quien se impuso, ejerció la represión contra comunistas y socialdemócratas, y estableció un régimen teocrático dominado por el clero Chií.

El régimen de Irán está basado en la ley islámica (la sharia). Cualquier ley, decreto o gobernante debe cumplir escrupulosamente la sharia. Evidentemente los encargados en interpretar la sharia es el clero chií, lo que convierte a Irán en una dictadura teocrática. En Irán existen elecciones “democráticas”, donde se elige al presidente de la república. Sin embargo, los candidatos que se presentan a estas elecciones deben pasar el filtro de una institución llamada el consejo de guardianes, que sólo permite presentarse a los candidatos “adictos” al régimen.

Con estas premisas, el poder real el Irán no lo ejerce el presidente, si no el consejo de guardianes y el “líder supremo”, el ayatolá Jamenei, vaciando así de todo contenido democrático al régimen.

 

Esta es la realidad de Irán. Para nosotros, españoles y occidentales, Irán es una verdadera dictadura invivible. Un paralelismo en España de lo que representa el régimen de los ayatolás en Irán sería la España absolutista de la inquisición, o, si nos referimos a épocas más recientes, los años del primer Franquismo.

Pues bien, como todos sabéis habitualmente escribo en foros de Internet. Uno en el que suelo escribir es el del diario Público, que tiene fama de ser el diario más progresista (o izquierdista) y así se consideran la mayoría de sus lectores.

Estos días he escrito en los foros sobre Irán, y cual ha sido mi sorpresa cuando muchos de los supuestos “izquierdistas” que allí escribían clamaban contra la injerencia de los occidentales en Irán, daban ánimos a Ahmadineyad, hablaban de las bondades del régimen de Irán y validaban el bochornoso resultado de las elecciones con un ¡Que se jodan los Yankees!

 

Sólo un verdadero energúmeno puede dejarse cegar tanto por el odio. La doctrina de que “El enemigo de mi enemigo es mi amigo” es una perversidad intelectual. De hecho, tener ese odio irracional contra alguien o algún país en concreto ya lo es.

Ningún demócrata puede estar apoyando lo que pasa en Irán, ni de derechas, ni de centro, ni evidentemente de izquierdas. Tan sólo algún tipo de Carlista o de fanático religioso trasnochado podría apoyar algo así, y ni siquiera, puesto que se opondría al Islam por “infiel”.

 

Este tipo de argumentos no sólo se ven en este caso. Cuando se habla de Corea del Norte, también hay comentarios que claman contra la persecución de este país, por su derecho a poseer armas nucleares y amenazar al vecino, y aduciendo que los Yankees quieren acabar con su “comunismo” ¡¿Pero qué comunismo!? Son incapaces de ver lo que es aquella monarquía feudal y estalinista infectada de paranoia.

 

Discutir con estas personas es imposible. Hoy mismo, cuando hasta el consejo de guardianes reconoce el fraude, y yo exhortaba a estas personas a dejar de hacer argumentos absurdos, un sujeto me respondía: “No, no vamos a parar nunca, y ni tu, ni ningún defensor del sistema nos va a acojonar”.

Pues bien hijo, a pedir ejecuciones públicas de los infieles en la plaza del pueblo.

 

Siempre me ha parecido que aquello de que los extremos se tocan es una simplificación, pero parece que la mayoría de veces es verdad. No es más sensata ni mejor esta gente que los fanáticos ultraderechistas que escriben en ABC. Ahí vemos hasta que punto las filias y fobias irracionales convierten a  las personas en autómatas sin capacidad ninguna de análisis, y en víctimas potenciales de movimientos de masas destructivos.