LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

Aquellos días de Marzo (I)

 

EL 11-M

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/11M.jpg 

  

Quería hacer un artículo contando mis sensaciones allá por marzo del 2004, cuando el señor Zapatero ganó las elecciones y se convirtió en presidente del gobierno. La intención del artículo era mostrar la relativa esperanza que teníamos jóvenes como yo en aquel momento y cómo la realidad posterior nos ha decepcionado y frustrado nuestras esperanzas. Sin embargo en cuanto me he puesto a recordar me ha parecido que mi artículo debía empezar un poco antes del día de las elecciones, para ser exacto tres días antes, en 11 de Marzo de 2004.

No quiero polemizar sobre el 11-M, del que creo que ya no hay polémica y que todos los intentos de crearla se han apagado con el tiempo por disparatados, mi única intención es contar una historia completa. Este primer artículo versará sobre el 11-M y los días posteriores, y en el siguiente hablaré más sobre Zapatero como esperanza frustrada.

 

El 11 de Marzo de 2004 me levanté sobre las 7.30 de la mañana. En aquel momento tenía 22 años y estaba haciendo prácticas de fin de carrera en un centro de investigaciones agronómicas, colaborando con una doctoranda en un proyecto de investigación.

No escuché la radio por la mañana ese día como es habitual en mí, debía llevar en el coche algún disco de música, pues me acababa de comprar un reproductor de MP3 de esos de marca desconocida que venden en las grandes cadenas de electrodomésticos. Cuando llegué al centro me dijo la chica a la que ayudaba, “¿Te has enterado de lo que ha pasado”?, “No, ¿Qué ha pasado?”, “Ha habido un gran atentado en Atocha, dicen que hay decenas de muertos, que parece Irak con los cuerpos descuartizados por ahí. Ha sido la ETA”.

Me quedé muy extrañado, la ETA haciendo un atentado con decenas de muertos. No era su estilo hacer algo tan masivo, y parecía rarísimo que hiciesen algo así a no ser que no hubiesen podido avisar a tiempo. Por lo que decían parecía que ETA no había reivindicado, ni había avisado. Todo muy raro, aunque era primera hora de la mañana y la información aún era confusa.

El ministro del interior, Ángel Acebes, salió rápidamente a hablar condenando a los “miserables” de ETA. Si lo dice Acebes, pensé, será porque tiene información relevante. Me parecía todo muy raro, pero en principio creí al ministro.

 

Me puse a hacer mi trabajo, que creo que era análisis de nitratos o amonio en unas 200 muestras que preparaba todos los meses con una máquina que parecía venida de la URSS. Sobre medio día salió un compañero de su despacho: “Otegui ha dicho que ETA no ha sido, que esto debe haber sido cosa del terrorismo islámico”. Esto cambiaba radicalmente las cosas. ETA no mata a alguien y después dice que no lo ha hecho, pues el objetivo de cualquier grupo terrorista es causar terror pero dejando claro que lo han hecho ellos. Otegui tenía información de primera mano, y si salía a decir eso parecía imposible que lo hiciese sin información. Además era coherente con la naturaleza del atentado.

El ministro Acebes seguía insistiendo en ETA, pero mi primera impresión de creerle cambió radicalmente. Para poder hacer este cambio de opinión me hice una pregunta muy simple: ¿Sería capaz el gobierno de mentir con 200 muertos en un atentado, simplemente porque beneficie a sus intereses electorales? Pensé un poco, y decidí que ese gobierno era capaz de eso. Así pues, acepté que el gobierno probablemente no decía la verdad.

Creo que es importante recordar qué significaba un ataque terrorista de uno u otro grupo. Un ataque de ETA era un golpe para Zapatero, pues durante toda la campaña electoral el PP había tejido una especie de relación de relaciones entre el PSOE y ETA, que estaban conectadas a través de ERC (que gobernaba con el PSOE en Cataluña) cuyo líder, Josep Lluís Carod Rovira (que no José Luís) se había entrevistado con ETA en la francesa y catalanoparlante localidad de Perpinyà. En cambio un ataque del terrorismo islámico podría parecer una represalia por la participación en la guerra de Irak y, además, dejaba en evidencia al gobierno ya que en un ataque terrorista a la casa de España de Marruecos en 2003 Aznar había dicho que eso no tenía nada que ver con España, que era una institución privada, y que no se debía de temer por la seguridad del país, y que nada tenía que ver con la participación en Irak.

 

Cuando llegué a casa le comenté a mi madre que estaba casi convencido que no había sido ETA y que el gobierno mentía. Mi madre reaccionó violentamente, teniendo una discusión de tono muy elevado debido al calor del momento, ya que ella veía como una herejía mis palabras. Esta sensación de ser un hereje y un mal Español si discrepabas de lo que decía el gobierno era muy típica en esos últimos años del gobierno Aznar, y lamentablemente inundaba en momentos de excitación incluso a personas nada afines a ese gobierno como mi madre. En cambio tengo que decir que mi padre me apoyó, el único ese jueves.

Por la tarde me llamó mi amigo David: “Te llamo para comentar la jugada”. La jugada era el atentado, como intuiréis. También discutí bastante fuertemente con David, por las mismas razones. Me pareció terrible como en aquel momento la lógica se sumergió bajo la doctrina oficial, y como incluso personas no afines al gobierno te veían como una especie de loco o de antipatriota por decir lo que pensabas, que por otro lado era lo que indicaba la razón.

Pero esa noche todo cambió. En mi casa escuchábamos la cadena SER, casi la única que ejercía entonces oposición franca al gobierno Aznar, y esos días estuvimos muy pegados a la radio en búsqueda de información alternativa a la del gobierno. Esta radio anunció un comunicado de un grupo islamista en Internet haciéndose responsable del atentado. Podía no ser auténtico, pero la noticia que cambió totalmente las cosas fue el descubrimiento de una furgoneta con unas cintas coránicas, en la que supuestamente iban los terroristas. Ahora sí que parecía estar claro, como entendió toda la prensa internacional de la que nos enteramos también a través de la radio, pues en las televisiones oficiales y cercanas al PP esa información no salía. Me fui a la cama con la convicción de que mis impresiones habían sido correctas, y con cierta satisfacción por esa misma razón, en contra del seguidísmo general de la población.

 

No recuerdo muy bien nada relevante del trabajo del viernes 12, aunque si recuerdo que las tres banderas oficiales que presidían el centro de investigación, la Valenciana, la Española y la de la UE, estaban izadas a media asta. Por la tarde me volvió a llamar David, que pretendía que fuésemos a la manifestación de repulsa de los atentados terroristas que estaba convocada en Valencia.

Le dije que no, que era absurdo manifestarse contra un grupo terrorista que le da igual lo que tu opines, que las manifestaciones contra atentados terroristas era algo absurdo producto del interés político de algunos por capitalizar el rechazo, que era una costumbre española que no tenía ningún sentido. Plantear esto en ese momento era también una osadía perversa, que te ponía de nuevo ante la acusación de antiespañol o amigo de los terroristas, pero después de acertar el día anterior me sentía con fuerzas para romper dogmas.

David, que ya en ese momento aceptaba que no había sido ETA y que tenía razón en jueves, me insistió mucho. Finalmente cedí, dejando claro que no me gustaban esas cosas, pero también la verdad tenía curiosidad por ver el ánimo de la gente, y también de ver a Jordi, un amigo de David que era hijo de un concejal del PP y, por tanto, afín a ese partido.

La manifestación fue un poco rara. Mucho respeto, pero se percibía en el ambiente dos ideas enfrentadas. Había quienes aún pensaban que era ETA, siguiendo lo que el gobierno quería que creyesen, y otros estaban convencidos de la autoría islamista. Se veía esto en las pancartas y en los comentarios de la gente con sus acompañantes, aunque no vi discusiones entre “grupos”. Jordi, por supuesto, todavía pensaba que había sido ETA, pero se le veía sin convicción e intentando evitar el problema de la autoría.

 

El sábado los acontecimientos se dispararon. Por la tarde la policía informó de la detención de 3 marroquíes y dos indios en relación con los atentados del jueves. Este hecho, y la cerrazón de los miembros del gobierno que intentaban negar las evidencias, provocaron una jornada de reflexión convulsa.

Hubo concentraciones en las sedes del PP para exigir al gobierno que dijese la verdad, hubo caceroladas cada hora, algo que mi padre y yo sí seguimos. La patética comparecencia de Rajoy, que le hizo más daño que beneficio, y la calculada de Rubalcaba, fueron anomalías dentro de una jornada de reflexión, jornada que tampoco parece que tenga mucho sentido mantener. La cadena SER y la TV3 catalana fueron las fuentes de información para mi en aquel momento.

Esa noche salí de fiesta con unos amigos. Al recoger a uno en su casa me dijo “Esto ha sido un escándalo. Va a ganar el PSOE”. En aquel momento le dije que lamentablemente no iba a ser así, que cualquier ataque terrorista produce dos reacciones fundamentales: La de apoyar al gobierno, por un lado, y la de virar las simpatías hacia el partido más “duro” del espectro político, normalmente el más derechista. En ambos casos el PP era el beneficiado, así que le dije a mi amigo que el PP iba a ganar. El insistió en la actitud del gobierno, pero yo desconfiaba de que realmente eso fuese a cambiar el voto. Quien quería estar informado lo estaba, pero incluso en aquel momento quien no quería estarlo podía perfectamente volcarse en medios que seguían hablando de ETA. Por mucho que las detenciones hubiesen evidenciado que el gobierno no decía la verdad, un voto no se cambia de la noche a la mañana.

 

Finalmente yo me equivoqué y mi amigo tuvo razón. Demasiado técnica y estudiada mi argumentación, y basada además en situaciones en otros países “normales”, pues en ninguno de ellos el gobierno había engañado a sus ciudadanos. Creo que lo que pasó en España fue una anomalía histórica, provocada por la actitud anormal de un gobierno de un país democrático. El PP perdió unas elecciones que tenía ganadas por su propia actitud. Con una actitud más honesta hubiesen ganado las elecciones, pero quisieron lanzar ETA a la cabeza del PSOE antes de tiempo, y cuando vieron que la habían “cagado” quisieron mantener la desinformación hasta el día de las elecciones, para que no se volviese contra ellos.

Una época del “conmigo o contra mi”, de un gobierno que tenía la verdad absoluta siempre, de un gobierno patéticamente servil con potencias extranjeras y extraordinariamente agresivo verbalmente contra quienes le criticasen algo internamente. El Aznarato, que le han llamado muchos autores, parecía víctima de sus excesos. La historia le había dado su merecido de forma casi mágica, y bastante cruel para ellos aunque justa en mi opinión.

 

Empezaba una nueva era, con el gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero, una persona radicalmente distinta al expresidente saliente. Pero esto lo cuento el próximo día.

 

Comentarios

Estimado amigo, te felicito por tu blog, por el que te aseguro me pasaré de vez en cuando, y estoy totalmente de acuerdo en la mayoría de argumentaciones que relatas en relación al 11M; todavía no me puede creer que un Gobierno democrático, mintiera a los españoles con 192 asesinados y miles de heridos. Sin lugar a dudas la intervención en Irak, había sido una provocación para los radicales irracionales, que "lo agradecieron" con la masacre del 11 M. Ayer estuve con los miembros de la Asociación 11 M afectados de terrorismo, en los actos que celebraron en la Estación del Pozo, por desgracia el PP de nuevo los dejó plantados, estas personas tienen el estigma de además de haber perdido un ser querido, se los considera por un sector de la extrema derecha, "los culpables" del vuelco electoral del 14 de marzo. Pero como tu dices, la historia deja a cada uno en su sitio. Un abrazo

Cuando te des cuenta que debajo de tus pies sólo hay humo y la evolución de tu vida te aclare las ideas, te darás cuenta de que por la boca muere el pez.

Es el segundo comentario, Pedro. El primero, en el post anterior. Sobre el tema manido de las elecciones, el PSOE no las ganó; las perdió el PP, y a algún sitio tenía que ir el voto fustrado. No es tan complicado. Nadie ha dicho desde el PSOE, que yo haya oído, que ganó las elecciones por méritos propios. Las siguientes, sí. Parece que Aznar consiguió vacunar al electorado por, al menos, dos legislaturas. A ver si el pobre Rajoy gana éstas de una vez. Estoy dispuesto a jugarme el "voto de lástima" con el PP, con tal de acabar con la letanía diaria de los últimos años.

Sociata, Los conservadores ingleses y los democratacristianos alemanes dicen la verdad en casos como estos y a su pueblo, otra cosa es que no digan la verdad sobre asuntos diplomáticos, que no la dicen, y para eso está Assange y wikileaks ;-) Espero que la charcutera no sepa más que yo, si no creo que tenemos un problema. Jesús, El próximo artículo ya no habla del 11M, lo siento. De hecho he hecho una referencia a ti que seguramente recordarás. La "calculada" de Rubalcaba no necesita especial explicación. Aprovechó los acontecimientos para dar el mensaje que quería dar, lo de que "España merece un gobierno que le diga la verdad". Si hubiese sido una tontería no hubiese tenido mayor relevancia, la relevancia la tuvo porque lo que dijo era verdad. De todos modos darle importancia a esa comparecencia, que no valió para nada ni cambió nada, responde a pura conspiranoia que estaba seguro que ya había desaparecido. Me quedo muy curioso con esto: "Te leo decir que el PP mintió, pero no leo por ningun lado que el PSOE aprovecho el atentado para ganar las elecciones"...El PSOE no tenía que aprovechar nada, ganó las elecciones porque el PP se las sirvió en bandeja sin que el PSOE necesitase mover un dedo. Creo que hay que mirar la viga en el propio alguna vez... Señores, estaré en Toledo hasta el miércoles. Saludos,

Pedro: si los conservadores ingleses y los democratacristianos alemanes dicen la verdad, yo soy Julian Assange. Bajo éste sistema todos somos conejillos de indias en menor o mayor grado. Y no es mi intención parecer majadero, pero la certeza se obtiene interactuando con la gente de a pie. Y no dudes que la charcutera sabe más que tú. Al menos ella escucha sin menosprecio. Saludes, y si -realmente- quieres ser agente de cambio evita botar tu voto con los politicastros de la "mass media".

Sociata: España no es un país normal. Un vistazo a su historia y sus periódicos diarios aclara cualquier duda al respecto. ¿Cuántos líderes europeos has visto saltar como un ratoncito para salir en una foto confraternizando con El Gato? ¿cuántos han negado pública y reiteradamente la situación de infarto económico hasta que los empleos empezaron a desaparecer del orden del miles cada día? Los ciudadanos debemos, no sólo esperar, si no exigir la verdad a quienes dirigen el país, por los medios que sean necesarios. Fíjate en las huelgas generales en Francia, o en las últimas revueltas en Roma. Éso, en España, es impensable. No somos distintos porque los políticos mientan, España es anormal porque es un estado-zombie. El Moli: Rubalcaba, Blanco, Gabilondo... ¿ni una calificación para Acebes, Aznar, Rajoy...? Igual el día que el PP y sus bases no se abstengan en un acto político de condena al Franquismo, el "estigma facha" quede desterrado para siempre. Y créeme que soy el primero en desear que ese día llegue lo antes posible. Y, por otra parte, no entiendo qué relación hay entre tener "un alto sentido democrático" y no haber respondido a lo que llamas "insulto a la decencia". ¿Qué decencia se insultó entonces? ¿la de Aznar, que era quien insultaba la inteligencia de toda la ciudadanía? quizá las bases del PP debieron unirse a las caceroladas. Éso, hubiese sido una demostración de decencia. Es necesaria una derecha que disipe definitivamente las dudas respecto a su naturaleza, aún a costa de perder el voto de los "unagrandeylibre", si es que quiere ser lo que dice que es. Pedro: tan sorprendido estás conmigo, como yo de encontrar a alguien de esa "extraña izquierda" malentendida y malquerida por todos, PSOE, PP e IU, por citar los mayoritarios. Saludos cordiales a todos.

He intentado contarte mi experiencia de aquellos 11, 12 y 13 de Marzo del 2004, pero finalmente no he podido y me he dado cuenta que el recordar aquello aún me resulta doloroso. No fui una victima directa, pero me pasé aquellos días averiguando el paradero de la secretaria de mi mujer, tras haber sido alertados por su novio herido y en estado de shock. Unicamente alguna cosa te señalo : La primera es que después de lo ocurrido durante aquella vergonzosa jornada de reflexión nadie podrá nunca más atreverse a tachar de "fachas" a las bases del PP, ya que demostramos nuestro alto sentido democrático no respondiendo de ningún modo a aquel insulto a la decencia. En ese mismo sentido, durante aquellos días descubrieron su auténtica y miserable condición el periodista Iñaki Gabilondo y el político Alfredo Pérez Rubalcaba, hasta ese día habían logrado no sobrepasar nunca el límite, pero con aquellas intervenciones suyas tan "calculadas" perdieron para siempre el respeto de al menos la mitad de sus conciudadanos. Y, también, por tener entonces mi mujer una vinculación comercial con él, puedo atestiguar que dicha ruindad es extensible a un personaje como "Pepiño" Blanco, capaz en esos días de fomentar entre los suyos el rumor de que se estaba presionando al Rey para que sacara los tanques a la calle y se postergaran las elecciones.

Hola, Sociata, ¿Qué esperaba de Aznar y Rajoy? Pues esperaba el mismo comportamiento que hubiesen tenido los conservadores ingleses o los democratacristianos alemanes, es decir, ser honesto, decir la verdad, no mentir con 200 muertos recientes y con la sangre aún sin secar. Creo que en cualquier democracia del centro y el norte de europa los políticos hubiesen sido honestos en sus mensajes y transparentes en la información. Aquí no lo fueron, y por eso lamento estos gobiernos anormales que tenemos. Un país normal, para mi, serían esos que te he comentado, que no quiere decir en ningún caso que sean ideales, pero sí tienen comportamientos en la gestión del ámbito público normales. No sé muy bien por qué me falta "calle"...¿Me voy a enterar de todas estas tropelias que comentas hablando con la charcutera? En cualquier caso pensaría que esa señora no sabe muy bien de lo que habla. No creo que me falte más calle que a cualquier persona corriente. Mis experiencias son limitadas y obviamente no conozco ni puedo conocer, a no ser que me dedicase exclusivamente a eso, todas las realidades que me rodean. Pero sí conozco bien mi entorno, que te aseguro que no es un entorno de lujo. Esa es la porción de realidad que conozco, y de la que puedo hablar. Molí, No era mi intención entrar en polemizaciones por el 11M, pues esto no es más que el aperitivo para el próximo que colgaré seguramente el miércoles. No obstante, igual que ha dicho Isaak, no entiendo muy bien como debieron respoder las bases del PP a aquello, ¿Iban a salir a pegarse con los manifestantes? La única reacción sensata que se podía tener era salir a hablar con los manifestantes, convencerles que no eran las bases las culpables de la mentira, y después unirse a los manifestantes para dirigirse a la sede de la delegación del gobierno. Es ciencia-ficción, pero es un pensamiento bonito creer que pueden haber bases de un partido que sean críticas hasta un punto así. Podría compartir parcialmente tu comentario sobre Pepiño, que siempre me ha parecido un político demagogo (aunque creo que es bastante mejor ministro que político), también hablé el otro día de la demagogia calculada de Rubalcaba. Donde no puedo coincidir es en lo que dices de Gabilondo. Isaak, Bienvenido que creo que es tu primer comentario. Te voy a recomendar un blog de los que tengo enlazados, CIUDADANO PUBLICO. Échale un vistazo y mira si te gusta. Saludos,

Yo también recuerdo aquellos días como si fueran ayer, desde que escuche la noticia en la radio hasta el día de las elecciones, manifestación incluida. Como hemos cambiado.

Pedro: aunque comente muy poco te leo regularmente; en general admiro tu "cultura general", pero cojeas, al igual que tu amigo Alfredo, del mismo pie: la ausencia de calle, de experiencia verdadera, más allá de los libros y/o los medios de comunicación tarifados. ¿Qué es para ti un país "normal"? Ha sido común, a lo largo de la historia, que los regímenes, independientemente del corte ideológico, busquen tapar sus peores yerros. Y sí, en las "democracias occidentales" también han mentido canallescamente. Entonces, ¿qué esperabas del dúo dinámico Aznar-Rajoy? ¿La verdad? ¿Sabías que los EEUU infectaron de gonorrea a ciudadanos guatemaltecos en aras del desarrollo de armas biológicas? ¿Alguna vez te has preguntado cómo sujetos sin mayor preparación aeronáutica derribaron el World Trade Center? Sólo puedes llegar aspirar a entender aquello de lo que te vuelves parte. Involúcrate en el activismo político. Únicamente de esa manera comprenderás cómo actúan los lacayos del Imperio.

Añadir un Comentario: