LA RUPTURA DEL DIÁLOGO SOCIAL

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 31-07-2009 en General. Comentarios (1)

 

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El otro día vino a la empresa donde trabajo una comisión de un sindicato para tener una reunión con los trabajadores de la delegación. No era ningún sindicato de los típicos (UGT y CC.OO), si no un sindicato propio de la empresa formado por personal de oficinas y técnicos.

Trataron varios puntos sobre los conflictos en la empresa, y uno de los puntos que sacamos a colación los trabajadores fue la posible implantación de la jornada intensiva durante todo el año, tal y como hace alguna otra empresa del sector. Los miembros de este sindicato nos dijeron que era algo que ya habían pedido, intentando hacer ver a la empresa que eso aumentaba el rendimiento de los trabajadores, y que pensaban pedir a partir del 2012 otra vez, pero fueron claros al respecto de las posibilidades reales de implantación de esta medida.

“Mirad, si la empresa accede a conceder la jornada intensiva, no lo va a hacer gratuitamente. Va a pedir algo a cambio para aceptar esta petición”, nos dijo claramente uno de los dos delegados que vinieron a la visita.

El punto de vista tiene una lógica aplastante, “Quid pro quo”. Las negociaciones funcionan así. Ambas partes tienen que ser capaces de ceder para alcanzar acuerdos que interesen. No se puede pedir simplemente una cesión de la otra parte.

 

Esto me venía a la cabeza el otro día cuando vi como se rompían las negociaciones del diálogo social. La patronal no aceptaba la propuesta del gobierno de bajar las cotizaciones punto y medio, y exigían los 5 puntos. Sólo hay que hacer una comparativa para ver lo alejado de la realidad social.

Porque fijaros cual era la realidad de diálogo social. Los sindicatos iban a recibir una de sus peticiones, que era la ampliación de la cobertura por desempleo. Sin embargo esta petición no iba a costar nada a la patronal, si no que iba a venir directamente de las arcas del estado, temporalmente en forma de déficit.

La patronal, en cambio, iba a recibir la ventaja del descenso de cotizaciones de punto y medio. En principio podemos pensar que esta medida tampoco tiene coste para los trabajadores, pero si entendemos que estas cotizaciones son la fuente principal de las prestaciones que se reciben por desempleo y de las pensiones, entenderemos que es algo que a los trabajadores les puede perjudicar, si no a corto plazo, si a medio plazo.

 

Viendo la realidad, el “Quid por quo” no existe aquí. La CEOE iba a recibir un flujo positivo de reivindicaciones, porque recibía algo y no cedía nada. Era, por lo tanto, un pacto muy ventajoso para ellos, por mucho que su alcance fuese limitado, era recibir sin dar. Vamos, como si te regalasen billetes por la calle.

Sin embargo, la patronal se planta. No les parece suficiente recibir sin dar, lo que quieren es recibir mucho sin dar nada, algo que, por lógica, es inaceptable.

Se dice que Zapatero estuvo duro en sus conversaciones con el presidente de la CEOE. Discrepo enérgicamente. Zapatero, en este “buenismo” típico suyo, parece que le va a conceder a la CEOE ese punto y medio aunque lo hayan desechado. Se puede pensar que el gobierno debe tomar las medidas que crea conveniente para el bien de la economía, pero yo creo que no se debe hacer eso. Si la patronal decide que no le parece bien esto, que no se le conceda nada.

 

¿Pero y las empresas que no están representadas en la CEOE? ¿Qué culpa tienen? Ninguna. Pero el propio hecho de la realidad del diálogo social, es decir, de haber considerado durante más de 30 años como interlocutores sociales, por una lado, a la CEOE del lado empresarial (desechando otras organizaciones) y por otro, a los sindicatos UGT y CC.OO (en perjuicio de otros), hace que estas organizaciones tengan en su mano una responsabilidad social que va más allá de sus propios afiliados y que se extiende a todas las empresas y trabajadores de España.

Por eso, las decisiones de estas asociaciones deben ser responsables, tanto para lo bueno como para lo malo.

 

Si la CEOE rechaza 100 euros porque quiere 300, que se lo explique a todas aquellas empresas que se van a ver afectadas por sus decisiones y van a dejar de recibir 100 euros que les podían venir muy bien. Si la CEOE se pone a militar al lado del ala más ultraliberal de la derecha Española con no se sabe qué intención, que sea responsable de su actitud, y que responda ante ella.

Lo que no puede hacer Zapatero es repartir ventajas entre todos, porque eso no es posible. En economía, cuando uno gana otro pierde, es la realidad inequívoca de la ecuación.