LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

Segundo aniversario de La suerte sonríe a los audaces

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 07-10-2010 en General. Comentarios (7)

 

El 8 de octubre se cumple el segundo aniversario de este blog. Realmente me parece una proeza la cantidad de entradas que he podido escribir en estos dos años, alrededor de 230. La cantidad de horas dedicadas a escribirlos  han sido muchas, y todavía muchas más las dedicadas a los debates y discusiones en el apartado de los comentarios. A veces pienso que un amplísimo libro de ensayos se podría hacer con parte de lo escrito aquí.

 

Mi mayor orgullo en este año ha sido el crecimiento que ha tenido esta página. Si el año pasado en la entrada dedicada al primer aniversario comentaba que tenía unos 30 lectores diarios, ahora mismo la página está sobre los 300 lectores diarios.

Este crecimiento de lectores parece espectacular, aunque siempre me gusta relativizar las cosas. Yo sé que 300 IP’s diferentes, 300 personas diferentes, entran en esta página diariamente, pero ¿realmente han leído lo que está escrito? Supongo que muchos de los que entran lo hacen por error, a través de una imagen, quizá buscando algo diferente. Por eso creo que es importante relativizar las cifras y entender que no me leen las 300 ó 400 personas que veo muchos días en las estadísticas, si no que los verdaderos lectores son bastantes menos.

 

Un día me dijo un lector que mis entradas tenían relativamente pocos comentarios respecto a la gente que los leía porque mis escritos eran demasiado técnicos. Probablemente el lector tenga razón, pues cuando toco algún tema que está en el candelero de la actualidad o es realmente polémico la cantidad de comentarios se multiplica espectacularmente. En cambio los artículos sobre economía, realidades sociológicas o reflexiones sociales, que son la mayoría y con los que más disfruto, suelen tener una cantidad de comentarios bastante escasa.

¿Realmente interesan más los artículos sobre temas polémicos? Francamente no lo creo. Artículos exagerados y con ganas de polemizar hay en todas partes, y no hay más que teclear un par de palabras clave en Google para encontrar decenas de ellos de autores anónimos; sin embargo creo que escritos más reflexivos, serenos, basados en la experiencia personal o “técnicos”, como dijo el lector, escasean en la red, o por lo menos no son fáciles de encontrar.

Y creo que ese es el valor principal de este blog. Lo que escribo aquí puede parecer tópico y habitual si se lee por encima, pero quien haya leído una decena de escritos verá que hay más “chicha” de lo que parece. Aquí no hay fidelidades partidistas, no hay ideologías que se siguen irracionalmente, no es un apéndice de intereses o voluntades mayores. Hay unos principios, un método y unas preocupaciones que serán acertadas o equivocadas, tontas o brillantes, pero son una guía firme que muestran un estilo particular.

 

Durante este último año me he movido, en el ámbito de los blogs, entre dos aguas muy diferentes. Por un lado he mantenido mucha relación con bastantes blogs del agregador “Socialistas en Red”. Ciudadano público, Ulises 3000Pasión por la dialéctica ó La promesa de los lagos de Pokara son blogs que visito y en los que comento habitualmente. Con la gente de socialistas en red comparto muchas cosas, aunque me diferencian de ellos otras como es lógico. Digamos que soy “uno de ellos” si se me permite la expresión, alguien con ideas parecidas, con preocupaciones parecidas. Podría estar perfectamente agregado, creo, en Socialistas en Red.

Por otro lado también he mantenido una actividad muy intensa en la bitácora Liberalismo Democrático, administrada por Alfredo Coll. En liberalismo democrático mi papel, mi posición, es totalmente distinta a la que tengo en las bitácoras de socialistas en red. Allí soy “la oposición”, una oposición moderada pero firme, y creo que mayoritariamente respetada y valorada por los lectores de Liberalismo democrático. Allí no encuentro posiciones compartidas (generalmente), más bien encuentro posicionamientos contrarios a los míos, y tengo que decir que es un ejercicio excitante ejercer de oposición a una mayoría amplia de comentaristas.

 

La mayoría de los lectores de La suerte sonríe a los audaces provienen de uno de estos dos lugares, y eso ha generado una mezcla muy interesante de personas. De socialistas en red suelen venir progresistas, socialistas e izquierdistas de distintos matices, mientras que de Liberalismo democrático provienen conservadores, anarco-capitalistas y liberales varios.

Me voy a atrever a decir que he conseguido atraer a lo mejor de cada casa. Ha habido roces entre lectores por esta diferenciación ideológica, algunos lamentables, y creo que perfectamente evitables, pero fuera de esos lamentables sucesos tengo que decir que estoy bastante contento con los lectores que tengo.

Podrá parecer que ambos grupos son esencialmente contrarios entre sí, pero sin embargo yo creo encontrar similitudes entre ellos. Sí, si, no me he vuelto loco, he dicho bien, similitudes. “¡¿Qué similitud puede tener un socialista con un liberal-conservador!?” pensarán muchos. Pues una muy sencilla: Todos ellos se sienten alejados al sistema de partidos que hay en España, a los partidos mayoritarios que hoy dominan la escena nacional y sienten que este país debe cambiar y no puede mantenerse en las ideas y medidas que lo han llevado a la situación actual.

No es baladí la coincidencia. Realmente cualquiera que analice la actual situación del país podrá experimentar una desafección hacia la política y los políticos, pero la mayoría de gente lo hace simplemente por decepción e instinto, por sentir que como las cosas van mal los políticos deben ser los culpables. Pero las personas que comentan aquí, mayoritariamente, no han llegado a esa conclusión por instinto, si no por estudio, pensamiento y convicción.

Y ese es un punto en común mucho más importante de lo que pueda parecer. Yo tengo que reconocer que leo algunos análisis de personas conservadoras y los podría firmar aún no siendo conservador. Lo mismo me pasa leyendo algunos análisis de personas cercanas al marxismo, y no soy marxista. Luego las soluciones planteadas son casi radicalmente opuestas, es verdad, pero ¿realmente son irreconciliables las posturas de personas que comparten un análisis de los errores del pasado? No puedo pensar que no haya un mínimo campo de acuerdo y de ideas comunes. Creo que los prejuicios ideológicos, muchas veces, no nos dejan ver puntos de acuerdo evidentes. Uno de mis principales objetivos es hacerlos visibles.

 

Últimamente he disminuido el número de entradas del blog. La causa es el menor tiempo que tengo para ello, por un lado, y la ausencia de noticias que realmente me interesen por el otro. Me gusta escribir por lo menos un par de entradas a la semana, aunque noto que algunos de los últimos escritos están un poco forzados por esta obligación que me he autoimpuesto.

Quizá deba evolucionar este blog hacia una bitácora de menos escritos pero de más calidad. Estoy reflexionando sobre ello, y espero poder darme a mi mismo una respuesta en breve.

 

No me queda más que agradecer a los lectores habituales su tiempo y su participación. Sabéis todos que sois bienvenidos independientemente de la ideología que tengáis. Espero que sigamos, todos juntos, analizando los importantes acontecimientos que nos depara la época que nos ha tocado vivir. Porque de una cosa estoy convencido: Esta época es el germen de una revolución profunda en el mundo occidental. Nuestros países van a cambiar mucho, ya lo están haciendo aunque casi no nos demos cuenta de los acontecimientos. La crisis bancaria de 2008 y la crisis de la deuda externa de 2010 son sólo los dos primeros pasos de una época de cambios. El futuro de nuestra economía, el nuevo modelo productivo, la nueva izquierda que tiene que nacer, la derecha que va a prevalecer, la incertidumbre sobre el estado del bienestar, la xenofobia creciente en nuestras sociedades, un posible imperio del capital que subyugue a los estados…Estas incertidumbres se van a presentar en los próximos años y su resolución en uno u otro sentido marcará nuestro futuro en décadas.

Participar, aunque sea desde el ámbito de la opinión en red, en esta época de cambios es una tarea excitante para todos los que leemos este blog y otros de temáticas similares. Os invito a seguir haciéndolo.

La retirada de Carmen Alborch

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 04-10-2010 en General. Comentarios (2)

 

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Hace un par de semanas Carmen Alborch, exministra de cultura y portavoz del grupo municipal socialista en el ayuntamiento de Valencia, declaraba su intención de no repetir como candidata a Alcaldesa de Valencia por el PSPV. La decisión abrió un proceso de primarias en el PSPV local entre los candidatos Manuel Mata y Joan Calabuig, de las que el segundo ha salido vencedor.

 

La decisión, para mi, era esperada aunque no deseada. En estos momentos de desprestigio de la política Carmen Alborch era uno de esos pocos candidatos que te podían hacer coger una papeleta del partido socialista y meterla en una urna. Y digo esto aún reconociendo una realidad: Carmen no era una buena candidata para Alcaldesa de Valencia.

No, no está bien explicado, quiero puntualizar. Yo creo que Carmen Alborch hubiese sido una buena alcaldesa, pero creo que era una mala candidata y, por lo tanto, una mala política para presentarse a unas elecciones tan difíciles como estas.

Cuando escuchabas a Carmen daba una cierta sensación de desgana, como si le costase enfrentarse a un micrófono y tener que leer una declaración oficial. Sé sentía incómoda con estas cosas, con esta batalla política de gestos y eslóganes. No parece que le gustase la política, por lo menos esta política.

 

El candidatos anterior a ella, Rafael Rubio, era bastante mejor candidato para el PSPV. Rubio es un político disciplinado, serio, que sabía saltar a la yugular del equipo de gobierno municipal cuando convenía, sin excesos verbales demasiado demagógicos. Daba la sensación de ser un buen gestor, un hombre preocupado y trabajador. Sin embargo su defecto era su imagen sin carisma, de hombre gris. Un hándicap demasiado grande para enfrentarse a la todopoderosa Rita Barberá.

Actualmente Rubio hace una buena labor, dentro de sus posibilidades, en la diputación de Valencia enfrentándose al impresentable presidente de la diputación Alfonso Rus, macarra y garrulo donde los haya.

 

Recuerdo que en la elecciones de 2007 Rita Barberá le tenía un respeto casi reverencial a Carmen Alborch. No la criticaba abiertamente como suelen hacer los miembros del PP con cualquier candidato socialista. Barberá tenía todas las de ganar, eso es verdad, y quizá eso podía justificar la campaña respetuosa y de perfil bajo que hizo, sin embargo se notaba que había algo más.

Y Carmen Alborch hizo lo mismo con Barberá. Ni una descalificación fuera de tono ni una campaña volcada en el desprestigio de la alcaldesa. Una campaña con guante de seda, que fue muy limpia pero que, por la inercia de la realidad electoral de este país, era muy conveniente para Rita y muy perjudicial para Carmen.

Carmen no lo hizo así por nada en especial, lo hizo así porque ella no sabe hacerlo de otra manera. Para los militantes socialistas más acérrimos quizá eso fuese un problema, pero para alguien como yo era algo valorable. Claro, valorable si estuviésemos en la democracia limpia y normal en la que no estamos. ¿Es necesario cuando te enfrentas al PPCV hacerlo con sus mismas armas? ¿Debes mantener el respeto y el estilo en cualquier caso para no ser como ellos? Es el interminable debate de la política.

 

Para mí, en una elección entre Rita Baberá y Carmen Alborch la decisión estaba clara. Carmen tendrá la desgana y los hándicaps que se quiera, pero aún así la diferencia era enorme. Rita Barberá representa el populismo, el victimismo, el chovinismo estúpido y la incultura folklórica. Simplemente por el currículum de Carmen, por su estilo y sus preocupaciones personales, ya era mucho mejor candidata que la eterna Rita Barberá. Por mucho que le cantasen aquello de “Alborch, Alborch, a cada a descanasar” en referencia a lo que trasnochaba en algunas fiestas de entornos intelectuales hace algunos años, la diferencia con Rita Barberá era colosal, y no sólo de tamaño.

Ya veremos que nos trae el nuevo candidato socialista, Joan Calabuig, al que no conozco. Se enfrenta a una batalla perdida de antemano, y creo que él lo sabe. Su labor no es intentar ganar, algo que no hará, si no intentar recuperar terreno para enfrentarse en mejores condiciones en el futuro. Y sobre todo intentar presentarse ante la opinión pública como un hombre serio y razonable, buen gestor y, sobre todo, darle un enfoque distinto a esta ciudad que lleva demasiado tiempo mirándose al ombligo y generando proyectos megalomaniacos a costa de una deuda insoportable, en vez de preocuparse del bienestar y las necesidades más terrenales de sus vecinos.

 

Sensaciones sobre la huelga

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 30-09-2010 en General. Comentarios (8)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/toxomendez.jpg 

 

Vivimos en un mundo donde la verdad y la mentira están suavemente combinadas en un cóctel narcótico. Ya no son filosofías o ideologías las que hacen ver distinto a las personas un mundo que es objetivamente igual, no, hemos trascendido eso. Directamente las filosofías o pensamientos crean un mundo virtual, una realidad interesada, puesta delante de nuestros ojos para que veamos los que otros quieren que veamos. El mundo global, la sociedad de la información, nos hace creer que nuestras sensaciones humanas y personales son irrelevantes, que son un oasis en el desierto, al lado de las realidades, estas sí contrastadas, que nos venden personas u organismos a través de los medios de comunicación.

 

Esta es la única conclusión posible cuando ves las reacciones que ha tenido la huelga general. Cualquier declaración, cualquier editorial, cualquier opinión de cualquier personaje público o medio podía haber sido hecha perfectamente el Lunes o el Martes, antes de la huelga. Nadie se ha salido ni un milímetro del discurso preconcebido y fabricado antes de la huelga.

Los sindicatos hablaron de éxito antes de que nadie pudiese hablar, para intentar establecer como verdad su personal e interesada opinión. El gobierno, cuando habló, dijo lo que tenía previsto decir. Palabras suaves y amables hacia los sindicatos, e intentar no entrar en ninguna confrontación directa. Daba igual que el seguimiento fuese del 10% o del 90%, era irrelevante.

Igual de irrelevantes son las cosas para el PP. “Un fracaso para los sindicatos y para el Gobierno” ha dicho Rajoy sin ruborizarse lo más mínimo. Si hablaba de la huelga, que hablaba, cada grado de fracaso de los sindicatos se suma en la cesta de éxito del gobierno y viceversa. Es físicamente imposible que fracasen los dos, es como si un partido de fútbol lo perdiesen los dos equipos. Y este hombre va a ser presidente del gobierno…

De los medios de comunicación podemos decir lo mismo. Las portadas de fracaso de El Mundo, la razón y el ABC podían haber sido escritas hace dos semanas, mientras que las suaves portadas de El PAÍS o Público estaban escritas con la suave pluma que ya tenían preparada.

 

Esta es la realidad de las cosas, una absoluta confusión manipuladora. Así pues, en este contexto creo que son mucho más fiables las percepciones personales, y por eso quiero contaros las mías.

Yo no hice huelga el día 9 por las razones que he expresado aquí reiteradamente. Ese día el tráfico en Valencia (yo trabajo fuera de la capital) era normal a las 7.30 de la mañana. En la salida de Barcelona sí había mucha policía antidisturbios y muchos panfletos de la huelga en el suelo, por lo que supuse que se había intentado cortar el acceso o salida de la ciudad hasta que llegó la policía a restablecerlo. De hecho había un grupo de piquetes ya en ese momento en una acera, desplazados por la policía.

Llegué a mi centro de trabajo sin problemas. En mi centro de trabajo, de más de 20 trabajadores, sólo hizo huelga 1. Quizá hubiesen sido 2, pero mi otro compañero huelguista, que está afiliado a CC.OO, tuvo que cumplir servicios mínimos. Fijaos, el seguimiento de la huelga en mi centro fue de menos del 5%. Pero he aquí la curiosidad: El trabajador que hizo huelga es, probablemente, el que más cobra de los 20 trabajadores del centro, y si no es el que más estará empatado con el que más.

Este señor es uno de los que en mi empresa llaman “patas negras”. Son personas que llevan más de 20 años en la empresa y que tuvieron antaño un convenio colectivo muy bueno. A pesar de los cambios de convenios, estas personas acumularon las ventajas de los convenios anteriores, pero adquirieron también las ventajas de los nuevos. Su situación actual es privilegiada comparativamente con el resto de trabajadores de su nivel. Se conoce, por ejemplo, que una administrativa “pata negra” puede cobrar más, tener más días de vacaciones y más ventajas que cualquier técnico cualificado o mando intermedio de las nuevas hornadas. Además, un pata negra no es factible que sea despedido, pues con los años que llevan y los sueldos que cobran hablaríamos de cientos de miles de euros de indemnización.

 

Esta es una realidad que conviene tener presente para no hacernos composiciones de lugar preconcebidas. El trabajador joven que acaba de entrar en la empresa, que tiene contrato temporal o que cobra poco no hace huelga por diferentes razones (Desacuerdo, miedo a ser mal visto, etc.), pero en cambio el más privilegiado sí que la hace…Esto no será así en todas partes, por supuesto, pero no creo que lo visto en mi empresa sea una excepción ni mucho menos.

Ahí tenemos una especie de brecha generacional, entre los viejos sindicalistas y los nuevos trabajadores,  que tiene múltiples causas. No todas son achacables a los sindicatos, ni mucho menos, pero éstos deberán plantearse si una de las causas principales es cómo son vistos por la sociedad, porque mucha gente interpreta que los sindicatos son los defensores de status quo privilegiados y no de todos los trabajadores en general.

 

A la vuelta a casa, ya por la tarde, vi la ciudad de Valencia en una relativa normalidad. La mayoría de comercios estaban abiertos, aunque no todos. Más que un día de huelga parecía que estábamos en el mes de Julio, con algunos comercios de vacaciones pero la mayoría no.

Y no nos engañemos, que el comercio esté abierto podrá ser más o menos relevante, pero en esta sociedad de la imagen el ver el comercio abierto da una sensación muy alta de normalidad. Si los polígonos industriales están parados y el comercio abierto la sensación es casi de normalidad, si fuese al revés pensaríamos que esa huelga había sido un éxito.

Según me cuenta la gente el principal problema que se presentó ese día fue el transporte público. Unos servicios mínimos bajos, generosamente concedidos por el gobierno a los sindicatos, fueron lo que salvaron la cara a la huelga. Si hubo una sensación parcial de paro, se debe a la falta de transportes mayoritariamente, y a las acciones y las “coacciones frías” de los piquetes, que llevaron a mucha gente a no trabajar para no tener problemas.

Sin eso, seamos realistas, la huelga hubiese sido simbólica.

 

Los sindicatos pueden estar agradecidos al gobierno. Si Aguirre, por ejemplo, hubiese sido presidenta del gobierno, habría establecido unos servicios mínimos altos y le hubiese coloreado la cara a los sindicatos después de la huelga, atacando a la yugular de las centrales de forma sistemática hasta humillarlas públicamente. Este gobierno, en cambio, parece que no quiere hacer leña del árbol caído, no sé si por evitar problemas presentes o futuros con las centrales sindicales. Debe ser el primer gobierno de la historia que ha mimado a los sindicatos que le acaban de hacer una huelga general…cosas de la postmodernidad.

Pero quiero volver a repetir lo que ya he dicho muchas veces: La huelga general ya no es un instrumento válido para cambiar las cosas. Desde 1988 hasta hoy cada huelga general ha tenido menos seguimiento que la anterior. Más les vale a los sindicatos enterarse de una vez, antes de que un gobierno menos generoso les escarnie en plaza pública.

Camino del fracaso

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 27-09-2010 en General. Comentarios (4)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/huelgageneral.jpg 

 

En un par de días tendremos una huelga general en España contra la reforma del mercado laboral que ha legislado, que no ideado, el socialista gobierno de España. Las dos centrales sindicales mayoritarias, UGT y CC.OO, son las principales promotoras de la huelga, que han llegado a definir como la más importante de la democracia….

 

Francamente si no fuese por lo que dicen los medios de comunicación y por algún que otro cartel que veo en mi empresa, no diría que hay huelga pasado mañana. Casi nadie de las personas que conozco va a hacer huelga, independientemente de si se consideran de derechas o de izquierdas, afines al gobierno o no.

Esta no es una percepción personal que contraste con la realidad, pues estas sensaciones las he comentado con otras muchas personas, y todos han aceptado mi visión. Fuera de las personas que están sindicadas a una de estas dos centrales sindicales, no parece que vaya a haber un seguimiento relevante.

 

Escuchaba en la cadena SER esta tarde a Santiago Carrillo, a Antonio Gutiérrez y a algún otro comentarista hablar sobre la huelga. Carrillo decía que iba a ser un éxito (¿?) y Gutiérrez comentaba cuales fueron las consecuencias de otras huelgas y cómo éstas habían conseguido rectificaciones gubernamentales y mejoras para la sociedad en general.

Me sabe muy mal decir esto, pero creo que a don Santiago le traicionan sus sentimientos y que Antonio Gutiérrez ha confundido la época en la que está. Comparar esta movilización con la de 1988 me parece disparatado en todos los sentidos. Ni la potencia de las centrales sindicales es la misma, ni la voluntad de seguimiento de la población lo es, ni el gobierno tiene tanta capacidad de maniobra…En fin, es comparar dos acontecimientos históricos diferentes con el mismo rasero.

 

Dice el diccionario de la real academia que huelga es “Interrupción colectiva de la actividad laboral por parte de los trabajadores con el fin de reivindicar ciertas condiciones o manifestar una protesta”. El objetivo fundamental de una huelga es realizar una presión sobre el gobierno o las empresas para conseguir ciertas mejoras o evitar ciertos daños. Esa es la razón fundamental para la huelga, atacar de raíz los intereses de quienes te pueden conceder algo para que te lo concedan o por lo menos no te lo quiten.

Sin embargo esta huelga no ataca a los responsables de esta situación. Me diréis que el gobierno es responsable, pues es el que ha impulsado la reforma, pero eso es una verdad parcial. En esta batalla el gobierno de España es como todos los gobiernos de los países que han hecho reformas laborales, un mero títere, o si preferís una entidad reactiva que se dedica a ejecutar las órdenes de instancias superiores por un servilismo interesado o por una sensación de inevitabilidad. Son los mercados internacionales, los bancos centrales, los que compran la deuda Española, los que “obligan” a nuestro gobierno a realizar estas reformas.

Así pues no existe la posibilidad real (que no legal) de que se revierta esta ley. El gobierno de España aguantará las huelgas que hagan falta sin mover una sola coma del texto, pues no puede hacerlo. Esta es la triste realidad en la que se encuentra nuestro país ahora; es una mera marioneta de fuerzas económicas internacionales.

 

¿Vale la pena hacer una huelga en estas circunstancias? Porque esta huelga sólo tiene un fin, la protesta. Y la mayoría de la población no quiere perder un día de sueldo para ejercer una protesta, y esto es una realidad palpable.

Y siendo esta la situación hoy, que era fácilmente previsible hace tres meses, no parece inteligente haber hecho una huelga general. Porque ganar no van a ganar nada, pero en cambio los sindicatos pueden perder algo importantísimo para todas las batallas que se planteen a partir del jueves: La relevancia social.

Porque la semana que viene habrá conflictos, habrá negociaciones en las empresas, habrá diálogo social. Y unos sindicatos debilitados salidos de una huelga fracasada van a tener menos capacidad negociadora que antes.

Pero, ¿Es que había alternativa a convocar la Huelga ante esta agresión? Es cierto que los sindicatos, de no convocar la huelga, hubiesen sido tachados de serviles al gobierno y de ser un apéndice del partido socialista, pero si cedes a esto, si actúas por lavar tu imagen, lo que consigues es lanzarte a algo en lo que puedes salir fracasado y debilitado. Lo que han hecho los sindicatos es jugárselo todo a una carta, y esa carta me temo que no va a salir.

 

En la realidad laboral del mundo presente, por lo menos en países como el nuestro, la huelga general es una herramienta obsoleta. Los cambios son difíciles y la aceptación de que la herramienta por excelencia del sindicalismo del último siglo y medio ya no funciona es un golpe muy duro, pero esa es la realidad y hay que aceptarla para no acabar convirtiéndote en algo marginal.

Ya durante la huelga del metro de Madrid critiqué a los sindicatos por no ser inteligentes y perder la batalla de la opinión pública. Propuse, como medida alternativa, hacer huelga de brazos caídos y dejar pasar a la gente sin pagar. A mucha gente le pareció una chorrada, pero aunque la idea puede tener dificultades representa un nuevo camino, la búsqueda de alternativas que se adapten a este mundo donde la opinión pública es muy importante y donde el poder está deslocalizado. Insisto, necesitamos métodos nuevos.

Para este caso hay que pensar bien qué se podría hacer porque el principal elemento a atacar son a los especuladores que actúan en las bolsas y mercados del mundo. ¿Cómo se presiona a esta gente? Yo no tengo la respuesta, pero esa es la pregunta que debemos hacernos y debemos responder para buscar los nuevos mecanismos de protesta que deben primar en el futuro.

 

Me temo que fuera de los transportes y de determinados sectores donde el sindicalismo es poderoso, la huelga va a ser un sonoro fracaso. El gobierno no hará sangre del sindicalismo, y eso quizá ayude a las centrales a no aparecer como fracasados, pero el daño que se van a hacer a sí mismos va a ser evidente. El Jueves UGT y CC.OO serán menos fuertes que hoy.

Yo no deseo esto, yo no deseo que las centrales sindicales acaben debilitadas en tal extremo, pero hay que saber adaptarse al flujo de esta era, y los sindicatos no lo han hecho. ¿Sabrán hacerlo en el futuro? ¿O serán sustituidos por otras entidades? Espero que por lo menos sea alguna de estas dos opciones, porque la tercera opción sería terrible.

 

La tenencia de armas

Escrito por lasuertesonriealosaudaces 23-09-2010 en General. Comentarios (12)

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/Tiendaarmas.jpg 

 

Esta foto que veis es de un nuevo comercio que han abierto en mi barrio. Se llama ARMERIA XXXX y como indica su nombre venden armas. Las armas que venden, por lo que he visto, no son de fuego, o por lo menos no las tienen en el escaparate aunque fuera de eso tienen todo tipo de cuchillos, puñales, y demás armas tradicionales. También hay uniformes militares, de policía y demás merchandising para gente que disfruta de la violencia y de la fuerza.

Pero lo mejor es lo que veis en el primer plano, esa bandera de España con el Águila de San Juan, vamos la bandera que se usaba en España durante el Franquismo y que simboliza ese régimen.

 

Creo que sobran las palabras. Este es el tipo de gente que disfruta de las armas en España, seguramente de un pensamiento e ideas “intelectuales” parecidas a los ciudadanos de otros países que también disfrutan de las armas.

Cuando pasé por la puerta de esta armería y vi la bandera lo primero que me vino a la cabeza son todas esas personas que dicen que llevar un arma es “un derecho”, y que se debe permitir la tenencia de armas de una manera general como sucede en los EE.UU.

Que haya personas que quieran llevar armas es algo normal; el auge de la delincuencia y el miedo hace que muchas personas crean que un arma les protegería contra la inseguridad del mundo actual. Eso no me extraña, y creo que corresponde a un sentimiento normal. Pero lo que de verdad no puedo entender son los que claman a favor de la tenencia de armas en nombre de la libertad.

 

Que nadie se equivoque. Si en España se permitiese la tenencia de armas como en EE.UU los que comprarían las armas serían exactamente los mismos que tienen orgasmos al ver esta bandera. Y no creo que haga falta que explique qué clase de personas suelen tener estas sensaciones y qué ideas defienden.

Bueno hay otro grupo que también acabaría armado hasta los dientes, los delincuentes, aumentando aún más los delitos con armas de fuego. Quien hoy roba un supermercado con un cuchillo lo haría con una pistola, no creo que haya excesivas dudas sobre eso.

La experiencia americana demuestra que un país no se vuelve más seguro con la tenencia de armas, si no más inseguro. 80 personas al día mueren por disparos con armas de fuego en EE.UU. Haciendo una comparación con España por población, esto es como si en España hubiese 11 muertos diarios, ¿Os imagináis el estado de miedo si tuviésemos en la televisión todos los días 11 muertos por disparos (la mayoría homicidios)?

Yo no quiero eso para mi país.

 

P.D: Cuando estaba haciendo la foto al escaparate ha salido el dependiente en ese momento. “¿Te importa que haga una foto al escaparate?”, “No, no” me ha dicho dubitativo y con cara de circunstancias. La verdad es que no tenía pinta de ser excesivamente “bestia”, aunque tampoco es que tuviese pinta de intelectual.

Francamente, cuando he visto a alguien salir me he asustado un poco. Pensaba que igual me había visto hacer fotos, no le gustaba, y salía con el bate de béisbol o con alguna otra cosa más peligrosa aún para arrearme. Con la banderita y la temática acojonaba un poco la situación…