LA REFORMA LABORAL

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 06-05-2009 en General. Comentarios (9)

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Desde hace unas semanas fundamentalmente se habla de forma persistente de reforma laboral. La verdad es que el impulso catalizador de estas aspiraciones lo dio José María Aznar con su primera aparición de hace dos semanas, que le valió para dominar el discurso de su partido en 5 días y hacerse con el poder fáctico dentro de él.

Independientemente de las estrategia de poder de Aznar, la patronal quiere una reforma laboral desde hace mucho tiempo aduciendo que el despido en España es carísimo, y que con éstas leyes se desincentiva la contratación. Por otro lado los sindicatos dicen que bajo el concepto reforma laboral se esconde directamente la pérdida de derechos sociales de los trabajadores, y se niegan a hablar de esto.

La verdad es que los sindicatos tienen razón. Todas las reformas laborales se hacen en beneficio de patronal y en perjuicio para los trabajadores, bajo la amenaza de que, o bajan sus derechos laborales, o se quedarán sin trabajo. Los que ya no sé si tienen razón son los empresarios. Sí es cierto, por un lado, que el despido en España es de los más caros de Europa; pero por otro lado mienten respecto a que esa sea la solución para atajar la sangría de parados y reactivar la economía, porque el problema no está ahí. Además, aquí podríamos entrar en el campo moral, ¿Y los beneficios del empresariado en tiempos de bonanza porque no repercutieron en beneficio de los trabajadores y ahora se quiere que la recesión la paguen los trabajadores?

Ante esta situación, tanto el gobierno como los sindicatos se niegan a hablar de reforma laboral. Esta decisión, que tiene un fundamento lógico, personalmente no la comparto. Negarse a hablar de cualquier cosa es de por sí malo. Sobre todo porque mientras los sindicatos se nieguen a hablar, la patronal y los partidos y prensa de derechas los acusarán de no aportar soluciones para la recuperación económica del país, mientras seguirá su campaña propagandística a favor de la reforma.

Los sindicatos deben ser conscientes que si la propaganda de la derecha gana la calle, cuando vuelva un gobierno del PP aplicará una reforma sin consenso social, y los sindicatos no tienen fuerza para pararla ni para paralizar un país con una huelga general. Y esto lo deben tener muy claro. Los sindicatos han ido perdiendo fuerza desde hace 20 años, cada vez están peor vistos por la sociedad (por varias causas). Hoy no representan a los “trabajadores” como hace un cuarto de siglo. Si el sindicalismo obvia esto y sobrevalora sus fuerzas, estamos perdidos.

Volviendo al argumento principal, yo sí que sería partidario de hablar de una reforma laboral. Pero hay que ir a una reforma laboral con reivindicaciones en el bolsillo, porque si no te comerán. Se puede hablar del abaratamiento del despido, sí, pero siempre que haya una compensación en forma de algún tipo de política social. Seamos realistas, la patronal nos cuenta que España tiene el despido más caro de Europa, pero lo que no nos cuenta es que las ayudas sociales en Europa a los trabajadores, las ayudas para la vivienda y los sueldos son mucho mayores que en España. Cualquier cesión en los derechos adquiridos en España por los trabajadores, deben ser compensados por políticas en este sentido, que protejan y ayuden al trabajador en el caso de ser despedido.

Los sindicatos deben entrar en el debate, y deben llevar bajo el brazo reivindicaciones que defiendan, no sólo a sus afiliados, si no a los trabajadores en general. Reivindicaciones como la subida del tipo máximo de IRPF del 43 al 50%, una política de ayuda a la vivienda muy ambiciosa y con amplio presupuesto, aumento del salario mínimo de 600 a 900 euros y primas de productividad y paga extraordinaria por beneficios. Con esto sobre la mesa sí que se puede empezar un debate sobre lo que sea.