LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

FARMACIA DE GUARDIA

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 30-01-2010 en General. Comentarios (3)

 

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Me ha hecho mucha gracia ver que anuncian en la televisión una película de la antigua serie Farmacia de Guardia, que emitían hace años en antena 3. Tengo que reconocer que nunca vi esa serie, pero me parece estar viendo una serie parecida en nuestra querida comunidad Valenciana, tan pepera ella.

 

Cuando Camps fue a declarar ante el juez por el caso Gürtel, el honorable president dijo que no tenía facturas de los trajes porque los había pagado en metálico, como suele decir cualquier persona que no tiene alguna factura que necesita.

La cantidad de dinero era elevada, así que no parecía muy lógico eso de ir con centenares o miles de euros en los bolsillos a pagar trajes en una tienda. Pero Camps tenía una coartada magnífica. Su mujer es farmacéutica, y el dinero lo había sacado de la caja de la farmacia de la mujer, por la que habría pasado antes de ir a Milano y Forever Young.

¿Se puede sacar miles de euros de una farmacia de barrio? Tendré que hablar con algún chorizo, policía o farmacéutico para que me comente si esto es posible, porque a mi me parece muy difícil semejantes cajas en un día vendiendo frenadoles y aspirinas, aunque también es cierto que hay medicamentos muy caros.

 

Pues bien, una vez la independiente justicia Valenciana ha absuelto temporalmente a nuestro casi prejubilado president hasta nueva orden, la farmacia parece que se ha establecido como símbolo regional valenciano, adelantando por la izquierda (perdón, por la derecha) a símbolos tan queridos como la horchata o la naranja.

Hace unos días se descubrió que el nuevo y flamante secretario general de la comunidad valenciana, Antonio Clemente, sustituto del defenestrado Ricardo Costa, se había comprado un estupendo Jaguar.

También Costa había tenido algún problemilla con un cochazo, que creo recordar que estrelló, y por ese incidente se supo el tren de gasto que llevaba el señor que decía tener la cuenta bancaria con mil euros negativos. Pero caso de Clemente, que nunca ha sido tan osado al hablar de su cuenta bancaria, es algo diferente. Clemente se compró el Jaguar con intermediación del Bigotes, que parece que le consiguió un descuento de 3.000 euros, habiendo grabaciones en el sumario del caso Gürtel sobre esta cuestión.

 

Claro, con el Bigotes por medio ya sabes que cosas normales, es decir, legales no te vas a encontrar. Y por eso los periodistas le preguntaron a Clemente si el Jaguar lo había pagado él, o en cambio era un regalo del vivaz y presuntamente corrupto empresario. Clemente respondió  que el coche se lo había comprado él, ¿Cómo? ¿Con su sueldo de diputado? No, con su sueldo de Farmacéutico.

Siempre se ha dicho que los farmacéuticos eran bastante conservadores, sobre todo en los pueblos. Debe ser verdad, pues parece que el PP está lleno de ellos. Cuando estuve el la facultad un par de años estuve recibiendo clase en el aulario de la facultad de farmacia de la universidad de Valencia. Se ve que por allí repartían carnets del PP, pero ante mi despiste habitual no me debí dar cuenta.

 

Y ante este estado de las cosas no podía faltar el bufón del reino, el presidente de la diputación de Valencia Alfonso Rus. El payaso de Rus, que no pierde segundo en la vida para hacer el ridículo delante de un micrófono, dijo que el descuento que le consiguió el Bigotes a Clemente era una mierda, y que él le hubiese conseguido uno mucho mayor.

A Rus, propietario de un Ferrari con el que va a los mítines y que incomprensiblemente es capaz de conducir cuando difícilmente llegará a los pedales, esto del Jaguar le parecía cosas de pobres con mal gusto.

 

Como no hay mal que por bien no venga, esto de convertir la farmacia en un símbolo Valenciano me parece bien. Con tanto debate sobre los símbolos religiosos y los crucifijos en colegios y centros públicos, ¿Qué mejor que sustituir los crucifijos por la cruces verdes de la farmacia en los colegios valencianos? Es un símbolo universal que todos podemos aceptar, católicos o no.

Hace unos días fue fiesta en Valencia capital, al ser San Vicente Mártir. Siempre he oído que es fiesta sólo en la capital, “de cruces para dentro” reza la expresión. Es que en Valencia, caballeros, pasa todo de cruces para dentro.

INMIGRACIÓN Y OPORTUNISMO

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 27-01-2010 en General. Comentarios (20)

 

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Parece que el PP ha sacado la bandera del debate sobre la inmigración durante las últimas semanas. Quizá tras la polémica de Vic y Torrejón se han visto obligados a decir algo en este respecto, o quizá no ha sido más que esta patética costumbre del PP de sacar debates en función de la iluminación súbita de algún asesor, sin más sentido que el de arañar simpatías y votos, o defenderse de críticas.

El gobierno en seguida ha criticado al PP por abrir un debate “oportunista”, siendo irresponsable en sus palabras.

 

La verdad si analizas lo que ha dicho el PP hay bastante de improvisación, ¿Cómo que se concedan los derechos de sanidad y educación sin empadronamiento? Es una postura que, aunque pueda parecer lógica, no llego a entender, ¿Cómo se va a contabilizar la población inmigrante entonces? ¿Cómo se sabe cuanto personal sanitario se necesita o cuantos colegios si no sabemos cuantos usuarios va a tener ese sistema? La verdad es que la propuesta, si no es estúpida, necesita una explicación y una forma de llevarla a cabo.

Sin embargo la postura del PSOE también es cobarde y esperpéntica. Con el “ahora no toca” o “es oportunismo” se quitan el debate de encima, ¿Es que en un país con 4 millones de parados y sin expectativas de mejorar estas cifras a corto plazo no hay que plantearse nada sobre el modelo migratorio? La verdad es que estas palabras pueden llegar a ser irresponsables.

 

El flujo migratorio que ha sufrido España ha estado enmarcado en la realidad internacional de los últimos años. De siempre las personas han emigrado de forma más o menos general dependiendo el país, pero esto se enmarcaba en unos flujos, digamos, normales o bajos, y dependía más de la propia voluntad del trabajador que del país de acogida (aunque no siempre).

El modelo migratorio de los últimos 10 ó 15 años (que es el que ha vivido España mayormente) se enmarca más en el ámbito de la globalización. Igual que las empresas se deslocalizan, ha habido un procedimiento de deslocalización de los trabajadores que emigraban hacia los países con más oportunidades atraídos por su mayor dinamismo económico. Este modelo se distingue de las épocas anteriores porque ha sido mucho más grande, y porque su consecuencia ha sido la precarización de los trabajos de menos capacitación ante la enorme competencia. Aunque no hay datos, se supone que también ha traído un aumento de la economía sumergida.

Pero no nos equivoquemos. Los inmigrantes no llegan a un país para invadirlo o quedarse por la fuerza. Los inmigrantes vienen a España porque saben que encontrarán un trabajo, bien de forma legal bien ilegal. Y esa “demanda”, legal o ilegal, es la que produce la llegada masiva de inmigrantes.

 

Leo en el diario Público que España necesita todavía 7 millones de trabajadores extranjeros más en los próximos 20 años para garantizar el sistema de pensiones. Como la población envejece, este cálculo se hace teniendo en cuenta que la tasa de pensionistas no puede superar el 34%.

Bien, si redujésemos este argumento al absurdo nos daríamos cuenta que necesitaríamos casi multiplicar por dos la población de un país con este sistema de pensiones cada medio siglo. Y esto es un verdadero disparate, pues llegaríamos al límite maltusiano en cuestión de un par de siglos que lleva a las guerras y las hambrunas.

Es obvio, pues, que un país no puede estar multiplicando su población hasta el infinito y que eso no cabe en la cabeza de nadie, a no ser que seamos absolutamente miopes y egoístas respecto a nuestra propia existencia condicionando así la de nuestros descendientes. Por eso el artículo del diario Público, probablemente salido de la buena intención o directamente de la oposición a las propuestas del PP, no tiene ningún sentido.

Desgraciadamente, tenemos que ser conscientes de que la reforma del sistema de pensiones es algo inevitable, fundamentalmente en el sentido de la edad de jubilación. La edad de jubilación no va a poder quedarse en los 65 años, y por supuesto las prejubilaciones van a ser imposibles. El crecimiento de un solo año de la edad de jubilación ya produciría efectos balsámicos sobre nuestro sistema y esto es algo que vamos a ver aplicado en todas partes en no más de una década.

 

En la circunstancia actual, en un país con 4 millones de parados y sin buenas perspectivas, creo que todo el mundo en la administración del estado es consciente de que la única manera rápida de disminuir esta tasa de empleo es reducir el contingente de demandantes de empleo, y obviamente esto sólo va a ser posible ante la migración del trabajador hacia otros mercados. Es decir, o bien emigramos más a otros países en busca de trabajo, o bien la opción que parece más lógica, que es que los inmigrantes sin trabajo retornen a sus países.

Pero este debate es muy difícil de abrir. Quien lo plantee será acusado de xenófobo en menos que canta un gallo ante la dialéctica políticamente correcta en la que nos movemos. También es duro, ciertamente, decirle a una persona “Oiga, que sus servicios ya no son necesarios aquí, que se debe volver a su país”. Cuando has permitido, tolerado y abrazado la llegada de inmigrantes al país no es moralmente defendible echarlos porque ya no te interesan. Pero luego está la realidad, ¿Es aceptable omitir el problema? ¿Hay otra alternativa ahora mismo? Yo creo que no.

 

Y este va a ser un debate muy complicado que habrá que hacer con guante de seda. Pero hay que ser conscientes de la realidad. El español medio no es racista, no, pero sí es cada vez más xenófobo. Lo mostraran más o menos, pero no hay prácticamente persona que, en una conversación en confianza, no se queje de que hay muchos inmigrantes, que han producido un descenso de salarios en su sector, que algunos son molestos como vecinos, que crean problemas en la educación, etc. Y omitir esta realidad no es nada inteligente.

Las medidas deben ser tomadas, teniendo claro siempre donde están los límites. Una persona que lleva más de 10 ó 15 años en España debe poder quedarse en el país por mucho que no tenga trabajo. Lo contrario es inaceptable sobre todo en personas con arraigo. Pero los trabajadores que llegaron en los últimos tiempos, que están desempleados y que han agotado sus prestaciones, deben ser conscientes de que en este país tienen poco futuro, por lo menos a corto plazo.

 

Si el gobierno se pone una venda en los ojos cometerá un error gravísimo. Hace falta mucha mano izquierda pero también una política muy firme. No hacerlo es permitir en engrase de los engranajes de la xenofobia y del miedo, fatal receta para una sociedad. Y el problema no es que sea contraproducente para el gobierno, que lo es, el problema es que si las estas fuerzas se desatan pueden hacer la vida cada vez más incomoda a cualquier inmigrante establecido desde hace muchos años o a hijos de inmigrantes, además de abonar el campo para los demagogos y los populistas que crecen en este tipo de situaciones.

PIZARRO, "CARITAS IN VERITATE" Y EL PACTISMO

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 25-01-2010 en General. Comentarios (8)

 

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Manuel Pizarro

 

Hace unas semanas escuchando la radio me topé con un discurso sobre economía. Por la voz me pareció que quien hablaba era Manuel Pizarro, ex presidente de Endesa y número dos por Madrid de las listas del PP de las últimas elecciones, y realmente era él.

Pizarro hablaba sobre la encíclica Papal “Caritas in veritate”, que tiene unos importantes contenidos económicos y sociales. Incluso alguien ha llegado a compararla con la famosa encíclica de León XIII, Rerun Novarum, algo que quizá sea un exceso propio de quien quiere dar excesiva relevancia a ciertos hechos que no la tienen.

 

Bien, fue muy curioso escuchar a Pizarro hablar sobre la encíclica y sus aportaciones sociales. Pizarro habló de la economía especulativa, del pelotazo, e hizo ciertas referencias a su carrera económica, diciendo que él siempre decía a los accionistas de Endesa que quien quisiese especulación que no contase con él (en fin, dejo el apunte).

La verdad es que tengo que decir que no me desagradó lo que dijo Pizarro. Habló de economía real en contra de la especulativa, de la función social de la empresa, que las actividades económicas tienen una responsabilidad social. Pizarro, que parece ser es muy católico, me dio la sensación de que priorizaba su función de católico sobre la de alto ejecutivo, en la conferencia me refiero.

Pizarro, que empezó y acabó su carrera política en el debate con Solbes, no me dio mala imagen la noche del debate. Solbes ciertamente le barrió del plató, no por conocimientos económicos si no porque Solbes era zorro viejo en esto de la política, conoce el estado y su funcionamiento, y tenía acceso a todos los datos de las cuentas del estado. Sin embargo Pizarro se comportó de una manera algo más seria que otros políticos del PP, ya que por ejemplo aceptaba algunas de las explicaciones de Solbes sin intentar desviar el debate como hacen los políticos profesionales. Obviamente arguyó ciertas cuestiones económicas que le habían preparado sus asesores con algo de demagogia, pero en la improvisación me pareció bastante honesto.

 

Escuchar a Pizarro me hizo reflexionar sobre el papel de la religión y de la iglesia en esto de la economía. No podemos negar que la religión es una fuerza poderosa que es capaz de convencer a muchas personas, aún cuando el escepticismo religioso es cada vez mayor.

Y mi mente me llevó a recordar algunas realidades históricas, como las ocurridas en Europa después de la segunda guerra mundial. Es ese momento, ante la reconstrucción de Europa, los estados europeos occidentales decidieron recrear los cimientos de su convivencia política y como sociedad. Al calor del Keynesianismo, los estados europeos crearon los estados del bienestar, alguno de cuyos cimientos ya habían sido edificados a finales del siglo XIX o principios del XX.

Para esa convivencia política fue importante que los partidos que iban a competir electoralmente por la gobernación del estado y que se turnarían en el poder estuviesen de acuerdo en lo fundamental. Y así fue. La democracia, la libertad individual y el estado del bienestar fueron los cimientos pactados en las sociedades europeas.

Fueron generalmente pactos entre el partido de centro izquierda, socialista o socialdemócrata, y el de centro-derecha, generalmente representado por los demócratas cristianos.

 

Estos demócratas cristianos aceptaron el estado del bienestar de forma cómoda, pues en mi opinión era algo que podía cuadrar bien con la doctrina social cristiana y en el humanitarismo cristiano. Los socialistas también rechazaron ciertas políticas radicales y socializantes, cosa que tampoco les costó mucho pues ya en ese momento las doctrinas de Eduard Berstein habían sido mayoritariamente aceptadas.

Quiero recordar una vez más que en los 30 años siguientes al fin de la II guerra mundial y gracias a este “pactismo” social los países europeos occidentales (Excepto las dictaduras como España) vivieron la mayor prosperidad de su historia, llegaron al pleno empleo y redujeron la pobreza hasta convertirla en algo marginal.

 

Sin embargo esta no es la realidad de hoy. La democracia cristiana ha tenido destinos diferentes en cada país. En algunos como Italia han acabado en la izquierda ante la irrupción de una derecha populista. En otros ha acabado derechizándose en un sentido económico y abrazando posturas en algunos casos neoliberales, o formando parte de coaliciones de derecha más amplias.

Los “liberales”, antaño centristas, han ocupado la derecha con políticas de reducción del estado social, privatizaciones, eliminación de las ayudas sociales, etc. Desgraciadamente el pactismo posterior a la II guerra mundial desapareció.

 

La encíclica de Benedicto XVI, convenientemente aplicada, podría ser muy interesante para potenciar y defender el estado social europeo y poder volver a cierto modo de pactismo entre sectores de derecha y de izquierda en esta materia. Sin embargo este pacto de la izquierda con los partidos “católicos” es bastante difícil hoy debido fundamentalmente a la posición ultraconservadora de la iglesia católica en materia de moral pública. Esta discrepancia absoluta en la agenda “valórica” hace muy difícil llegar a consensos y a pactos.

Hubiese sido muy interesante, en una época como la actual de crisis y replanteamiento de nuestro modelo económico, una cúpula eclesiástica progresista, tanto en España como en el Vaticano. Un Juan XXIII o un cardenal Tarancón hubiesen sido muy útiles en la actualidad.

Lamentablemente, los ciclos de la historia no coinciden siempre como quisiéramos.

LAS TRES ETAPAS DEL FRANQUISMO

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 22-01-2010 en General. Comentarios (21)

 

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Todos hemos oído muchas veces como hay muchas personas que defienden de forma más o menos clara el Franquismo.

Muchas son personas de mediana o avanzada edad, que añoran ciertas cosas del pasado, como por ejemplo la seguridad ciudadana. Otros, algo bastante curioso, son personas jóvenes que no han conocido el franquismo o no tenían uso de razón para analizarlo, que más o menos opinan lo mismo quizá por reflejo de lo que han oído de sus padres.

 

Recuerdo, por ejemplo, un taxista en Asturias hace unos meses que mientras comentaba los paisajes que íbamos atravesando hizo un comentario concreto sobre un pequeño pueblo industrial, que parece ser tradicionalmente era de mineros: “Fijaos, estas casas de aquí las hizo Franco para los mineros. Estos, que son los que más se quejan del franquismo, son justo a quienes les regalaban las casas, ¿Os imagináis lo que valen ahora?”

Se refería el señor a unas casas que parecían bastante humildes en una zona de construcción bastante cuadriculada. Me pregunté en ese momento si tendrían estas opiniones algo que ver con que casi todos los taxistas oigan la COPE…

Vivienda barata y seguridad ciudadana suelen ser los argumentos para esta defensa parcial del franquismo, aunque también hay otros más originales sobre la moral pública, los despidos o el futuro de los licenciados.

 

Bien, esta es una situación que todos conocemos. Gente que defiende el franquismo y no lo recuerda como una mala época. Esto es algo en cierta manera lógico y que responde a este dicho de que “todo tiempo pasado fue mejor”. Decirle a la gente que el pasado que ha vivido fue un infierno, como les dicen a los ex ciudadanos de la RDA,  es algo absurdo y contraproducente, pues suele generar ciertos pensamientos de rechazo a la filosofía dominante, además de ser una simplificación absurda.

Pero creo que sí que es importante destacar un punto de estas argumentaciones. Quien las hace, las hace basándose casi siempre en su experiencia vital durante los años 60 o principios de los 70. En ese momento el franquismo ya era una dictadura muy suavizada por los acontecimientos internacionales y poco tenía que ver con las primeras etapas del franquismo, que fueron criminales y genocidas. Y justamente eso es lo que hay que destacar, para poder tener una visión certera sobre esa larguísima dictadura que fue acontecimiento central en el siglo XX en España.

 

Si hacemos una división del Franquismo creo que lo justo sería dividirlo en tres etapas, que paso a describir a continuación:

 

El Semi-fascismo (1936-1944)

Esta fue la etapa originaria del franquismo, consecuencia directa de alzamiento militar contra la segunda república. En este periodo el general Franco y su gobierno crearon un sistema político intermedio entre la dictadura militar española tradicional (con ciertos toques de feudalismo) y el fascismo moderno.

El régimen tenía como fundamento original la defensa de los privilegios de los grandes propietarios españoles, la implantación del catolicismo como religión oficial de la nación y controladora de la moral, y del ejército como columna vertebral de la nación. Sin embargo, el régimen combinó estos elementos con la estética del fascismo, con su militarismo social y, sobre todo, con el uso de la violencia política.

Se calcula que alrededor de 150.000 españoles fueron víctimas de la represión franquista en la guerra y en la postguerra (hablamos de represaliados, no de muertos en el frente). Esta cifra es propia de un genocidio, y no debería haber un español que no fuese consciente de este hecho.

 

La autarquía (1945-1959)

Después de la II guerra mundial y de la victoria de los aliados el régimen franquista temió por su futuro y llegó a pensar que las potencias aliadas podían invadir (o liberar) España. Eso hizo que el régimen parase casi en seco la represión política, conmutando casi todas las penas de muerte a partir de 1943.

Las potencias internacionales bloquearon diplomáticamente al franquismo y el régimen se encerró en si mismo entrando en un proceso autárquico. El régimen seguía siendo duro y represivo, aunque de forma mucho más comedida. Fueron años de hambre y de miseria, donde el país tenía muchas dificultades económicas. En 1956 España estaba a un nivel económico similar a 1936. Ante esta situación en un entorno de crecimiento europeo enorme, el franquismo cambió radicalmente de política, entrando en el gobierno muchos tecnócratas.

 

El Tardofranquismo (1960-1975)

La última etapa del Franquismo se caracteriza por su apertura económica. La emigración económica provocada por el régimen, la liberalización económica, el boom del turismo, las divisas de los emigrantes, los pactos con los EE.UU, etc. Provocaron aquello que algunos pro franquistas llaman el “milagro económico del franquismo”, que consiste básicamente en un crecimiento rápido que compensó el enorme desastre anterior.

En este periodo el régimen se fue suavizando progresivamente y se permitió una cierta liberalización de costumbres, en parte por la presencia de turismo en España.

Ya en los últimos años la oposición empezó a ser casi tolerada, pues quienes estaban en el aparato de estado sabían que el franquismo podía no sobrevivir a su fundador.

 

 

Cuando las personas alaban al franquismo lo hacen fundamentalmente recordando (o refiriéndose) a esta última etapa.

Pero esta etapa no representa la realidad del franquismo. El Franquismo originalmente era un semi-fascismo, que fue evolucionando por las presiones de un mundo que cambiaba, mostrando una versatilidad y una capacidad de adaptación envidiable, que seguramente sólo fue posible gracias a las limitaciones intelectuales y políticas del jefe del estado. Daba igual aliarse con la Alemania Nazi o con los EE.UU, la cuestión era mantener el régimen y el poder, no busquéis ética ni lógica a parte de esta en el comportamiento del régimen porque no la hay.

 

La realidad histórica del franquismo no es esa que muchos recuerdan. Es una guerra civil, una represión terrible y una hambruna larguísima. Este era el germen de ese régimen y es necesario conocerla, para que las generaciones futuras y presentes no confundan el franquismo y a Franco con la imagen del Señor Fraga bañándose en Palomares con el embajador Norteamericano.

 

LA DERECHA RECUPERA CHILE

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 20-01-2010 en General. Comentarios (15)

 

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Sebastián Piñera

 

Como indicaban las encuestas el líder de la derecha Chilena, Sebastián Piñera, ha ganado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales Chilenas, sustituyendo del poder a la socialista Michelle Bachelet, que no se presentaba, y a la concertación, coalición de partidos que gobernaba Chile desde el retorno de la democracia en 1990.

 

La alternancia en el poder es algo normal de las democracias. De hecho hay una regla que dice que una democracia está verdaderamente consolidada cuando se produce la segunda alternancia, es decir cuando el partido del gobierno, que ha derrotado a su vez al primer partido que ha ganado las elecciones, vuelve a ser derrotado.

Pero Chile es un caso especial, no ya porque 20 años después de las primeras elecciones se haya producido la primera alternancia, si no por las razones de sus esquema político que son profundamente peculiares, como resultado de su historia. La comento por encima.

 

En 1973 la mayoría del ejército Chileno se subleva contra el presidente constitucional Salvador Allende, que muere en el bombardeo del palacio presidencial. Pinochet es nombrado Jefe de la junta militar, prohíbe los partidos y empieza una persecución política contra los defensores del gobierno Allende, muchos de los cuales tienen que esconderse o salir del país para no ser asesinados. De hecho hay miles de desaparecidos en Chile, presumiblemente asesinados por la junta militar.

Después de muchos años y un par de referéndums digamos poco transparentes en los que se aprueba una constitución con un régimen de transición, en 1988 se convoca un referéndum para validar a Pinochet en el poder por 9 años más. La oposición a esta opción de concentra en la Concertación de partidos por el NO, siendo sus principales partidos el socialista y la democracia cristiana, anteriormente rivales.

La derrota de Pinochet (que parece que la aceptó sólo por la presión de otros militares) abre un proceso de elecciones democráticas. La concertación, temerosa de que ganase un candidato próximo a la dictadura, decide presentar un candidato único, Patricio Aylwin. Esta alianza de partidos no sólo se produjo en las elecciones de 1989, si no que se ha extendido hasta el día de hoy, siendo la concertación la siempre victoriosa en todas las elecciones hasta hoy, teniendo 4 presidentes en su haber.

 

La concertación ha sido en cierta manera una alianza contra natura. La alianza de socialistas con demócrata cristianos ha llevado, por ejemplo, a que no se pudiese tocar lo que se llamo la “agenda de los valores” (Aborto, matrimonio homosexual, eutanasia, etc), e incluso el divorcio tuvo que esperar a 2004 (algo increíble en un país occidental)  siendo además una ley bastante limitada.

Pero la presencia de los partidarios del general Pinochet al otro lado hacía que la concertación no se pudiese romper ante el peligro de que la separación produjese una victoria de los opositores.

Estas alianzas defensivas se han producido muchas veces en la historia pero nunca han tenido una duración tan larga como en Chile. Los Frentes populares, por ejemplo, acabaron todos como el rosario de la aurora por la propia disparidad de sus miembros. Pero en Chile este modelo ha tenido éxito, eso es innegable.

 

De todos modos Piñera no es un Pinochetista como otros en Chile. Él mismo ha declarado que votó en contra de Pinochet en el referéndum del 88, algo que es coherente pues en ese momento estaba próximo a la democracia cristiana. Luego se aproximo a la Renovación Nacional, partido que sí le valoró y en el que se quedó.

Dentro de la alianza por Chile (coalición que le apoya) es uno de los más lejanos a la figura del dictador. Dentro de la alianza hay desde ex ministros de Pinochet, simpatizantes, hasta los que fueron una oposición moderada como Piñera (Algo parecido a lo que le pasaba al PP hace unos años). Piñera ha dicho que no tendrá ningún ministro que lo haya sido con la dictadura, aunque también se ha dicho que no se marginará a nadie por haber sido colaborador de la dictadura.

 

Piñera no es un Pinochetista, no. Lo que es Piñera es un neoliberal y un hijo de las políticas neoliberales del Chile de Pinochet. Porque Piñera, a pesar de criticar las violaciones de los derechos humanos de la dictadura, ha defendido su política económica.

Pero lo que más miedo da de Piñera, por encima de sus colaboradores Pinochetistas, es su perfil personal. Piñera es un súper empresario, según algunos el hombre más rico de Chile. Piñera tiene inversiones en el negocio inmobiliario, farmacéutico, en aerolíneas y en otros muchos. Además, es propietario de una televisión y de un club de fútbol.

¿A quien os recuerda este perfil de súper empresario? Exacto, al primer ministro Italiano Silvio Berlusconi. Piñera, sobre el papel, tiene un peligrosísimo parecido a Berlusconi. De todos modos no tengo ninguna referencia sobre Piñera para decir que su parecido de Berlusconi es también en cuanto a carácter y personalidad.

 

Bachelet ha dejado de ser presidenta con unos índices de popularidad altísimos, mucho mayores que los otros presidentes de la concertación. Pero paradójicamente su sucesor ha sido derrotado.

Probablemente si Bachelet se hubiese presentado hubiese ganado, pero no deja de ser impactante que su “Delfín” (que fue presidente mucho antes que ella, pero bueno) haya perdido. Estas cosas sorprendentes pasan de vez en cuando y muestra hasta que punto las voluntades populares no se ajustan a la lógica y a la previsibilidad.

Se presenta un nuevo tiempo para estos partidos que, una vez en la oposición, deben decidir que camino tomar. Lo lógico sería que la democracia cristiana y los socialistas fuesen cada uno por su lado, por lo menos en elecciones presidenciales, pero si la derecha de Piñera se hace fuerte este camino no va a ser fácil.

 

Veremos que hace Piñera y que tipo de política realiza. Chile es el país más rico (menos pobre) del polo sur. Los gobiernos de la concertación han conseguido reducir la pobreza enorme de la época de la dictadura (sobre el 45%) hasta niveles Europeos. Sin embargo, Chile sigue siendo un país con desigualdades económicas terribles, mucho más acusadas que en EEUU y por supuesto que en Europa, con una clase rica terriblemente rica, como Piñera.

Si Piñera actúa como se espera, aplicando políticas neoliberales, lo normal es que esta desigualdad crezca, aunque prácticamente no le queden a Chile puestos que descender en el ranking de desigualdad. Vamos a ver si actúa con moderación y no destroza la básica política de protección social de la concertación, como sería inteligente por su parte si quiere que su trayectoria no sea efímera.

 

Dicen que los argentinos se parecen a los italianos mientras que los uruguayos se parecen a los españoles, ¿A quién se parecerá Chile? Yo sólo espero que Piñera no se parezca a su homólogo italiano.