LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

La suerte ha muerto, ¡Viva la república!

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/vivalarepublica.jpg 

 

Dicen los americanos que hay que cambiar de trabajo cada 10 años. Este cambio responde a mantener un estímulo y un interés por el trabajo que se podría perder de mantenerse durante muchísimos años en los mismos puestos y responsabilidades. Yo no sé si esto es cierto, pues nunca he estado 10 años en la misma empresa, pero sí creo que los cambios son importantes. El mundo cambia a nuestro alrededor, nosotros cambiamos, todo cambia, pues no existe la eternidad. Muchas personas se aferran a la relativa eternidad de las cosas y de las situaciones, por seguridad o por cualquier otra razón. No a todas las personas les gustan los cambios, de hecho estoy seguro que a nadie le gustan los cambios en todos los sentidos de su vida, pero los cambios están ahí y suceden, nos demos cuenta o no, los hagamos voluntariamente o empujados por las circunstancias.

 

La suerte sonríe a los audaces ha llenado el inicio de mi vida como Blogger ó bloguero, si preferís el término en castellano. Empecé en el Otoño de 2008 sin saber muy bien como iba esto. Escribía para poder contar y expresar lo que oralmente y en otros ambientes no podía expresar. No había objetivo concreto, ni proyecto, era simplemente una expresión de mis sensaciones y sentimientos.

La suerte sonríe a los audaces ha sido un proyecto muy personal. No he querido nunca incluirla en ningún grupo o agregador, pues quería mantener su independencia y personalidad propia. Se me ha insinuado más de una vez la posibilidad, pero siempre he respondido que quería mantener la absoluta neutralidad de mi bitácora respecto a grupos determinados. La verdad es que ahora pienso que, quizá, fui excesivamente estricto en este punto. Aún así, esta bitácora ha sido un “verso libre” desde el principio, y me parece que así debe quedar.

 

Pero creo que entrado el 2011 toca hacer cosas nuevas. Desde 2008 hemos visto como esta sociedad de la prosperidad se hundía, como la base sobre la que estaba edificado nuestro desarrollo era de papel. De hablar de pleno empleo, subidas de pensiones, dependencia, riqueza para todos en forma de bienes inmobiliarios; hemos pasado a crisis, paro, recorte del estado del bienestar, miedos a la depresión económica…En menos de tres años.

En los años anteriores La suerte sonríe a los audaces se ha dedicado fundamentalmente al análisis antes que a las soluciones. Este desastre económico nos ha mostrado el claro desastre político que también tenemos, de falta de ideas, de alternativas. En 2008 vimos como cierto estilo de capitalismo que se había impuesto, el llamado capitalismo financiero, el Laissez Faire, el “todo vale” mientras lo diga el mercado; se había demostrado una falacia. Veíamos como no había más alternativa que coger el toro de la economía financiera por los cuernos y controlarla y regularla, veíamos como los mitos de la asignación de recursos adecuados que hacía el mercado financiero no era tal; pensábamos, en definitiva, que habría una refundación del capitalismo que lo alejase de eso.

Pero la realidad ha sido otra. La izquierda política, entidad que parecía destinada a hacer esta transformación como otras veces en la historia, ha abdicado de su papel, por falta de convencimiento, de capacidad o por lo que sea. El presidente Obama, figura que se antojaba histórica, no ha sido en estos dos años más que otro demócrata a lo Bill Clinton. La socialdemocracia entera se ha hundido en toda Europa víctima de sus coqueteos tercerviístas, que le ha llevado a ser tan responsable de este desastre como sus colegas conservadores.

 

Esta realidad, este inmovilismo político y económico me lleva a pensar que este mundo y este país necesitan cosas nuevas, cosas nuevas que deben ser obligatoriamente distintas a las que existen ahora pero, a su vez, tampoco deben ser destructivas con las mejores herencias y realidades que tenemos.

En este contexto pienso que como Blogger ha llegado el momento de pasar a la acción y no quedarse en la simple reflexión, que ha llegado el momento de comprometerse con movimientos, ideas y proyectos que estén trabajando dentro de sus posibilidades por cambiar las cosas.

Y para hacer este cambio creo que lo mejor es un cambio simbólico, un cambio de imagen, que en este caso será un cambio de bitácora. La suerte sonríe a los audaces cesa su actividad hoy, pero su espíritu será íntegramente migrado a la nueva bitácora.

 

Este cambio de ciclo está relacionado con el inicio de dos proyectos, que comento por orden exclusivamente cronológico.

El primero de ellos es mi inclusión, como articulista, en la futura revista “El interés español”, dirigida por Alfredo Coll, autor de la bitácora Liberalismo democrático y Clásico.

Mi relación con Alfredo Coll comenzó hace más de un año, cuando nos dábamos palos en todas las discusiones políticas en su blog y en el mio debido a nuestra evidente diferencia ideológica. Pero con el tiempo aprendimos a respetarnos y a valorarnos. Yo valoraba su cultura y admiraba como una persona tan derechista podía defender puntos de vista antifranquistas, federalistas y aconfesionales, algo opuesto a la derecha a la que estamos acostumbrados.

Un día Alfredo me dijo que iba a comenzar a publicar una revista y si me interesaba escribir en ella. Le dije que ya sabía cuales eran mis ideas y los temas sobre los que me gustaba escribir, y me respondió que no había ningún problema y que podía escribir sobre lo que quisiese. Me dijo, además, que no pretendía que fuese una revista “ideológica”, en la cual obviamente no tendría cabida, si no algo así como regeneracionista, cuyo sentido principal sería exponer las ideas de la nueva generación que estaba destinada a tomar las riendas del país en pocos años, y que en ese contexto yo tenía cabida perfectamente.

Esto me convenció, y no vi ningún problema para escribir en una revista en esas condiciones, pues son habituales los casos de articulistas que escriben en medios no afines a sus pensamientos. Además Alfredo me incluyo en el consejo editorial de la futura revista sin que yo se lo pidiese, gesto que le agradezco.

Aún no sé cuando empezará la revista a publicarse. Estas cosas llevan tiempo y el tener que hacer estas cosas en el tiempo libre retrasa las cosas.

 

El segundo proyecto que comienza ya con la entrada de la nueva bitácora es mi entrada en el agregador de bitácoras Socialistas en Red (SeR).

Socialistas en Red es un proyecto que no lleva demasiado tiempo, formado por personas que se definen como izquierdistas de todas las tendencias. Muchos de sus miembros han dejado de ser parte de la Red Progresista por clara disonancia con sus planteamientos, otros han dejado de ser militantes del PSOE por enfrentamiento con sus políticas y otros se han añadido a este proyecto por afinidad. En definitiva es un proyecto abierto, plural, donde no se censuran planteamientos ideológicos opuestos, es decir era perfecto para un “heterodoxo” como yo.

Muchos de los miembros de Socialistas en Red comentan habitualmente en La suerte sonríe a los audaces, y yo también lo hago en sus bitácoras, así que en cierta manera me he sentido estos meses como un miembro de SeR sin llegar a ser miembro. Nunca pedí la entrada en SeR por las razones que he comentado antes, hasta hace poco que decidí que valía la pena insertarse en un proyecto mayor, y creo que SeR es el que mejor se ajusta a mis ideas y formas.

SeR no es ni la red liberal ni la blogsfera progresista. Es un proyecto más pequeño, más íntimo, y lo que de verdad me preocupaba a mi, no está relacionado con ningún partido político, por mucho que algunos de sus miembros formen parte de distintos partidos. Tengo que agradecer desde aquí a todos los miembros de socialistas en red que me hayan aceptado como miembro de su selecto club.

 

A estas alturas ya habrá mucha gente confundida. ¿Por qué la entrada en dos proyectos tan distintos? Responderé fácilmente, ¿Por qué no? No concibo la política y la opinión como un campo para crear enemigos, para crear bloques irreconciliables. Y creo que hay una cosa que todo el mundo debe tener clara: Discutiendo con los que piensan lo mismo que tú nunca se saca nada ni se aprende nada.

Por otro lado siempre he tenido cierta tendencia a querer fusionar lo “liberal” y lo “socialista”. Uso la palabra liberal en este caso en el sentido habitualmente usado del mismo, pero para mi esta fusión no es tal. Como dijo el histórico socialista Indalecio Prieto “Soy socialista a fuer de liberal”, y yo soy de esa opinión, de los que creen que el socialismo es una extensión de las ideas del liberalismo, que el socialismo es la profundización en las mejores esencias del liberalismo, y que el liberalismo original no pretendía muchas de las realidades que ha generado su aplicación económica y que sus creadores no podían prever.

No pretendo que me entendáis, pues seguramente los más dogmáticos de vosotros estaréis pensando que intento mezclar el agua y el aceite. Los que ya me conocéis sabéis que me importa un bledo los puritanismo dialécticos y dogmáticos sobre los significados de las palabras, y que no acepto la expedición de carnets de ideología por parte de nadie. Serán los textos que escribo los que os explicarán los fundamentos de esta heterodoxa afirmación, si es que no la sabéis ya.

 

Vaya, todavía no he dicho cual es la nueva bitácora ni como se llama, ni que lo hubiese hecho adrede ;-)

La muerte que le he dado a la suerte (La suerte sonríe a los audaces, se entiende), y mi exaltación a la república no es casual, si no nominal. La república a la que he vitoreado es mi nueva república, que siendo mía no podía ser más que heterodoxa, y así es, La república heterodoxa, que será la nueva bitácora con un dominio Blogspot.com, y no .es como hasta ahora. Blogspot.com es bastante más versátil y tiene más opciones que el dominio anterior, razón por el que lo he escogido.

La suertes sonríe a los audaces quedará en red, para que la consulte quien quiera. Está feo que lo diga yo pero tiene escritos muy buenos, y seguramente referenciaré algunos en el futuro. Y no sé, quizá le de alguna utilidad al blog en el futuro…

 

Así pues os espero a todos, a partir de ahora, en La república heterodoxa, y a todos los que tenéis blog y me tenéis enlazado os agradecería que lo acuatizaseis y/o creaseis un link nuevo.

 

Un abrazo

 

P.D: Este escrito lo publico en la dos bitácoras, será el último en La suerte sonríe a los audaces y el primero en La república heterodoxa.

 

http://larepublicaheterodoxa.blogspot.com/

 

Comentarios

Leo los comentarios en Público y entro en este, encantado de leer todo esto y felicitar al bloguero y los comentarios posteriores, ha sido un placer perder 20 minutos de mi tiempo y confirmar mis ideas con vosotros. Salud y Libertad.

Me entero con un mes de retraso... ¡no está mal! Felicidades por tu implicación. Me paso por el nuevo: paquita

Creo que esa aspiración a la autonomía personal encaja muy bien en la Comunidad de blogueros SeR (Socialistas en Red). También una de mis preocupaciones cuando se me propuso entrar hace un tiempo era que no estuviera vinculada con ningún partido político concreto. Que fuese una iniciativa puramente ciudadana y no partidista me pareció valioso. Una vez dentro, valoré bastante también su funcionamiento totalmente horizontal, democrático, asambleario y cooperativo. . . Me sorprende el anuncio de su colaboración en la nueva publicación del Sr. A. Coll. En cualquier caso, estoy convencido de que su participación en la misma servirá para enriquecerla por la variedad de opiniones y por ese espíritu que siempre ha mostrado aquí de diálogo activo y constructivo entre los que opinan distinto pero que, sólo por eso, no han de ser rivales incapaces de cooperar. Pues, al fin y al cabo, todos somos ciudadanos. Eso me recuerda a las palabras del ex Pte. del Gobierno de España Dº Manuel Azaña, liberal de izquierdas por cierto —pero no socialista; él mismo lo declaraba en uno de sus célebres discursos políticos—, poco antes de poder ver cómo los traidores fascistas, coaligados con los generales Hitler y Mussolini durante la invasión de España y la guerra, se alzaban por la fuerza como dictadores. Él dijo, en esencia, algo como: "hemos fracasado". Yo entiendo que se refería no sólo a sus simpatizantes políticos o a los de sus otros colaboradores de izquierdas, sino al conjunto del país como tal. Habían fracasado todos los ciudadanos; la Res publica como paradigma de la sociedad civilizada; el uso de la razón, de la palabra y el acuerdo antes que la fuerza, la violencia, la guerra y el terror. Entiendo que él consideraba que también habían fracasado los "ganadores" de la guerra. Fracasado como ciudadanos españoles. En cambios esos "ganadores" pensaban muy distinto. Consideraban una proeza lo que habían hecho con España y así lo cantaron al mundo. En ese espíritu de forjar una sociedad de buenos ciudadanos, sin entrar en sus conciencias, religiones, ideologías político-económicas... veo similitudes entre el ejercicio de diálogo y debate que se ha realizado a menudo aquí y entre el significado que creo hallar en esas palabras del ex Pte. del Gobierno Azaña. . . Hace, referiéndose al buen Sr. A. Coll, una reflexión sobre las derechas: "valoraba su cultura y admiraba como una persona tan derechista podía defender puntos de vista antifranquistas, federalistas y aconfesionales, algo opuesto a la derecha a la que estamos acostumbrados". Hay posibles explicaciones a esto. De hecho, las derechas políticas en España y quizá también en Italia son una excepción a nivel mundial o, al menos, de las Democracias de Derecho del Occidente altamente industrializado. Hace poco, el prof. Navarro publicaba un artículo titulado "El Tea Party. ¿Es posible el fascismo en Estados Unidos?". Como es sabido, el célebre profesor ha vivido, estudiado y trabajado varias décadas en ese país. Conoce bien su vida política. En un pasaje de su artículo razonaba que las derechas europeas, también las españolas progresivamente aunque el P.P. sea un poco distinto en esto por sus raíces, se han "americanizado". Han ido abandonando la liturgia fascistoide y se han concentrado en lo esencial: la Política Económica de derechas. Con la falta de cultura política, cívica y democrática que en general padecemos en nuestro país, cuando uno piensa a pie de calle en las derechas y las izquierdas suele hacerlo en medio de una confusión de asuntos totalmente prescindibles: aborto, religión, monarquía, armas de fuego, militarismo, discriminación racial o por sexualidad... Ud. demuestra una vez más que ha conseguido superar esa confusión a la que nos induce en parte la mala calidad —y empeorando— del periodismo (¿propaganda?) de los medios de información y persuasión masivos en el Reino de España —todavía Reino. Cuando hablamos de derechas vs. izquierdas estamos hablando básicamente de dos Políticas Económicas distintas. Dichas Políticas Económicas distintas surgen de la diferencia en cómo se entienden la Libertad y la Igualdad desde ambas corrientes de pensamiento y acción política. Las derechas suelen entender por Libertad la llamada libertad negativa o no interferencia. Las izquierdas entienden, además que la Libertad también ha de incluir la llamada libertad positiva o capacidad. En cuanto a la Igualdad, las derechas suelen entenderla como igualdad jurídica, igualdad ante la ley. Las izquierdas, añaden además a esa igualdad jurídica la igualdad económica, considerando como injusto e indeseable que existan grandes desigualdades en la participación de todos los ciudadanos de la sociedad en la Renta Nacional de su Economía. La extrañeza ante un derechismo antifranquista —aunque no antipinochetista, atención— federalista, aconfesional... Ciertamente, eso contrasta con algo tan antiguo y oxidado como el P.P., fundado como A.P. nada menos que por un ex Ministro franquista fascista, el hoy Excelentísimo Senador Dº Manuel Fraga Iribarne. Pero las derechas políticas modernas no van por ahí: los Republicans en U.S.A., el Tea Party, la C.D.U. en Alemania, incluso CiU (especialmente C.D.C.) aquí en España han comprendido que los tiempos han ido cambiando y se han adaptado en consecuencia. El derechismo (post)moderno, bastante asentadas nuestras Democracias de Derecho tras la Segunda Guerra Mundial y algunas dictaduras fascistas o fascistoides, como la que tuvimos que sufrir aquí en España, ha ido evolucionando hacia esas posiciones conservadoras liberales: federalismo, aconfesionalidad... Lo importante, su esencia, la conservan: Política Económica encaminada a la concentración de la riqueza en pocas manos; el rechazo tajante a una cierta distribución de la riqueza nacional entre todos los ciudadanos mediante los Servicios Públicos de Estado del Bienestar, financiado mediante potentes impuestos, nacionales —o internacionales; ¿por qué no?—, directos progresivos sobre la riqueza. . . Cordialmente,

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