LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

JOSE ANTONIO PRIMO DE RIVERA

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 29-06-2009 en General. Comentarios (1)

 

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Uno de los personajes más conocidos de la historia de España es, seguramente, José Antonio Primo de Rivera. Para la inmensa mayoría de gente José Antonio (se le suele conocer por su nombre) es un personaje relacionado al régimen de Franco. Las personas de una cierta edad recuerdan su fotografía junto al retrato de Franco en los colegios y centros oficiales, y los más jóvenes piensan que era algún tipo de Franquista de primera hora.

Es cierto que José Antonio, su nombre e imagen formaron parte de la mitología del régimen Franquista. Retratos, féretro en el Valle de los caídos (cuyo traslado provocó una caravana de muertes), el “¡José Antonio Presente!”, etc. Esa imagen de José Antonio ha sido la que ha pasado a la historia, y seguramente quedará así para la posteridad.

Sin embargo, José Antonio Primo de Rivera, el hombre, el político, no se parece exactamente con esa deformación histórica que se ha hecho de él.

 

José Antonio, en vida, siempre fue el “hijo del dictador”. Sus inicios políticos consistieron en crear un pequeño movimiento de defensa de la imagen de su padre.

La dictadura primoriverista estaba totalmente desprestigiada al inicio de los años 30. La reciente república había llegado como reacción a la dictadura y a la monarquía por igual, y los colaboradores de la dictadura fueron llamados a responder por su responsabilidad. Nadie parecía recordar que, cuando el general Primo de Rivera se alzó en el año 23, la mayoría de los ciudadanos la habían acogido con benevolencia o resignación, pensando que la dictadura limpiaría el corrupto “stablishment” político de la restauración.

Las ideas de la dictadura sobre su papel de método para la regeneración del país eran defendidas por José Antonio como  el legado positivo de su padre que nadie quería ver. Sin embargo, muy pronto adoptó un camino propio. El auge de las ideas totalitarias el la Europa de los años 30 le hizo simpatizar con el fascismo de Mussolini.

José Antonio, que era muy católico y defensor de la disciplina militar, quería combinar esta faceta conservadora con una cierta mejora en las condiciones de vida de las clases trabajadoras y con una reducción de los privilegios de las clases pudientes. En el fondo, quería ser revolucionario (en un sentido “proletario” de la palabra) y, a la vez, conservador (En un sentido “moral”) en un país donde lo militar y católico era profundamente reaccionario y enemigo del progreso económico de las clases bajas.

Fue por eso por lo que se sintió tentado por el fascismo. El fascismo aseguraba disciplina, fin del concepto de lucha de clases, y, a la vez, una mejora importante el las condiciones de vida de los trabajadores.

 

La verdad es que José Antonio fue evolucionando progresivamente hacia un fascismo bastante claro hasta cierto momento de su vida. Y ese momento fue el estallido de la Guerra civil.

El 18 de Julio de 1936 José Antonio estaba preso en Alicante. Había sido encarcelado mientras su partido, la Falange, había sido ilegalizada por participar activamente en un movimiento de “terrorismo” contra personalidades y entidades republicanas.

En la cárcel, José Antonio había aprobado la participación de Falange en el Alzamiento militar, pero con una extraña petición, que era que éste “fuese apoyado por el pueblo” (Cosa que parecía bastante complicada en una persona informada).

Cuando a José Antonio le llegaron las primeras noticias del fracaso del alzamiento militar empieza a dudar de su propia visión de las cosas. El Alzamiento no había sido popular, es más, había sido sofocado en muchas partes con la activa colaboración popular. Supongo que en ese momento se replantea muchas cosas.

 

Durante su estancia en prisión, y antes de su juicio que acabaría en ejecución, José Antonio se entera de lo que pasa en la guerra, de la política de ambos bandos y de la brutal represión. En sus escritos de aquellos momentos se ve como cada vez tiende más a una actitud conciliadora, de acabar con una guerra absurda y de intentar una mediación.

Ya cerca de la muerte, José Antonio escribió un manifiesto político, en el que pedía un cese de hostilidades, una vuelta a la situación anterior al 18 de Julio, y la formación de un gobierno de concentración nacional con una mayoría de republicanos.

En este manifiesto se observa una postura, digamos, intermedia entre los dos bandos contendientes, tan sólo 4 meses después de haber apoyado el alzamiento militar. En un momento del manifiesto dice que sería tan mala una victoria gubernamental como una sublevada, lo que le sitúa claramente en una posición neutral.

 

Como todos sabemos, José Antonio fue condenado a muerte por un tribunal popular y fusilado el 20 de Noviembre a las pocas horas de la condena, algo ilegal puesto que se debía esperar el enterado del gobierno. Mientras tanto, en la zona sublevada creaban un mito sobre su cadáver.

La utilización de su imagen por parte del franquismo (con la aceptación de buen grado de sus familiares, todo sea dicho) es uno de tantos casos en la historia de manipulación de una personalidad para convertirla en “mártir” de una causa que nunca aprobó en vida.

 

¿Qué hubiese pasado si José Antonio hubiese vivido? Esto es entrar en el terreno de la especulación. Pero viendo su evolución política mientras estuvo en la cárcel me inclino a pensar que hubiese acabado defendiendo posturas moderadamente prorrepublicanas y siempre cercanas a restablecer la paz. O quizá, en el mejor de los casos, hubiese acabado revelándose contra Franco como Hizo su segundo Manuel Hedilla.

Sea como Fuere, lo que sí parece claro es que no hubiese contemporizado con un régimen como el Franquista, tan reaccionario, inmovilista y criminal.

Desgraciadamente, este José Antonio, el José Antonio real, ha sido víctima del José Antonio mitificado y manipulado.

CUESTIÓN DE IRPF

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 25-06-2009 en General. Comentarios (2)

 

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Ayer se discutió en el congreso de los diputados la política fiscal futura de nuestro país. El partido del gobierno, el PSOE, estuvo buscando durante toda la sesión los votos de otras fuerzas parlamentarias para sacar adelante sus políticas.

Durante la mañana, el PSOE pactó con IU limitar los famosos 400 euros y el cheque bebé para las rentas más altas, subir el IRPF para personas con grandes ingresos (se hablaba de 90000 euros anuales) y derogar la ley “Beckham”, que permite a los extranjeros residentes en España cotizar un máximo de un 24% de IRPF durante sus primeros años de estancia.

 

Sin embargo por la tarde se desdijo de lo pactado. Como también quería pactar con CiU el tope del techo de gasto, y CiU no aceptaba lo pactado por la mañana, el PSOE rompió el acuerdo con IU, para sorpresa de todo el mundo.

La verdad es que es increíble como, estando a 7 diputados de distancia de la mayoría absoluta y teniendo decenas de combinaciones posibles para conseguirla, el PSOE pueda gestionar tan mal sus pactos puntuales. Si le faltasen 25 diputados para aprobar sus leyes se entenderían estos giros estrambóticos, pero faltándole 7 demuestran una incapacidad absoluta para gestionar negociaciones parlamentarias, o bien es que, directamente, no saben ni lo que están haciendo.

 

Lo propuesto por IU me parece algo, en términos generales, bastante sensato. Lo de la ley Beckham es un folklorismo que solo sirve para atraer a futbolistas extranjeros a España, creando unas ventajas fiscales inaceptables. Si nos quejamos de que los extranjeros que abren un negocio no pagan seguridad social durante varios años, no podemos aceptar esto tampoco.

Lo del aumento de IRPF para gente que cobre más de 90000 euros también me parece correcto, siempre que se haga con una progresividad razonable. Mantener los tipos máximos de IRPF en el 45% cuando hace poco estaban al 49% no es lo más sensato en momentos como este. Esta medida perjudicaría a un 1% de la población, y ese perjuicio les puede representar el duro golpe de tenerse que comprar un BMW de 35000 € en lugar de un Mercedes de 40000 €.

 

Parece que hay más polémica con el tema de los 400 euros y el cheque bebé. Lo primero que debemos tener claro que esto son beneficios que hace dos años no existía, así que su desaparición no nos puede parecer una catástrofe.

La eliminación de la deducción de 400 euros para rentas superiores a 30000 € no representa prácticamente nada. Creo que a una persona que gana, en el caso mínimo, 2000 euros netos al mes (o 1700 con 14 pagas) que le dejen de retener 33 euros no le debe suponer un gran trauma. En momentos de crisis creo que es un esfuerzo mínimo que podemos soportar, porque, en el fondo, no supone más que una cena, una tarde de cine en pareja y con dos niños, o dejar de comprarte una camisa que te gusta.

 

En el tema del cheque bebé me surgen más dudas. En mi opinión, el ritmo frenético de la sociedad actual y el inmenso coste relativo de los artículos básicos de consumo está suponiendo una bajada muy peligrosa de la natalidad. El compatibilizar la vida laboral con tener hijos se convierte en algo muy costoso, tanto económicamente como en gestión del tiempo, lo que lleva a que pocas familias se atrevan con más de uno o dos hijos a lo sumo, siendo muchas las que lo prorrogan indefinidamente en el tiempo, y otras directamente asumen que no pueden tener hijos a pesar de querer tenerlos.

 

Sin embargo, seamos realistas, el cheque bebé no soluciona nada. Los 2500 euros han volado al poco de nacer el hijo.

Más que cheques bebé lo que debería hacer el estado es una amplia red de servicios públicos gratuitos para toda la sociedad. Desde guarderías públicas para todos, pasando por un impulso para convertir en gratuitos ciertos servicios de salud que hoy no lo son, como la odontología, la compra de lentes correctoras u otras; hasta libros de texto gratuitos, IVA mínimo para productos de primera necesidad para la infancia, transporte público gratuito para menores, etc,etc.

Digamos, un modelo más “nórdico” basado en los servicios públicos gratuitos o subvencionados.

 

En resumen, con la excepción parcial del cheque bebé, que me genera alguna duda, las propuestas de IU parecían muy coherentes y presumiblemente aceptables por la inmensa mayoría de la población.

Una lástima que el PSOE todavía no sepa si prefiere estar al sol o estar a la sombra.

 

LA "IZQUIERDITA" ANTI-YANKEE

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 22-06-2009 en General. Comentarios (1)

 

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Desde hace unos días las noticias sobre Irán ocupan las primeras de todos los periódicos. El ya evidente fraude electoral, las protestas de la población, las declaraciones de las personalidades del régimen, etc. Llenan los periódicos y hacen que la población se interese, quizá por primera vez, sobre Irán y lo que pasa en ese país.

 

Voy a hacer un breve resumen de que es Irán. Hace 30 años Irán era un país que vivía bajo una dictadura prooccidental dirigida por el Sha de Persia. En 1979 hubo una serie de movilizaciones que desembocaron en la caída de la dictadura y la implantación de la república Islámica.

Esa revolución fue llevada a cabo por un conglomerado de fuerzas que juntaban al clero Chií, el partido comunista y grupos socialdemócratas. Sin embargo, el clero chií fue quien se impuso, ejerció la represión contra comunistas y socialdemócratas, y estableció un régimen teocrático dominado por el clero Chií.

El régimen de Irán está basado en la ley islámica (la sharia). Cualquier ley, decreto o gobernante debe cumplir escrupulosamente la sharia. Evidentemente los encargados en interpretar la sharia es el clero chií, lo que convierte a Irán en una dictadura teocrática. En Irán existen elecciones “democráticas”, donde se elige al presidente de la república. Sin embargo, los candidatos que se presentan a estas elecciones deben pasar el filtro de una institución llamada el consejo de guardianes, que sólo permite presentarse a los candidatos “adictos” al régimen.

Con estas premisas, el poder real el Irán no lo ejerce el presidente, si no el consejo de guardianes y el “líder supremo”, el ayatolá Jamenei, vaciando así de todo contenido democrático al régimen.

 

Esta es la realidad de Irán. Para nosotros, españoles y occidentales, Irán es una verdadera dictadura invivible. Un paralelismo en España de lo que representa el régimen de los ayatolás en Irán sería la España absolutista de la inquisición, o, si nos referimos a épocas más recientes, los años del primer Franquismo.

Pues bien, como todos sabéis habitualmente escribo en foros de Internet. Uno en el que suelo escribir es el del diario Público, que tiene fama de ser el diario más progresista (o izquierdista) y así se consideran la mayoría de sus lectores.

Estos días he escrito en los foros sobre Irán, y cual ha sido mi sorpresa cuando muchos de los supuestos “izquierdistas” que allí escribían clamaban contra la injerencia de los occidentales en Irán, daban ánimos a Ahmadineyad, hablaban de las bondades del régimen de Irán y validaban el bochornoso resultado de las elecciones con un ¡Que se jodan los Yankees!

 

Sólo un verdadero energúmeno puede dejarse cegar tanto por el odio. La doctrina de que “El enemigo de mi enemigo es mi amigo” es una perversidad intelectual. De hecho, tener ese odio irracional contra alguien o algún país en concreto ya lo es.

Ningún demócrata puede estar apoyando lo que pasa en Irán, ni de derechas, ni de centro, ni evidentemente de izquierdas. Tan sólo algún tipo de Carlista o de fanático religioso trasnochado podría apoyar algo así, y ni siquiera, puesto que se opondría al Islam por “infiel”.

 

Este tipo de argumentos no sólo se ven en este caso. Cuando se habla de Corea del Norte, también hay comentarios que claman contra la persecución de este país, por su derecho a poseer armas nucleares y amenazar al vecino, y aduciendo que los Yankees quieren acabar con su “comunismo” ¡¿Pero qué comunismo!? Son incapaces de ver lo que es aquella monarquía feudal y estalinista infectada de paranoia.

 

Discutir con estas personas es imposible. Hoy mismo, cuando hasta el consejo de guardianes reconoce el fraude, y yo exhortaba a estas personas a dejar de hacer argumentos absurdos, un sujeto me respondía: “No, no vamos a parar nunca, y ni tu, ni ningún defensor del sistema nos va a acojonar”.

Pues bien hijo, a pedir ejecuciones públicas de los infieles en la plaza del pueblo.

 

Siempre me ha parecido que aquello de que los extremos se tocan es una simplificación, pero parece que la mayoría de veces es verdad. No es más sensata ni mejor esta gente que los fanáticos ultraderechistas que escriben en ABC. Ahí vemos hasta que punto las filias y fobias irracionales convierten a  las personas en autómatas sin capacidad ninguna de análisis, y en víctimas potenciales de movimientos de masas destructivos.

 

GRADUACIÓN EN LA UNIVERSIDAD CATÓLICA

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 21-06-2009 en General. Comentarios (14)

 

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Ayer, por razones personales, asistí al acto de graduación en la universidad católica de Valencia (UCV). El acto tuvo lugar en la “fonteta” de san Luís (Pabellón deportivo dónde habitualmente juega el club de Basket Pamesa Valencia). Fue una especie de graduación en masa (se graduaban 1300 alumnos de una docena de especialidades), con alrededor de 10000 personas presentes en el pabellón.

Tres cuartas partes de la fonteta estaban llenas. Calor asfixiante. Sólo un fondo fue cerrado, pues justo debajo estaba la tribuna de personalidades. Presidiendo la tribuna, el nuevo arzobispo de Valencia, Caslos Osoro, flanqueado por el gran canciller de la universidad católica y la directora general de universidades de la comunidad valenciana.

 

El acto empezó con una oración, que leyó el arzobispo y que se suponía que debían también leer en voz alta los asistentes, aunque pocos hicieron caso. Después discursos de un representante de cada especialidad, del gran canciller, la directora general de universidades y alguno más. Entrega de diplomas a los alumnos titulados (casi una hora con todos los que eran) y oración final del arzobispo, bendición incluida. Todo ello sazonado con la proyección de unos cuantos videos un tanto pastelones.

 

Fue bastante curioso el acto. Me recordaba a aquellos bautizos en masa que hacen algunos años los testigos de Jehová en el campo del atlético de Madrid, pero sin piscina donde sumergir a los nuevos fieles.

El catolicismo, como concepto, estuvo bastante presente en el acto. No sólo por las oraciones del arzobispo, si no por las referencias religiosas de muchos de los alumnos que tomaron la palabra, seguramente obligados por sus diferentes decanos. Oí muchas veces el concepto “hacer el bien”, como obligación de los futuros profesionales que se estaban graduando. Me pregunto si un psicólogo o un titulado en ciencias del mar de una universidad pública se dedica a hacer el mal…

También fue muy gracioso el discurso del canciller. Habló de que a los titulados de la universidad católica se les debía de notar donde habían estudiado cuando ejercitasen su profesión, dando a entender que habían recibido una educación mejor que en otras universidades. Entiendo que es lo que debía decir ese señor en esas circunstancias, pero en ese momento solté una carcajada hacia mis adentros, como supongo que soltarían aquellos titulados que hayan tenido la suerte de estudiar tanto en la universidad pública como en la católica.

 

Porque realmente esta universidad católica es un negocio puro y duro que tiene dos direcciones fundamentales. Primero el simple lucro económico, y segundo (y más importante) el conseguir un dominio social sobre la educación en los lugares donde esté implantada.

Se sabe que el nivel medio del profesorado en la universidad católica es bastante bajo, cosa normal atendiendo a la diferencia de salarios entre la universidad pública y la privada. Además, se comenta que hay algunos anuncios de empleo en que se cita explícitamente “abstenerse titulados en la universidad católica”. La verdad es que nunca los he visto, sin embargo, aunque no sea verdad, la propia existencia de esta leyenda urbana indica claramente la convicción de que las enseñanzas en esta universidad no están al nivel de otras.

 

Hace poco ha habido mucha polémica porque a esta universidad se le ha concedido la titulación de medicina para el año que viene. El Ministerio de educación parece que estaba en contra, por los informes en contra de sus evaluadores, pero la generalitat valenciana finalmente ha concedido a la UCV la licenciatura.

Pero esa es la política del Consell. La concesión escandalosa de conciertos educativos y licencias a los distintos centros católicos en todos los segmentos de la educación.

 

Se comentaba en el congreso de educación católica realizado en valencia hace un par de meses que España era el único país de Europa que tenía universidades católicas. No me extraña nada, porque hay muchos responsables políticos que parece que quieran que volvamos al siglo XIX, cuando la educación católica lo dominaba todo.

Cuando pienso en los licenciados que van a salir de la facultad de medicina de la UCV, cuando pienso que pueden adquirir los prejuicios y dogmatismos de la cúpula de la Iglesia católica, se me pone la piel de Gallina.

 

Dios no quiera que necesitemos en el futuro cuidados paliativos, arzobispo mediante.

 

LAS ESTATUAS

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 21-06-2009 en General. Comentarios (6)

 

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Con la aplicación de la ley de memoria histórica continuamente aparecen noticias en la prensa referentes a la retirada de símbolos del franquismo. Cada vez que se decide quitar alguno de estos símbolos, se vuele a generar una discusión entre los que son partidarios de esta retirada y los que no.

 

Las argumentaciones de ambos “bandos” están ya muy dichas. La argumentación de los que están en contra de la retirada es que no se puede borrar la historia. Los monumentos  a los caídos por dios y por España, las estatuas del dictador Franco y las calles a los generales sublevados forman parte de la historia de España y eliminarlos no responde si no a una pretensión simulada de reabrir las heridas del pasado. Quitar una estatua de Franco, y no una de Felipe II, o de Fernando VII es una incoherencia.

Por otro lado, los que están a favor de su desaparición argumentan que unos generales golpistas que causaron una guerra civil que provocó la muerte a cientos de miles de españoles no pueden tener honores en la España democrática del siglo XXI. Ni en Italia ni en Alemania existe ninguna estatua de Mussolini ni de Hitler, siendo impensable que pudiesen haber, por lo que es incomprensible que en España estas se mantengan.

 

Ambas argumentaciones se basan en ideas lógicas, es decir, ideas que “a priori” y sobre el papel, tienen sentido. Lo que pasa es que este sentido aparente no se sostiene (en el caso de los que defienden la permanencia de los símbolos) a poco que se rasque un poquito, a poco que se conozca la historia, y finalmente se convierte en un argumento capcioso.

 

En principio, considero que la argumentación que he reflejado a favor de eliminar los símbolos no presenta discusión, por eso me concentraré en por qué no son adecuadas las otras argumentaciones.

Se habla de que no se puede eliminar el pasado. Bien, ¿Qué pasado se elimina quitando una estatua de una calle? ¿Dejará de estar eso en los libros de historia acaso? ¿Qué se quiere quitar eso de los museos? El argumento no tiene ninguna aplicación en este caso. Una estatua representa una exaltación a una personalidad o situación determinada. Las estatuas sobreviven como parte de la “personalidad” de un país, como representación de su pasado, como una muestra de orgullo hacia un pasado determinado. Las estatuas están íntegramente asociadas a la “esencia” nacional de un país, a lo que un país determinado quiere mostrar como herencia cultural.

 

¿Debe un país tener exaltaciones de un pasado “incomodo”? Pues depende de varios factores. El primero de ellos es la mayor o menor sensibilidad de la población hacia ese pasado, pero también hay que tener en cuenta hasta que punto ese pasado es contrario a los valores actuales y, sobre todo, hasta que punto esos valores pueden tener una relación directa sobre esa situación actual. Me voy a explicar con un ejemplo.

Se argumenta porqué no se eliminan las estatuas de Felipe II al igual que se hace con las de Franco. Bien, en principio las ideas de Felipe II pueden ser tan contrarias a la moral y legalidad actual como las de Franco.

Sin embargo, hay diferencias bien claras. La primera, que no hay Español sobre la piel de toro que pueda sentirse “agraviado” o que tenga algún familiar muerto por las acciones del Rey Felipe II. Por otro lado, y más importante si cabe, es que Felipe II era un hombre relativamente coherente con su época. Su violencia y su poco respeto a la vida era lo normal de un gobernante del siglo XVI, al igual que lo era su apoyo a la inquisición.

 

Sin embargo el caso de Franco y los generales golpistas no es ese. Muchísima gente en España ha tenido familiares represaliados por el régimen militar. Abuelos, Padres o incluso ellos mismos han podido sufrir cárcel, tortura, exilio o muerte. La presencia de estatuas en las calles de estos militares no debe ser lo más agradable alguien que su abuelo fue fusilado.

Pero lo fundamental es que los militares, con su golpe de estado, derrocaron al gobierno y eliminaron la constitución. En una época donde sí existían los derechos humanos, donde sí existía la preponderancia del poder civil sobre el militar, estos señores, al igual que Hitler en Alemania o Mussolini en Italia, subyugaron estos principios.

 

El estado Español, democrático, respetuoso con los derechos humanos, no puede permitir que personalidades que no respetaron ninguno de estos principios tengan estatuas y otras reverencias en sus calles. Las mismas acciones de estos señores hoy en día supondría la derogación de todos los valores sobre los que se sustenta la actual democracia, los poderes civiles y la convivencia.

Pedirle al estado que mantenga las estatuas de militares golpistas en sus calles es como pedirle a una víctima de ETA que mantenga un cuadro de algún miembro de un grupo terrorista en su casa. No tiene ningún sentido ni ninguna justificación.