LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

EL PATRIMONIO DE CAMPS

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 27-02-2010 en General. Comentarios (9)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/campsnollegafindemes.jpg

Imagen muy graciosa sacada del blog de Manel Fontdevila

 

Mucha sorpresa ha causado la declaración de patrimonio de los diputados Valencianos, en especial el del presidente Camps. Recordemos: Un coche SAAB del año de la Charito, un piso compartido con su mujer, un plan de pensiones con 9.000 euros, una cuenta a medias con su mujer con 1.400 euros de saldo y una cuenta personal con 900 euros.

Los periódicos han amanecido con esta noticia, ante la sorpresa de que el presidente, que cobra 78.000 euros al año, tenga este humilde patrimonio. Los socialistas Valencianos han calificado este patrimonio como “engañifa”, y el coordinador de IU, Cayo Lara, ha propuesto hacer una colecta para comprarle un traje a Camps, ya que con este patrimonio cree Lara que no podrá mantener la dignidad de indumentaria que requiere una personalidad de este calibre.

 

Ya se habló del patrimonio de Camps en abril pasado y aquí hice un post sobre eso (http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/1241022720/ ) y básicamente lo que dije entonces vale para este momento.

Para saber que este patrimonio es una “engañifa” no hace falta ir a Oxford, francamente. Camps debe haber puesto ese sueldo, y los anteriores (ha sido conseller, concejal, delegado del gobierno, etc.) en algún sitio que tampoco debería ser desconocido por nadie: El patrimonio de su mujer, sus padres y otros familiares.

Esta práctica es muy típica de los políticos, quizá aconsejador por sus asesores para dar una imagen de limpieza, aunque a mi personalmente me da la sensación de todo lo contrario. Que el president de la generalitat tenga menos ahorros que yo me produce desconfianza y me da la sensación que tiene algo que esconder. Y como precisamente libre de toda sospecha no está pues esta sensación se multiplica.

Yo no sé porque no puede tener un diputado o un president unas cuantas decenas de miles de euros en el banco, ¿No es normal con sus salarios? Lo es, y que lo tuviesen sería lo normal. Si Camps hubiese declarado que tiene 100.000 euros en el banco a nadie le hubiese extrañado, pero este paripé es vergonzoso.

 

Lo que más me ha llamado la atención es lo del plan de pensiones… ¿Cómo demonios tiene sólo 9.000 euros en él? Debe ser muy nuevo el plan porque si no es incomprensible.

En mi empresa (que tiene un plan de pensiones para los trabajadores) un trabajador como yo (con mi salario) ingresa al año en su plan de pensiones unos 2.500 euros, aunque una parte es pagada por la empresa. Que el honorable president tenga 9.000 euros en el plan con casi 50 años es algo absurdo, ¿Qué va a tener cuando se jubile? ¿18.000 euros? Le van a quedar 70 euros al mes… ¿Para que demonios lo quiere si va a tener jubilación de Expresident?

 

Todos los diputados han declarado sus bienes, y los diputados del PP demuestran tener más patrimonio por regla general, algo lógico conociendo las grandes conexiones empresariales que tienen los miembros del PP (Yo conozco a uno de ellos que trabaja como ejecutivo en una empresa muy importante de la comunidad). Sin embargo las primeras espadas del PP valenciano tenían patrimonios bastante humildes. El más pobre del Consell, el presidente Camps.

Algunos han sido más transparentes. El conseller Cotino ha declarado un patrimonio de casi 2 millones de euros, como buen miembro del OPUS DEI. El portavoz del Bloc, Enric Morera, ha declarado participaciones en tres sociedades industriales; y la portavoz de EU, Marga Sanz, también secretaria del partido comunista del País Valencià ha declarado tener 8 veces más patrimonio que Camps.

 

Hace unos meses los miembros del gobierno declararon su patrimonio. Los había muy bien posicionados, como Rubalcaba, pero los había también con escaso patrimonio. Aquella declaración provocó mucho escándalo pues el público en general también pensó que era una mentira por las escasas cantidades la mayoría de los ministros.

También es cierto que el valor catastral de las propiedades, que es el que se cuenta para estas cosas, es muy inferior al valor de mercado de las propiedades inmobiliarias, pero básicamente en este caso estamos como en el de los diputados de les corts. Mientras no se sepa el patrimonio de los maridos, mujeres, hijos, madres y padres esto no es más que papel mojado tan proclive a los engaños como el que ha hecho el señor Camps.

 

¿Para qué ha valido esto de la declaración de bienes que pidió el PSPV? Para nada. A pasar el rato en estas cosas mientras tenemos una de las comunidades con más paro, mayor destrucción de tejido empresarial, sueldos más bajos, mayor deuda, etc.

Pero claro ya sabemos que todo eso es culpa de Zapatero.

 

¿DEBE ENTRAR TURQUÍA EN LA UE?

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 24-02-2010 en General. Comentarios (18)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/turquiaue.jpg 

 

El primer ministro Turco Erdogan ha estado de visita en España estos días. En la reunión que ha tenido con Zapatero, éste ha dicho que apoya la entrada de Turquía en la UE como por otro lado ya sabíamos todos.

Se lleva hablando muchos años de la entrada de Turquía en la UE sin que parezca que se avance en absoluto en este punto. Muchos países son nominalmente proclives a esto, quizá por razones opuestas, sin embargo existen muchas reticencias por parte de países importantes como Francia, y sobre todo por una percepción bastante clara de que las poblaciones europeas son totalmente contrarias a esta unión.

 

La izquierda política (excepto en Francia) se muestra proclive a aceptar la entrada. Argumentan sobre todo el clave internacional, considerando que la entrada de un país con mayoría musulmana como Turquía ayudaría a aquello de la alianza de civilizaciones que inventó el presidente Zapatero. Una Turquía en la UE sería la muestra de que occidente y el mundo musulmán no tienen porque vivir enfrentados, y se supone daría fuerza a movimientos democráticos que se enfrentarían a la amenaza terrorista.

Todo esto está muy bien y tiene grandes principios detrás sin embargo este argumento me parece claramente insuficiente para justificar la unión a la UE de un país más asiático que Europeo. Sí, descubro ya mi opinión, soy contrario a la entrada de Turquía en la UE.

 

La CEE empezó siendo algo muy pequeño y se ha llegado a convertir en algo demasiado grande. De la unión de unos cuantos países relativamente parecidos entre sí tanto por historia como por nivel económico, hemos pasado a una situación de englobar países muy diversos entre sí y con diferencias de rentas brutales.

No es que la idea sea mala, pues la UE tiene como base volver a conseguir cierta unidad en la idea de Europa, superada por los acontecimientos internacionales y las grandes superpotencias. Sin embargo creo que hemos creado un engendro demasiado grandes, demasiado diverso y demasiado dispar. La UE se está demostrando ingobernable, irreformable y eso está llevando a que se haya convertido simplemente en una zona de libre cambio con cierta homogeneidad en sus legislaciones. Hay una moneda, unas recetas económicas, unos criterios económicos, pero hay poco más. Es un mercado sin estado, sin gobierno, mejor dicho con muchos estados y muchos gobiernos que no gobiernan nada porque nada pueden hacer los unos sin los otros.

 

En este punto creo que es importantísimo definir qué Europa queremos. Muchas personas queremos ver en la UE unos principios y valores claros, definidos como “europeos” en este momento histórico. Estos principios deberían ser la tendencia al diálogo y la negociación de un continente sabio que sabe que es vivir conflictos en carne propia, una idea de unidad europea y de identidad en parte común, y una defensa de un modelo de sociedad, es decir, del estado social europeo.

Pero eso es hoy una utopía. Europa no avanza hacia una voz común en materia internacional excepto en algunos casos, si no vive permanentemente pasteleando entre sus miembros más atlantistas y los más europeístas. En Europa no se están poniendo bases para un estado social a nivel de la unión, si no que al contrario se van desmantelando partes de los estados nacionales para alcanzar ciertos criterios de convergencia. La identidad europea no es reconocida prácticamente por nadie, como es lógico porque nadie sabe qué es ser europeo y qué significa eso en nuestras vidas, ¿Qué tendré yo que ver con un Letón? Pensará un Portugués con toda la razón pues no hay unos “principios” detrás que los hagan sentir dentro de un proyecto común.

 

Como esta es la realidad de las cosas creo que Europa tiene un reto principal por delante: Construir lo que no es más que un boceto. Europa necesita un gobierno centralizado fuerte que no dependa de los vetos de los estados. Quizá las competencias deban ser pocas pero las competencias que tenga deben ser claras.

Europa necesita crear a nivel de unión un estado social, para que nos entendamos, un estado del bienestar. Deben marcarse pautas claras, flexibles pero claras, y saber qué debe existir a nivel de unión: Una sanidad pública, un sistema de prestaciones mínimas, etc.

Y Europa necesita, de forma urgente, una unión económica más sólida. La actual situación es de un mercado que no tiene entidad que lo controle. Ese mercado común debe tener unas reglas fiscales claras y debe aspirar a tener unas reglas impositivas relativamente homogéneas. Hoy no es posible, pero el proyecto de unión a medio plazo debe orientarse a estas normas claras y a la mayor homogeneidad de renta posible en el mercado común. Un país, una unión puede vivir si un estado es el doble de rico que otro, pero si unas partes de la unión multiplican por diez la renta de las otras esa unión económica en inviable sin que sucedan grandes desbarajustes económicos.

 

En este contexto la entrada de un país como Turquía en inviable. Un país de ese tamaño (sería el segundo de la unión), con una renta mucho más baja que la europea, con una cultura mucho más diferente a la cualquier país europeo que las propias entre países europeos entre sí, sería una absorción demasiado conflictiva que podría matar cualquier proyecto homogenizador de Europa. Que entrase Bosnia (por poner otro país de mayoría musulmana y de renta baja), que es un país pequeño no supondría demasiado trastorno, pero no Turquía.

Además, si entra Turquía (que está en un 95% en Asia), ¿Cuáles serían las fronteras naturales de la UE realmente? Porque mañana podría entrar Rusia con más motivo que Turquía, y pasado lo pediría Israel basándose en otros criterios. Europa debe tener un proyecto claro, un objetivo de unión claro, no hacer proselitismo con cualquier país fronterizo para hacerse cada vez más grande y, paralelamente, desnaturalizándose más.

 

Europa necesita un proyecto, un futuro y una idea, no una ampliación. La entrada de más países, sobre todo de esta índole, es el caldo de cultivo perfecto para que Europa se quede estancada y no avance hacia una unión y homogeneidad mayor, algo que nos guste o no necesita para no verse desplazada del centro del poder el las próximas décadas.

EL DERRIBO DE "EL CABANYAL"

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 22-02-2010 en General. Comentarios (7)

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/elcabanyal.jpg 

 

Creo que este tema ha salido bastante en los medios de comunicación (incluso creo que he hecho algún comentario aquí mismo) como para tener que explicarlo demasiado, pero aún así haré un pequeño resumen.

 

En la ciudad de Valencia existe un plan urbanístico desde hace muchos años para extender una de las avenidas más importantes de la ciudad, la Avenida Blasco Ibáñez, hacia el mar. El problema de esta actuación es que para hacer eso hay que romper por la mitad uno de los barrios marítimos, el barrio del Cabanyal, un barrio con una estructura arquitectónica bastante peculiar por estar construido de forma paralela al mar (herencia de cuando era parte de un municipio independiente a la capital) y con una idiosincrasia muy marcada.

Contra este plan de posicionaron inicialmente toda la oposición de izquierdas y una plataforma ciudadana, Salvem el Cabanyal, que pretendía la rehabilitación del barrio en lugar de su demolición. Desde que se proyectó el plan el ayuntamiento de Valencia ha ido muy lentamente, comprando poco a poco las casas a los propietarios mientras el barrio seguía un imparable proceso hacia la degradación.

Sin embargo hace unos meses los acontecimientos se precipitaron. Una sentencia del constitucional dijo que si el ministerio de cultura declaraba este barrio como conjunto histórico artístico, el plan debía ser paralizado pues su mantenimiento dependería del gobierno de la nación. Un par de meses después el ministerio de cultura emitió una orden calificando a este barrio de esa manera, lo que debería haber llevado a la paralización de las obras.

Pero no. El ayuntamiento de Valencia y el Consell montaron en cólera y decidieron hacer caso omiso a esta resolución. Es más, el derribo del Cabanyal se ha acelerado de forma grotesca, y las cortes Valencianas están contralegislando para dar base jurídica a la megalomanía de la alcaldía. Y en esas estamos.

 

La verdad es que este tema provoca pasiones en Valencia, pues las posturas son bastantes encontradas, quizá en parte debido al estado de la política aquí, convertida en una perversión andante de corrupción, manipulación informativa, localismo enfermizo y ausencia de gobierno autonómico convertido simplemente en un puente de mando de los intereses de partido.

Los valencianos nos movemos en dos posturas claramente diferenciadas. Los que están a favor del derribo se basan en que el barrio está totalmente degradado, que es un foco de droga y delincuencia, y en cierta manera por una visión de fascinación ante lo nuevo y lo moderno. Los que están en contra se basan en que no se puede echar a las personas de sus casas por los caprichos arquitectónicos de la alcaldía, argumentan que ha sido al ayuntamiento quien ha degradado con su inanición el barrio y defienden una visión de ciudad más basada en la historia y la herencia cultural.

Hay muchos valencianos ajenos al barrio que argumentan, irresponsablemente, que para ellos es mejor que derriben el Cabanyal, que es un barrio decadente y que así llegarían a la playita en un santiamén. Estos argumentos, aunque el lector crea que no, son reales, y la gente se dedica a opinar sobre los derribos de las casas de los demás por sus propios intereses a veces frívolos.

Obviamente (no creo que haga falta decirlo pero lo digo) para la gente que no somos del Cabanyal suele pesar mucho la afinidad que tengas con el ayuntamiento actual y con la alcaldesa Rita Barberá, y la posición que se adopta en este punto suele coincidir con esta afinidad.

 

Bien, como creo que ya intuiréis yo me sitúo en contra del derribo del Cabanyal. No porque me guste este barrio (que no me gusta), no porque tenga especial aprecio a sus vecinos (de hecho me siento bastante más lejano a ellos que al resto de ciudadanos de la ciudad debido a su particular idiosincrasia casi de otra época), ni por nada de eso. De hecho para mí sería también maravilloso encarar la avenida Blasco Ibáñez y estar en la playa en unos minutos.

Pero no, yo no puedo hacer este tipo de argumentaciones. Cuando veo los derribos del Cabañal y veo como los vecinos son obligados a vender por una miseria siento empatizar con ellos. Porque si permitimos lo del Cabanyal, si apoyamos este derribo más allá de su importante valor cultural, estaremos sembrando el camino para que mañana Doña Rita, o el alcalde que sea, quiera derribar nuestra casa para montar una pista de esquí, un canal para hacer regatas o cualquier otra cosa.

Cuando miro al Cabanyal siempre pienso que la frase que siempre se le atribuyó al dramaturgo Alemán Bertolt Brecht aunque parece que no es suya:

 

"Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí"

 

Yo no soy del Cabanyal, no me gusta especialmente el Cabanyal, no tengo amigos afectados por el plan del Cabanyal, pero si no paramos estas inercias destructoras de nuestro poder político sobre las casas de los demás, mañana vendrán a por las nuestras y nos tendremos que aguantar.

Quiero finalizar una frase que he aprendido de algunos internautas liberal-conservadores, que es de Lord Chatham, sobre el respeto la libertad y la propiedad en la Inglaterra del siglo XVIII, para oponerla a la actual realidad Valenciana:

“El hombre más pobre del mundo desafía en su recinto a todas las fuerzas de la Corona; su chimenea puede estar fría, su tejado puede temblar, el viento soplar entre las puertas, pero el Rey de Inglaterra no puede penetrar”.

 

EL PAPEL DEL REY

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 19-02-2010 en General. Comentarios (7)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/rey.jpg 

 

Me gustaría analizar el papel del rey en los últimos días con su iniciativa de empezar una ronda de contactos con políticos y agentes sociales en aras de conseguir un gran consenso sobre las reformas económicas que necesita el país.

 

Para empezar quiero mostrar las cartas, para jugar sin trampa ni cartón. Yo soy republicano, y si mañana hubiese un referéndum que nos permitiese elegir entre un sistema de monarquía parlamentaria y uno de república parlamentaria yo votaría república. A pesar de esto, considero que el papel de Juan Carlos de Borbón como personaje histórico de España es esencialmente positivo. Quiero que quede claro esto para que se sepa de donde parto.

Bien, la polémica ha surgido en cuanto el rey se ha posicionado claramente a favor de un gran pacto de estado. Muchas veces lo ha hecho en el pasado, quizá como reflejo de la transición, pero nunca lo ha hecho como ahora, es decir, convocando directamente una ronda de consultas.

Este hecho de las consultas ha llevado a algunos constitucionalistas y a algunos políticos a decir que el rey se ha salido de su papel constitucional, pues ha tenido una iniciativa que corresponde a los partidos políticos. Este punto es ambiguo en la constitución y depende básicamente del significado que le demos a la palabra “moderar”. Quien considere que una ronda de contactos para buscar un consenso es moderar pensará que el Rey está haciendo su papel, quien piense que no lo es pensará que el rey está incumpliendo la constitución.

 

Para mí antes de decidir sobre la constitucionalidad o no de la actitud del rey creo que es importante saber por qué el rey ha hecho esto. Si el Rey lo ha hecho por propia iniciativa sería una cosa, pero si lo ha hecho por petición expresa del gobierno, que se ve incapaz de conseguir un acuerdo por si solo sin la participación de una personalidad superior, entonces estaríamos en otro caso distinto.

Si el Rey ha hecho esto por petición del gobierno entiendo que no ha incumplido la constitución. Es más, quizá lo más extraño aquí sería como se usa al jefe del estado como cartero de la Moncloa, y lo destacable sería que el gobierno no sabe ya a que acogerse para poder llegar a algún acuerdo mínimo con el PP y con la patronal, que se han demostrado por ahora como fuerzas absolutamente destructoras, fundamentalmente los populares.

Pero si el rey ha hecho esto por su propia iniciativa ahí si que considero que se ha excedido. Bien, en este caso concreto que un acuerdo de mínimos en ciertas cosas es un asunto de interés nacional, por lo que este pequeño exceso podría parecer perdonable e incluso valiente. Pero debemos tener cuidado. Mañana habrá otro rey u otra reina que no habrán cultivado su personalidad política en la transición ni en los pactos, y si establecemos como normal ciertos arbitrajes de forma tan implicada como estos podríamos encontrarnos en el futuro con que un rey se dedique a decirle a un gobierno que pacte con la oposición una ley que a él no le gusta con el fin de que no salga adelante, o salga desnaturalizada. Este sería el fin de la monarquía parlamentaria como la entendemos y volveríamos a la monarquía Alfonsina de la restauración.

 

Como no sabemos cual de las dos opciones es la real y cual ha sido la motivación del rey evito hacer un análisis mayor, y paso a hablar del pacto y la cultura del pacto.

En este país muchos han criticado la cultura del pacto y la extensión de la cultura de la transición a lo largo de las décadas. Estos argumentos sostienen que es el gobierno quien debe gobernar, y la cultura del pacto nos lleva a anular la democracia, pues si gobierne quien gobierne hay que pactar con la oposición, la elección en las urnas se convierte en algo simbólico, pues la política real se cocina entre bastidores.

Otros argumentan que es necesaria una cultura del pacto, bien por estabilidad como por un necesario continuismo en ciertas políticas, además de por temas de evitar conflicto social.

 

Yo creo que ambos argumentos son correctos y erróneos a la vez. Una cultura del pacto puede llevar a la paralización y desnaturalización de la democracia. Si el partido que está en la oposición piensa que “pacto” es que sólo se haga cosas que a ellos les parezcan bien, esta cultura del pacto será nociva y terrible.

Pero la teoría contraria también es mala. Los gobiernos tienen que alternarse, y si un gobierno nuevo destruye todo lo anterior y, cuatro años después, vuelve a cambiar el gobierno y repetimos la jugada estaríamos en una parálisis permanente; en ese caso la política de un país sería una locura.

El pacto es, pues, necesario en ciertas cosas y momentos, pero también es un instrumento que hay que saber limitar enormemente.

 

Sin embargo hoy, en la grave situación actual, el pacto de ciertas líneas maestras es necesario. Este país tiene una crisis provocada básicamente por problemas estructurales generados los últimos 15 o 20 años. Es absurdo pensar que se podrá salir de esto con una política cortoplacista de una legislatura, y si asumimos esto, si asumimos que hay que hacer proyectos a una década vista o quizá más, es absolutamente necesario que haya un compromiso por todos aquellos que vayan a ocupar en el futuro los poderes ejecutivo y legislativo de mantener lo básico de estos proyectos.

El pacto es necesario en esta situación, el consenso es necesario en esta situación. Quizá sólo haya que marcar tres o cuatro líneas rojas: Como evolucionar hacia la flexiseguridad, política de infraestructuras, potenciación de la economía productiva…Pero este mínimo hay que pactarlo, acordarlo o comprometerse a respetarlo.

Y quien no entienda esto, quien pretenda arreglar esto con cuatro leyes más o menos importantes y piense que en 6 meses estamos otra vez en la opulencia, quien no entienda que toca hacer un sacrificio político y de partido por el bienestar del país no está capacitado para gobernar y merece el máximo rechazo moral posible. Quien no esté dispuesto a esto debe estar inhabilitado éticamente para ejercer el poder ejecutivo y controlar el legislativo. Si los ciudadanos no entendemos esto, somos los primeros que estamos condenando a nuestro país al desastre.

 

Ya veremos si el Rey consigue algo. Si vale para llegar a un pacto que de otra manera no hubiese sido posible podríamos pensar que “el fin justifica los medios”, pero esto llevaría a peligrosísimas conclusiones. Una conclusión como que necesitamos una figura superior para tener una política decente sería terrible, y nos mostraría que somos un país por civilizar. Esta sería la afrenta más grave que podríamos sentir como españoles.

Si el rey lo intenta y no consigue nada la conclusión será peligrosa para la propia monarquía, pues demostraría su inutilidad.

De todos modos lo mejor es que el papel del rey sea mínimo y poco relevante, porque las conclusiones contrarias en una u otra dirección serían aterradoras para un país que pretende estar a la altura de las principales democracias europeas.

¿FLEXISEGURIDAD, FLEXIPRECARIEDAD O FLEXINMOVILISMO?

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 16-02-2010 en General. Comentarios (20)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/flexiseguridad.jpg 

 

Seguro que ya todos hemos oído la palabra Flexiseguridad en alguna parte. En cuestión de una o dos semanas, este concepto desconocido para la mayoría de Españoles se ha colado en nuestras vidas, aunque me temo que no tenemos muy claro qué significa exactamente, o que muchos usan este eslogan como método para conseguir sus verdaderas reivindicaciones. Téngase en cuenta que tanto Díaz Ferrán como Ignacio Fernández Toxo han hablado de este concepto en el mismo día que algún político del gobierno del PSOE.

 

¿Qué es la flexiseguridad? Es una evolución del mercado laboral que han realizado ciertas sociedades del norte de Europa (las más socialdemócratas) con la intención de combinar dos principios, flexibilidad para la empresa y seguridad para el trabajador.

La idea es simple. Para la empresa la contratación del trabajador conlleva menos responsabilidades en el sentido de que le son más sencillas la contratación temporal, los ajustes de plantilla en función de la demanda y le es más barato el despido; y el trabajador goza de la misma protección social pero ésta se la concede directamente el estado y depende menos de la seguridad laboral.

 

Como imaginaremos uno de los conceptos de la flexiseguridad es la disminución de las indemnizaciones por despido, el fomento de la contratación temporal y, según el modelo, una disminución de las cotizaciones empresariales a la S.S.

Sin embargo la cara de la “seguridad” de este modelo radica en el hecho de que los salarios son altos, el paro es casi residual y el estado tiene unas prestaciones sociales para sus ciudadanos mucho más amplias que las de los países mediterráneos (Prestaciones por desempleo mayores, vivienda social, guarderías públicas, etc.).

¿Es posible combinar ambas realidades? Sí, pero como comprenderéis para conseguir reducir indemnizaciones y cotizaciones sociales de las empresas y a la vez aumentar el estado del bienestar hay una necesidad inevitable: El aumento de la presión fiscal.

Hay que tener en cuenta que los países que tienen estos modelos, como Dinamarca y los países nórdicos, tienen una presión fiscal bastante más alta que en España. Pero esta presión fiscal no se carga contra las empresas de por sí, si no sobre sus beneficios y sobre las rentas altas. Es decir, la empresa que gane mucho (y la persona que gane mucho) pagará muchos impuestos, pero la empresa con dificultades y el ciudadano que las tenga tendrá ventajas y facilidades.

 

Sobre el papel parece todo muy bonito, pero claro de lo que se está hablando es de trasladar este sistema a un país como España, y eso parece bastante complicado.

La realidad actual de España es que la seguridad laboral se basa en las altas indemnizaciones por despido, básicamente. Cambiar este sistema por una de flexiseguridad no parece fácil, por varias razones:

 

-          En los países nórdicos existe unas relaciones laborales entre sindicatos y empresarios bastante más buenas que en España. Allí ni los sindicatos piensan que los empresarios les quieren precarizar (porque no quieren), ni los empresarios piensan que los sindicatos son unas sanguijuelas.

-          En los países nórdicos existe un índice muy bajo de fraude fiscal y de trabajo ilegal, algo absolutamente necesario cuando el sustento del sistema es la presión fiscal. En España, donde algunos calculan que el trabajo ilegal llega al 25% del PIB, generar un sistema similar sería dificilísimo.

-          En esos países existe una mentalidad de servicio al país de la que carecemos los españoles. Las ventajas de la flexiseguridad no son usadas impunemente por las empresas. En España, país de piratas y aprovechados, me temo que estas ventajas podrían ser usadas fraudulentamente por las empresas.

 

Seguramente hay más problemas que no se me ocurren ahora, pero básicamente serían parecidos a los anteriores. Está bien que se permita el “contrato alemán” para empresas con descenso de productividad temporal, pero en este país esta ventaja puede ser usada para deshacerte fácilmente de costes laborales sin que haya una realidad empresarial que lo justifique.

 

Exactamente lo mismo puede pasar con la rotación de empleo que se da en los países que tienen la flexiseguridad como modelo. En Dinamarca, por ejemplo, casi un tercio de la población activa cambia de empleo cada año. Obviamente no todos los puestos de trabajo pueden tener una rotación alta, ni siquiera la mayoría. Para la mayoría de puestos de trabajo es importante la experiencia, el conocimiento de la empresa y el sector, y cierta dinámica de trabajo a largo plazo.

Si en España se permitiese, o se facilitase por ley, una rotación laboral temo que algunos empresarios, con tal de reducir costes, rotasen a todo el mundo aunque sea contraproducente a medio plazo y gestionasen esta amenaza para seguir determinadas teorías enfermizas de presión laboral.

 

Estudiando los posibles choques que tendría este modelo con la idiosincrasia laboral y empresarial española creo que sería muy importante que estas medidas fuesen acompañadas por una fundamental: Un aumento importante de los recursos para prevenir y castigar el fraude fiscal. La forma como se vulneran las leyes laborales y fiscales en España es escandalosa, no sé si por falta de personal o de medios, quizá por ambas razones. Este punto es muy importante tenerlo en cuenta si se quiere hacer un modelo flexiseguritario aplicable.

 

En principio parece que tanto la patronal como los sindicatos han respondido bien ante la vaga y difusa idea del gobierno para avanzar hacia la flexiseguridad. Mi miedo es que realmente cada uno de estos grupos llame flexiseguridad a lo que ellos quieren.

Los sindicatos no pueden pretender que flexiseguridad sea que algo cambie para que nada cambie. Hay que tener una visión más amplia para generar un estado del bienestar que no dependa de las indemnizaciones por despido.

Los empresarios no pueden pretender que flexiseguridad sea abaratar el despido y poder acudir sin trabas a la contratación temporal, y no tener contraprestaciones a cambio. La presión fiscal deberá subir, y los enormes beneficios de las empresas que funciones bien descender. Soy absolutamente escéptico en que Díaz Ferrán y compañía sean capaces de aceptar esto, por mucho que me gustaría que fuese al revés.

 

Desde aquí he defendido muchas veces algunos conceptos de la flexiseguridad, como el descenso de las indemnizaciones por despido a cambio de derechos sociales de otro tipo, que estas indemnizaciones dependan algo más del estado y menos de la empresa como método para facilitar la movilidad laboral, etc.

Pero estos conceptos representan un quid pro quo, algo por algo. Flexiseguridad no es un camino que lleva a la precarización e inseguridad laboral, ni a una reedición de ciertos derechos consolidados de trabajadores bajo otro barniz. Es algo diferente y algo que exige cambios y sacrificios por ambas partes.