LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

LA CÉLULA DE VENTER

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 30-05-2010 en General. Comentarios (3)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/Craigventer.jpg 

Craig Venter

 

Supongo que todos habréis leído la noticia sobre la “célula de Venter”, es decir, sobre lo que se ha vendido desde la prensa como la primera forma de vida artificial. La verdad es que el descubrimiento es impresionante, pero no creo que llegue a las expectativas de ciertos titulares de prensa que, quizá sin quererlo, han sido excesivamente sensacionalistas en su contenido.

Analicemos bien cual es el descubrimiento de Craig Venter. La reseña en la revista Science dice:

 

”We report the design, synthesis, and assembly of the 1.08-Mbp Mycoplasma mycoides JCVI-syn1.0 genome starting from digitized genome sequence information and its transplantation into a Mycoplasma capricolum recipient cell to create new Mycoplasma mycoides cells that are controlled only by the synthetic chromosome”

 

Es decir, lo que se ha hecho es diseñar, sintetizar y ensamblar un genoma que estaba predefinido en una secuencia digitalizada (vamos, en un ordenador), y trasplantarlo a una célula “vacía” de ADN, con lo que el nuevo ADN pasaba a ser funcionalmente como el ADN de la célula receptora, habiendo convertido una forma de vida con un diseño determinado en otra nueva forma de vida con un diseño diferente.

Objetivamente, no se ha “creado” vida, tan sólo se ha creado el código que define la vida, y se ha convertido en algo funcional. No se ha creado vida de la nada, como hizo el Dr. Frankenstein en la famosa novela. No, es algo distinto.

 

El código genético es la base de la vida de cualquier ser. Contiene la información necesaria para que no reproduzcamos, para que no nos extingamos, para que nuestro cuerpo realice las funciones necesarias para la vida. En tanto el Software como el manual de instrucciones de la vida.

Sin embargo el código genético ya se lleva manipulado durante muchos años. La ingeniería genética permite que el ADN celular sea modificado mediante el uso de virus, que se usan como “herramientas” para realizar los cambios deseados por los investigadores.

La novedad de este experimente radica en que no se trabaja sobre un código genético preexistente, si no que se fabrica íntegramente de manera artificial. ¿Es eso crear vida? No, no del todo.

 

Uno de los misterios más fascinantes de la ciencia es definir donde acaba la materia inerte y donde empieza la vida. Desde el punto de vista de una persona de la calle la diferencia parece obvia, pero no lo es. De hecho hay grandes discrepancias científicas, por ejemplo, sobre si un virus es un ser vivo o no lo es. Los virus se reproducen, y actúan por “fuerzas” que les hacen prevalecer, pero en cambio no son, digamos, interactivos con el medio. No hay nutrición, no hay relación, simplemente hay reproducción. No cumple todos los requisitos.

¿Entonces qué es la vida? Es muy difícil de definir, y cada campo del conocimiento la define a su antojo. Pero yo voy a hacer una definición personal: Vida es todo aquello que pretende prevalecer, y actúa dirigido por “fuerzas” para tal fin. Bajo esta visión un virus sería una forma de vida, y aunque esa no es la visión mayoritaria de la comunidad científica actualmente la voy a mantener. Los virus son parte integrante del sistema de la vida, y creo que extirparlos por definiciones basadas en la homeostasis es acotar excesivamente.

 

Bien, imaginemos la célula más simple. Una cadena de ARN y una cubierta proteica y poco más. Esto se podría sintetizar el laboratorio, pero si lo hacemos no tendremos exactamente una célula, lo que tendremos es una protocélula, pues hablaríamos de un organismo inerte. ¿Por qué sería inerte? Porque no tendría intercambios con el medio destinados a su prevalencia (aunque hubiese intercambios de energía producidos por reacciones químicas)  y, sobre todo, porque no sería “autorreplicante”. Y ahí está el problema básico, que la protocélula “decida” replicarse, multiplicarse por su propia “voluntad” o “inercia vital”.

Para que la vida se genere tiene que haber una autorreplicación, y un sistema complejo que lleve a ese organismo, aislado del medio, a mantener su estado excepcional. Ese “movimiento que responde a unas pautas concretas” es la base que nos lleva a definir la vida tal y como la conocemos.

Ojo, aquí se plantea un debate. ¿Y si creamos unos seres mecánicos que estén programados para hacer perdurar su existencia? ¿Eso sería vida? Todos diríamos que no, que esa entidad cibernética no tiene “voluntad” de pervivencia, que no es más que una programación informática. Pero, ¿las fuerzas de la química que han generado los mecanismos de autorreplicación tienen realmente una “voluntad”? ¿No están respondiendo simplemente a las inercias termodinámicas? …Ese es un debate que todavía no estamos capacitados para resolver.

 

El problema de la célula de Venter es que se está pidiendo el “mecanismo de la vida” prestado a la naturaleza para poder desarrollar ese genoma artificial. La mitad de la vida sí es artificial, pero la clave de su éxito y de su autorreplicación, de que realmente sea vida funcional, radica en la maquinaria celular, en el mecanismo que nos da la célula viva.

Lo que ha creado Venter no es, pues, vida. Es, si acaso, una parte de la vida, una parte esencial de la vida. Pero es un paso más para acercarnos en un futuro próximo a un hecho verdaderamente revolucionario: El ensamblaje de una célula mediante componentes sintetizados y que, mediante un “toque mágico”, esta célula empiece a funcionar de la misma manera que una célula natural.

 

En ese momento el paradigma de la creación divina de la vida se caerá al suelo. Habremos demostrado, científicamente, que la vida no viene de dios, o que por lo menos no tiene por qué provenir de dios. Las religiones basadas en un dios creador se quedarán huérfanas, por mucho que obviamente no desaparecerán ya que la fuerza que la sustenta, La Fe, es algo poco racional.

Ese hecho puede no estar muy lejos, es posible que lo veamos a la vuelta de un par de décadas. En ese momento nos plantearemos la verdadera esencia de la vida, y nos tendremos que plantear preguntas como la formulada anteriormente sobre los seres mecánicos que se replican.

Cuantas películas de ciencia ficción me vienen ahora a la cabeza…Estoy seguro que a vosotros os está pasando lo mismo.

 

¿DEBE DIMITIR JOSÉ LUÍS RODRÍGUEZ ZAPATERO?

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 26-05-2010 en General. Comentarios (15)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/zapaterocrisis.jpg

 

Últimamente se está extendiendo la idea entre la izquierda Española de que Zapatero debería dimitir después de su programa de recortes, que algunos han llamado el “zapatazo”. Según estas opiniones Zapatero ha traicionado lo que llevaba diciendo durante dos años, eso de que la crisis no la pagarían los más débiles, además de traicionar la ideología o sensibilidad que debería defender.

Obviamente los afines al PP también piden su dimisión, pero no voy a centrarme en eso porque esta no es más que una opinión interesada, si no directamente lo mismo que estaban haciendo desde 2004. Recordemos que se está hablando de elecciones anticipadas desde que Zapatero llegó a la Moncloa, acogiéndose a cualquier idea absurda para justificar esto. De hecho la derecha debería estar encantada con él, pues no ha hecho más que lo que habría hecho cualquier gobierno del PP en estas circunstancias.

 

¿Cuándo debe dimitir un presidente del gobierno? Hay algunos condicionantes que siempre deberían llevar a la dimisión de un presidente, como puede ser la corrupción o algún acto claramente inmoral (en el sentido ético de la palabra, no en el moralista). En estos casos un presidente debe dimitir por limpieza democrática, como podría ser el caso de Camps.

Pero cuando entramos en el terreno de las políticas que se hacen desde el gobierno las cosas ya no son tan claras, y en todo caso la exigencia de la dimisión de un presidente es algo que entra en el terreno de la opinión. En función de a qué factor le otorguemos máxima importancia concluiremos una cosa u otra.

 

Para muchas personas la principal exigencia para un presidente del gobierno es cumplir el programa electoral con el que ganó las elecciones. El programa es algo sagrado, es la base de la política, y por tanto los políticos deben entender que su obligación principal es su cumplimiento.

Zapatero claramente ha roto su programa electoral y se ha dedicado a tomar medidas que ni de lejos estaban contempladas en él. Si consideramos el cumplimiento del programa electoral como obligación máxima de un cargo electo, podemos concluir que Zapatero debería dimitir.

 

A esta idea se le puede contraponer otra, que es que la principal obligación de un presidente del gobierno es actuar responsablemente y hacer lo conveniente por encima de sus promesas electorales.

Si aceptamos la idea de que este recorte de gasto era absolutamente necesario, si aceptamos que ante el pacto europeo la obligación de España era tomar medidas duras para contener el déficit, si aceptamos que este paquete de medidas era algo inevitable, entonces Zapatero no tiene por qué dimitir, pues habría hecho lo correcto y lo que se esperaría de un presidente responsable.

 

Podemos hablar también del factor ideológico. Para mucha gente votar a un partido nominalmente de izquierdas o de derechas (digo nominal porque a la vista de todos está que la diferencia es más nominal que real) representa un acto de convicción ideológica. Por encima de programas y conveniencias, votar izquierda es votar a los que defienden a los trabajadores y a los débiles.

Para estas personas, las políticas de Zapatero pueden ser consideradas casi como una traición a los principios de la izquierda. Y si es así, Zapatero debería dimitir por no ser coherente con las ideas y siglas que nominalmente defiende.

 

Desde un punto de vista más político, un presidente del gobierno debe dimitir cuando pierde el apoyo del parlamento. En nuestro país la iniciativa independiente y las convicciones personales de un diputado en cuestión están cercenadas por la poderosa fidelidad al partido. El partido puede con todo, es una máquina poderosa que subyuga mentes e ideologías, al que se obedece de forma absoluta.

Este hecho lamentable es en parte provocado por el sistema electoral que tenemos, pero no totalmente. La libertad y la convicción es algo también personal, y si los políticos no la ejercen tienen una parte de responsabilidad esencial sobre sus hombros.

En el Reino Unido, por ejemplo, el propio Tony Blair tenía una parte de los diputados laboristas enfrentados en muchas decisiones, pero aquí hay una unanimidad espeluznante en la defensa del presidente del gobierno (ojo, igual de espeluznante que la radical oposición de todos los diputados del PP, cuando posiblemente la mayoría de ellos estén, en el fondo, absolutamente de acuerdo con las medidas). Zapatero mantiene, por tanto, una mayoría suficiente para poder gobernar. Desde ese punto de vista y mientras no triunfe una moción de censura, Zapatero no debe dimitir.

 

Y finalmente tenemos el punto de vista más, llamémosle, “pragmático”. Es decir, si Zapatero dimite, ¿Qué pasará? En función de lo que pase estas personas pragmáticas decidirían la conveniencia o no de la dimisión del presidente.

Si esto sucediese, si Zapatero dimitiese, habría dos opciones: O bien que otro Socialista ocupase la presidencia del Gobierno, o bien que hubiese unas elecciones anticipadas que muy probablemente ganaría el PP.

¿Sería adecuado que ante un Zapatero dimisionario gobernase otro socialista? La verdad es que en un país tan presidencialista como este parecería extraño, aunque hay que tener en cuenta que objetivamente estamos en un sistema parlamentario y no presidencial. Los electores realmente eligen a los diputados no al presidente, y si la mayoría del legislativo, que recordemos hemos elegido para 4 años, decide que deben continuar los socialistas en el poder, están legitimados para que así sea. Precedente hay, como la presidencia de Calvo Sotelo después de la dimisión de Suárez.

 

La otra alternativa son las elecciones anticipadas que llevarían al persistente Rajoy a la Moncloa. Aquí cabría preguntarse, ¿Qué cambiaría si llegase Rajoy a la Moncloa? Lamento decepcionar a los afines al partido de la gaviota, pero todo apunta a que nada. Medidas económicas calcadas dirigidas desde Bruselas, y si acaso un pequeño cambio de barniz, este de un tono un poquito más apolillado.

No hay nada objetivamente que nos pueda hacer desear una llegada del PP al poder, más allá que cierto sentimiento de “castigo” hacia el PSOE. El PP es lo mismo y un poco más feo, aunque no peor. Como mucho provocaría una catarsis del PSOE en la oposición, aunque esto me parece bastante atrevido conociendo como está la política internacional.

 

 

Esta es, pues, la radiografía de la situación. En función de las prioridades de cada uno, de cómo entendemos la política y la función pública, opinaremos una cosa u otra. La verdad es que en estos momentos parece bastante más lógico pedir la dimisión de ZP desde los bancos de la izquierda que desde los de la derecha.

…Me diréis que no he opinado, que no he concluido nada, y que oculto mi opinión personal. No es mi intención evitar una opinión contundente, pero es que realmente no la tengo tan definida. En parte creo que Zapatero debería dimitir, y que sería una exigencia propia de una democracia seria y auditada por ciudadanos responsables: “Usted incumple su programa y sus principios y por tanto debe dimitir”. Bien, eso es muy bonito, pero en la realidad en la que vivimos, con una economía dirigida de facto  por “otros” que no son los políticos Españoles esta exigencia sea, quizá, un exceso propio de soñadores.

Por otro lado, ver lo que viene detrás me asusta. No, no es verdad, no me asusta en absoluto, lo que quiero decir es que me aborrece, me entristeces y me apena. Rajoy presidente, sin proponer una sola cosa, sin hacer una sola buena acción desde la oposición, impuesto por cansino a una población que lo rechaza de forma abrumadoramente mayoritaria. Eso tampoco está bien, que un partido así y una persona así puede llegar al poder. Tampoco me parece de democracia de calidad.

 

Por otro lado tampoco veo qué aportaría otro socialista de presidente (¿Rubalcaba? ¿Pepiño?) Al final ellos también apoyan lo que ha hecho Zapatero, así que no tiene demasiado sentido un cambio de esta naturaleza.

…En fin, qué queréis que os diga, no tengo ni puñetera idea sobre si debe dimitir Zapatero o no….

JUAN SIN MIEDO

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 24-05-2010 en General. Comentarios (4)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/campsfabra.jpg 

 

Había una serie británica de los 80 llamada Yes, Prime minister (Sí, primer ministro) que emitía la BBC donde se parodiaba las interioridades del gobierno británico. En ella el primer ministro es un individuo un poco tonto que era manejado por sus asesores, que piensa que hace las cosas él cuando son realmente los asesores y miembros importantes de la administración los que le manipulan a su antojo.

Cuando veo al honorable president Camps recuerdo esta serie, porque me parece inconcebible que un jefe de gobierno sea tan absolutamente estúpido como está demostrando ser Camps con sus continuas declaraciones patéticas, histriónicas y provocadoras.

 

Desde que declaró ser como “Juan sin miedo” el día de la reapertura del caso, el órdago que le echó a la dirección de su partido en Madrid anunciando que no piensa dimitir de ninguna manera, las declaraciones sobre Garzón y Bermejo “De la cacería, dos están ya fuera, Bermejo y Garzón”, sus declaraciones en las que aseguraba sentirse “Feliz” tras conocer que se le considera culpable de un delito de cohecho, hasta la declaración de sentirse víctima de una “persecución” orquestada por Zapatero y De la Vega; la figura del ya anteriormente desprestigiado president no ha hecho más que empequeñecerse, llegando a rozar el ridículo como pocos políticos lo han hecho antes.

Cualquiera diría que o ha perdido el juicio, o es absolutamente estúpido, o quizá ambas. Y sí, ya sabemos que el surrealismo político ha llegado a límites inaceptables en esta tierra, que nuestros políticos del PPCV consideran a los valencianos como algún tipo de raza subnormalizada por el continuo efecto de una propaganda radioactiva, sabemos que la exigencia de responsabilidades políticas en las urnas no es precisamente algo que se practique mucho en este país, que la corrupción es perdonada y tolerada por amplias capas de la población. Sí, es verdad todo esto, pero esto es demasiado, es surrealista, y ha superado cualquier caracterización que se haya hecho de un político en un programa de humor.

 

Analizando los hechos, y sin descartar en ningún momento la inteligencia límite de nuestro president, he desarrollado dos hipótesis para llegar a comprender este estado incomprensible de las cosas.

Basémonos en una premisa. Cuando la imputación se haga pública van a obligar a dimitir a Camps. Sé que habrá quien piense que no será así conociendo a la población Valenciana, pero afortunadamente no somos un país independiente aunque a algún loco nacionalista le gustaría que sí. Si fuésemos un país independiente estaríamos absolutamente inmersos en un proceso de populismo a la sudamericana, y seguramente sí sería posible que Camps se presentase de nuevo. Pero como formamos parte de un país mayor, el asunto Camps puede hacer tanto daño a Rajoy y al PP nacional que se lo van a quitar de encima aunque tengan que mandar a los GEOS.

Afortunadamente para el PP el tema Camps ha quedado diluido por el duro plan de ajuste del gobierno central, y con eso han ganado días. Pero que eso no engañe a nadie, Camps va a ser obligado a dimitir, por mucho que se resista.

 

Así las cosas una de las posibilidades por las que el surrealismo ha invadido nuestra política es que Camps esté siendo manipulado como el primer ministro británico de la serie. Los que le rodean le jalean y le dicen que siga adelante, “Vamos presidente, que estamos contigo”. Agasajado esta vez por apoyos y no por regalos, patéticamente piensa que podrá resistir. Sé que hay que ser tonto para pensar que podrás resistir si se te imputa y te mandan a juicio, pero repito que la hipótesis de la escasa inteligencia de Camps la doy por demostrada, y si quedaba algo de lucidez en su mente parece que los agasajos de su entorno la han anulado.

¿Por qué le apoyan sus compañeros? Fundamentalmente, porque así preparan en la sombra su decapitación y sucesión. Mientras le incitan a que haga el ridículo delante de los micrófonos, ellos se pelean por detrás para ver quien se queda con el sillón. Supongo que tanto Barberá como Pons como Alberto Fabra están intentando, cuidadosamente, ganarse el apoyo de Génova y de los Barones provinciales.

 

La otra posibilidad es mucho peor. A Camps le incitan para que resista hasta el final no para despistar mientras le hacen la cama, si no porque Camps sea el parapeto del resto del partido. El caso Gürtel toca muchos contratos de la administración valenciana y a gran número de consellerias, además de varios cargos del partido popular. La porquería puede ser tan grande que la focalización del caso Gürtel en un caso de cohecho impropio puede ser interesante para el partido y para muchos cargos del PP, que apoyarían a Camps no por táctica, si no porque saben que no pueden salir al primer plano con las cosas que han pasado en sus áreas de responsabilidad.

Si Camps no dimitiese una vez se le impute oficialmente, y sobre todo si el PP Valenciano le apoya aún sin fisuras tras el hecho, esta hipótesis cobraría peso para mi.

 

Sea cual sea la realidad la verdad es que todo esto es muy sucio. Y no quiero dejar de acordarme de Carlos Fabra, presidente de la diputación de Castellón y presuntísimo corrupto, a quien un informe de la agencia tributaria acusa de fraude fiscal por más de un millón de euros él, y una cantidad bastante mayor su mujer, a quienes se acusa de cometer 9 delitos fiscales entre 1999 y 2004. También se ha conocido que Fabra y Francisco Martínez (su antiguo vicepresidente) eran titulares de una cuenta que recibió casi 4 millones de euros injustificados, con teórica función de financiar ilegalmente al PP provincial.

Al vicepresidente del Consell, Vicente Rambla, no se le ha ocurrido otra cosa que decir que si a Fabra le ha tocado 4 veces la lotería, le “felicita”, además de defender también su presunción de inocencia. Como especular el gratis, no sé si este apoyo que cualquier persona inteligente hubiese evitado tiene que ver con el hecho de buscar apoyos para cuando Camps sea defenestrado, aunque sea a costa del individuo más corrupto que hay en este país fuera de Marbella, o bien responde a mi segunda hipótesis, que hay que aguantar como hicieron los Espartanos en la película 300 antes de que la montaña de escombros se les venga encima.

 

 

Juan sin Miedo ha dicho el curita. Recordemos que Juan sin miedo era un merluzo con algún tipo de tara psicológica que le impedía tener miedo. Juan sin miedo era alguien que no temía ni a los fantasmas ni a ningún peligro pero que se asustó cuando le tiraron por encima unos inofensivos pececillos de colores. Era un anormal, en definitiva.

Creo que nuestro president, ciertamente, no le va muy a la zaga al personaje del cuento.

 

MEDIDAS QUE NO SE TOMAN

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 19-05-2010 en General. Comentarios (20)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/psoecruz.jpg 

 

La decepción por las medidas que ha tomado el ala izquierda del partido único que nos gobierna, el PPSOE, sigue creciendo. Más que por las medidas que se han tomado por las medidas que no se han tomado, pues es general la sensación de que el gobierno sólo ha tocado el bolsillo de la gran masa de clases medias y populares, mientras que las grandes fortunas del país y las grandes empresas no han sido víctimas ni se les ha pedido ningún esfuerzo adicional.

A rio revuelto el Sr. Rajoy, que es un señor que tiene previsto presentarse a elecciones de forma reiterada hasta que los españoles traguen con él por cansancio, ha visto la oportunidad de pescar. Como ha visto que la rebaja de sueldos de los funcionarios era popular no ha dicho nada, pero como la congelación de las pensiones sí era impopular se ha erigido de forma patética como el adalid de las pensiones. Ahora resulta que el ala derecha del PPSOE es la que va a velar por el poder adquisitivo de nuestros mayores, ver para creer. En fin, tonterías para pasar el rato e intentar hacer creer a los incautos que el partido único económico que nos gobierna es algo más que dos equipos de cesantes que intentan apropiarse temporalmente de miles de cargos públicos para sus afines.

 

Zapatero ha dicho que estas medidas eran inevitables, mientras intenta de forma casi ridícula dar la sensación de que ahora quita menos de lo que ha dado, usando extrañas piruetas verbales para tal fin. Le sería más efectivo, creo yo, decir la cruda realidad por una vez, y apuntar que estas medidas son ineludibles y provocadas por fuerzas mayores que su voluntad política, y mostrarse contundente sin la sonrisita esa, porque con la que está cayendo más que mostrar confianza parece mostrar que no se entera de las cosas.

Claro, a pesar de eso se le podría decir porque no está tomando medidas que representen un esfuerzo más equitativo y homogéneo del país, y que ya están tomando gobiernos europeos teóricamente más conservadores que el suyo, pues recordemos que el ala derecha nos dice que es un izquierdista peligroso y un rojo, cuando cada vez más parece que está camino de superar al inefable George Bush, no por estúpido si no por neoliberal.

¿Qué medidas se pueden tomar para reducir el gasto público que no se han tomado? Hay infinidades, algunas rápidas y otras lentas, pero todas efectivas.

 

-          Aplicación de una Tasa a los bancos: Se lleva hablando de esto mucho tiempo, de hecho el propio gobierno conservador- liberal británico la ha anunciado, aunque aún nadie ha presentado la medida claramente definida. También en Francia y en Alemania se habla de esta tasa. La idea básica con la que se está trabajando es que sea una tasa para “cobrarse” el rescate bancario anterior o bien para empezar a recaudar cara a uno futuro, pero también puede suponer una fuente de ingresos importante y, sobre todo, es de justicia la aplicación a los principales responsables de la actual situación.

 

-          Reducción del presupuesto militar: Como no parece que vayamos a ser invadidos por Portugal ni pretendamos invadir Andorra, este es un punto muy claro que se debería recortar. El primer recorte debería ser la salidas de las tropas de Afganistán, además de recortes en el I+D militar y en la modernización de material ofensivo.

 

-          Reducción o eliminación del presupuesto de la Iglesia católica: La Iglesia católica se está financiando a través del impuesto sobre la renta de la agencia tributaria del estado. Esta situación anacrónica no la eliminamos ni en plena crisis, de rojos y laicistas que somos. Habría que estudiar también la eliminación de los profesores de religión en las escuelas públicas, aunque hay que ser muy cuidadosos y conocer muy bien en qué situación dejaríamos a esas personas.

 

-          Aumento de un tramo en el IRPF: Actualmente el tramo máximo del IRPF en España es del 43%, que corresponde a todas aquel dinero que se gane a partir de los 53.000 anuales. En otros países este tramo máximo es del 50%. Crear un tramo del 50% para ganancias que superen los 75.000 euros sería factible y aumentaría la recaudación.

 

-          Recuperar el impuesto de sucesiones y el de patrimonio: Con ciertos límites bajos exentos.

 

-          Aumento del impuesto de sociedades para empresas con beneficios elevados: Esta es otra medida que se está llevando a cabo en otros países, como en Portugal, donde se ha creado un impuesto especial del 2,5% a las grandes empresas y a la banca.

 

-          Reducción de las subvenciones a los partidos políticos y sindicatos: Esta medida la ha propuesto el PP y me parece correcta, pero siempre que se haga junto con otra: La prohibición de las donaciones privadas que superen determinada cantidad económica. Si no estaríamos creando una fuente de injusticia.

 

-          Eliminación de las deducciones fiscales por I+D y medioambiente: Como ya comenté hace unos meses estas deducciones no son más que una fuente de fraude y de exención de impuestos. Deben ser sustituidas por subvenciones directas ante un proyecto claro.

 

-          Aumento de los recursos para combatir el fraude fiscal: Uno de los problemas más grandes que tiene el país es el enorme fraude fiscal. Esfuerzos adicionales en este punto serían rentabilísimos para las arcas públicas y tendrían un retorno muy importante. No soy tan optimista como la asociación de inspectores de hacienda, pero hay que tener claro un dato que es terrorífico: Si España igualase su tasa de fraude fiscal a la media europea, el estado ingresaría 100.000 millones de euros. Esta cantidad casi multiplica por 7 el ahorro del plan de ajuste del gobierno Español.

 

-          Buscar un acuerdo europeo para aumentar la tributación de las SICAV: Un solo país probablemente no pueda hacerlo sin provocar fuga de capitales, pero con un acuerdo europeo en esta materia se podría evitar este régimen privilegiado.

 

 

El por qué el gobierno teóricamente socialista Español no ha tomado ninguna de estas medidas adicionalmente a las que ha tomado es para mi un misterio. No le vamos a pedir que las tome todas, pues no son más que unos políticos centristas que han heredado el nombre de socialistas, pero que no tome ninguna medida como estas o similares es verdaderamente impresentable.

De todos modos estoy convencido que se tomará alguna medida de este estilo en los próximos días. En otros países se está haciendo, y Zapatero no puede obviar ni a su entorno, ni la presión que se va a ejercer sobre esta situación que muchos entienden sólo afecta a los trabajadores.

 

Todos nos vemos afectados por la realidad económica de un país en mayor o menos medida. Nuestros negocios, nuestros trabajos, nuestro patrimonio no es independiente de la realidad económica del país. Si tenemos trabajo, lo tenemos mejor o peor gracias a la realidad productiva del país; si tenemos un comercio o una empresa, hemos conseguido vender unos productos o unos servicios gracias a un mercado que lo ha comprado; si tenemos una gran empresa, debemos de reconocer que mucho de nuestro crecimiento se lo debemos a unas infraestructuras adecuadas y a una economía dinámica.

Sin minusvalorar nuestra capacidad ni talento, debemos ser conscientes que el entorno es parte esencial de lo que hemos llegado a ser, y por eso es labor de todos ayudar a mejorarlo. Pero el que tiene más, se ha visto beneficiado en mayor grado de la economía del país que el que tiene menos. Es justo, pues, que contribuya más a la recuperación, y al señor Zapatero hay que exigirle que adopte medidas que garanticen que así sea.

 

HUNDIENDO AL VECINO

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 17-05-2010 en General. Comentarios (15)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/burla.jpg 

 

Hay ciertas ideas que repito continuamente en mis escritos, aunque quizá las expongo más o menos en función de mi estado de ánimo o de la actualidad del momento. Un tema frecuente es la introspección sobre el propio carácter Español y sobre la realidad social de los españoles. Esto es importantísimo aunque parezca que no, porque estas características personales y de carácter de los ciudadanos es la base para poder generar una determinada política, una forma de sociedad común y para que ciertas medidas socio-económicas tengan éxito.

 

Una de las cosas que veo más lamentable de nuestro carácter es una falta de empatía terrible sobre los problemas ajenos…No, no es exactamente eso lo que quiero decir, porque en muchas ocasiones más que falta de empatía es una cierta satisfacción, un cierto recochineo cuando vemos que los problemas afectan a los demás y no a nosotros mismos, sobre todo cuando esos otros son personas que han tenido algo que nosotros hemos deseado o hemos lamentado no tener.

 

Ante la bajada del 5% del sueldo se han dado situaciones a mi juicio lamentables. Si observáis las encuestas la mayoría de gente está a favor de esta bajada. Realmente influyen muchos factores para decidir si estás a favor o no de esta decisión: Si eres votante del PP tenderás a decir que no te parece bien, mientras que si eres un fiel del PSOE buscarás la manera de defender esto. Si eres funcionario obviamente verás esto como un atraco, pero si no eres funcionario no le darás mayor importancia. Todos estos factores son importantes para hacer un análisis de los números, que recuerdo que daban mayoría a los favorables a la bajada aunque no por mucha distancia.

¿Cuál es el factor fundamental de este resultado? Sencillamente, que hay más personas que no son funcionarios que funcionarios públicos.

Si analizamos en cambio que opina la gente sobre la congelación de las pensiones ahí la respuesta cambia radicalmente. La inmensa mayoría está en contra de esta medida, y muchos de ellos son personas que están a favor con la primera medida. Obviamente aquí está clara la motivación del resultado: Todos nos jubilaremos si es que no nos morimos antes.

 

Las personas opinamos sobre las medidas en función de cómo nos afectan, y hasta ahí es normal. Nadie está a favor de que le quiten los 400 euros ni que le aumenten la edad de jubilación, porque eso afecta a todos. Ahí las reticencias son normales, y si realmente esas medidas son adecuadas hay que hacer una labor de pedagogía importantísima.

Sin embargo en el tema del sueldo de los funcionarios, donde obviamente es normal que los funcionarios estén en contra de la bajada, los no funcionarios no se comportan de forma aséptica. En vez de verlo desde la lejanía, muchas personas les da cierto gustito ver como el funcionario es atacado, “que se jodan los funcionarios” dicen muchos, algunos cambiando “funcionarios” por “los vagos de los funcionarios” para que quede más clara su posición.

He escuchado muchas de estas opiniones en los últimos días a trabajadores del sector privado o autónomos, y generalmente las opiniones iban acompañadas con gestos de satisfacción y/o cierta violencia verbal, mostrando algo de ira escondida. Algunas de estas ocasiones, sobre todo con gente cercana y de confianza, he discutido con estas personas porque me ha parecido que sus opiniones estaban fundamentadas en el odio y en cierta forma de envidia, y no en un análisis pragmático de la situación. Una persona que pretenda tener razón no puede opinar desde las vísceras.

A los funcionarios no les pueden echar”, “trabajan poco”, “son unos vagos”, “están siempre de baja”…Estos son los argumentos por los que tienen que joderse. Y ojo, muchos funcionarios hacen exactamente lo que estas personas critican, y eso lo sabemos todos. Pero, ¿Y los funcionarios que son trasladados a 500 km de su ciudad para cobrar 1.000 euros? Porque esos también existen.

 

Mirad, yo soy de una generación que ha entrado en un mercado laboral difícil. Licenciados e ingenieros mileuristas, que han enlazado contratos de 6 meses durante mucho tiempo. Hemos trabajado en empresas donde te “exigían” que trabajases más horas de las que debías, en empresas donde te miraban mal por irte a la hora que te tocaba salir. Hemos sido becarios cobrando un salario basura. Hemos sido víctimas de la facilidad de despido que tienen los contratos temporales, somos víctimas de la masificación de titulados.

Cuando un licenciado de grupo A cobraba unos 30.000 euros año y tenía un trabajo seguro, los licenciados del sector privado cobraban como auxiliares administrativos con contratos de 3 meses. Eso llevó a que muchísima gente viese en la función pública la única manera de obtener en trabajo decente, incluso a muchos licenciados muy capaces a aspirar a plazas de funcionarios de grupo C que no tenían nada que ver con su formación. Un despilfarro de talento que esta sociedad y este mercado han permitido.

 

Yo he tenido compañeros químicos, abogados, licenciados en humanidades, etc. Que me han dicho claramente “Yo quiero ser funcionario”; “Bueno pero, ¿Qué tipo de funcionario?”, “Me da igual, de lo que sea”.

Cuando acabé la carrera veía esas actitudes como lamentables, me parecían de un conformismo desolador. Pero cuando conocí el mercado laboral entendí parcialmente a esa gente que veía que uno o dos años de estudio para sacarse una plaza era un esfuerzo que merecía la pena.

Pienso en aquellos que después de conocer la empresa privada, o después de quedarse en paro, han recurrido a las oposiciones como método de labrarse un futuro. ¿Qué estarán pensando ahora? ¿Se les estará pasando las ganas de ser funcionario? La verdad es que no creo, pues lo que ves en el otro lado es aún peor.

 

Nunca me ha parecido bien esta diferencia entre el mercado privado y la función pública, y he creído que había que igualar un poco (dentro de la lógica y de las particularidades que tiene cada una de las situaciones) a ambos colectivos. Pero pensar que hay que igualar jodiendo a unos para que se acerquen al estado de precariedad de los otros me parece algo suicida y de mentes retorcidas.

Estas ideas tienen algo en común con las quejas sobre los inmigrantes y la acusación de que copan las ayudas sociales y abusan de los servicios públicos. Si bien hay parte de verdad en estos comentarios, una mala orientación de estos impulsos llevaría a la destrucción del sector público y a la eliminación de las ayudas públicas. Con tal de que ciertas personas “no vivan de nuestros impuestos” somos capaces de destruir cosas que seguramente no pueden ser necesarias en el futuro.

 

Dice el refranero que “cuando veas las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar”. No nos alegremos de las desgracias ajenas, primero y fundamentalmente para no caer tan bajo como personas (Y ojo, esto va para los que opinan con las vísceras, no para los que opinan en base al análisis que esta medida es buena), pero también pensando en que esto nos puede venir en contra.

Tú, que trabajas en un sector económico X, puedes ser víctima de cualquier recorte, o de la propia eliminación de los convenios colectivos, por ejemplo. Piensa como te sentirías si la gente de la calle opinase que los trabajadores de tu sector vivíais muy bien y que aplaude que os bajen el sueldo. Esto puede pasar, y te pagarán con la misma moneda.

Ten mucho cuidado con apoyar las desgracias ajenas, da igual que sea el derribo de las casas de otras personas en un barrio marítimo de Valencia o una bajada de sueldo. Quizá no te gusten las casas marineras o los funcionarios, y estás en tu perfecto derecho, pero estas cosas vienen siempre como un boomerang en contra de uno mismo. La crisis va a ser muy larga, y la tortilla puede dar la vuelta muy fácilmente.