GIBRALTAR

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 29-07-2009 en General. Comentarios (6)

 

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La visita del ministro de asuntos exteriores, Miguel Ángel Moratinos, a la colonia inglesa para asistir a una reunión tripartita con un representante británico y otro del peñón ha provocado muchas críticas por parte del PP y la prensa conservadora.

Uso la palabra “críticas”, y no “polémica” a propósito, puesto que entiendo que no hay polémica alguna en la visita del ministro, si no ganas de hacer ruido y jugar con los sentimientos primarios de la población por parte de la derecha con el fin, posiblemente, de desviar el tema de sus asuntos con “el Gürtel”, que diría esperanza Aguirre.

 

Recordemos unos principios básicos: Gibraltar es una colonia Británica en base al tratado de Utrecht de 1713, estatus que fue cambiado unilateralmente, por parte británica, para convertirse en un territorio de Ultramar, como forma de no estar afectado por los procesos descolonizadores de mediados del siglo pasado.

Gibraltar, en base a la interpretación Española del tratado de Utrecht, no tiene derecho a la autodeterminación, ya que su descolonización debería convertirla de nuevo en territorio Español, aunque también es cierto que el tratado dice que el Reino Unido puede disponer de Gibraltar para siempre si así considera apropiado.

De todos modos la realidad no indica que se quiera iniciar ningún proceso descolonizador, por mucho que el gobierno gibraltareño juegue con esa carta para intentar ser escuchado. Así pues, la discusión no es más que una discusión entre soberanías.

 

Durante la Historia de estos tres siglos, la postura Española ha sido firme, aunque con distintos grados de agresividad hacia la colonia. Ha habido intentos de recuperarla militarmente (siglo XVIII), posturas de intentar un ahogo económico (Franquismo), y posturas de una relativa buena relación (periodo democrático actual). Sin embargo en 300 años, la postura Española no ha avanzado ni un milímetro. A lo más que se ha llegado fue, durante el gobierno de José María Aznar, a un simulacro de pacto por la co soberanía, luego nunca firmado por el Reino Unido.

 

En este contexto la postura Española tiene dos ramas. La primera, seguir reclamando formalmente la españolidad de Gibraltar, y segundo mantener unas buenas relaciones con la colonia por mutuo interés económico (muchos Españoles trabajan el Gibraltar).

 

No voy a entrar a discutir la visita de Moratinos. Por mucho que la derecha oficial de este país monte ruido, creo que no es más que una postura ridícula.

De hecho, el propio Manuel Fraga, del que se podrá decir muchas cosas pero nunca despreciar su conocimiento profundo de la política y de las relaciones internacionales, ha reconocido que el viaje del ministro no representa ninguna cesión de nada, y que no entendía las críticas de su partido.

Bien haría esta derecha amarillista y servil con un partido político aprender del sentido común de Don Manuel.

 

¿Cuál debe ser la postura Española respecto a Gibraltar? ¿Debe enrocarse en la soberanía? En mi opinión, y viendo los resultados de los últimos 300 años, creo que hay que mirar hacia adelante y no enrocarse en posturas que no llevan a nada.

Hoy en día, me parece que la primera reivindicación de España no debería ser la soberanía, si no debería ser la exigencia al Reino Unido de que Gibraltar deje de ser un paraíso fiscal.

 

En Gibraltar hay más empresas inscritas que gibraltareños, como forma clara de evasión de impuestos. Desconozco cual es el origen real de estas empresas, pero no creo que sea muy osado decir que deben ser principalmente Británicas y Españolas.

¿Se ha hecho un cálculo alguna vez de cuanto dejan de ingresar las arcas Españolas por esta causa? Me temo que no. Al reino unido no creo que le importe (tiene más paraísos fiscales y leyes fiscalmente “permisivas” en sus territorios), pero a España sí le debe importar.

 

En mi opinión, una parte (no todo) del rechazo que tienen los Gibraltareños a unirse con España viene condicionado porque saben que perderían su estatus fiscal privilegiado, que es para ellos una fuente de riqueza.

Si conseguimos acabar con ese estatus, aunque no sería previsible una recuperación de territorio en, por lo menos, 2 ó 3 generaciones, sí que podría ser más factible cara al futuro.

 

Aprovechemos los nuevos vientos que se sienten en el mundo a favor de la eliminación de los paraísos fiscales (aunque sea de los paraísos fiscales de los demás, no los propios), y orientemos la política Española respecto a Gibraltar por esa vía. Va en beneficio de las arcas del estado Español, y, quizá, sea un buen camino para conseguir el objetivo de la unión en el futuro.