LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

LOS PROBLEMAS DE LOS DEMÁS

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 09-10-2009 en General. Comentarios (6)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/cliks.jpg 

 

En este pasado viaje que hice por motivos laborales estuve casi todas las noches cenando fuera del hotel, en estos excelentes restaurantes asturianos donde se come como en ninguna parte. Las cenas eran multitudinarias, de alrededor de 15 personas, momento que se aprovechaba para relajarse después de todo un día de trabajo.

 

En algún momento puntual recuerdo que las conversaciones se deslizaron dentro del terreno de la política. Los comentarios de quienes introducían estas conversaciones solían ser de crítica profunda al presidente del gobierno y a su política, de una manera más personal que documentada.

Me sorprendieron sobremanera algunos comentarios, que no era la primera vez que escuchaba, sobre la prestación de 420 euros y las prestaciones por desempleo. El argumento que rechazaba la prestación de 420 euros es que ésta provocaba “vagancia”, y que había muchas personas que cobraban esta ayuda y, a la vez, hacían trabajos en negro. Respecto a la prestación por desempleo comentaban casos de personas que no habían aceptado trabajos porque, según ellos, cobraban más en el paro.

En el futuro haré un post en concreto sobre la prestación por desempleo y este tipo de comentarios sobre la misma, en la que aprovecharé para comentar una historia personal que usaré para rechazar este tipo de comentarios, a mi modo de ver, lamentables. Así que voy a enfocarlo de una manera más genérica.

 

Las personas que estaban en esta cena eran trabajadores cualificados con buenos sueldos, que seguramente oscilaban entre los 2.000 y 3.000 euros mensuales. Personas que trabajan duro, pero también son personas cuyo puesto de trabajo no está en peligro y se saben con una seguridad laboral importante.

Estas personas son trabajadores, viven de su trabajo, no son ricos ni nada parecido. Sin embargo, me produce una gran sorpresa como pueden tener estos recelos a quien cobre 400 euros porque lleva muchísimos meses sin trabajo y sin ingresos conocidos.

En el fondo el argumento es “Estas personas están cobrando de mis impuestos mientras no hacen nada”, y ahí es donde está el problema, como se considera que otros viven de ti, sin empatizar lo más mínimo con sus necesidades.

Quiero puntualizar que lo que me molestó y sorprendió de estos argumentos no es al argumento en sí, si no el sentimiento que lo producía. No me hubiese molestado si se hubiese enfocado desde un punto de vista técnico, enumerando los problemas generales de la medida y los efectos económicos que podía provocar; pero el enfoque era subjetivo y de recelo.

 

Hay gente que piensa (y dice) que quien no trabaja es porque no quiere. Esta frase, que seguramente es verdad para personas jóvenes, se convierte en una obscenidad si pensamos en desempleados de más de 50 años sin ninguna formación específica, sobre todo en épocas como la actual, donde rozamos en 20% de paro. Quien no ha tenido familiares o amigos en situaciones parecidas parece no ser capaz de entender esto ni ver que hay personas con necesidades reales sin posibilidades con solucionarlas por si mismos.

 

Después de la cena pensaba si esos mismos argumentos los habrían hecho personas en una cena de, por ejemplo, directivos. Si hubiese sido una cena de algunos de esos 140.000 españoles que son ricos, personas que tienen más de 1 millón de dólares en sus cuentas bancarias o en bienes que no son ni su vivienda ni bienes de consumo, creo que seguramente no habrían sido capaces de hacer argumentos de ese estilo. Hubiese sido una falta de “clase” y una posición egoísta estar quejándose de que otros cobren 400 euros cuando tú ganas cantidades que multiplican por decenas de veces esa cantidad. Aunque solo fuese por mantener las apariencias, o por dar imagen de ser caritativo o solidario, creo que no se hubiesen hecho estos comentarios.

 

Pero entre algunas de aquellas personas que componen eso que se llama la clase media, concepto manoseado y desnaturalizado hasta convertirse en prácticamente un cliché, sí se oyen este tipo de argumentos.

¿Cuál es el sentimiento que provoca esto? Me resulta complicado analizarlo. En primer lugar creo que hay una especie de sentimiento de inmunidad a las desgracias que te hace ser capaz de criticar cosas que seguramente podrías necesitar en otro momento. Por otro lado hay un sentimiento de competitividad degradado y convertido en algo extremo, que te hace valorar fuertemente todo aquello que se consigue con el esfuerzo y con la “posición” personal, y despreciar todo aquello que no proviene de estos ejes. Por último, no sé si hay un cierto sentimiento oculto mezcla de envidia y frustración, al comprobar como unas ganancias económicas importantes no te han llevado a la felicidad que esperabas.

 

Se ha hablado mucho, sobre todo en el mundo anglosajón, de los valores de la clase media: Esfuerzo, ahorro, lucha por progresar y subir de posición, aparentar, etc.

Creo que todos estos “valores” se pueden convertir en perversos si no se orientan y relativizan correctamente.

LOS SUSTITUTOS

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 04-10-2009 en General. Comentarios (5)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/lossustitutos.jpg 

 

La semana pasada estuve en el cine viendo la película de ciencia ficción Los Sustitutos. La película se sitúa en un futuro no demasiado lejano en el que un inventor ha descubierto la manera de transmitir señales neuronales desde el cerebro humano a una máquina, haciendo que ésta se moviese mediante el pensamiento de la persona conectada a otro terminal de la máquina.

El objetivo del invento era aportar una solución a personas inválidas para que se valiesen por si mismas construyendo robots humanoides iguales a los humanos que, digamos, servían como nuevos cuerpos a las personas, como sí la mente se transportase dentro de la máquina mientras el humano está conectado a una máquina inmóvil.

Sin embargo esta tecnología se extiende a todas las personas. Se crean robots autónomos que sustituyen a las personas en todas las facetas de la vida: El trabajo, las relaciones sociales, etc. Mientras los humanos están encerrados en su casa conectados a las máquinas. Los sustitutos lo hacen todo, mientras los humanos hace años que no salen de sus casas con su cuerpo orgánico.

Por último existen “reservas” de humanos que no aceptan vivir en ese mundo de máquinas, y viven en zonas acotadas en condiciones aparentemente bastante malas.

 

Ese es en esencia el argumento. Tengo que reconocer que soy un apasionado de las películas de ciencia ficción y que me las trago casi todas.

He visto películas de invasiones extraterrestres, de grandes catástrofes que acaban con la humanidad, de robots que esclavizan a la raza humana. Todas ellas me han gustado más o menos, desde las excelentes y míticas Terminator, Matrix, etc. Hasta las continuas películas cutres que nos ofrece Hollywood. Sin embargo, prácticamente ninguna me hace pensar en la posibilidad de que un futuro así pueda suceder ni me provoca una profunda reflexión.

Pero esta película sí me ha provocado pensamientos profundos, porque me parece observar en esta película actitudes reales de la sociedad actual.

 

A lo primero que te recuerda esta película es a aquellas personas que viven la mayoría de su vida a través de Internet. En cierta manera la película quiere hacer reflexionar sobre eso, como una máquina te engancha como una droga, y sientes la necesidad de interaccionar a través de ella, sintiéndote perdido sin ella.

Lo aplicable a Internet puede serlo también a un teléfono móvil, por ejemplo. Hace 10 años nadie sentía la necesidad de tener un móvil. Sin embargo ahora la mayoría de gente no puede salir de casa sin él. Las máquinas nos generan dependencia de ellas y nos crean necesidades que antes no teníamos.

 

Pero hay un aspecto que me ha hecho reflexionar más sobre la película. Los sustitutos, como os imaginaréis, no tenían porque tener el mismo físico que la persona a la que sustituían. Todos eran guapos, altos, jóvenes y atléticos. Las personas hacían sustitutos más jóvenes que ellos, los gordos hacían sustitutos delgados. Eso llevaba a que la sociedad de los sustitutos fuese una sociedad de personas perfectas, además de que los sustitutos tenían unas capacidades físicas superiores a las de un ser humano.

También es importante  destacar que los sustitutos no podían enfermar, y por mucho que tuviesen un accidente y fuesen destruidos el ser humano que lo maneja no moriría.

 

Por lo tanto la sociedad de los sustitutos era una sociedad que llevaba al extremo enfermizo los conceptos de la imagen y la seguridad. La belleza, el físico, la seguridad llevadas el extremo, convertidas en una obsesión social terrible. Personas que viven a través de imágenes que no les representan, gente convertida en cosas que no son, la humanidad entera encerrada en casa como forma de estar seguro.

Todas estas cosas me parecían, en cierta manera, espejos de lo que estamos viviendo en un grado menor actualmente. Se pueden encontrar relaciones entre la película y hechos como el culto al cuerpo, la anorexia y la vigorexia, el miedo a las epidemias como la gripe A, etc.

 

Os recomiendo a todos la película, sobre todo a los que os guste la ciencia-ficción. No os voy a contar como se desarrolla la historia, pero tened en cuenta que es una película de Bruce Willis y, en cierta manera, todas las películas que hace Willis tienen siempre un toque parecido, tanto en el personaje que él representa como en ciertos momentos clave de la película.

 

CINCO HORAS CON PACO

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 01-10-2009 en General. Comentarios (2)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/tribunalaguas.jpg 

Con bolsos y trajes están más guapos

 

El presidente del PP Mariano Rajoy se reunió ayer durante 5 horas con el presunto honorable president de la Generalitat Valenciana Francisco Camps en el parador de Alarcón, en Cuenca. La reunión, según la prensa, debía ser secreta no obstante estar en las primeras de todos los periódicos de hoy y haber periodistas en la puerta esperando a los protagonistas. O los periodistas son muy buenos y lo descubren todo, o los protagonistas son bastante ineptos en esto se las reuniones secretas, o bien Rubalcaba y sus espías filtraron la reunión a la prensa para fastidiar; pero la verdad es que de secreta tuvo poco.

 

Poco se sabe oficialmente de lo que se habló allí, ya que tanto Rajoy como Camps no quisieron decir casi nada. No obstante analizando los gestos, las palabras, las intenciones entre líneas y siendo un poco perspicaz podemos intuir de qué fue la reunión.

Seguramente Rajoy le pidió a Camps que haga dimitir a Costa y a Campos si no quiere que le afecte esto a él (y a Rajoy por extensión), a lo que Camps se negó. Parece que uno de los motivos de Camps, ya que ha dejado caer algo en público, es que la comunidad valenciana es imprescindible para quien quiera llegar a la Moncloa.

Como sabemos para que Zapatero gane elecciones no es necesaria la victoria en la comunitat, por lo que esa frase estaba destinada exclusivamente para Rajoy. El mensaje es claro: “Tú me necesitas, así que no te vas a meter en mis asuntos”. Rajoy habrá agachado la cabeza, como siempre, ya que siente en la nuca el aliento liberalísimo de doña Esperanza, toda suya hasta el segundo antes de apuñalarlo.

 

Hoy Camps ha sido preguntado por la reunión y por las posibles dimisiones que podría haber en el partido popular. Ante las preguntas sobre si va a pedir dimisiones Camps ha respondido “Al que le pido que dimita es a Zapatero”… con dos cojones. No hombre, no, por la corrupción no se dimite, se dimite por otras cosas, como porque le de la gana al señor Camps.

Camps estaba presidiendo una sesión del tribunal de las aguas, que acaba de ser declarado patrimonio de la humanidad. Disfrazado con una especie de túnica que llevan los miembros de esta institución, y que le tapaba completamente su elegante traje, Camps ha sido aclamado por muchas señoras que pasaban por ahí. Las señoras le daban ánimos, le decían que estaban con él, que “Resiste, no podrán con Valencia” (¿??). Muchas le decían que rezaban por él, algo que probablemente le hará falta.

 

El otro día el señor Fabra dijo que el hecho de que los socialistas pidiesen dimisiones era para que se le cayesen “los cojones al suelo”, y que él no pensaba dimitir (Faltaría más). Es curioso como siempre habla que el menos debiera.

También González Pons ha comentado que en el PP “quien la haga, la pagará”, algo que seguramente no debe aplicar al señor Fabra, y ya veremos si aplica a alguien más del PP de la comunidad Valenciana o esperan a que resuelva el tribunal de la haya para asumir responsabilidades políticas, que interesadamente confunden con penales.

 

Bueno pues así han sido las últimas horas en nuestra bendita tierra. Os aseguro que en Valencia no hay una niebla de sustancias estupefacientes que nos vuelve idiotas a todos, ni se expenden drogas obligatorias en la seguridad social. Estos políticos llevan haciendo estas cosas muchos años y nosotros, después, los aplaudimos, los confundimos místicamente con la propia esencia de nuestra tierra y finalmente los votamos. Tan ricamente. Ellos nos engañan, nos tratan como idiotas y nosotros los aplaudimos. Cósmica perfección social, exaltación de aquella máxima de que la ignorancia es la felicidad.

 

No me hagáis caso, el que debe de ir drogado soy yo después del gramo de paracetamol que me acabo de tomar.