LA INMINENTE REFORMA LABORAL

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 01-06-2010 en General. Comentarios (10)

 

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Parece que el gobierno va a dejar dos semanas más para que patronal y sindicatos lleguen a un acuerdo sobre la reforma laboral. Es inútil. Los empresarios navegan demasiado a favor de corriente, y los sindicatos están en un entorno lo suficientemente perjudicial para sus afiliados como para que se llegue a ningún acuerdo. Desearía equivocarme, pero me temo que no me equivocaré.

 

La reforma laboral va a tener varios componentes, pero una medida estrella: La reducción de las indemnizaciones por despido a 33 días por año trabajado en lugar de los 45 días actuales.

Yo ya expresé mi opinión sobre esto hace meses: Reducción de las indemnizaciones por despido sí, pero compensando con otros derechos adicionales. Esta visión mia, que hace un año podía haber tenido éxito hoy no tendría, porque los empresarios no van a aceptar que ningún derecho adicional salga de su bolsillo cuando están a punto de llegar a su objetivo.

Y en eso vamos a tener que ser muy críticos con el gobierno y con los sindicatos, pues tanta aversión a hablar de la reducción de las indemnizaciones por despido nos ha llevado a una situación, a un tiempo económico, en el que vamos a tener que ceder esto en bandeja sin recibir nada a cambio. Han aguantado el farol hasta el final, y ahora están con una pareja de cuatros sin posibilidad de ganar la partida.

 

El modelo mediterráneo de estado del bienestar difiere mucho del modelo nórdico. Los países mediterráneos han concentrado su protección en las jubilaciones y en un mercado laboral rígido, con una presión fiscal no demasiado alta. Los países nórdicos, en cambio, basaron su estado del bienestar en un estado muy protector con una política social muy intensa, mientras el mercado laboral y la economía eran más flexibles, todo ello gracias a una presión fiscal relativamente alta.

Como ya no estamos a mediados del siglo XX construir un estado del bienestar a la nórdica en base a una presión fiscal alta no es posible, pues provocaríamos el descenso de la inversión extranjera y ahuyentaríamos a ciertas empresas del país. Demos las gracias aquí a tanto tratado de libre comercio, a tanto descenso de aranceles y a tanta trampa que nos han ido endosando desde los años 80. Han convertido al estado-nación con un potente estado del bienestar en algo inviable.

Ante la realidad de los hechos yo llevo algún tiempo proponiendo que el ámbito de actuación para revertir esta situación debe ser supranacional. Un movimiento europeo de una izquierda nueva urge, pero que tenga una parte sustancial de su proyecto concentrado en la UE y sus instituciones, que son hoy los verdaderos gobernantes en temas económicos. Bueno los verdaderos gobernantes son los mercados, pero son las instituciones europeas las que aceptan que esto así sea.

En fin, esto es tema para otro artículo.

 

Por lo que respecta nuestra reforma laboral dicen los mercados, los bancos supranacionales y demás instituciones que cortan el bacalao que es absolutamente esencial flexibilizar el mercado laboral para que se cree empleo, lo que quiere decir que hay que abaratar el despido y disminuir los costes laborales.

La verdad es que esta idea, aunque pueda tener algo cierto, no parece demasiado coherente. Quiero decir, la idea básica es que con los costes laborales y las indemnizaciones por despido tan altas los empresarios no se atreven ni a invertir ni a contratar. Pero el análisis de las realidades del mercado Español niega que una reforma laboral en el sentido que apuntan las noticias vaya a ser especialmente relevante.

 

Quienes hoy producen una verdadera rigidez en el mercado laboral son los trabajadores de mediana edad que llevan más de 15 o 20 años en una empresa. A un trabajador de ese perfil habría que pagarle entre 2 y 3 anualidades para despedirle de forma improcedente. Vamos, una barbaridad. En muchas empresas hay algunos trabajadores de este tipo que, conociendo la situación, han ido bajando su rendimiento con los años. Esa es una realidad que existe y no podemos negar.

Sin embargo el cambio del contrato de 45 días por el de 33 días no sería retroactivo, es decir, se mantendrían las indemnizaciones de 45 días en los contratos vigentes. Ahí pues, a medio plazo, no hay mucho que flexibilizar.

¿Y qué pasa con los trabajadores que se han incorporado recientemente al mercado laboral? Ahí la flexibilidad si podría tener efecto si no fuera porque la inmensa mayoría de los trabajadores jóvenes que llevan poco tiempo en el mercado laboral tienen contratos temporales, cuya indemnización por despido es de 8 días por año trabajado si no recuerdo mal.

La excusa de que no se contratan trabajadores porque es muy caro echarlos es absurda. Los trabajadores empiezan con contratos temporales de 6 meses, que luego son renovados con otro de 6 meses más. Cuando acaban los 2 contratos temporales que legalmente puedes enlazar, entonces se hace la trampa de cambiar la descripción del puesto de trabajo para poder hacer dos contratos temporales más.

 

Hay millones de personas trabajando en estas condiciones. ¿En que les va a flexibilizar la reforma a estas personas? En nada. Se ha hablado de crear un contrato único, declarando que el objetivo sería equiparar la seguridad de los contratos temporales con los indefinidos. Pero, ¿De verdad pensáis que va a aceptar la patronal un aumento de las indemnizaciones por despido de los contratos temporales? No. Aún si se aplica el contrato de 33 días, seguirá habiendo millones de contratos temporales y de trampas para mantenerlos.

Por lo tanto, ¿Dónde está el verdadero objetivo del contrato de 33 días? Si lo hay es a medio plazo, pues a corto plazo nada cambiaría. Así que nada de reactivación mágica de la economía a causa de la reforma laboral.

Donde sí podría haber un cambio inmediato es en la ampliación de casos en los que el despido es procedente, caso en el cual la indemnización por despido baja a aproximadamente a la mitad. Ahí sí que hay un efecto inmediato, pero si analizamos esta medida observaremos que no es una medida destinada a corto plazo a crear empleo, pues lo único que podría hacer a corto plazo es destruirlo.

Enlazando con el argumento de la dualidad del mercado laboral por culpa del empleo fijo y el temporal, no se nos puede escapar que esta reforma crearía una nueva dualidad: Los que tienen contratos antiguos de 45 días respecto a los que tienen contratos nuevos de 33 días. Esa dualidad, parece, no preocupa tanto.

 

Y después está el descenso de costes salariales, en parte por el declarado objetivo de la reducción de cuotas de la S.S para las empresas, y en parte por el no declarado de reducir los sueldos de los trabajadores mediante el reciclaje de las plantillas. Este es otro punto que me deja frío, ¿Cómo que reducir los costes laborales con un salario mínimo de 640 euros? Aunque miremos los convenios colectivos, los salarios mínimos para un trabajador no cualificado rondan los 800- 900 euros.

Y si hablamos de cualificados volvemos a las trampas, ¿Cuánta gente titulada está trabajando con contrato de prácticas? Muchísima.

 

Parece que lo único decente que va a salir de la reforma laboral es el contrato Alemán, aunque habrá que tener mucho cuidado pues no sabemos en qué lo puede convertir la picaresca hispana. Lo demás no parece, en principio, que tenga un potencial dinamizador relevante.

Y ojo, yo son de los que creo que el mercado laboral Español debe ser reformado. Creo que las indemnizaciones por despido deben correr mayoritariamente a cargo del estado y deben ser acumulables aunque haya un cambio de empresa, pero para pagar eso hay que crear un nuevo impuesto empresarial, o incluso a medias entre trabajadores y empresarios. Creo que esto es fundamental porque el inmovilismo por parte de los trabajadores los lleva a desperdiciar las oportunidades de mejora, y para potenciar la movilidad el modelo austriaco es lo mejor que he encontrado.

Por otro lado creo que habría que potenciar el trabajo a tiempo parcial. Hay que ser muy escrupuloso con este punto para no evitar fraudes, pero para ciertos tipos de trabajo creo que sería importante y productivo para el país.

Creo, también, que los horarios laborales deberían ser lo más intensivos posibles, ya que en España, sobre todo en zonas rurales, hay verdaderas aberraciones.

Pero esta reforma laboral no crea nada nuevo y no es más que darle facilidades a los empresarios quitando beneficios a los trabajadores. Y mientras hacemos esto no atacamos los problemas de productividad terribles que tiene nuestro país y que obviamente no se arreglan con dos decretos.

 

Decía Keynes que el motor más importante del crecimiento económico son las “expectativas económicas” positivas de los agentes económicos. A lo mejor se trata de eso, de autosugestionarnos de que esta reforma laboral va a hacer despegar la economía, y así ponernos todos a invertir, contratar y consumir.

Si no es así nos situamos en una vuelta de tuerca más contra la seguridad de los trabajadores asalariados. Y fijaos, yo aceptaría estos sacrificios por parte de los asalariados en tiempos de crisis, si después en época de bonanza se hiciesen leyes en sentido contrario. Pero como hemos visto en épocas de bonanza no se hace nada de esto, si no más bien no se hace nada. Y si en bonanza empatamos y en crisis perdemos, señores, blanco y en botella; A buscar el movimiento político que nos saque de este circulo vicioso.