LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

DE EMPRESARIO A PRECARIO

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 09-08-2010 en General. Comentarios (9)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/fabricamuebles.jpg 

 

Quería contar la historia de un amigo al que volví a ver el otro día después de más de un año. Vamos a llamar a mi amigo Amalio aunque no se llama así, pero me gusta dar un nombre para dar un tono personal a la historia.

 

Yo conocí a Amalio hace años por temas laborales. Durante un año y medio entre 2006 y 2007 trabajé con él un día a la semana en unas tareas de captación de clientes que él, autónomo, había pactado con mi empresa de entonces, siendo yo el “nexo” o el “controller” de esta situación.

Amalio era un pequeño empresario del pujante sector del mueble de la comunidad valenciana de los años 80. Tenía una fábrica en la que trabajaban más de 10 personas hace unos 20 años y se dedicaba al sector auxiliar del mueble.

Cuando yo le conocí el sector del mueble, al igual que la mayoría de sectores productivos tradicionales de la comunidad valenciana, estaba ya de capa caída. En su fábrica quedaban dos trabajadores además de él, y por eso mismo él buscaba nuevas actividades económicas que le supusiesen una seguridad y un sobre sueldo. No obstante seguía habiendo algo de trabajo, haciendo pedidos, etc.

Una cosa muy positiva de Amalio es que las comisiones que cobraba de mi ex empresa, que otros habían cobrado en negro, en su caso eran legales. Él facturaba sus comisiones como servicios de la empresa y contabilizaba los cobros como ingresos de la misma. Creo que este dato es importante para que veáis que se trata de un hombre honrado.

 

Con los meses fuimos desarrollando una amistad personal. Ya a finales del 2007 él estaba bastante preocupado por el negocio del mueble así que desarrollo una nueva línea de negocio basado en la compra-venta de lámparas. Recuerdo ver su nave industrial, bastante grande, llena de lámparas de todos tipos mezcladas con los objetos que tradicionalmente fabricaba. Se veía caos, desorden, pero mucho movimiento y ganas de trabajar.

Yo dejé aquella empresa a finales de 2007 para tener mi primera experiencia con una empresa multinacional. Él no me dijo nada, incluso me animó al cambio, pero cuando me decidí y acordé con la otra empresa unas condiciones él me dijo “Al dejar tú la empresa yo no voy a seguir con esto”. Me supo muy mal, aunque la verdad es que en los últimos meses parecía que sus expectativas primeras no se estaban cumpliendo y que las cosas no salían como él había pensado. Era lógico, ya en 2007 la industria valenciana, y no sé si la de toda España, estaba en pre-crisis. Nosotros comentábamos en la empresa que se preveía una crisis fuerte en cuestión de poco tiempo, y la verdad es que no nos equivocamos.

 

Seguí mi relación de amistad con Amalio y quedaba de tanto en tanto con él. Por eso supe que su negocio de lámparas no funcionó bien, y supe también que uno de sus trabajadores, que llamaré David, ya no trabajaba con él: No podía mantener su salario. A David siempre le recordaré de un día que se enteró que me gustaban los caracoles, “¿Ah si? Pues el miércoles que viene hacemos una caracolada para almorzar”. Se ve que “recolectó” un par de kilos de caracoles (algo que por cierto no es legal) para ese día y los hizo su mujer el martes por la noche. El miércoles, sobre las 9:30, nos comimos los 4 una caracolada, la mejor que me he comido nunca. No sé que ha sido de él, no le he preguntado a Amalio, espero que le vaya bien.

 

Un día Amalio me preguntó mi opinión sobre una opción que le habían ofrecido, llenar el techo de su fábrica de placas solares. Le comenté que las primas eran muy interesantes, y que sí tenía el techo y pensaba aguantar la fábrica muchos años todavía era una buena opción. Si pensaba vender la fábrica, eso podía ser un hándicap, así que debía pensarlo antes.

Amalio no se atrevió a ponerse las placas, pero se atrevió a algo más. Le ofrecieron entrar como socio capitalista en una ingeniería que se dedicaba a las instalaciones de energía fotovoltaica, y lo hizo. Hipotecó la casa y su fábrica para sacar los 300 ó 400 mil euros que tuvo que invertir.

Cuando me enteré ya había hecho la inversión, quedándome un poco impactado porque eso sí me parecía un error ya que se estaba hablando de disminuir muchísimo las primas por energía fotovoltaica, verdadera fuente de rentabilidad de esas instalaciones. No me preguntó ni le pude decir mi opinión, aunque creo que tampoco me hubiese hecho caso con lo decidido que estaba. Él vio el negocio de las placas solares como un Maná, en un momento de un mercado sobresaturado e insostenible.

Realmente había un segundo motivo más “familiar”. Su hijo, de unos 22 años, iba a acabar la carrera al año siguiente, y como padre preocupado por el futuro de sus hijos quería darle una buena oportunidad tutelada por él.

 

La empresa no fue muy bien, como os imaginaréis. El cambio de legislación en las primas cambió radicalmente en panorama y mucho de lo que antes era rentable dejo de serlo. Además, el corte de los préstamos alegres acabó de apuntalar a muchas de estas pequeñas ingenierías, que ni pudieron ni supieron reciclarse.

Hace unos meses me llamó riéndose, “Ya estoy oficialmente en paro”. La risa escondía la terrible realidad: Dos hipotecas que pagar, más de 50 años de edad sin formación específica en nada y una tasa de paro que rondaba el 20%. Intentaba parecer entero, ser positivo ante la situación que tenía delante. Sus dos hijos estudiantes y su mujer, con una tienda, sufriendo la terrible bajada de facturación de casi todos los comercios en estos dos años.

La situación de Amalio se deterioró mucho. Un día me llegó a decir por teléfono que no podía quedar conmigo porque no tenía dinero para poner gasolina al coche ni para llamar por teléfono. Intentó vender la nave pero no pudo, nadie la quería comprar (Por cierto una nave situada en un entorno privilegiado donde se podrían hacer muchas cosas). El único respiro que tuvo es que unos “chavales” le alquilaron la nave por 3 meses prorrogables, “Así por lo menos pago esa hipoteca” me dijo.

Para colmo me contó una anécdota que quiero contar. Parece ser que se le inflamó el ojo, seguramente por la tensión, y se tuvo que ir al ambulatorio de su pueblo. “Usted no está cubierto por la S.S” le dijo el médico. Él, autónomo, al cesar la actividad tenía que presentar en dos meses no sé qué papel según me contó. No lo hizo y se quedó sin protección. Afortunadamente no le cobraron la visita, aunque creo que perfectamente podrían haberlo hecho.

 

Dicen que dios aprieta pero no ahoga. Yo, que soy ateo, lo achaco a una cuestión probabilística, y si me pongo místico podría llegar a teorizar sobre algún tipo de justicia universal trascendental en la que realmente no creo si me pongo a analizarla con racionalidad. Pero bueno para el caso es lo mismo.

La cuestión es que Amalio me llamó hace unos días, “Xiquet, que ya estoy trabajando”, “¿Cómo es eso? Cuéntame”, “Quedamos mañana y te lo cuento”. Quedamos, pues, al día siguiente. Mi amigo me dijo estar eufórico al haber encontrado trabajo cuando ya estaba desesperado.

Amalio me contó cual fue su proceso psicológico, totalmente normal en estos casos. Se sentía inútil, con más de 50 años, pensaba que ya nadie le iba a contratar nunca más. Ahora, con un trabajo nuevo y con un nuevo proyecto, se sentía rejuvenecido. Le habían contratado como comercial en una empresa de la zona, y estaba como loco realizando visitas con un entusiasmo juvenil.

 

A Amalio le están pagando 800 euros al mes, más unas posibles comisiones indeterminadas que no quiso ni preguntar. El empresario que tuvo más de 10 trabajadores está ahora con un sueldo de menos de mil euros. De hecho, el último de los trabajadores de su fábrica cobraba 1.200 euros al mes, para que hagáis una comparativa.

Ahora ya tengo para pagar las hipotecas y, por lo menos, no me siento un trasto viejo”. Admiro la moral de Amalio, aunque intuyo que hay parte de actuación en estos comentarios. Cuando estás en una situación así, cuando no tienes nada que hacer en todo el día (situación que te lleva a darle vueltas mil veces a todo) estoy seguro que te planteas cómo has llegado a esta situación, qué errores has cometido, qué te espera en la vida, etc. No acabo de ver muy claro tanto entusiasmo, francamente.

Espero que esto tranquilice tanto a mi amigo como a su familia, que sé que lo han pasado muy mal. La losa de las hipotecas la va a tener durante muchos años, así que sólo cabe esperar que pueda vender la fábrica y poder saldar, así, sus deudas.

 

Esta es, resumida, la historia de mi amigo que he llamado Amalio. ¿Qué quiero contar con esto? No lo sé, francamente. Muchísimos pensamientos me vienen a la cabeza.

La destrucción de los sectores económicos tradicionales de la comunidad valenciana, la malísima situación en que se encuentran las personas de cierta edad si pierden su trabajo, el proceso de precarización de las clases medias, la cultura de la inversión alocada y sus consecuencias, los sueldos miserables, la dura realidad de muchos pequeños empresarios…No lo sé, son muchas cosas.

Más que un mensaje claro, una idea clara, creo que la historia de mi amigo rebautizado como Amalio es una muestra de la realidad económica en la que vivimos. Que cada uno saque sus propias conclusiones. Yo ya las he sacado, porque esta historia de Amalio como otras historias que veo diariamente en amigos, familiares, empresas, clientes, compañeros de trabajo, etc. Son las que marcan, como tuve en cabecera de esta página durante mucho tiempo, mis ideas y el guión de este blog.

 

TOROS Y CATALANES

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 04-08-2010 en General. Comentarios (10)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/torerocatalan.jpg 

 

Me pide una amiga que escriba sobre la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. La verdad es que he evitado escribir sobre ello porque creo que ya está todo dicho y, porque además, el debate está contaminado por nacionalismos, anti-nacionalismos, apelaciones falaces a la libertad, fraudes numéricos, odios y pasiones, intereses políticos, etc… Bien, haré un esfuerzo.

 

Lo primero que creo que debemos hacer es contextualizar las cosas. La prohibición de los toros en Cataluña ha nacido de una iniciativa popular de un colectivo antitaurino, no nacionalista. El criterio por el que se pedía la prohibición es por ser, básicamente, una salvajada a los ojos de los promotores, y una forma explícita de tortura a un mamífero superior que a consideración de los promotores merecía ser eliminada en aras de parecer un poquito más civilizados.

El argumento es, en general, acertado. Las tradiciones de los pueblos son las que son, pero muchas son incomprensibles, salvajes e inasumibles para una sociedad moderna. Mucha gente cree que el toreo está entre ellas y que debe ser eliminada. El problema no es que se maten unos centenares de toros, el problema es un culto a la sangre y a la tortura que parece inasumible desde la sensibilidad de una sociedad actual.

A mi me produce “dolor” ver a un perro o a un gato agonizar. Nunca he estado en una plaza de toros pero si estuviese seguramente sentiría lo mismo por el Toro. Pero lo que más me impacta es como ese espectáculo es excitante para el público. No quiero juzgar a nadie, cada uno es producto de lo que le han enseñado, pero creo que podemos convenir que la reacción, si la descontextualizamos y nos ponemos en ojos de un observador externo, es un tanto sádica.

 

Sólo posteriormente a el hecho original entró en liza el politiqueo hispánico. Los nacionalistas e independentistas, muchos de los cuales aplaudirían la tortura de un toro si éste estuviese comiéndose un calçot, se posicionaron mayoritariamente a favor de la prohibición como método de eliminar un símbolo “Español”. Por la misma razón partidos como C’s o el PP, y quizá muchos diputados del PSC, de forma reactiva decidieron votar en contra para que sus adversarios no se saliesen con la suya.

Esto no es más que la triste realidad de este país. Como casi ningún político tiene idea de organización industrial, investigación y desarrollo, de creación de empleo fuera del seguimiento de las ideologías respectivas, etc. Se dedican a politizarlo todo, fundamentalmente todo lo que tiene que ver con los sentimientos primarios de las personas, en este caso el factor nacional o sentimental. Que la política se vuelque en sentimientos primarios, aunque su resultado sea positivo o la ley en concreto que salga de ahí nos parezca adecuada, representa el fracaso estrepitoso de la misma. Cuando la política ofrece eso es que no tiene nada más que ofrecer, y eso en cualquier caso es lamentable y peligroso para nuestro futuro.

 

Como los medios de comunicación van a la par del nivel político de este país, las reacciones se han convertido en una muestra de manipulación colectiva. Todo el debate se ha circunscrito al asunto nacional y a los nacionalistas contra los españolistas. No ha habido casi mención a los promotores de la iniciativa popular, ni a la prohibición en las islas canarias hace más de dos décadas. No, el populismo y el amarillismo periodístico lo ha concentrado todo en nacionalistas antiespañoles que han prohibido los toros. Es lo que vende.

Y por otro lado se han buscado los argumentos más triviales. Como es habitual en el entorno liberal-derechista se ha dicho que esto representa una prohibición de una libertad y una fiesta. Es el mismo argumento que se ha usado para oponerse a la prohibición de fumar en lugares públicos, haciendo una espeluznante segregación entre la “libertad” del fumador respecto a la libertad del no fumador, libertad última que no existe al igual que no existen todas las libertades que no interesan al argumento predefinido.

En este caso la prohibición de las corridas representaba un acto de censura de tradiciones y costumbres, para colmo urdida por malvados secesionistas. La verdad es que no voy a perder ni un minuto en rebatir estos argumentos falaces.

 

También ha habido reacciones políticas interesadas, la más estelar la de la presidenta de la comunidad de Madrid Esperanza Aguirre, diciendo que esto respondía a la “manía” y afición de Zapatero de prohibirlo todo.

Cuando el 90% de diputados del PSC han votado en contra de la prohibición (y eso que tenían libertad de voto) y la iniciativa es autóctona de un movimiento social catalán, esta frase se convierte en un disparate de los muchos que dice habitualmente Aguirre. Haciendo un inciso, nunca entenderé qué predilección tienen los madrileños por esta señora, que dice bobadas la mayoría de las veces y las dice con unas ansias manipuladoras tan trasparentes que no demuestra más que su bajo concepto de la inteligencia del Español medio. Incluso a veces pienso que se las cree, lo que implicaría, en cambio, un bajo concepto de los demás sobre su propia inteligencia. En cualquier caso la alternativa debe ser absolutamente incompetente para que esta señora gane tan holgadamente las elecciones.

 

Un argumento algo más lógico es la incoherencia entre la prohibición de los toros y no dels “Bous embolats” (Creo que los catalanes dicen “Toro” en vez de Bou, que me corrijan si me equivoco).

A pesar de que hay diferencias que podrían hacerlo diferente (el toro no muere), creo que razonable incidir en este argumento. Al fin y al cabo prender en fuego los cuernos de un animal es una salvajada también, y en mi opinión debería ser prohibido, al igual que algunas fiestas con Toros.

Yo soy de una zona donde el “Bou embolat” i els “Bous al carrer” son tristemente habituales. El año pasado vi un “bou embolat” en directo en el pueblo de mi novia, pareciéndome un espectáculo salvaje y patético, con borrachos estúpidos haciéndose los valientes maltratando a un animal enloquecido y asustadísimo. Las fiestas con Toros, por otro lado, acarrean un gasto sanitario estúpido al atender a tanto energúmeno que se lanza delante de los toros y acaba herido. La generalitat Valenciana creo que hace un par de años dijo que iba a cobrar este gasto a los consistorios que permitiesen estas fiestas, algo que me parece correcto.

 

A pesar de que estoy parcialmente a favor de lo que se ha hecho en Cataluña, pienso que no se ha hecho de la mejor manera. Supongo que hay mucha gente que vive de esto y que ahora van a tener problemas por la prohibición. Esta es mi principal preocupación, no la “libertad” de excitarse con la tortura de un animal.

Yo son una persona reformista y me gustan las posturas prudentes. Por eso siempre he pensado que la mejor opción era la implantación de la corrida Portuguesa, es decir, que no se pueda matar al toro. Se mantendría el “espectáculo”, la “fiesta”, el entorno de relaciones sociales que lleva asociada y los puestos de trabajo de las personas que viven de esto, pero evitaríamos la tortura y muerte del animal. Esa creo que sería la mejor postura, y creo que se debe implantar a nivel nacional.

¿SERVILISMO O ÉTICA?

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 02-08-2010 en General. Comentarios (5)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/viajesmarsans.jpg 

 

Pasé el viernes por delante de una oficina de Viajes Marsans que no estaba cerrada, pero casi. Creo que quedaba una persona trabajando dentro que pertenecería a ese grupo de trabajadores que no van a ser despedidos de la compañía en liquidación hasta Septiembre u Octubre, aunque ya saben que su futuro será el paro.

Pegadas por las puertas y ventanas había unas hojas impresas que declaraban la muerte de Marsans gracias a la eficientísima gestión de sus exdueños, Gozalo Pascual y Díaz Ferrán. Por supuesto, esta hoja fue colgada por los trabajadores, o trabajadora en este caso, y debía ser algo frecuente en las oficinas de toda España.

 

Creo que todos conocéis la historia del grupo Marsans y habéis escuchado en los medios de comunicación el último escándalo de Díaz Ferrán. Marsans fue vendido hace un par de meses a Posibilitum Bussines, una de estas empresas dedicadas a comprar empresas en quiebra a precio cero para sacarles rentabilidad, generalmente haciendo algún tipo de liquidación de activos. Esta empresa ha sido quien prácticamente ha liquidado el grupo Marsans, que estaba destinado a eso con la situación en la que la habían dejado sus anteriores propietarios.

El escándalo más que esto, que pasa en muchas otras empresas, es que tanto Ferrán como Pascual, viendo que la empresa se hundía, decidieron el año pasado ponerse un sueldo por primera vez en su vida, de 180.000 euros anuales cobrados en un solo pago. Los sindicatos han acusado a ambos empresarios de “vaciamiento patrimonial” y “alzamiento de bienes”, y están preparando una demanda. Un éxito más para el curriculum del glorioso Díaz Ferrán.

 

Díaz Ferrán ha sido criticadísimo desde hace más de un año por diferentes sectores sociales, generalmente relacionados con la izquierda aunque no en exclusividad. Sus escándalos empresariales con Air Comet, Aerolíneas argentinas y finalmente con Marsans han sido constantes en la prensa. A pesar de la quiebra reiterada de las empresas que llevan su sello, el patrimonio de Ferrán no ha disminuido en absoluto, así como tampoco lo han hecho los metros de eslora de su yate, demostrando hasta que punto aquello de la responsabilidad del empresario respecto a sus empresas y cómo la economía familiar del empresario está condicionada a los resultados de la empresa no es más que una verdad que sólo aplica a los pequeños empresarios, no a los grandes.

 

Sin embargo el otro día comencé a ver algo más. En un entorno de conversación con personas bastante derechistas observé como hasta los más propensos a la absoluta privatización de todo decían que Díaz Ferrán debía dimitir de presidente de la CEOE y que una persona con ese curriculum empresarial no podía estar al frente de una organización así.

Eso mismo fue lo que escribí a finales de Diciembre una entrada sobre el desprestigio de Díaz Ferrán, donde dije que no era en absoluto adecuado para el puesto que ocupa. Predije que lo echarían, o que acabaría dimitiendo, y 8 meses después estamos igual. No valgo para profeta, ciertamente.

 

¿Es aceptable que se mantenga Díaz Ferrán en la presidencia de la CEOE? Si no lo era hace 8 meses, ahora muchísimo menos. Entonces, ¿Por qué sigue en la presidencia de la CEOE? La respuesta es sencilla: No hay nadie en la patronal que levante la voz ante esto, y si lo hay está silenciado.

La patronal, organización que sostiene a Ferrán a su cabeza, debe estar encantadísima con el papel del quebrador de empresas, o bien asume una actitud pasiva ante estos hechos y no considera que el curriculum de Ferrán sea un problema para ocupar el cargo que ocupa. Ser un empresario, digamos, “de poco éxito” no supone ningún problema para estos señores, pero es que parece que auto asignarse un sueldo que no es millonario pero sí alto en una empresa en práctica disolución tampoco.

Decían que la mujer del César no debe solo ser honrada si no también parecerlo. Parece que el presidente de la patronal no es necesario que parezca honrado, y no sé si tampoco que lo sea.

Una organización privada como es la patronal puede hacer lo que quiera, y de hecho lo está haciendo. Deben esperar del quebrador de empresas que quiebre igualmente la protección laboral del asalariado español, y por lo tanto todos se sitúan junto a él.

Bien, esta plenamente legitimado lo que hacen, pero que nadie se equivoque. Cosas así, actitudes así, son un claro reflejo de la sociedad en la que vivimos y de los valores de este país. La obediencia al “líder” es un valor totalmente arraigado en esta sociedad y en sus estructuras, mientras que la ética empresarial y organizacional no lo es.

 

Después nos extrañamos de lo que pasa en partidos políticos y sindicatos. Que el todos los diputados del PSOE menos uno aprueben la reforma laboral cuando son, nominalmente, el partido de los obreros es una desfachatez que responde precisamente a eso, a la obediencia organizacional.

Pero ojo, esta obediencia no es algo que responda a la idiosincrasia española o a algún tipo de cultura sumisa como tienen los orientales, nada que ver. Esta obediencia responde al puro interés, a aquello de que “quien se mueve no sale en la foto”. Centenares de diputados y cargos públicos del PSOE aplauden entusiastas el despido “objetivo” de 20 días para no ponerse en contra de las directrices de su partido. Para estar en las listas o aspirar a un cargo público de la mano del partido hay que aplaudir cualquier fechoría ideológica que haga éste. Entre la posición ética y moral de posicionarse en contra de estas reformas como socialista (que sólo ha hecho, que yo sepa, Antonio Gutiérrez) y caer defenestrado, y apoyarlas y situarte en primera línea para repetir carguito, todos se han situado en la segunda alternativa, la alternativa del interés particular y contraria a la ética que debían defender.

 

Y no nos equivoquemos, el PP hace exactamente lo mismo. Que un diputado del PP vote en contra de las reformas que ha hecho este gobierno sólo puede responder a dos cosas: O se ha equivocado de partido y cree que pertenece a IU y no lo sabe, o es un cínico aprovechado, un servil ante los intereses del partido.

A estos diputados del PP no les importa el país, ni la economía ni la ideología que dicen defender. Sólo les importa que su organización acapare el poder y poder así optar a los cargos públicos, el verdadero de sus objetivos. Haberse convertido en un servil y un indigno para ese objetivo no parece ser un problema.

 

Que nadie se equivoque y se rasgue las vestiduras por esto: Los empresarios aprovechados, los ejecutivos irresponsables, los políticos corruptos, los timadores profesionales, los políticos mentirosos…Todo es parte de lo mismo, todos son hijos del mismo país y de la misma cultura social: La cultura del aprovechamiento privado, del interés propio y de la irresponsabilidad social y personal; que deja de lado la ética del comportamiento y la responsabilidad de cada uno con la colectividad. Valores como la honradez y la honorabilidad desechados por un pragmatismo economicista absoluto.

Y todo esto regado constantemente con un voto cautivo, viciado y que no se respeta a sí mismo. Todo permitido, tolerado, o desviado interesadamente hacia el lugar que nos hace sentir más cómodos: “¡Los empresarios que son unos piratas!”, “¡La derecha que son unos ladrones!”, “¡Los socialistas que son unos muertos de hambre!” Si, si, claro, siempre son los demás….