LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

General

EL VALENCIA C.F Y SU AFICIÓN

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 08-10-2008 en General. Comentarios (1)

Desde la llegada de Vicente Soriano a la presidencia del Valencia las turbulentas aguas que azotaban la entidad parecen haberse convertido en una balsa de aceite. La sensación, fortalecida por los moderadamente optimistas primeros resultados, es producto de la lógica evolutiva. Peor no se podía estar. A pesar de esta situación no faltan las voces entre la afición valencianista que claman contra el juego del equipo, contra  sus dirigentes y solicitan la vuelta del mesías Juan Villalonga con sus Cracks de Papel.

La afición de los equipos de futbol es, en términos generales, una turba salvaje y narcotizada por idioteces. Entiéndase que me refiero a la "masa", no al aficionado corriente. El aficionado corriente es una persona normal, con toda la diversidad que la sociedad ofrece. Tiene sus propias ideas, disfruta y sufre con su equipo, le gusta "picar" a los aficionados contrarios cuando su equipo gana y le "jode" que le "piquen" a él. Es, al fin y al cabo, una persona normal, civilizada. Cuando hablo de la afición, de la "masa", me refiero a aquellas personas para las que su equipo de futbol es su religión, que se manifestarían contra un presidente de un club de futbol, pero jamás saldrían a manifestarse en contra un presidente del gobierno; me refiero al que se gasta 900€ en un pase cuando su familia no llega a fin de mes, en definitiva, hablo del "cafre". Y son esos cafres los que gritan, insultan y silban como energúmenos en los campos, los que llaman a las radios exaltados, mandan “sms” a las televisiones insultando; en definitiva, los que crean lo que se llama la opinión de la "afición".

La historia del valencia de los últimos años demuestra que esta masa, gracias a sus grandes dotes de análisis intelectual, está prácticamente siempre equivocada. Los presidentes y entrenadores que jalean, fracasan estrepitosamente. Los que insultan y critican, obtienen buenos resultados gracias a su gestión. Cada decisión que se ha tomado escuchando a la afición, ha sido un absoluto desastre.

La "afición" del valencia fue en gran parte culpable de la situación del equipo el año pasado. Su inquina a un buen entrenador como Quique Sánchez Flores provocó su destitución, y ahí comenzaron todos los problemas. La "masa" deseaba un entrenador "mediático", y tuvieron al irrepetible Koeman, como deseaban. No estoy eximiendo de responsabilidad a Juan Soler, principal responsable de la situación. Pero hay que recordar que esta masa no cuestionó al presidente Soler hasta que su fracaso fue estrepitoso, mientras Cortés y Ortí fueron despreciados e insultados desde el primer día (sólo Ortí consiguió ser respetado cuando se hizo la mejor temporada de la historia del club), porque entonces la "masa" quería el populismo de Paco Roig.

Si a esta gente se le diese a elegir hoy, caerían irremediablemente rendidos al populismo del señor Villalonga, por muy evidente que resulte la manipulación de los sentimientos mas básicos del aficionado que mostró los pocos días que regió el club. Que el señor Villalonga quiera usar el Valencia para lucrarse de una u otra manera no parece un problema, pues lo único que ven es la demagogia populista que les promete ser el mejor equipo del mundo.

Dentro de la "masa" fanática del futbol está lo peor de la sociedad. Grupos ultraderechistas, alcohólicos, hombres violentos, personas frustradas con sus propias vidas. Es una desgracia que esta gente, con su insoportable ruido, oculte a la inmensa mayoría de aficionados. Al final se crean estereotipos de las aficiones, de las ciudades, por energúmenos que no representan más que a una minoría.

Seguramente los dirigentes de los clubes de futbol potencian a este tipo de aficionados, los "usan" como un ejército borreguil para sus fines (mientras la marea no se vuelve en su contra). También podríamos hablar de la responsabilidad de la prensa deportiva, del periodismo deportivo en general, haciendo un tipo de periodismo dirigido a Hooligans, lleno de chovinismo y frivolidad. Pero eso es otra historia.

EL PP QUIERE SER COMO OBAMA

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 08-10-2008 en General. Comentarios (0)

El presidente de las nuevas generaciones del PP, Pablo Casado, hizo el otro día unas cada vez mas frecuentes declaraciones "ser de izquierdas no está de moda porque los de izquierdas son unos carcas". Se sabe que la derecha en España tiene un complejo de inferioridad moral respecto a la izquierda. Sea justificado o no, este complejo existe y son los propios dirigentes políticos y palmeros mediáticos conservadores quienes lo evidencian en sus declaraciones. El propio Losantos se desgañita hablando contra "la superioridad moral de la Izquierda" y los complejos de la derecha, dejando claros que estos existen y convirtiendo así declaraciones como las de Pablo Casado en soflamas no exentas de cierto patetismo.

Lo cierto es que las energías que gasta el PP en intentar modernizar y suavizar su imagen son enormes. Una de las estrategias más curiosas que ha ideado el PP para este fin es intentar identificarse con el candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama. A pesar de lo aparentemente ridícula que pueda resultar esta estrategia, la verdad es que el PP se ha lanzado al ruedo mediático con esta idea, expresándola donde pueden sin pudor ninguno. Casos hay muchísimos.

Hace un par de meses, Manuel Fraga declaró en una entrevista "Yo soy de centro, como Obama". Días después, Esteban González Pons, en otra entrevista, declaró "Al PP le pasa como al partido demócrata americano, que tiene muchos apoyos entre los intelectuales, pero le cuesta llegar a las bases". Viendo don Esteban que el periodista no entraba al trapo hizo otra espectacular declaración "Creo que Obama está más cerca del PP que del PSOE de Zapatero".

Habrá quien todavía piense que esta idea "El PP es como Obama", es sólo la opinión personal (y osada) de dos políticos. Pero no, se trata de una idea transmitida desde la dirección del partido para que todos los dirigentes la repitan. He oído en numerosas tertulias televisivas y radiofónicas, por parte de contertulios próximos al PP, esta idea repetida en numerosas ocasiones, la mas reciente hace unos días donde un periodista decía que la política de bajar impuestos a los mas desfavorecidos es igual a la que propone el PP.

Supongo que las motivaciones del PP para crear este argumento son varias: Alejarse de la administración Bush, mostrarse "centristas", intentar capitalizar la simpatía de la inmensa mayoría de la población por Obama, etc. A pesar de lo legítimo de las intenciones del PP, el argumento de fondo tiene una perversidad intelectual inocultable.

El partido demócrata de los EE.UU ciertamente es un partido de centro. Defensor de las libertades públicas, y preocupado por las clases medio-bajas de EE.UU, la peculiaridad del sistema político americano no le permite aventurarse en crear un estado del bienestar a la europea, ni siquiera remotamente, puesto que un intervencionismo estatal así no es bien aceptado en América. Esto es lo que tradicionalmente le ha situado a la derecha de los partidos socialdemócratas europeos. Sin embargo, en la situación actual, donde una política de mayor intervención pública sólo es defendida por los partidos post-comunistas y algunos verdes, y los partidos socialdemócratas privatizan y destruyen derechos sociales al igual que los conservadores, el partido demócrata es muy parecido a lo que pueden ser el partido laborista británico o el PSOE español.

Si se analiza el programa político demócrata, y extrayendo de él ciertas características netamente norteamericanas, no es muy distinto al del PSOE. Retirar las tropas de Irak, mayor multilateralismo, mejorar el sistema de salud público, mayores libertades sociales, vagas ayudas a los más desfavorecidos. Vamos, como el PP. Que el PP quiera aprovechar la ignorancia de la población sobre lo que pasa en EE.UU, sobre lo que es EE.UU, para intentar limpiar su imagen es una de estas ocurrencias desvergonzadas que sólo el PP es capaz de transmitir sin pudor. Todos los partidos políticos intentan manipular a los ciudadanos, paro la capacidad del PP para dirigirse a la población como si fuese una masa analfabeta y estúpida es tan transparente que hace hervir la sangre de quien lo escucha. Si el PP quiere limpiar su imagen lo único que tiene que hacer es actuar en consecuencia y comportarse como un partido respetuoso. Si el PP se dirigiese a Zapatero con la décima parte del respeto con el que Obama habla a Mc.Cain quizá no tendría ese 60% de la población que lo rechaza frontalmente. Para ser como los demócratas, quizá deberían aprender de los partidos americanos que no presentan por segunda vez un candidato derrotado, y no presentar al mismo candidato hasta la extenuación.

Una última reflexión. Si Fraga es "de centro, como Obama", ¿Con quien comparamos a Mc.Cain? ¿Y a Bush? Tendríamos que ir a los años 30 para buscar un político comparable; entonces ¿Como demonios pudo el PP apoyar y hacerse fotos con un personaje así?

MEMORIA HISTÓRICA

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 08-10-2008 en General. Comentarios (0)

La decisión de juez Garzón parece haber abierto la caja de los truenos de la interminable confrontación de las viejas dos Españas. La derecha social y política presenta la decisión como la reapertura de las heridas de nuestro convulso pasado, presentando a quienes promueven y defienden esta decisión como agitadores que pretenden devolver el odio a las calles españolas. Sin embargo nada más lejos de la realidad.

Las heridas de la guerra civil en este país, nos guste o no, no están cerradas. Se realice o no se realice un proceso reparador de las víctimas y la memoria republicana, la confrontación ideológica entre las dos españas seguirá presente en nuestra sociedad durante más tiempo. Evidentemente no estamos hablando de una confrontación violenta, ni de las mismas dos Españas de hace 70 años. Se trata de una evolución a través de generaciones de las ideas que germinaron la división entre las dos Españas: Por un lado Catolicismo, unidad patria, orden y conservadurismo social; por otro, Laicismo, descentralización administrativa, libertades sociales y ruptura con la "tradición española". Estos dos modelos existen en España de mucho antes de los años 30, aunque fue en ese momento cuando alcanzaron su máximo grado de división al calor de las ideas totalitarias que recorrían Europa. Parece que irremediablemente estos dos bloques de ideas se mantienen en el tiempo, con aplicaciones diferentes y adaptadas a cada momento histórico, pero manteniendo sus "esencias". Las nuevas generaciones de españoles generalmente "heredan" una de las dos tradiciones, y se empeñan en mantener estas esencias, justificar las actuaciones de "los suyos" en el pasado y aceptar las proclamas de éstos en el presente.

Durante bastante tiempo he intentado buscar el porqué de esta situación, en la cual hay dos bloques monolíticos con poco drenaje generacional entra ambos. No es comparable a otras situaciones de países de nuestro entorno, dónde también existen dos bloques diferenciados, pero no se trata de una herencia histórica que parece marcar al ciudadano como ocurre en España. La situación española es especial, especial por muchas circunstancias que podrían dar para escribir un libro, pero creo que hay una de un gran peso, y esta es la ausencia de una versión "Oficial" de la guerra civil.

Quizá el lector se asuste al leer el término versión oficial, como si se tratase de algún tipo de totalitarismo ideológico que pretenda imponer una versión de estado sobre la historia. A pesar de que estos temores sean intelectualmente muy adecuados, entiéndase lo que quiero decir. Todos los países del mundo tienen una historia oficial. Los países más democráticos la tienen. Eso no quiere decir que se tenga que imponer de forma indiscutible, si no que en función de la ética y la filosofía que rige nuestra convivencia (que son los valores democráticos) se le de una perspectiva a la historia, analizando sus hechos, y judgándolos (permítanme la osadía).

Francia tiene una versión oficial de la historia. Durante la segunda guerra mundial la resistencia y las tropas del general De Gaule eran los defensores de los valores de la Francia republicana; mientras los colaboracionistas y el gobierno de Vichy eran los "malos". Que muchos miembros de la resistencia cometiesen crímenes, o que hubiesen muchas buenas personas entre los colaboracionistas no cambian el análisis general. Francia interpreta así su historia desde el prisma de sus valores actuales y, siempre que no se caiga en el maniqueísmo, me parece una posición acertada. Lo aplicable a Francia también lo puede ser a los EE.UU, con su guerra de secesión, a Italia, con los partisanos y la república social italiana, o a otros muchos países.

¿Que ocurre en España?. En España la versión oficial es "no hablo". No hay diferencia entre un defensor de la república o un sublevado. Nos escondemos detrás de que todos cometieron crímenes, y que ninguno tenia la razón absoluta. Cierto es que nadie tiene nunca la razón absoluta, y que hubieron crímenes en ambos bandos, pero esono puede llevar a la reducción absurda de que igual de aceptable (o rechazable) era defender la república o sublevarse contra ella.

Desde el punto de vista de los valores actuales, era en bando republicano quien tenía la legitimidad. Luchar por la república era lo correcto entonces, y así debe reconocerse actualmente. Y todo esto con todos los peros que se quiera. La condena a las patrullas de partidos políticos, sindicatos y grupos sin filiación clara que cometieron crímenes contra personas inocentes (o culpables, en este caso no importa), la feroz crítica a la actitud del PCE de aniquilación de otros grupos republicanos, las penas de muerte aceptadas por el gobierno republicano, etc. Todo esto debe ser contado, debe saberse y debe ser condenado; pero que las leyes y valores de la república eran parecidos a los actuales, y esto debe ser reconocido.

Como puntualización creo que también sería interesante dar a conocer a muchos personajes importantes de la derecha de entonces que, o bien fueron neutrales, o bien se declararon prorepublicanos, como Miguel Maura, Portela, Alcalá Zamora, Manuel de Irujo, Luís Lucía o Ángel Ossorio. Quizá sea necesario que este pais sepa que existió otra derecha, conservadora como la anterior, que estuvo formada por aquellos que nunca aceptaron militar al lado del odio, ni pervertir las libertades democráticas. Esta derecha debería ser el referente histórico de una derecha actual.

Si la actual investigación del juez Garzón llega a buen puerto no hay que tener miedo; al contrario, es un excelente momento para lavar todos los trapos sucios de la historia, ahora que no existe un ejército ni un búnquer franquista que lo hace imposible. Todos los muertos (de ambos bandos) deben ser identificados. La historia debe ser explicada como fue. Todos tenemos que aceptar que el abuelo igual luchó en el bando "malo", y que eso no nos convierte en peores personas. Tenemos que aceptar que la Iglesia Española fue criminal es esa época, igual que lo fue la FAI, por mucho que luchase nominalmente bajo la bandera de la república. Enfrentémonos con valentía a nuestro pasado, sin miedo a lo que se pueda encontrar, y de esta manera, quizá, por doloroso que sea, se pueda crear una convivencia mejor en el futuro.