LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

LAS DEDUCCIONES FISCALES

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 29-11-2009 en General. Comentarios (20)

 

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La nueva ley de economía sostenible del gobierno parece que va a ser una ley amplísima que va a tocar muchos frentes. Creo que ya habrá tiempo de analizarla, y probablemente necesitaremos más de un post ante el amplio abanico de temas que afronta para concluir sus aciertos, errores, la conveniencia de sus plazos y duración, que partes de ella son simple demagogia, etc.

Por ahora, quiero concentrarme en una de las propuestas que conozco perfectamente puesto que he trabajado en una época de mi vida en ello: La ampliación de las deducciones fiscales para las inversiones en I+D+i a un 12%, y la recuperación de las deducciones fiscales por inversiones en medio ambiente, que desaparecían en 2011 y que ahora se van a situar en un 8%.

 

¿Qué son estas deducciones? Bien, la idea es la siguiente. Si una empresa ha invertido dinero en proyectos de I+D+i, el estado le devolvería un 12% de todo el gasto que haya ocasionado el proyecto devolviéndoselo del impuesto de sociedades de la sociedad en cuestión.

En el caso del medio ambiente sería similar. Cualquier inversión a nivel de maquinaria y actuaciones técnicas que se haga con el fin de mejorar el impacto medioambiental de la empresa (la contaminación de sus vertidos y de sus emisiones, la cantidad de residuos generados por la empresa, etc.) será primado con un 8% de esta inversión, también como deducción fiscal de lo pagado como impuesto de sociedades.

 

La idea fundamental de recurrir a una deducción fiscal es que el estado no tiene dinero suficiente para otorgar estas ayudas en forma de subvención, así que lo que hace es restarlo de los ingresos futuros que recibirá en forma de impuestos de sociedades. Esto puede parecer una buena idea de hacer políticas de I+D y medioambiente, pero en el fondo existe una terrible realidad en todo esto, y es que gracias a esta ley se organiza una especie de fraude general al estado restándole unos ingresos que debería tener.

 

Existen multitud de consultoras especializadas en tramitar subvenciones y deducciones fiscales para las empresas tanto de I+D+i como de Medioambiente. Las consultoras que hacen este tipo de proyectos suelen cobrar estos trabajos mediante la fórmula de ser remunerados con un porcentaje de lo que consigan para la empresa, porcentaje que suele oscilar entre el 10 y el 25%. Cuanto más dinero consiga la consultora mejor para el cliente y mejor para ella misma.

Lo que es una buena manera de captar clientes y convencer a la empresa cliente de trabajar con una consultora se convierte después en una fuente de fraude, puesto que la empresa consultora intentará “hinchar” el número de actuaciones y su cuantía para ganar más dinero. El cliente, por supuesto, estará encantado porque también puede ganar más; y es el estado quien pierde aquí.

 

Os voy a reproducir un caso en concreto, que es de cómo se están haciendo las deducciones fiscales por medioambiente hasta el momento actual.

La empresa consultora se dedica, en un primer paso, a analizar todas las inversiones de la empresa y ver qué posibilidades de deducción tienen. Teóricamente las inversiones que servirían serían aquellas que se hicieron con una finalidad de mejorar el medio ambiente, pero las empresas consultoras buscan cualquier inversión que produzca una pequeña mejora medioambiental, aunque no se haya hecho con esa finalidad.

Como es lógico, el cambio de una maquinaria por otra más moderna suele llevar asociada una mejora medioambiental, puesto que la nueva maquinaria contamina menos (es más eficiente, necesita menos mantenimiento, etc.) Las empresas consultoras presentan macroproyectos de mejoras medioambientales contándole a la administración que una de las finalidades del cambio de maquinaria era la mejora medioambiental, cuando es algo radicalmente falso.

En teoría, deberían ser los técnicos de la administración quienes supiesen filtrar estos engaños, pero la realidad es que los aceptan la mayoría de las veces. ¿Lo hacen por dejadez o por incompetencia? Podría ser, pero hay un factor que creo que es importante en este caso: La administración que concede los certificados que permiten la obtención de la deducción fiscal en medioambiente es la administración autonómica, pero quien deja de ingresar el dinero es hacienda, el estado central. Quien concede la deducción no tiene una responsabilidad fiscal, ni pierde dinero por eso. En cambio, concediendo la deducción fiscal se aseguran que ese dinero “se queda” en la comunidad autónoma.

Además del fraude, aquí también hay parte de aquella irresponsabilidad con la que actúan las comunidades autónomas en el gasto y en el ingreso y que otras veces he criticado como un terrible defecto del sistema autonómico español.

 

En el caso de las inversiones de I+D+i existen algunas diferencias. Aquí lo que se computa no es una inversión en inmovilizado, si no el gasto en un proyecto concreto. Como intuiréis, las consultoras se dedican a hinchar los gastos introduciendo dentro de los proyectos muchísimas cosas que realmente están yendo al proceso productivo normal, y de las que se tienen facturas. Al final, los proyectos que se presentan están hinchados con gastos que el proyecto no ha contenido.

Otra manera de hinchar los gastos en estos proyectos es introducir dentro del proyecto de I+D+i a personal de la empresa que realmente no ha participado en él, ya que los sueldos de los trabajadores también computan como gasto. De hecho, la consultora busca a los trabajadores con sueldos más altos para introducirlos en el proyecto y así conseguir una deducción mayor, aunque no hayan pisado el departamento de I+D en su vida.

Además, otra cosa muy frecuente en I+D+i es convertir los procesos normales de mejora de producto en proyectos de innovación disfrazándolos de unos métodos determinados y vendiendo el nuevo producto como una innovación. Como las memorias para la deducción se hacen a año vencido, si una consultora entra a trabajar con una empresa, por ejemplo, en noviembre, se dedicará a investigar lo que se ha hecho la empresa desde enero para ver qué parte puede disfrazar de proyecto de innovación para su cliente aunque sea falso.

 

 

Como veis, con todo esto de las deducciones fiscales (¡Y de las subvenciones! Pero eso es otro tema) ha generado un enorme fraude. ¿Esto lo sabe el estado? Posiblemente sí, pero aún así lo hace; y si no lo sabe es que hay algo que realmente falla dentro de la estructura del estado.

¿Es posible que el gobierno lo haga como una manera “encubierta” de bajar impuestos? Tengo mis dudas, pero sí es así considero que es un enorme error. Las empresas que tienen deducciones fiscales en el impuesto de sociedades son aquellas que tienen beneficios y, por lo tanto, no tienen peligro de desaparecer. Sería mejor, en el caso de querer bajar impuestos a las empresas, que estos se produzcan a las empresas que tienen más dificultades, aunque visto lo visto se podrían generar fraudes parecidos a este.

 

La ley de economía sostenible tiene cosas buenas, ya las analizaremos. Pero este punto en concreto, que conozco perfectamente, me parece un grave error a no ser que lo que se pretenda es asegurar el trabajo de los trabajadores de estas consultoras que se dedican a engañar a la administración para beneficio de sus clientes.

EL DIVORCIO DE SU ALTEZA

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 27-11-2009 en General. Comentarios (13)

 

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Nunca me ha gustado hablar de la vida privada de la gente, me parece obsceno y propio de la prensa del corazón la cual me produce repulsión. No me gusta hablar de la vida personal de los políticos por la misma razón. Cuando alguien critica a un político por su estilo de vida o por con quien se acuesta me parece que esta persona carece de credibilidad.

Tampoco he querido nunca entrar en comentarios sobre la familia real Española, porque es algo que no me interesa en absoluto. Pero quiero hacer hoy una excepción y comentar el reciente divorcio (o trámite del mismo) de Elena de Borbón, Duquesa de Lugo y quinta persona en la línea sucesoria del trono de España.

 

En los últimos tiempos hemos visto como la monarquía se ha modernizado junto con la sociedad. Las infantas se casaron ambas con personas que no pertenecían a la nobleza ni a ninguna casa Real. Lo mismo hizo el príncipe de Asturias, quien además se casó con una divorciada, aunque el no reconocimiento del matrimonio civil por parte de la Iglesia le salvó de estar en una situación conflictiva. Ahora, los duques de Lugo se divorcian, con toda la naturalidad del mundo, como pasa en la sociedad actual.

El problema aparece porque esta familia, la familia real, no es una familia normal ni se rigen por conceptos normales. La tradición monárquica obliga (u obligaba) a matrimonios de “sangre azul”; además, la monarquía Española está íntimamente ligada a la iglesia católica Romana, institución que si bien acepta perfectamente matrimonios mixtos entre miembros de la realeza y plebeyos, no acepta esto del divorcio.

Recordemos que la monarquía Española mantiene el culto católico en sus actos como casa real, aunque objetivamente no tendría porque hacerlo en su calidad de familia que encabeza la jefatura del estado. En el fondo, es una institución profundamente ligada a la iglesia.

 

Y ahí es donde aparece el problema. Mucha gente opinaba que el Príncipe de Asturias no debería haberse casado con una “plebeya”. Algunos lo hacían por un convencimiento monárquico retrógrado y alcanforado, aunque la mayoría lo que defendían era que si el príncipe y tiene todos los privilegios por ser miembro de una familia determinada, por justicia también debería asumir las limitaciones que esto conlleva, y una de ellas sería casarse con una mujer de sangre azul. Si quería casarse con una plebeya, debía abdicar.

La verdad es que nunca me pareció esto una postura correcta. Estamos en el siglo XXI, y no entiendo por qué se debe abdicar por esta causa. A pesar de ser republicano, esto me parecía demasiado.

 

Sin embargo en el caso de los divorcios ya me parece excesivo. Una cosa es adaptarte a los tiempos, cosa que comparto, pero otra es estar a la vez en misa y replicando. La monarquía, si quiere seguir siendo católica, debería asumir las consecuencias y limitaciones que esto representa. Si no, que deje claramente de ser “católica”, entendiendo como católica al cordón umbilical que une iglesia y monarquía.

Nunca me ha parecido correcto que la institución que soporta la jefatura del estado sea católica, cuando el estado es aconfesional. Me parece una contradicción que va contra la propia constitución. Pero claro, la monarquía y su funcionamiento, objetivamente, van en contra de los propios principios de la constitución, reflejando la propia constitución esta excepción a la norma que debía ser para todos.

 

Entiéndase bien, no es que quiera que se construya un corsé, una burbuja del tiempo que alcance a la familia real y que la obligue a mantener formas de hace 2 o 3 siglos. Lo que querría es que la familia que ostenta la jefatura de este estado aconfesional mantuviese la aconfesionalidad como principio fundamental, independientemente del credo que sigan sus miembros en privado.

Podría parecer utópico, pero no es muy distinto a esta reforma que se iba a realizar sobre la equiparación de derechos al trono entre los descendientes varones y hembras, propuesta momentáneamente congelada por no tener el príncipe hijos varones. En el fondo, lo que se está haciendo es adaptar las reglas de la monarquía a la sociedad actual, a las sensibilidades actuales. Sus miembros, con su casi plena libertad a la hora de elegir cónyuge, también se están adaptando a ella, ¿Por qué no adaptamos el tema religioso? Parece que en este país, tanto en este terreno como en otros, el laicismo sigue siendo un tema que no se toca, quedándose para discursos demagógicos sin aplicación real.

 

Quizá pretendo adaptar a la sociedad actual cosas intrínsecamente contrarias a ella. La monarquía, como institución, no puede ser democrática, ni moderna ni igualitaria. Es, intrínsecamente, una institución anticuada, elitista y antidemocrática. Posiblemente es intentar hacer la cuadratura del círculo.

En fin, no sé que hace un republicano escribiendo estas cosas…

 

AFGANISTÁN

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 25-11-2009 en General. Comentarios (11)

 

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El presiente Afgano, Hamid Karzai, aceptó hace unas semanas hacer una segunda vuelta de las elecciones presidenciales Afganas, parece ser, por la presión de la diplomacia de los EE.UU. Las elecciones afganas han estado repletas de irregularidades como todo el mundo conoce, seguramente por todas las partes en liza, pero fundamentalmente por parte del presidente Karzai y su maquinaria electoral alquilada a los señores de la guerra que le apoyan. Para dar una apariencia de democracia, se aceptó una segunda vuelta, que no será más que un paripé para consolidar a Karzai al frente del estado*

 

Esta es la democracia que se ha creado en Afganistán. Elecciones fraudulentas, señores de la guerra haciendo y deshaciendo a su antojo en las zonas que controlan, insurrección talibán, ocupación militar extranjera y una vida anclada en la edad media.

Hay situaciones en la historia en que no se sabe qué opción es mejor, ni en un plano político ni en un plano moral. La salida o permanencia de el ejército de los EE.UU. de Afganistán es una dualidad conflictiva, porque no sé sabe cual de las dos opciones es peor.

Y hablo del ejército de los EE.UU., porque los demás países no pintan demasiado allí. Los EE.UU. son los responsables de la invasión por razones propias de su política, y en ellos recae la responsabilidad de no dejar abandonado un país en condiciones que pudiesen crear una guerra civil. Para el resto de países la presencia allí sólo aporta muertes y hostilidad, si no se cuenta el seguidismo de la política exterior norteamericana, motivo real de la presencia en Afganistán.

 

Recuerdo un debate en televisión hace unas semanas con la presencia de un diputado del PSOE, la responsable de política militar del PP, Gaspar Llamazares y un diputado de CiU. De entre ellos, tan solo Llamazares se posicionó a favor de abandonar Afganistán. Todos los demás aceptaban como necesaria la presencia allí, con un estúpido debate entre el miembro del PSOE y la del PP en referencia al adjetivo a utilizar para referirse a la situación de Afganistán, siendo Guerra o conflicto las dos opciones en liza. Resulta patético como estos dos partidos pretenden pelear en lo que están totalmente de acuerdo,  como método para seguir con la continua idiotización permanente a las que nos tienen acostumbrados y que les lleva a pasar elección tras elección con pérdidas mínimas de voto, cuando no aumentos.

Pues bien, en este debate el diputado del PSOE, el réplica a los argumento de Llamazares, comentó que la presencia extranjera en Afganistán era necesaria para asegurar que las mujeres que quisiesen no llevasen Burka, y para garantizar la atención médica. Sólo por eso, decía, la presencia militar está justificada.

 

El argumento es de risa, no ya por sus motivaciones y su conceptualización, si no porque este argumento representa exactamente lo que el ejército soviético hacía en Afganistán hace 25 años, y la comunidad internacional condenaba.

Hace más de 30 años el gobierno pseudo comunista de Afganistán solicitó ayuda a la URSS para acabar con los Muyaidines que estaban a punto de acabar con él.

El gobierno procomunista de Afganistán y la invasión soviética dio derecho a voto a las mujeres y estableció un estado laico. La atención sanitaria, como en todos los países comunistas, se consideró gratuita y universal. Las mujeres afganas podían ir a la universidad y vestir sin burka.

 

Pues bien, la intervención soviética fue condenada internacionalmente (Por los países capitalistas e incluso por algún país comunista, como Rumania o Yugoslavia) por tratarse de una injerencia en asuntos de otros países. Recordemos que los EE.UU. no reconocían la legitimidad del gobierno Afgano. Se recordará, por ejemplo, el boicot a las olimpiadas de Moscú en el año 80 por esta causa.

En ese momento nadie hizo argumentos como que los soviéticos estaban llevando la atención sanitaria y la igualdad de la mujer en Afganistán. La condena a la invasión fue general. En cambio ahora los mismos argumentos sí que son válidos para justificar la ocupación estadounidense y la presencia del resto de fuerzas internacionales allí.

 

El desconocimiento de la historia o la falta de memoria es uno de las principales causas por las que los ciudadanos nos dejamos embaucar en ciertas políticas basadas en argumentaciones cínicas. Muchas de las políticas económicas, militares, sociales o de otra índole que se presentan actualmente sólo pueden ser defendidas mediante el borrón de la memoria histórica de una sociedad.

Dicen que el desconocimiento de la historia nos condena a repetirla. Pero además del desconocimiento hay una especie de borrado de archivos en nuestro cerebro que es descorazonador. Los políticos continuamente intentan defender cosas que años atrás rechazaban cuando estaban en una posición o tenían un interés distinto, y la sociedad lo acepta, en vez de exigirle al político explicaciones y una justificación por ese cambio de opinión.

¿Tan inconsistente es nuestra mente? ¿O es que nuestras filias y fobias son superiores a nuestros recuerdos y capacidad analítica? Me temo que es lo segundo.

 

 

* Cuando escribí el post el candidato opositor, Abdulah Abdulah, aún no se había retirado de la carrera electoral. Lo he mantenido como estaba originalmente, ya que entiendo que los acontecimientos posteriores fortalecen mi tesis.

 

LAS PREBENDAS DE LOS POLÍTICOS

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 23-11-2009 en General. Comentarios (4)

 

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¿Seguro que es un político?

 

Una de las quejas que comparten las personas de todas las ideologías es que los políticos cobran mucho. El ciudadano medio se escandaliza, no ya de los sueldos, si no de todos los beneficios de los políticos: Coches oficiales, dietas, viajes, pensiones muy altas una vez jubilados, salarios de transición, etc.

La población suele ver el trabajo de político como un chollo. Los políticos son vividores y gentes que no quieren trabajar y que viven del erario público. Si preguntas a la gente, te dirá que los políticos no tienen que cobrar (algo que sería peligrosísimo, pero bueno) o deberían ser mileuristas, que nada de beneficios y que son unos corruptos.

 

¿Son los políticos realmente aprovechados? En muchos casos sí. ¿Tiene la población el derecho, entiéndase, la razón moral para criticar estas actitudes como sociedad? La tendencia de todos es decir que sí, que es un deber del ciudadano criticar este aprovechamiento de la política. Pero yo no lo tengo tan claro. Criticar a los políticos está bien, pero ¿Es justo que lo hagamos selectivamente? Yo creo que no, creo que somos excesivamente demagogos y populistas haciendo estas críticas y, una vez más, tenemos una miopía brutal que hace que no miremos a nuestro alrededor.

 

Los políticos usan coches oficiales, bien del estado bien del partido. De acuerdo, pero cualquier cargo medio o alto de cualquier empresa usa coches de empresa. El director de ventas, o el jefe de planta de cualquier empresa tienen un coche de empresa. La mayoría lo usan para su vida cotidiana: Viajan con él, ponen gasolina con la tarjeta de la empresa… Y no lo hacen por un mal uso, lo hacen porque la propia empresa les dice que pueden hacerlo y se lo permite. Y se lo permite porque el coche de empresa es un “extra” adicional al salario que permite a la empresa beneficios fiscales, desgravaciones, y se usa como un complemento al salario para pagar menos, con lo que también se paga menos cotización a la seguridad social, o menos costes de despido si se tercia el caso.

 

Lo que se dice los coches se puede decir de las tarjetas de gastos de la empresa. Muchísimos directivos las usan para los gastos más variopintos, que muchas veces tienen poco que ver con la empresa. Y no me refiero a los cargos medios, quienes tienen los gastos controladísimos, si no a gerentes y directores.

Recuerdo en una empresa en la que trabajaba que un gerente entró por la puerta dando gritos diciendo: “Tengo 7.000 euros que tengo que justificar, así que conseguidme tickets de comida o lo que sea para que los pase”. Este caso es real, y no es una excepción, es la regla.

 

Otro caso que me llamó mucho la atención fue ver en las cuentas de gastos de las empresas, junto con las maquinarias y reformas, conceptos tales como “Apartamento en Torreblanca”. Esta es otro de las actividades habituales, el uso de las empresas familiares o unipersonales para evitar pagar el IVA, ya que a la empresa le devuelven el IVA gastado.

Podríamos hablar también de cómo se falsean ciertas cuentas de resultados para que los directivos cobren sus enormes primas y variables. La captación de clientes al precio que sea, la realización de operaciones perdiendo dinero o de alto riesgo. En la banca, uno de los principales problemas que hemos tenido ha sido que los directivos han hecho peligrosísimas operaciones para ganar sus primas y variables, provocando un riesgo altísimo en el sistema bancario que ha acabado por explotar.

¿Y si hablamos de los blindajes? Porque eso es otro clásico. Blindajes de cientos de miles o millones de euros que protegen a los altos directivos de cualquier eventualidad.

 

Muchos me diréis: “La empresa privada puede hacer lo que quiera, pero los políticos cobran del dinero de todos y es a quien hay que mirar”.

¡Cuidado!, este argumento es peligrosísimo por dos razones fundamentales. Primero, porque el pensamiento segregador entre una empresa privada y el ciudadano como algo independiente el uno del otro es un error: La economía está interconectada, y las actitudes generales de los grandes ejecutivos de la banca, las empresas eléctricas, las constructoras y otros sectores claves tienen consecuencias directas sobre la vida de la población. La ambición y los errores estratégicos acaban por afectarnos a todos de forma indirecta pero muy intensa. Eludir a las personas que trabajan en empresas privadas de responsabilidad más allá de su propio negocio nos ha traído enormes problemas, sólo hay que mirar a la banca.

 

Pero fundamentalmente este argumento es peligroso porque no se puede segregar a los políticos de la población en general. Los políticos son parte de la sociedad y son un reflejo de ella.

Seamos crudos. Si los políticos son corruptos es porque la sociedad es corrupta. Si los políticos solo quieren medrar y aprovecharse es porque la mayoría de la sociedad medra y se aprovecha en cuanto puede. Si los políticos mienten, es porque la sociedad tolera la mentira y probablemente también la use de forma general en su vida.

En una sociedad honesta, que respeta la legalidad, que es ética y moral, los políticos serán honestos y honrados. Pero en una sociedad deshonesta y aprovechada, los políticos serán iguales.

 

En este país la mayoría de personas solo piensan en si mismas, se aprovecha la mínima oportunidad para defraudar impuestos, los funcionarios públicos aprovechan sus cargos para obtener beneficios de las empresas con las que tienen trato, se intenta hacer la trampa en cuanto se puede bien sea a tu jefe, a tu empleado o a tu cliente.

En un país así, ¿De verdad esperamos tener políticos honestos, desinteresados y desprendidos? No seamos ilusos. Y no le pidamos a los representantes públicos que no hagan lo que nosotros hacemos, o lo que le aplaudimos al vecino cuando lo hace.

 

Berlusconi dijo que, en el fondo, los italianos querían ser como él, y realmente tenía razón. La mayoría de italianos querrían ser súper empresarios inmunes a la ley, millonarios excéntricos y perdonavidas y organizadores de orgías. Y por eso le votan.

Berlusconi no es más que el reflejo de los peores instintos de su sociedad, y nuestros políticos no son más que el reflejo de la nuestra.

No lo olvidemos: Cada país tiene al gobierno (y los políticos) que se merece. Y si no nos gustan, si queremos cambiarlos, quizá lo primero que debemos hacer es cambiar nosotros mismos como sociedad, poniendo cada uno nuestra alícuota parte para conseguir cambiar la mentalidad colectiva.

 

ALFONSO RUS

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 20-11-2009 en General. Comentarios (9)

 

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Leía el otro día en un blog amigo una definición de Alfonso Rus. Decía que Alfonso Rus era una mezcla entre Marianico el corto y chiquito de la calzada. Me reí mucho, porque ciertamente me recuerda mucho a Marianico el corto.

¿Quién es Alfonso Rus? Se preguntarán muchos de nuestros lectores no Valencianos. Pues Alfonso Rus es el presidente de la diputación de Valencia y alcalde de la ciudad de Xàtiva, además de presidente provincial del PP Valenciano. Es, por lo tanto, uno de los mini-Barones del PP valenciano y uno de los políticos más importantes de la comunidad Valenciana.

Pero Rus es algo más. Rus es, digamos, la representación en carne y hueso de esa Valencia profunda, chabacana, mafiosa, cutre, soez, analfabeta, egocéntrica y caciquil.

 

Alfonso Rus nació en la ciudad de Xàtiva. De joven, Rus era Rockero, algo de lo que aún se vanagloria, antes de convertirse en un importante empresario de electrodomésticos de la zona.

Al joven Rus le debía interesar bastante la política, ya que fue concejal tanto con AP como con el CDS. En 1995 fue elegido como alcalde de Xátiva en las listas del PP, y ahí comenzó su fulgurante carrera política, ya que en años sucesivos compatibilizará la alcaldía de Xàtiva con la presidencia del PP de la provincia de Valencia y la presidencia de la diputación de Valencia, cargos que aún posee.

 

La primera vez que vi a Alfonso Rus fue cuando intentó alcanzar la presidencia del Valencia C.F. Fue en 1997 cuando una serie de accionistas intentaron destituir al lamentable Francisco Roig poniendo a Alfonso Rus, relativamente desconocido entonces, por lo menos para un valenciano capitalino como yo.

Tengo que reconocer que mi aversión a Paco Roig me llevó a apoyar moralmente a Rus, que creo que era presidente del Olimpic de Xàtiva, en aquel envite, por mucho que ya me pareciese un personaje patético. En el fondo era como aquella viñeta en que un hombre apunta con una pistola por la espalda a un ciudadano y le pregunta “Nixon o Carter”, a lo que el hombre encañonado responde “Dispare”. Lo mismo era. Antes de tener elegir entre estos dos hombres más valía ser disparado.

 

La principal característica de Alfonso Rus podríamos decir que es su incontinencia verbal. Rus no tiene autocensura, no tiene medida y no tiene vergüenza. En toda la comunidad Valenciana son conocidas sus tropelías verbales contra todo el que se le cruza por su camino.

Comento algunas. Recuerdo leer una transcripción de una grabación en la que Rus hacía  unos comentarios sobre los músicos de Xàtiva a los que acusó de ser "Més rojos que un titot" (Más rojos que un pollo) y "uns fills de puta" (No traduzco), y los mando a tocar "la figa de sa mare" (el coño de su madre). También, en una especie de mitin en no sé qué pueblo Rus, hablando sobre como se ganaban unas elecciones dijo: "Dije si yo mando traeré la playa a Xàtiva. Y van y se lo creen todo ¡Serán Burros! Y me votaron".

 

Esta llamémosle locuacidad de este señor es algo frecuente. Ha llamado “Chupópteros y membrillos” a los profesores de la universidad de Valencia, y les ha acusado de perder el tiempo y de tener siempre “la mano en el culo”.

Siguiendo con su talante educativo, hace poco Alfonso Rus dijo que los profesores que decían “Aleshores” y “Gairebé” (Formas en Valenciano correcto de decir “entonces” y “casi”) en vez de “entonses” y “casi” eran unos “Gilipollas” y añadió “A esos que querrían ponernos a nosotros boca abajo no vamos a darles el gusto ¡Vamos a rematarlos, vamos a rematarlos!”

Otra de la últimas de Rus, de hace un par de días, es su declaración de que, si el fuese Camps, “Yo no pediría perdón, pero el presidente es de otra pasta y lo hizo”, en referencia a lo del paseo del que Camps  acusó al portavoz socialista de quererle hacer. Esta declaración no es estrambótica como las demás, pero es directamente patética.

Como último ejemplo, recuerdo que hace unas semanas dijo que a quien hubiese metido la mano en la caja “Que se la corten como hacia Jomeini” (Me resulta curiosa esta aparente filia por ver sangre en todas partes que tienen los dirigentes del PP valenciano).

 

Bien, esta actitud de Rus es una mezcla de un lenguaje popular y un tanto barriobajero, con unas dosis importantes de soberbia, endiosamiento, analfabetismo y exaltación del mismo, y desprecio por los demás.

Rus es de aquellas personas que entienden la política como terreno de los poderosos. Él no duda en ir en su Ferrari a los mítines, haciendo gala de una ostentación innecesaria y quizá poco conveniente para un político, porque se cree que es el rey del chiringuito. Mariano Rajoy ya le dijo una vez en público que tenía que dejar de ir en un Ferrari a los mítines, a lo cual no hizo ni puñetero caso.

Esta actitud chulesca, arrogante y ostentosa la compatibiliza con cierto paternalismo de esencia caciquil. Xàtiva en un municipio pequeño (de unos 30.000 habitantes) donde casi todos se conocen por lo menos de vista. Mucha gente ha pedido trabajo a Alfonso Rus y éste se lo ha dado, lo que le ha concedido cierta fama de buena persona que parece que por ahora tapa sus inaceptable verbalidad y sus métodos.

Esto de conceder trabajo recuerda mucho a los antiguos caciques de la España del siglo XIX y de los que personas como Fabra o Rus parecen sucesores. Los caciques daban trabajo a la gente de la zona, a cambio de su fidelidad y sumisión política y social. Este mecanismo llevó a la falsificación del voto (por esta “coacción” disimulada) durante todo el régimen de la constitución de 1876. Ahora, parece que estos señores han reciclado en método y lo han adaptado a los nuevos tiempos.

También es cierto que, en parte, recuerda al típico empresario paternalista de la primera mitad del siglo XX, bastante más respetable que el cacique y cuya motivación más que el dominio político (que también) podía ser cierta forma de caridad cristiana.

 

A pesar de todo esto Alfonso Rus ha ganado cuatro elecciones consecutivas en Xàtiva. Los nativos dicen que ha cambiado Xátiva a mejor, algo que no sé decir si es cierto o no. En principio no tendría por qué dudar, pero en Valencia, por ejemplo, también se dice que Rita Barberá ha cambiado Valencia mientras los socialistas no hicieron nada, algo que si analizas las acciones urbanísticas de los últimos 30 años de los respectivos consistorios no se sostiene (véase el post “Valencia”).

De todas formas Rus sigue mucho la marca PPCV en su tipo de política. Ha organizado grandes eventos (a nivel de una ciudad de 30.000 habitantes) como puede ser el concurso de Miss España o el paso de la vuelta ciclista España de este mismo año (quizá utilizando su influencia en la diputación). El crecimiento urbanístico de Xàtiva también ha sido importante, pero eso no es más que el mismo boom urbanístico que ha sucedido en todos los municipios de España, en parte causado por la avaricia/necesidad de fondos de los ayuntamientos.

 

Algunos han dicho que Rus puede suceder a Camps cuando este sea relegado en el próximo año. Lo considero imposible. Quizá los Sebatenses consideren adecuado a un alcalde como Rus, pero su personalidad y perfil sería inaceptable para el electorado urbano y más culto (de hecho la mayoría de gente culta de Xàtiva no lo soporta). Lo que lo Sebatenses quieren ver como leguaje coloquial para la gente de Valencia, Alicante o Elche serían insultos y una soberbia inaceptable. El tio “del poble” sería considerado un payaso impresentable y repulsivo. Rita Barberá es mucha mejor candidata para sustituir a Camps.

No obstante Rus es la representación, a mi juicio, de lo peor de la sociedad Valenciana y del PP Valenciano. Su ignorancia, fanatismo, chulería y política caciquil es justamente lo que necesitamos extirpar de esta tierra.