LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

Aguirre,

Aguirre y los liberados sindicales

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 20-09-2010 en General. Comentarios (4)

 

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La presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha anunciado que piensa reducir el número de liberados sindicales en la comunidad de Madrid, que según ella alcanza la imposible cifra de más de 2.000 sólo en la administración autonómica.

Ante la desproporcionada cifra Aguirre ha sido criticada por no saber qué es un liberado sindical, algo que no sé si realmente sabe pero que quizá llevada por la demagogia ha aparentado no saber o ha querido confundir interesadamente.

 

Se habla mucho de los liberados sindicales pero, ¿Qué es realmente un liberado sindical? Básicamente hay que tener claro el concepto de Delegado sindical para así poder contrastarlo con liberado sindical. Un delegado sindical es una persona electa en las elecciones de una empresa para poder ejercer la representación de los trabajadores. La ley dice que un delegado sindical tiene una serie de horas laborales, que dependen del tamaño de la empresa y de cuantos trabajadores representen, que se convierten en horas “sindicales”, y por lo tanto el representante de los trabajadores no tiene que trabajar para la empresa si no que debe dedicarlas a trabajar para el interés de los trabajadores de la empresa. El delegado, por supuesto, cobra su sueldo de la misma manera y puede pasar “dietas” si su función de representación lo justifica.

Un liberado es básicamente lo mismo pero extendido hasta el extremo. Un liberado sindical llega a acumular sobre sí tal cantidad de horas sindicales (generalmente por cesión de estas horas por parte de otros delegados sindicales) que abarcan toda su jornada laboral, por lo que directamente no trabaja en la empresa, aunque cobra de ella. Se supone que el liberado sindical tiene que gastar toda su jornada laboral en tareas de representación de los trabajadores, ayudándoles en sus problemas, trabajando para el sindicato, etc. Cuando haya nuevas elecciones sindicales, el liberado (que también es un delegado) podrá volver a ser electo o no, y podrá volver a acumular las horas sindicales máximas en su persona o no. Si no lo hace volverá a su puesto de trabajo.

 

Esta es la teoría, ¿Cuál es la realidad? La realidad es que en función de la ética de la persona que ejerza de liberado sindical, éste puesto se convierte en algo útil en la empresa o simplemente en un método de abuso por parte del liberado.

Hay liberados que se dedican con esfuerzo a solventarle problemas a sus compañeros, que están trabajando siempre en propuestas, que están siempre disponibles si tienes un problema, etc. En cambio hay otros que están “desaparecidos” frecuentemente no encontrándolos ni en el puesto de trabajo ni en el sindicato, que abusan de las dietas sindicales para viajes y reuniones innecesarias, que no ayudan nada a sus compañeros, y que cuando llegan las nuevas elecciones sólo se dedican a “conspirar” con todos los sindicatos en liza para ver quien le ofrece repetir en el puesto y así no tener que ejercer su trabajo.

Al final el problema es un problema de ética, en lo afecta al terreno personal, y de control sindical en lo que afecta a los sindicatos. Si un liberado sindical es poco ético lo que debe ser es fulminado para las siguientes elecciones y expulsado del sindicato, pero la realidad es que los sindicatos no hacen eso. A veces sí que el sindicato no quiere volver a presentar a ese sujeto en sus listas, y entonces el liberado caradura generalmente buscará otro sindicato que le “acoja” para volver a hacer lo mismo. El proselitismo entre los sindicatos lleva a qué el sindicato receptor suela acoger a esta persona, en vez de alejarlo de las funciones sindicales para siempre. Obsérvese como tiene esto mucho parecido con los partidos políticos y los políticos sinvergüenzas.

 

Los liberados e incluso los delegados suelen ser muy criticados en los centros de trabajo, algunos justamente y otros injustamente. En momento de huelga como este se les critica porque algunos de ellos no pierden el día de salario. Algunos delegados convierten el día de huelga en horas sindicales y lo cobran igual, mientras que los trabajadores que hacen huelga pierden dinero por hacerla. Otra crítica muy típica es que cuando hay despidos en una empresa casi nunca se suele despedir al delegado sindical, algo que es cierto. En momentos como éste, donde el paro es muy alto y los despidos son frecuentes, parece que se vuelca el miedo y la rabia del trabajador sobre ciertas realidades que, pese a no ser justas, representan simplemente un detalle en medio del enorme esquema de dificultad e injusticia en el que nos movemos.

Sin embargo ser delegado sindical también tiene problemas. Los delegados sindicales prácticamente nunca ascienden en la empresa, pues la empresa no quiere sindicalistas en puesto de mando. Esto lleva a que los que han sido delegados sindicales se anclen en su posición laboral. No se les despide, sí, pero no se les asciende. En este momento prima lo primero pero en épocas mejores y en empresas con expectativas de ascenso casi nadie quiere ser delegado sindical.

 

Personalmente siempre me ha parecido que esto de los liberados es algo a eliminar. Me parece que se ha creado una casta de sindicalistas liberados que no es buena. Creo que la figura del delegado sindical sí es necesaria, y las horas sindicales también, pero que estar “liberado” es un error y un problema para el sindicalismo, que con esto sólo fortalece su mala imagen.

Sin embargo lo que intenta hacer Aguirre es puro populismo en un momento en que sabe que la sociedad lo va a aceptar bien. Que haya liberados sindicales no cuesta dinero a la administración porque de los que estamos hablando es del cómputo de horas sindicales, que están establecidas por ley, y qué tienen el mismo coste “En trabajo” estén repartidas por los distintos delegados o generando liberados sindicales.

Además, la confusión entre delegados y liberados (esos más de 2000 que dijo Aguirre deben ser delegados) lleva a pensar que lo que quizá quiere hacer Aguirre es reducir las horas sindicales pero vendiendo a la sociedad de forma sibilina que lo que está atacando es la figura del liberado sindical. En este caso abriríamos otro debate, en el que habría que ver sí realmente sobran horas sindicales en el sector público (téngase en cuenta que muchos de estos trabajadores son funcionarios con plaza fija y que eso disminuye los problemas a nivel laboral respecto a una empresa privada), y qué extensión tendría esto sobre el sector privado.

 

GÜRTEL EN LA GUERRA FRÍA

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 13-10-2009 en General. Comentarios (8)

 

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La foto fue cortada a la altura del pecho para que no se viesen los cuchillos que llevaban en las manos

 

Creo que si quisiésemos podríamos hacer post diarios del caso Gürtel durante muchísimo tiempo. La trama Gürtel parece que es un agujero negro que poco a poco va a ir atrayendo a políticos, comunidades y administraciones del PP a su centro de gravedad. Con sólo un tercio del sumario conocido, hay cuatro comunidades salpicadas, decenas de imputados, jueces que han arriesgado su carrera para proteger a imputados, etc.

Sin embargo, y fuera de las implicaciones penales del proceso que no me cansaré de repetir que no deben confundirse con las políticas, el tema Gürtel parece que va a hacer saltar por los aires esa aparente unidad de ideas y acción de la que presume el PP.

 

Los partidos políticos tienen unidad cuando las cosas van bien, pero se convierten en fuentes de conflicto cuando no es así. Tengamos en cuenta que en un partido político pululan muchísimas personas que lo único que desean es un cargo político. La gestión interna de un partido consiste muchas veces en saber colocar a todo el mundo en un puesto donde no levanten la voz, y así obtener la tranquilidad interna.

Esta realidad común a todos los partidos políticos es muy acusada en el PP, al ser este un partido menos “ideologizado”. En un partido más a la izquierda, o en una derecha situada en un eje distinto, hay mucha más gente que milita en él por una convicción intelectual y por ideología política. En los grandes partidos, en esos que se autodenominan como realistas, prácticos y técnicos es mucho más frecuente ver gente que se toma el partido como un trabajo, cuando no como un negocio directamente.

 

En este contexto da la sensación de que ante el miedo de perder los cargos públicos para siempre si se es salpicado por la corrupción las costuras internas del PP están empezando a ceder.

Camps tiene una muy gorda montada en Valencia. Los escondidos Zaplanistas están a puntito de salir de las trincheras. El honorable Camps, que hasta hace unos meses parecía un inamovible señor feudal con poderes infinitos, tiene ya la fecha de caducidad escrita en la frente. Los que le rodean lo saben, y tardarán en apuñalarle lo que dura un caramelo en la puerta de un colegio.

 

Pero la realidad del PP a nivel nacional se mueve en otros parámetros. Las decisiones, las acciones políticas, las exigencias de dimisiones y la estrategia política obedecen a la estrategia militar que marcan los asesores del señor Rajoy para ganar esa guerra fría que todos sabemos que existe pero que permanece aparentemente soterrada hasta el momento adecuado, que parece que ya ha llegado. Es la guerra entre Esperanza y Mariano.

Aguirre también toma decisiones políticas pensando en esta guerra. Aguirre, más inteligente que sus compañeros, ha visualizado bastante bien que esto de Gürtel puede ser el entierro de la dirección general del partido y de su líder. Por eso se ha dado prisa en tomar medidas contundentes y quitarse a los corruptos de en medio.

Observando a Aguirre nos damos cuenta que su principal objetivo es parecer un político contundente contra la corrupción, y lo está consiguiendo increíblemente por mucho que su comunidad sea una de las mas afectadas por el caso Gürtel. Estoy convencido que Aguirre saldrá victoriosa y fortalecida de todo esto.

 

El cese de Costa está enmarcado en esta guerra. Rajoy no tenía demasiado claro esto de tomar decisiones, sobre todo porque exige algo que don Mariano no tiene: Valor y capacidad de tomar decisiones que pueden no salirte bien. En la entrevista con Camps, ante la negativa de éste de hacer dimitir a Costa el señor Rajoy no debió insistir mucho. Al día siguiente estaba hablando de indiferencia ante las informaciones (Patético, con todas las letras). Pero claro, Aguirre movió ficha y Rajoy no se podía quedar atrás pareciendo un tibio, por lo que debió mandar órdenes contundentes a Valencia.

 

Que en los próximos meses el PP tome decisiones o se enroque detrás de alguna conspiración judeo-masónica dependerá, fundamentalmente, de cómo actúe Aguirre y como reaccione Rajoy ante esto. Ya puede seguir canal 9 con su asquerosa e insultante manipulación informativa, ya pueden Cospedal y Soraya intentar desviar la atención con la primera mosca que se cruce que el tren de la realidad no se detiene ni tiene socavones en la vía como el AVE. El futuro de la actual cúpula del PP está en que entiendan esto.

 

El PSOE y Zapatero deben estar encantados. Con el PP enfrascado en una guerra fría evidente y salpicado por la corrupción, a poco que mejore algo la economía volverán a ganar las elecciones.

Si Felipe González hubiese tenido esta oposición estaría gobernando todavía.

¿CUESTIÓN DE AUTORIDAD?

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 17-09-2009 en General. Comentarios (7)

 

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La presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, propuso el otro día crear una ley autonómica para conceder autoridad a los profesores. Parece que se quiere conceder al profesor el estatus de autoridad legal, algo así como si fuese un policía o un juez, a quienes se les concede una autoridad extraordinaria y se pena especialmente a quien no la respeta.

Los profesores, generalmente, han recibido bien la noticia, pues esperan que esta mejore su situación. También el ministro José Blanco ha dicho estar de acuerdo con el fondo de las palabras de Aguirre, aunque no estaba seguro de que este proyecto de ley fuese el adecuado. Hasta el Rey de España, Juan Carlos de Borbón, ha reclamado un amplio consenso en materia de educación, sin saberse muy bien si lo ha dicho porque el gobierno se lo ha pedido, porque se le ha ocurrido a él, o es que simplemente ha dicho una serie de palabras vacías destinadas a la libre interpretación como suele.

 

Ante el consenso generalizado en principio podíamos pensar que no cabe discusión alguna, pero yo creo que sí es importante discutir esto, y mucho, puesto que podemos caer en unas inercias legales en materia educativa que pueden ser peligrosas.

Para empezar, lo que ha hecho Aguirre no es más que la técnica surfera de subirse a la ola de las preocupaciones sociales con el objetivo de ganar presencia pública y ponerse en la primera plana del debate público, paso previo para “botar” al Sr.Rajoy de su actual puesto y ponerse ella.

Las últimas semanas hemos oído como un catedrático ha propuesto volver al uniforme (hice un post sobre esto hace unos días), el defensor del pueblo aconsejaba volver a usar el usted en las aulas, y ahora esto. Se observa una clara tendencia a recuperar las buenas maneras perdidas, y por supuesto Aguirre se mueve como pez en el agua en este tipo de debates.

 

Pero el problema no es este. El problema es la simplicidad del debate, el axioma fácil. Tenemos violencia, falta de respeto y consumismo infantil; Antaño no lo había, por lo tanto hay que recuperar cosas del pasado para que las cosas vuelvan a ser como antes.

Esa manera de relacionar causa-consecuencia de esta manera tan simple me parece lógica para una persona de la calle, pero lamentable para un político. Pensar que el delincuente juvenil va a dejar de serlo por usar el usted, o que el consumismo se va a acabar entre los jóvenes por llevar uniforme cuando tienen un centenar de cosas más sobre las que consumir, me parece de un simplismo atroz.

 

La sociedad actual tiene un problema con la educación y con parte de la juventud. Hay demasiada frivolidad, demasiados niños que no valoran nada, demasiadas ganas de seguir modelos sociales de moda que son patéticos. Hay consumismo, excesivo egoísmo y otros problemas.

Pero la causa de estos problemas es multifactorial: Una cultura del dinero lamentable, padres que no tienen tiempo para estar con sus hijos, desinhibición de los progenitores en la educación de sus hijos volcando la responsabilidad exclusiva en el colegio, una sociedad egoísta, un modelo de televisión asqueroso (respaldado por las audiencias), etc.

 

Estos son los orígenes reales del problema y sólo se solucionará actuando sobre todos ellos, o por lo menos sobre la mayoría de ellos. Pero la sociedad, y los políticos, tienen la patética tendencia a buscar causas de cambio fácil para remediar males complicadísimos. A veces me recuerdan a estos curanderos que pretenden curar un cáncer con polvos uña de gato. Mucha gente, desesperada, se lo quiere creer, a pesar de saber que, objetivamente, esto es un fraude.

Políticos y generadores de opinión se empeñan en vendernos una poción mágica y nosotros, desesperados, se la compramos con la fe de que produzca un remedio milagroso que no puede producir.

 

ESPERANZA, ESPERANZA

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 20-11-2008 en General. Comentarios (5)

 

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La objetivamente segunda dirigente en importancia del Partido Popular, Esperanza Aguirre,  en un nuevo intento por intentar agradar a aquella parte de la sociedad Española que milita en la derecha más dura y que reapareció durante la segunda legislatura de José María Aznar proveniente del averno en el que andaba escondida, hizo un ejercicio de memoria histórica y encomendó a los acólitos que no cayesen en la línea oficial de su partido, que es no hablar del pasado, y que combatiesen a los socialistas al grito de “tú más”.

Entre las perlas de la señora Aguirre podemos destacar aquella en la que, para justificar el pasado violento del PSOE, hace referencia a la muerte de Calvo Sotelo, así como quien no quiere la cosa. Oído así, parecerá al lector que no domine mucho los temas históricos que Calvo Sotelo fue asesinado por Felipe González en su reencarnación anterior o algo parecido. Y aunque en algún libro de Pío Moa pueda poner algo por el estilo (no lo descarto) las cosas no fueron así.

El Diputado Calvo Sotelo, aleatoriamente tildado como líder de la derecha, fue asesinado por un grupo de guardias de asalto (policía) como respuesta al asesinato del Teniente José Castillo, militante del PSOE. Castillo fue asesinado por un falangista, y sus compañeros quisieron vengarle cometiendo otro asesinato. Al no poder encontrar a José Antonio, por estar encarcelado, intentaron encontrar a Gil Robles, quien seguramente sí era líder de la derecha, sin conseguirlo. Al no encontrarle fueron a por Calvo Sotelo. Esa es la Historia.

Al oír a la señora Aguirre, no se sabe muy bien si fue el teniente Castillo resucitado quien asesinó a Calvo Sotelo tras recibir instrucciones del PSOE, si fue Largo Caballero quien apareció en al acto para darle el tiro de gracia o qué pasó.  La teoría de la señora Aguirre es de escándalo. Castillo era del PSOE, a Calvo Sotelo lo mataron porque Castillo fue asesinado, entonces en PSOE mató a Calvo Sotelo…es para inhabilitarla.

La forma de liar las cosas, de mezclar una serie de implicaciones en el mismo saco y batirlo todo, el hacer interpretaciones maliciosas, pequeñas inexactitudes, omisión de datos; es el estilo de la ultra derecha “liberal”. La señora Aguirre ha querido seguir en este tema la hoja de ruta Losantiana y Piomoista, la de los batiburrillos y redes “liberales”, la de los franquistas que ahora ven que ya se puede decir lo que antes callaban para no ser tildados de antidemócratas. La derecha “sin complejos” que quiso Aznar, y que se ha descarriado en paralelo al sentido común del expresidente.

Mal hace Aguirre entrando en esa vía. Estamos acostumbrados a que algún dirigente cavernario del PP diga alguna barbaridad de vez en cuando, pero Aguirre es demasiado importante en el PP y en España para hacer eso. No es admisible que una persona que aspira, aunque sea ocultamente,  a ser presidenta del Gobierno milite del lado del revisionismo histórico. Eso no pasa en ningún país de Europa, excepto en Italia, donde hay ministros que son capaces de hacer homenajes a los caídos camisas negras.