LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

Sensaciones sobre la huelga

 

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Vivimos en un mundo donde la verdad y la mentira están suavemente combinadas en un cóctel narcótico. Ya no son filosofías o ideologías las que hacen ver distinto a las personas un mundo que es objetivamente igual, no, hemos trascendido eso. Directamente las filosofías o pensamientos crean un mundo virtual, una realidad interesada, puesta delante de nuestros ojos para que veamos los que otros quieren que veamos. El mundo global, la sociedad de la información, nos hace creer que nuestras sensaciones humanas y personales son irrelevantes, que son un oasis en el desierto, al lado de las realidades, estas sí contrastadas, que nos venden personas u organismos a través de los medios de comunicación.

 

Esta es la única conclusión posible cuando ves las reacciones que ha tenido la huelga general. Cualquier declaración, cualquier editorial, cualquier opinión de cualquier personaje público o medio podía haber sido hecha perfectamente el Lunes o el Martes, antes de la huelga. Nadie se ha salido ni un milímetro del discurso preconcebido y fabricado antes de la huelga.

Los sindicatos hablaron de éxito antes de que nadie pudiese hablar, para intentar establecer como verdad su personal e interesada opinión. El gobierno, cuando habló, dijo lo que tenía previsto decir. Palabras suaves y amables hacia los sindicatos, e intentar no entrar en ninguna confrontación directa. Daba igual que el seguimiento fuese del 10% o del 90%, era irrelevante.

Igual de irrelevantes son las cosas para el PP. “Un fracaso para los sindicatos y para el Gobierno” ha dicho Rajoy sin ruborizarse lo más mínimo. Si hablaba de la huelga, que hablaba, cada grado de fracaso de los sindicatos se suma en la cesta de éxito del gobierno y viceversa. Es físicamente imposible que fracasen los dos, es como si un partido de fútbol lo perdiesen los dos equipos. Y este hombre va a ser presidente del gobierno…

De los medios de comunicación podemos decir lo mismo. Las portadas de fracaso de El Mundo, la razón y el ABC podían haber sido escritas hace dos semanas, mientras que las suaves portadas de El PAÍS o Público estaban escritas con la suave pluma que ya tenían preparada.

 

Esta es la realidad de las cosas, una absoluta confusión manipuladora. Así pues, en este contexto creo que son mucho más fiables las percepciones personales, y por eso quiero contaros las mías.

Yo no hice huelga el día 9 por las razones que he expresado aquí reiteradamente. Ese día el tráfico en Valencia (yo trabajo fuera de la capital) era normal a las 7.30 de la mañana. En la salida de Barcelona sí había mucha policía antidisturbios y muchos panfletos de la huelga en el suelo, por lo que supuse que se había intentado cortar el acceso o salida de la ciudad hasta que llegó la policía a restablecerlo. De hecho había un grupo de piquetes ya en ese momento en una acera, desplazados por la policía.

Llegué a mi centro de trabajo sin problemas. En mi centro de trabajo, de más de 20 trabajadores, sólo hizo huelga 1. Quizá hubiesen sido 2, pero mi otro compañero huelguista, que está afiliado a CC.OO, tuvo que cumplir servicios mínimos. Fijaos, el seguimiento de la huelga en mi centro fue de menos del 5%. Pero he aquí la curiosidad: El trabajador que hizo huelga es, probablemente, el que más cobra de los 20 trabajadores del centro, y si no es el que más estará empatado con el que más.

Este señor es uno de los que en mi empresa llaman “patas negras”. Son personas que llevan más de 20 años en la empresa y que tuvieron antaño un convenio colectivo muy bueno. A pesar de los cambios de convenios, estas personas acumularon las ventajas de los convenios anteriores, pero adquirieron también las ventajas de los nuevos. Su situación actual es privilegiada comparativamente con el resto de trabajadores de su nivel. Se conoce, por ejemplo, que una administrativa “pata negra” puede cobrar más, tener más días de vacaciones y más ventajas que cualquier técnico cualificado o mando intermedio de las nuevas hornadas. Además, un pata negra no es factible que sea despedido, pues con los años que llevan y los sueldos que cobran hablaríamos de cientos de miles de euros de indemnización.

 

Esta es una realidad que conviene tener presente para no hacernos composiciones de lugar preconcebidas. El trabajador joven que acaba de entrar en la empresa, que tiene contrato temporal o que cobra poco no hace huelga por diferentes razones (Desacuerdo, miedo a ser mal visto, etc.), pero en cambio el más privilegiado sí que la hace…Esto no será así en todas partes, por supuesto, pero no creo que lo visto en mi empresa sea una excepción ni mucho menos.

Ahí tenemos una especie de brecha generacional, entre los viejos sindicalistas y los nuevos trabajadores,  que tiene múltiples causas. No todas son achacables a los sindicatos, ni mucho menos, pero éstos deberán plantearse si una de las causas principales es cómo son vistos por la sociedad, porque mucha gente interpreta que los sindicatos son los defensores de status quo privilegiados y no de todos los trabajadores en general.

 

A la vuelta a casa, ya por la tarde, vi la ciudad de Valencia en una relativa normalidad. La mayoría de comercios estaban abiertos, aunque no todos. Más que un día de huelga parecía que estábamos en el mes de Julio, con algunos comercios de vacaciones pero la mayoría no.

Y no nos engañemos, que el comercio esté abierto podrá ser más o menos relevante, pero en esta sociedad de la imagen el ver el comercio abierto da una sensación muy alta de normalidad. Si los polígonos industriales están parados y el comercio abierto la sensación es casi de normalidad, si fuese al revés pensaríamos que esa huelga había sido un éxito.

Según me cuenta la gente el principal problema que se presentó ese día fue el transporte público. Unos servicios mínimos bajos, generosamente concedidos por el gobierno a los sindicatos, fueron lo que salvaron la cara a la huelga. Si hubo una sensación parcial de paro, se debe a la falta de transportes mayoritariamente, y a las acciones y las “coacciones frías” de los piquetes, que llevaron a mucha gente a no trabajar para no tener problemas.

Sin eso, seamos realistas, la huelga hubiese sido simbólica.

 

Los sindicatos pueden estar agradecidos al gobierno. Si Aguirre, por ejemplo, hubiese sido presidenta del gobierno, habría establecido unos servicios mínimos altos y le hubiese coloreado la cara a los sindicatos después de la huelga, atacando a la yugular de las centrales de forma sistemática hasta humillarlas públicamente. Este gobierno, en cambio, parece que no quiere hacer leña del árbol caído, no sé si por evitar problemas presentes o futuros con las centrales sindicales. Debe ser el primer gobierno de la historia que ha mimado a los sindicatos que le acaban de hacer una huelga general…cosas de la postmodernidad.

Pero quiero volver a repetir lo que ya he dicho muchas veces: La huelga general ya no es un instrumento válido para cambiar las cosas. Desde 1988 hasta hoy cada huelga general ha tenido menos seguimiento que la anterior. Más les vale a los sindicatos enterarse de una vez, antes de que un gobierno menos generoso les escarnie en plaza pública.

Comentarios

Bueno mi empresa también es una multinacional que paga bastante bien. No sé si es un buen ejemplo, pero vamos no parece distinto a la realidad que he comentado con muchos amigos y conocidos. Bien, coincidimos en que la huelga no fue un éxito como el de huelgas como la del 88. Es el punto en el que me quería situar. Sé que no he conseguido nada, aún, pero tú tampoco. ¿Qué no se atraverá a mover la edad de jubilación a 67 años? Me temo que te vas a equivocar, aunque quizá se pueda conseguir que el límite no sea tan estricto, pero estoy seguro que esta huelga no va a tener influencia en la decisión final. Es duro, pero no debemos cerrar los ojos a la realidad contrastada de que la huelga general como método de "lucha" no vale ya. Eso sí, comparto contigo lo de los abusivos servicios mínimos. Esta ley de huelga es un problema. En Londres, por ejemplo, vi una huelga de metro y estaban cerradas hasta las bocas de metro. Saludos,

Te puntualizo algunas cosas de forma rápida: 1.- Mi empresa es muy atípica porque más de la mitad de la gente son extranjeros pero no del tipo subsahariano, buen salario y oficina en uno de los edificios emblemáticos de Madrid. No es un buen ejemplo. 2.- En el piquete en la puerta de la EMT los trabajadores que entraban saludaban al piquete y la policía se encargaba de evitar que se impidiera la salida de autobuses. Había más trabajadores dentro mirándonos que en el piquete y si hubieran querido hubieran salido, pero eran servicios mínimos forzosos a los que se impedía hacer huelga bajo amenaza de sanciones. El piquete defendió sus derechos y al irnos les aplaudimos. 3.- Que la huelga no fué mayoritaria lo tengo claro. Era imposible que lo fuera. Si la hizo un 20 o un 30% de la gente es un exitazo, son muchos millones de personas que aún no se han rendido 4.- Estoy seguro de que tu no has conseguido nada, si yo no lo he conseguido está por ver. Me he jugado una comida con un compañero a que después de la huelga el gobierno no se atreve a mover la edad de jubilación a 67 años, al menos de momento y mientras no escampe. Gracias por el aviso del blog, lo miro. Te pongo un comentario al respecto de tus interesantes entradas al respecto del futuro que nos espera

Hola Enrique, Parece bastante raro tu análisis. En tu empresa fuiste uno de los pocos que hizo huelga, en la mia sólo un trabajador hizo huelga. Sin embargo parece que viste una ciudad parada.... Si eso es así sólo hay tres opciones. La primera es que realmente tú y yo vivamos en burbujas y que la gente haya hecho huelga masivamente. La segunda que tu hayas interpretado la realidad como has querido interpretarla. La tercera que el parón en el transporte se deba a la acción piquetera y coaccionadora de los sindicatos en tanto en cuando vemos que la gente no quería hacer huelga. No sé, creo que es la segunda. "Lo que se es que tu aportación para que las condiciones laborales en este país no sean un poco peores cada día ha sido dejarnos a algunos defendiendo tus derechos mientras tu escribes tu blog" Puede. Pero la realidad indica que los que fuisteis a la huega a defender los derechos laborales no habéis conseguido nada. Objetivamente, y en el peor de los casos, la aportación de ambos a defender los derechos laborales es la misma: Nula. No obstante yo espero que con la palabra, el pensamiento y en análisis, podamos crear una cultura nueva y un pensamiento que cree nuevas alternativas políticas que ocupen el espacio de la vieja izquierda marginalizada o traicionada. Espero poder aportar algo a una nueva estrategia que tenga más éxito que la que tu defiendes. P.D: He visto tu blog, pero no me ha dejado comentar, no sé por qué.

Te cuento otra realidad, yo hice huelga y fui uno de los pocos de mi empresa, también soy de los que más cobran, me acaban de ascender y soy parte de la dirección. El tema chirrió lo bastante para que me llamaran de la dirección de RRHH de la empresa en la central de Suiza. ¿Porqué hice huelga? ¿Porqué fuí por primera vez en la vida piquete? No fué porque la reforma laboral me afecte más que a los demás, dado que mi empresa es una asociación de empresas que nunca podrá aducir causas objetivas para despedirme. Fue simplemente porque las medidas que toma el gobierno son injustas y no están justificadas. Te aseguro que no he podido encontrar a nadie que no hiciera la huelga y que pudiera hacer más que aducir miedo o balbucir cuatro excusas de las que todos conocemos de sobra. En cuanto a tu percepción de la realidad, yo de Barcelona o Valancia no hablaré. Volví de Madrid a Guadalajara a las 9 tras dejar el piquete que ayudo a que los trabajadores incumplieran los injustos servicios mínimos de la EMT. La M-30 de Madrid y la N-II estaban tan vacías como un Domingo, y los propios medios hablan de transporte público vacío. Por la tarde participé en la manifestación más numerosa a la que haya asistido que no contara con apoyo de PP-PSOE y medios afines desde los tiempos del No a la OTAN. Yo hablo por lo que vi, no por lo que me cuenten. A lo mejor crees lo que dices, a lo mejor crees lo que quieres creer, a lo mejor escribes lo que ya tenías decidido escribir cuando decidiste ser un esquirol. A lo mejor incluso tienes razón tu y yo no. Lo que se es que tu aportación para que las condiciones laborales en este país no sean un poco peores cada día ha sido dejarnos a algunos defendiendo tus derechos mientras tu escribes tu blog. Voy a seguir hojeando tu blog aunque confieso que no he empezado con buen pié. Si quieres ver otro punto de vista de la huelga te invito a mi propio blog www.girondoe.blogspot.com

Conociendo un poquitín al bicho humano, toda huelga convocada con "máxima limpieza y asepsia" sería un fracaso de participación. El bicho humano —sálvese el que pueda— no ve bien eso de hacer huelga para luchar por sus propios derechos. No nos engañemos, lo que le gustaría más al bicho humano sería que los representantes obreros se echaran un pulso con los representantes empresariales o con los gobernantes, en donde hubiera un puñal de punta al fial del recorrido de cada puño. Dicho de otro modo menos drástico, lo que la inmensísima mayoría de trabajadores quisieran es que los líderes sindicales se desafiaran en duelo con los empresarios, al filo de una madrugada, a las afueras del pueblo, junto al río. O si es muy duro y disparatado lo que digo, que se jugara un partido de fúrgol entre los mandamases de ambos organismos y el que gane, que se lleve el gato al agua. Pero eso de secundar una huelga, ¡da una pereza! Y más, cuando hay tantos elementos en contra de todos esos trabajadores que voluntariamente y de forma convencida, desean participar en una huelga. Saludos socialistas y republicanos

Que en la huelga jugara la selección española de futbol, véríamos ir a la huelga el 100%, de los trabajadores , sino que tambien irían Diaz Ferrán, Aguirre, los de Intereconomía, el ABC y La Razon...etc... Ana Rosa, Belén Esteban y hasta El Rey con una pancarta.

Siento que el comentario anterior haya salido tripicado, por alguna razón no se insertaba y al final lo ha hecho por tres veces. Como se me hacía muy largo, quería hacer comentar algunas cosas más en otro nuevo, pero ahora mismo se me ha ido el hilo...empiezan a olvidarseme las cosa. A veces estoy hablando y de buenas a primera me quedo con la mente en blanco o no encuentro la palabra que quería decir. Te he dejado una réplica al comentario que dejarste en la última entrada de mi blog. Es una tontá, pero me gustaría que la leyeras.

Al margen de que me gusta leer, ahora que tengo tiempo estoy leyendo mucho. Incluso hay días que, contra lo que es habitual, leo hasta los comentarios de las noticias en los medios digitales en los que me informo. Estos días más. Tambien estos días he escuchado las argumentaciones a favor y en contra de la huelga de personas de la calle que llamaban a la radio (RNE y la SER), con lo cual me ha dado una idea de por qué algunos han ido y otros no; así como muchos de los que querían hacerla no han podido hacer, o viceversa. Así pues ha habido mucha gente que querían ir a trabajar pero hicieron huelga por miedo a encontrarse con piquetes violentes; por contra, otra pesonas que quisieron hacerla y no se atrevieron por miedo a las represalias del empresario, a señalarse...y en éstos tiempos de crisis, con contratos precarios, aparte de perder un día de sueldo, la gente no se la juega así como así. En cualquier caso, "las gallinas que entran por las que salen" como dice el humorista José Mota. Así pues la huelga la han hecho, aparte de los sindicalistas, los trabajadores veteranos y lo privilegiado o "patas negras" como le llamas, en los sectores de la minería (un clásico, en Asturias el paro ha rondado en torno al 70%) y las grandes empresas en el sector industrial. En el transporte también por los servicios mínimos y por la acción de los piquetes. El paro ha sido general y mayoritario en los polígonos industriales y en los centros de las ciudades. Conforme se salía al extrarradio la normalidad era lo que prodominaba. Los sectores donde menos han hecho huelga y casi han sido nulas ha sido el sector servicios y la agricultura. Por las informaciones que he tenido en Andalucía los agricultores y jornaleros del campo han trabajado prácticamente todos ese día. Los comercios algunos han cerrado por temor a los piquetes, pero a medida que te apartabas del centro de la ciudad o en algunos pueblos pequeños han abierto. El bar que yo frecuento cerca de casa, que está en un pueblo pequeño, pero pegado a la carretera cierran los lunes por descanso. Esta semana lo han cambiado por el miércoles. Es un negocio familiar pero tiene tres empleados y así tampoco los comprometía. Y es que la hostelería, que es el sector en que yo trabajo, la mayoría de los trabajadores ignoran cuáles son sus derechos. Y no solamente lo ignoran, sino que los que disfrutan se creen que eso siempre han estado ahí. No son conscientes de las leyes que cambian pueden cambiarles o suprimirles derechos y condiciones laborales. Además es un sector muy precario y el miedo a señalarse, a que los jefes tomen represalias y que no te renueven el contrato con la crisis que hay....

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