LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

EL NACIONALISMO Y LA IZQUIERDA

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 18-05-2009 en General. Comentarios (5)

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Siguiendo en parte los pensamientos del último post, me gustaría comentar esta extraña relación de amor-odio entre el nacionalismo periférico y la izquierda española.

Desde la reinstauración de la democracia en el año 1977, los nacionalismos han tenido una relación mucho más estrecha con el PSOE que con el PP. Independientemente de que el partido nacionalista en cuestión es conservador o progresista, parece como si estos partidos tuviesen una preferencia clara (y correspondida) por pactar con los socialistas, lo que a priori no parece muy lógico.

Exceptuando un par de situaciones que podríamos llamar puntuales (Pacto PP-CiU-PNV en el 96, pacto CiU-PP en Cataluña 1999-2003), el resto de pactos de gobierno o apoyos parlamentarios de los nacionalistas han sido con el PSOE.

En mi opinión, esta situación se corresponde con esa dualidad salida de la guerra civil que parece que aún no hemos superado: Derecha/ catolicismo/ centralismo vs Izquierda/ laicismo/ “descentralización”.

Este rígido esquema nos sitúa en una bipolaridad permanente que consideramos normal, y que provoca que haya una enorme dificultad para el nacimiento y crecimiento de fuerzas políticas que sean ajenas a este esquema. De hecho, esto nos lleva incluso a confundir las tendencias políticas de ciertos partidos nacionalistas. Por ejemplo, el PNV, partido muy derechista, estoy seguro que sería incluido en la izquierda por mucha gente (que no sea del País Vasco) si hiciésemos una encuesta.

Esta situación se retroalimenta a sí misma. Es decir, si el PSOE pacta con los nacionalistas, automáticamente la derecha dice que el PSOE le quiere regalar competencias a la comunidad autónoma del partido en cuestión y romper España. Esto es simplemente una posición propagandística, pero eso enardece a las masas que siguen al partido conservador, creando una polaridad que hace que el partido nacionalista vea con malos ojos al conservador, por lo que tenderá  a pactar con la izquierda pensando que el otro partido es “antinacionalista”.

Todos sabemos que los partidos nacionalistas se mueven básicamente por interés. Los más conservadores por un interés pragmático de conseguir más competencias y dinero. Los más izquierdistas por posiciones un poco más fanáticas (patria, nación, etc.), pero también es cierto que más honestas.

Sin embargo ¿Por qué la Izquierda mantiene ese cordón umbilical con el nacionalismo? Obviamente es por interés electoral. Poder recibir su apoyo parlamentario y poder ser más tolerable para las masas nacionalistas (que las convierten en posibles votantes circunstanciales) es tentador. Pero la izquierda comete una contradicción haciendo esto, porque teóricamente, el nacionalismo es lo contrario a las ideas izquierdistas, que en origen son internacionalistas.

Un partido de izquierdas puede ser federalista perfectamente. Puede querer más descentralización, o querer lo contrario. Eso depende del país y de la época y no creo que produzca una contradicción.  Pero lo que no puede querer es entrar en cuestiones “nacionales”, o ser nacionalista. En mi opinión es incompatible.

Por definición, un nacionalista es una persona que defiende que la “esencia” de una nación es algún principio que está por encima de los ciudadanos, algo impuesto por la historia. Dependiendo del tipo de nacionalismo, este “algo” puede ser la raza, la religión, la lengua, la cultura o algún otro hecho característico.

Lo opuesto al nacionalismo, es el “republicanismo”. Entiéndase que no se trata de un republicanismo sobre la forma de estado, si no más bien referido al origen de la palabra Res-Pública. Este republicanismo considera que la esencia de la nación es fundamentalmente la voluntad de los individuos que pueblan esta nación. La voluntad popular sería la razón superior, en contraste al nacionalismo que defendería esencias superiores a la voluntad popular.

Por lógica, el nacionalismo debería estar más próximo a la derecha que a la izquierda. Pero la realidad en España es la contraria. Que partidos como el PNV o CiU estén más próximos al PSOE que al PP no es lógico.

Sin embargo los últimos acontecimientos podrían hacer que esto cambiase. La decisión del PSE de no gobernar con el PNV, la constatación en Galicia de que el pacto PSG-BNG ha llevado a Touriño a la oposición, la situación en Baleares o en Navarra, etc. Parece que este cordón umbilical empieza a resquebrajarse. ¿Será realmente así?¿O se impondrá finalmente el esquema en el que vivimos desde hace 75 años?

SIMBOLOS PATRIOS

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 15-05-2009 en General. Comentarios (10)

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La pitada al himno español en la pasada final de la copa del rey ha provocado un revuelo mediático importante. Ciertamente el debate ha sido amplificado gracias al cese disfrazado de dimisión del director de deportes de televisión española, que parece que censuró la pitada del himno antes de comenzar la final y lo emitió con “arreglos” en el intermedio. Sin embargo, el debate sobre la posible pitada ya se había producido en algunos medios de comunicación con anterioridad.

Muchos asociarán este rechazo puntual al himno Español y al Rey como producto de una exaltación nacionalista, y posiblemente es verdad. No obstante, la característica “nacional” del público silbante en esta ocasión no puede esconder una realidad que todos conocemos, que es que incluso en zonas sin nacionalismo alguno el himno y la bandera española son símbolos que gozan, quizá no del rechazo claro, pero sí de la “frialdad” de parte importante de la población.

Esa frialdad se debe a que muchas personas perciben que el himno y bandera actuales tienen ciertas connotaciones políticas, generalmente asociadas a la dictadura y a la derecha. Al que lleva pegatinas de España en el coche, o lleva símbolos claramente visibles se le sojuzga directamente como “facha”, por lo que muchas personas los evitan, e incluso se encuentran pensando en esos términos involuntariamente a poco que se den cuenta.

Evidentemente los símbolos sólo representan lo que se haya querido representar en ellos. Muchos símbolos han cambiado de significado a lo largo de la historia, cosa normal y habitual. El himno y la bandera Española realmente tienen un significado oficial “nacional”, sin embargo esta situación de identificación con los “fachas” pervive en el subconsciente colectivo por varias razones.

Cuando la sublevación militar del año 36 triunfó, los sublevados cambiaron el himno y la bandera que usaba la república. Realmente lo que hicieron fue reinstaurar los símbolos monárquicos anteriores (con cambio en el escudo), pero ese cambio en ese entorno de brutal enfrentamiento concedió a la bandera bicolor y a la marcha real significado de símbolos “franquistas” dentro del imaginario colectivo. Además, Franco y su régimen hablaban propagandísticamente de que la “esencia” de España era lo que representaba su régimen (catolicismo, militarismo, autoridad, centralismo), mientras que la república y la oposición al régimen (liberalismo, democracia, izquierdismo, nacionalismo periférico) representaba la “anti-españa”.

Cuando llegó la transición, el gobierno Suárez ni se planteó cambiar los símbolos nacionales. En aquel momento donde primaba el acuerdo, nadie entró en esos temas, ocupándose más de cambiar la realidad política y social, que realmente era lo prioritario.

A pesar de que la propaganda del franquismo había condicionado el subconsciente colectivo en lo que respecta al patriotismo y los símbolos, supongo que aquellos políticos pensaron que el paso del tiempo y el uso continuado de estos símbolos de estado con la izquierda en el poder y los nacionalistas en el sistema acabaría eliminándole las connotaciones “franquistas” a éstos. La idea es lógica. Algo parecido ha pasado en la comunidad Valenciana, donde la señera coronada, símbolo del blaverismo durante las transición, ha acabado considerándose como bandera normal para la inmensa mayoría de valencianos gracias a su uso oficial prolongado. Pocos de acuerdan ya de la bandera preautonómica y muy pocos la reclaman.

Sin embargo esta situación no se ha dado con los símbolos de España. ¿Por qué? En mi opinión se ha debido a la combinación de dos factores. Primero la omisión lógica del uso social de la bandera de España durante los primeros años de democracia por parte de la Izquierda y el nacionalismo, pero fundamentalmente creo que la situación que hace perdurar esto es el uso partidista por parte de la derecha de los símbolos patrios.

Todos hemos visto las manifestaciones del la derecha en la pasada legislatura en las calles. Banderas de España por doquier, referencias patrióticas a España, etc. Cuando hablan los dirigentes del PP se les llena la boca de hablar de España, como si España fuese sólo lo que ellos defienden.  Las continuas acusaciones a la izquierda de querer romper España, manifestaciones de la extrema derecha con banderas de España como pancarta, etc. La derecha se autoproclama como la esencia de España (discurso vacío por otra parte, que sería inaceptable en otros países de Europa) contra los “otros”, que son todos los demás y que parece que no quieren a España.

En ese caldo de cultivo los grupos nacionalistas se mueven en su salsa porque en cierta manera producen confusión cuando luchan contra España. En otro momento hablaré sobre el cordón umbilical que parece que une a la izquierda y al nacionalismo desde hace casi un siglo y que, en mi opinión, hay que romper.

Hace unos años un alto cargo de la judicatura, Jiménez de Parga, que no sé que cargo ocupa ahora y que fue ministro de trabajo con Suárez, propuso que se cambiase el himno y la bandera de España por otras nuevas, ya que los actuales símbolos provocan rechazo. Quizá tenga razón pero ¿Seriamos los españoles capaces de no utilizar los nuevos símbolos de forma partidista?

LA REFORMA LABORAL

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 06-05-2009 en General. Comentarios (8)

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Desde hace unas semanas fundamentalmente se habla de forma persistente de reforma laboral. La verdad es que el impulso catalizador de estas aspiraciones lo dio José María Aznar con su primera aparición de hace dos semanas, que le valió para dominar el discurso de su partido en 5 días y hacerse con el poder fáctico dentro de él.

Independientemente de las estrategia de poder de Aznar, la patronal quiere una reforma laboral desde hace mucho tiempo aduciendo que el despido en España es carísimo, y que con éstas leyes se desincentiva la contratación. Por otro lado los sindicatos dicen que bajo el concepto reforma laboral se esconde directamente la pérdida de derechos sociales de los trabajadores, y se niegan a hablar de esto.

La verdad es que los sindicatos tienen razón. Todas las reformas laborales se hacen en beneficio de patronal y en perjuicio para los trabajadores, bajo la amenaza de que, o bajan sus derechos laborales, o se quedarán sin trabajo. Los que ya no sé si tienen razón son los empresarios. Sí es cierto, por un lado, que el despido en España es de los más caros de Europa; pero por otro lado mienten respecto a que esa sea la solución para atajar la sangría de parados y reactivar la economía, porque el problema no está ahí. Además, aquí podríamos entrar en el campo moral, ¿Y los beneficios del empresariado en tiempos de bonanza porque no repercutieron en beneficio de los trabajadores y ahora se quiere que la recesión la paguen los trabajadores?

Ante esta situación, tanto el gobierno como los sindicatos se niegan a hablar de reforma laboral. Esta decisión, que tiene un fundamento lógico, personalmente no la comparto. Negarse a hablar de cualquier cosa es de por sí malo. Sobre todo porque mientras los sindicatos se nieguen a hablar, la patronal y los partidos y prensa de derechas los acusarán de no aportar soluciones para la recuperación económica del país, mientras seguirá su campaña propagandística a favor de la reforma.

Los sindicatos deben ser conscientes que si la propaganda de la derecha gana la calle, cuando vuelva un gobierno del PP aplicará una reforma sin consenso social, y los sindicatos no tienen fuerza para pararla ni para paralizar un país con una huelga general. Y esto lo deben tener muy claro. Los sindicatos han ido perdiendo fuerza desde hace 20 años, cada vez están peor vistos por la sociedad (por varias causas). Hoy no representan a los “trabajadores” como hace un cuarto de siglo. Si el sindicalismo obvia esto y sobrevalora sus fuerzas, estamos perdidos.

Volviendo al argumento principal, yo sí que sería partidario de hablar de una reforma laboral. Pero hay que ir a una reforma laboral con reivindicaciones en el bolsillo, porque si no te comerán. Se puede hablar del abaratamiento del despido, sí, pero siempre que haya una compensación en forma de algún tipo de política social. Seamos realistas, la patronal nos cuenta que España tiene el despido más caro de Europa, pero lo que no nos cuenta es que las ayudas sociales en Europa a los trabajadores, las ayudas para la vivienda y los sueldos son mucho mayores que en España. Cualquier cesión en los derechos adquiridos en España por los trabajadores, deben ser compensados por políticas en este sentido, que protejan y ayuden al trabajador en el caso de ser despedido.

Los sindicatos deben entrar en el debate, y deben llevar bajo el brazo reivindicaciones que defiendan, no sólo a sus afiliados, si no a los trabajadores en general. Reivindicaciones como la subida del tipo máximo de IRPF del 43 al 50%, una política de ayuda a la vivienda muy ambiciosa y con amplio presupuesto, aumento del salario mínimo de 600 a 900 euros y primas de productividad y paga extraordinaria por beneficios. Con esto sobre la mesa sí que se puede empezar un debate sobre lo que sea.

EL VIRUS NEOLIBERAL (II)

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 04-05-2009 en General. Comentarios (1)

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La economía especulativa es, quizá, todavía más grave que la situación anterior. Lo primero que quiero puntualizar es que la especulación siempre ha existido. Muchas veces ha existido especulación sobre determinados bienes, o en la propia bolsa. Eso se ha dado muchas veces en la historia de la economía, pero lo que ha producido en neoliberalismo es que la economía especulativa se haya convertido en una de las principales vías para ganar dinero, y eso ha multiplicado la especulación en muchas veces, generando algo que podemos llamar, por su volumen, economía especulativa.

El capitalismo, como hemos comentado, tiene como único objetivo el generar beneficios y ganancias. Cuando la economía especulativa se hace presente de manera tan clara en la sociedad, el capital puede tender a la inversión especulativa antes de la inversión en economía “real”, ya que la economía especulativa genera un beneficio mucho más rápido y de mucho mayor margen que la economía “real”, que debe generar proyectos empresariales a medio plazo.

La especulación de ha hecho muy presente en la bolsa (la bolsa de por sí tiene un componente de especulación intrínseco) y en determinados bienes como la vivienda (en el caso español y en otros países) o materias primas como el petróleo. Pero no sólo existe especulación en estas situaciones. Hay también una “microespeculación” en empresas pequeñas. Por ejemplo, hay empresas que se crean con el simple objetivo de ser compradas por otras. Esas empresas no tienen como objetivo un buen producto o servicio, unos trabajadores con buena formación o algún tipo de aporte a la sociedad; es simplemente una operación para enriquecerse, que no aporta nada a la sociedad.

Y, tal y como dijimos en la situación anterior, la economía especulativa no genera un beneficio en la sociedad. Son simples operaciones monetarias que generan beneficio privado. Cualquier aporte a la sociedad, en forma de puestos de trabajo creados, no es más que empleo inestable. De hecho, la especulación tiene bastante riesgo. En la actual crisis hemos visto como toda esa economía especulativa ha sido destruida.

El sistema implantado desde el final de la guerra fría ha permitido al capital moverse con las mínimas limitaciones, en base a una fe ciega sobre la bondad del sistema capitalista. Algunos autores llaman a los neoliberales “fundamentalistas del mercado”, algo que me parece bastante acertado.

Porque el capitalismo en sí no es beneficioso para la sociedad. La inercia capitalista sólo tiene un objetivo, ganar dinero. Sí se le permite que actúe sin control, pasará por encima de la sociedad, arrasando con todo para conseguir la disminución de costes. Si se le permitiese actuar en monopolio, también lo haría, y acabaría estrangulando al consumidor con precios abusivos, si bien en este caso sí que hay leyes claras que lo prohíben.

El capitalismo, en el fondo, se parece a un virus. Los virus sólo tienen un objetivo vital, reproducirse. Y lo hacen contra todo y por encima de todo. De hecho, los virus pueden llegar a ser autodestructivos. Si matan al cuerpo infectado finalmente ellos también se quedarán sin posibilidad de seguir reproduciéndose y morirán. Pero siguen haciéndolo, sin tener presente esa posibilidad, con una voracidad destructiva. El capital actúa de la misma manera. Si no se le controla, acaba con todos los recursos que tienen alrededor, hasta que el sistema no aguanta más. Por eso, aparecen cíclicamente crisis gravísimas.

Sin embargo las características de los virus pueden ser positivas. La ingeniería genética los usa para crear bacterias transgénicas. Hay muchas vías  de investigación para el tratamiento de enfermedades mediante virus genéticamente modificados que llevan determinada información genética a células humanas. Muchos científicos creen que gracias a las características de los virus, y a su uso médico, en el futuro se podrán tratar enfermedades tales como el cáncer.

El capitalismo también tiene características positivas. El capitalismo ha generado progreso tecnológico e innovación en muchos momentos de su historia. Pero cuando se le adora como a una filosofía salvadora, y se le otorga el poder de dirigir la vida de las personas, se convierte en un monstruo que acaba con lo que se le ponga por en medio.

EL VIRUS NEOLIBERAL (I)

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 04-05-2009 en General. Comentarios (0)

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Cuentan los expertos que la URSS desapareció en medio de una grave crisis económica provocada por los defectos del sistema de economía planificada. La economía planificada generó una serie de vicios dentro del sistema económico que provocaron que la unión soviética se quedase anclada económicamente mientras los países capitalistas seguían avanzando. En esa situación Gorbachov intentó reformar el sistema, pero la reforma se lo llevó por delante.

Dentro de los defectos de la economía planificada siempre de ha destacado la ausencia de innovación. Toda innovación tecnológica, que lleva a un crecimiento económico, se realizaba de forma centralizada en base a los impulsos innovadores de la clase política. En el Occidente capitalista, sin embargo, la innovación estaba descentralizada y era mucho más dinámica, puesto que en el sistema capitalista esa innovación producía ganancias económicas a quien la llevase a cabo, generando competencia.

Con el paso de los años se observó como la industria y la tecnología soviética se quedaba anticuada respecto a Occidente. Como dijo Marx, el socialismo es la última etapa del capitalismo. Sus discípulos se olvidaron de esta máxima, y creyeron que también podía ser la primera o una etapa intermedia.

Esa economía occidental era dinámica en un sentido positivo. Quiero decir, los avances innovadores, la iniciativa privada, etc. Tenía como objetivo la ganancia económica privada, pero tenía como resultado generalmente la prestación de servicios o la creación de productos que eran útiles y necesarios para la población. Era una economía “real”, donde la ganancia se basaba en la aceptación por parte del consumidor del servicio o producto en cuestión.

Una vez cayó el imperio soviético, las teorías neoliberales de Reagan y Thatcher se extendieron por el mundo. Como sistema superviviente, el capitalismo se convirtió en el súmmum del progreso, lo que llevó a eliminarle la mayoría de cortapisas que había tenido hasta ese momento, para que generase más progreso y bienestar mientras buscaba más beneficio.

A pesar de lo raro que pueda resultar el término, creo que en aquel momento el capitalismo adquirió “vida propia”. Me explico. El capitalismo tiene una fuerza motriz básica y única, que es la obtención de beneficio. Cualquier limitación a esto no tiene nada que ver con el capitalismo, si no que es alguna limitación legal impuesta por el poder político (por ejemplo: El salario mínimo, los controles de sanidad). Si el capitalismo fuese “puro”, es decir, descontrolado y totalmente libre, tendería a buscar la situación perfecta para él, que es costes cero e ingresos infinitos.

Al capitalismo, pues, se le permitieron más grados de libertad, y con ellos tendió a buscar la reducción de costes y la maximización de ingresos. Y eso le llevó a generar dos vías nuevas respecto al capitalismo keynesiano y limitado de la guerra fría: La deslocalización y la economía especulativa.

La deslocalización es lo que ha llevado a grandes empresas a instalarse en países de mano de obra barata y nulos derechos sociales. Como el capitalismo lo único que busca es vender más caro de lo que fabrica, si tú limitas el precio de venta la única forma de equilibrar la ecuación en reducir costes. El modelo que han seguido estas empresas es el bajo precio del producto gracias a un todavía más bajo precio de producción.

Las condiciones sociales de los trabajadores de estos terceros países es, desde un punto de vista occidental, verdaderamente escandalosa: Salarios miserables, jornadas de trabajo larguísimas, trabajo infantil, etc. La teoría neoliberal nos dice que, gracias a estas empresas, la economía de esos países crecerá, con lo que crecerán los salarios y en pocos años los salarios se igualarán a los nuestros.

La mentira es de tal calibre que no creo que haga falta refutarla, pero imaginemos por un momento que es verdad. Y es que, aunque sea verdad, aunque los sueldos de puedan igualar, lo que no se va a igualar son los derechos sociales. La base del crecimiento de esos países es la ausencia de derechos sociales, ¿Alguien piensa que van a dejar de ser paraísos esclavistas siendo ese el secreto de su crecimiento? Porque si esos países igualaran sus derechos laborales con los países occidentales, las mismas empresas que se instalaron allí volverían a irse. Ya no entro en el último punto que desacredita la teoría, que es que esos países son generalmente dictaduras sin cauces legales para la reivindicación de los trabajadores.

Observemos en todo este proceso un punto importante. El aumento de beneficio empresarial, es decir, de ventas, se consigue mediante la precarización del proceso productivo. No hay mejora de Calidad, innovación, etc. No hay factor que haga que ese producto sea un factor de progreso humano.