UNA DE POLIS Y CACOS

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 02-03-2010 en General. Comentarios (5)

 

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Hoy voy a contar una anécdota que me pasó hace unos días.

Hace unos días llegué de noche a casa algo así como a las tres de la mañana. Cuando entré en mi portal vi a unos hombres escondidos en una salita donde antiguamente estaban los porteros. Al verme los tres hombres salieron.

Eran muy morenos de piel, en un principio pensé que eran moros, pero parece que eran rumanos. Cuando vi salir a los tres, el primero de ellos me dijo algo así como “Nosotros aquí fumando” en un castellano bastante malo.

“Muy bien” les contesté, mientras les señalaba con la mano la dirección de la salida. No me asusté, quizá debido a las tres cervezas que me había bebido, aunque también al ver la cara de nerviosismo que tenían los tres supuse que no eran atracadores de los que usan la violencia. Cuando se fueron (después de asegurarme que la puerta estaba bien cerrada) subí a mi casa.

No le dí la mayor importancia la verdad, pues pensé que se trataban de drogadictos que habían visto el portal abierto y se habían metido a fumar alguna sustancia estupefaciente (de hecho hace unas semanas me encontré a dos drogadictos fumando alguna droga en el cajero automático en el que fui a sacar dinero, ¿Por qué no se iban a meter en un portal?). Me fui a la cama y la verdad es que no se lo conté a nadie el día siguiente.

 

Pues bien resulta que el otro día vienen dos policías a buscarme a mi casa. Yo no estaba trabajando por lo que no los vi, pero me dejaron el recado para que llamase a una compañera suya.

Cuando llamé la chica me dijo que sabía que yo me había cruzado con unos hombres esa noche a las tres de la mañana, y que quería que fuese a la jefatura de policía a ver si los reconocía en unas fotos. Le dije que estaría en media hora y me fui hacia allá lleno de espíritu cívico y con ganas de colaborar en aras de la seguridad ciudadana.

En jefatura me atendió un policía joven, que me enseñó directamente dos fotos que correspondían con los hombres que vi esa noche. Me explicó que sabía que eran ellos, que los conocían y sabían quienes eran, y que habían entrado en el portal para hacer un butrón y entrar así en el comercio colindante a mi portal y robar allí. Al verme se asustaron, y se fueron nerviosos pensando que podría llamar a la policía.

La verdad es que la policía los estaba vigilando para pillarlos con las manos en la masa, hasta que llegue yo a joderlo. En fin, una ayuda involuntaria a los delincuentes siguiendo mi costumbre de fastidiar las cosas sin querer. Espero que los pillen más pronto que tarde, pues me siento bastante mal (ya podía haber extendido un poco más la noche por una vez).

 

Una cosa curiosa del caso es que, mientras el policía redactaba la denuncia para que la firmase (Tengo que decir que este chico iba más rápido tecleando que el común de policías, por lo menos usaba las dos manos…) estuve mirando los carnets de identidad de Rumania de dos de los chorizos.

“¿Son hermanos verdad?” Le pregunté al policía, a lo que me respondió que no lo sabía. Compartían apellidos y el nombre de la madre, así que parecía bastante evidente. Supongo que este dato era irrelevante pero me llamó la atención que no se hubiesen fijado en esto.

He dicho el nombre de la madre no porque los padres fuesen distintos, si no porque en el apartado “nombre del padre” aparecía un guión, dando a entender que el padre era desconocido. Estos dos rumanos parecían de raza gitana (el tercero no, era bastante blanco), no sé si tendrá algo que ver. De hecho me planteé en unos segundos bastantes preguntas de este estilo, ¿Serían miembros de una familia monoparental? ¿Será esto frecuente en los gitanos? ¿Tendrán este tipo de personas, generalmente de familias desestructuradas, más facilidad para entrar en organizaciones de delincuentes? ¿Cuál es la base social de tantos delincuentes del este, sobre todo rumanos? ¿Serán personas como estas?

 

La verdad es que tengo la percepción de que la delincuencia ha aumentado en el último año. No me refiero por este hecho (de hecho sé que hace unos 15 ó 20 años hicieron un butrón para entrar en el mismo local), si no por otros. Quizá es una percepción personal por algunas cosas que me han pasado, como la rotura de las lunas de mi coche dos veces ya en lo que llevamos de año, o quizá sea por la observación de que cada vez hay más mendicidad y que los cajeros tienen casi todos algún indigente durmiendo en ellos por la noche.

Supongo que la crisis no será ajena a estos hechos (sobre todo el de la mendicidad). Es increíble la fragilidad de nuestras sociedades, que en cuanto se tuerce la economía se multiplican los hechos de esta índole. Parece que vivimos en un frágil equilibrio y en una sociedad sin la necesaria solidez.

 

Por supuesto que los componentes morales, educacionales y de valores de la sociedad y de los miembros que la componen son muy importantes y son origen fundamental de estos hechos, pero existe una relación obvia entre la realidad económica de una sociedad y la violencia que contiene. Esta relación no es sólo de causa-efecto, si no que tiene unas interrelaciones mucho más intensas. No puedo dejar de pensar que la sociedad de consumo, del individualismo mal entendido, del triunfo relacionado con las posesiones materiales, de la elevación del dinero como principal valor social, es una causa fundamental de que la sociedad tenga esta violencia intrínseca.

Y evidentemente que la violencia, el robo y la delincuencia siempre han existido (A veces me hace mucha gracia como muchas personas de avanzada edad piensan que eso no pasaba en sus tiempos), pero en tiempos pasados estaban condicionadas en la mayoría de los casos con situaciones marginales. Hoy, en una sociedad más opulenta, la violencia y la delincuencia no disminuye, si no que parece aumentar.

 

El caso de los saqueos en Chile me ha impactado especialmente. No voy a tratarlo pues quiero hacer un texto más amplio, pero quiero adelantar que esto ha roto ciertas ideas que tenía preconcebidas y me ha hecho dudas de muchas cosas.

Dejo este texto a modo de experiencia personal y de reflexión desordenada sin tesis central. Quiero dejar que vuestros comentarios y experiencias personales marquen las conclusiones.