LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

REFLEXIONES SOBRE UPyD

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Mirad que dibujo más "guapo" he encontrado

 

Vosotros sabéis que tengo bastante simpatía a todos aquellos proyectos de ámbito nacional que se oponen al actual bipartidismo si no son excesivamente majaderos. En este aspecto le tengo una simpatía relativa a UPyD, un partido que creo que puede estar llamado a ocupar un papel importante dentro de la política Española.

Los principios fundacionales de UPyD me resultan muy interesantes. Se presentó como una formación intelectual progresista que se oponía a la política de pactos con los nacionalistas que hacía el PSOE, marcando claramente cierto carácter Jacobino. En su fundación fueron muy importantes intelectuales como Fernando Savater, que viendo lo que hay en política me parecía que podían hacer aportaciones muy interesantes.

Más tarde Rosa Díez ha ocupado un papel central en la política del partido, y en mi opinión ésta política, que antaño no me desagradaba, ha caído en lo mismo que el resto de políticos profesionales, en el lenguaje simplista, la propaganda fácil, la personalización de los males en una persona y todo esto aderezado con algo que creo le hace mucho daño, una cierta inquina personal de fondo contra el presidente del gobierno.

 

UPyD nació como proyecto progresista, pero creo que se encontró con un regalo envenenado. Este regalo fue la colaboración entusiasta de muchos medios derechistas a su causa, fundamentalmente de la COPE de Losantos, con la nunca oculta intención de desgastar al PSOE potenciando a UPyD.

Supongo que un partido que acaba de nacer no puede perder ocasión de promocionarse en los medios de comunicación, por lo que Díez y UPyD aceptaron de buen grado el tutelaje de Losantos, aunque imagino que con más de una discusión o descontento internos.

Creo que este hecho llevó a militar en UPyD a personas que más que estar de acuerdo con su proyecto fundacional entraron en UPyD en base a una idea personal fundamental: La oposición radical al nacionalismo. Y eso pudo llevar a personas nada afines al progresismo y al liberalismo (en un sentido progresista de la palabra) a este partido, personas cercanas a ese “liberalismo” económico e incluso Losantiano.

Esto no ha hecho más que potenciar las teóricas dos caras de UPyD, la “liberal”  y la progresista, que no deberían ser incompatibles mientras los planteamientos ideológicos sean moderados, pero que se puede convertir en algo ingobernable con gentes ortodoxas y fanatizadas.

 

Por la línea “editorial” que sigo en este blog sabéis que me gusta potenciar este tipo de alternativas para que en España se pueda generar una democracia más variada y de mayor calidad que el turno político que nos gobierna ahora, así que estuve el otro día buceando por los blogs de UPyD a ver qué encontraba.

Entre los varios interesantes que encontré estaba el Blog de Gorka Maneiro. Gorka Maneiro es el único diputado autonómico en Euskadi de UPyD, algo que yo no sabía cuando empecé a leer su blog.

En uno de sus artículos le pregunté a Gorka sobre las políticas de UPyD contra la crisis, sin saber como ya he dicho que era diputado de UPyD. Tres medidas fueron las citadas por mi: Impuesto de patrimonio, aumento del tramo máximo del IRPF y reducción del gasto militar.

La respuesta fue esta:

Gracias, Pedro. Tus preguntas tendrán respuesta en el tercer y último capítulo. No obstante, te adelanto un par de cosas: sí estamos a favor de recuperar el impuesto sobre el patrimonio (y así lo hemos dicho por activa y por pasiva), sí estamos dispuestas a realizar una reforma fiscal para hacer el sistema más progresivo y en principio no nos hemos posicionado a favor de reducir los gastos militares, medida que puedo entenderla perfectamente como aspiración utópica pero que resulta ser de muy difícil aplicación (por lo que me cuentan), puesto que la situación de nuestro ejército y de nuestros militares es bastante mejorable

 

La respuesta me agradó bastante. Observad la respuesta e intentad manteneros ajenos a las siglas. Objetivamente estas medidas económicas que me comentó Gorka Manero son bastante más izquierdistas que las que, en el mismo terreno, ha tomado el socialista gobierno de España.

Cuando me enteré por algún comentario que Gorka era diputado de UPyD estuve buscando alguna información más sobre él. Leí que incluso fue miembro del PSE y vi esta entrevista, donde confirma su faceta izquierdista y hace algo que me parece muy valiente para un diputado por Euskadi: Situarse contra el concierto económico vasco por ser un privilegio. La verdad me recordó mucho a aquellos republicanos de izquierda que durante la segunda república pensaron que había que conceder un estatuto de autonomía a Euskadi a cambio de eliminar el privilegiado régimen económico del concierto.

 

Quería comentar este caso para mostrar como en UPyD y probablemente en otros partidos hay ideas y gentes que parecen a priori muy válidas. Nunca he querido cerrar puertas para el diálogo y el entendimiento a ninguna persona por el partido que milite o las ideas que diga profesar. Creo que las cosas se ven hablando, y que sorprendentemente encontramos similitudes y objetivos comunes con las personas menos esperadas.

Este blog siempre ha estado abierto a todo el mundo, y creo que todos los comentaristas que tienen una línea política muy distinta a la mía se sienten cómodos comentando aquí, por lo menos así lo espero. No es sólo una cuestión de etiqueta, es una cuestión de método, de tener la menta abierta y de asumir la premisa de que es posible que estés equivocado. Creo que eso es lo que nos hace “crecer” y mejorar como ciudadanos y darle un contenido verdaderamente sólido a las ideas que defendemos.

 

Para acabar quiero copiar lo que le escribí a Gorka Manero como reflexión general a las medidas que proponía:

Las medidas que propones, que entiendo son las mismas que propone UPyD, son plenamente homologables a la parte más moderada del espectro político que está a la izquierda del PSOE.
Esta realidad nos hace reflexionar sobre el hecho de que la verdadera dualidad en política está, más que en derecha e izquierda nominal, entre los que han ocupado el poder y tienen váyase a saber qué intereses, y los que no lo han hecho

A lo que Gorka respondió: “Creo que aciertas mucho

 

Comentarios

Pululator, No me ha gustado nunca ese tipo de argumentaciones de "liberalismo es lo que yo digo y lo demás es una desviación". A mi me importa un pepino las purezas de las palabras y los orígenes etimológicos de las mismas, porque eso no lleva a ningún sitio más que a generar confusión. Por liberalismo se entienden multitud de realidades actualmente. No es lo mismo en Inglés que en Castellano, no es lo mismo hablar en términos económicos que en términos políticos. Por lo tanto no tiene ningún sentido ir dando carnets de liberal por la vida. Liberalismo es, hoy, una palabra tan amplia como progresismo, por lo tanto considero interesante puntualizar bien a qué nos referimos en cada caso. Que el progresismo nazca como reconversión en los 70 de los marxistas es sencillamente falso. El progresismo, como palabra política, aparece amitad del siglo XIX. Hay habido liberales progresistas desde entonces (en españa varios partidos y grupos que se llamasen así) hasta hoy en día, y en función de la época los planteamientos socio-económicos han sido diferentes. Si por progrsismo entendemos lo que entiendes tú, es decir socialdemocracia económica y libertades públicas y morales, no es cierto que esto venga de los marxistas. Algunos partidos socialdemócratas venían del marxismo, pero otros partidos que han defendido eso venían de tradiciones burguesas. En mi opinión, estos planteamietos de etiqueta y de repartición de carnets no son buenos y no llevan a ningún sitio. Saludos,

Totalmente deacuerdo con lo que dice chema. A mi me gusta UPyD. Y no solo se trata por eliminar el bipartidismo, sino sencillamente porque aportan soluciones y grandiosas ideas a los problemas actuales. Solo hay que irse a su web y empaparse. Una lastima, porque acabarán los dos grandes adueñandose de sus ideas, y apropiandoselas como recetas suyas. :( Lo único que no me gusta de UPyD es su marcado totalirarismo dentro del partido con Díez... Pero nada es perfecto... Aun así opino sencillamente que nos encontramos con una real y eficaz alternativa politica a nivel nacional, indudablemente muy valiosa.

Parece que intentas presentar dos tipos de liberalismo, uno malo (el económico) y otro bueno (el progresista). Mi más rotundo desacuerdo. El liberalismo es bueno, como ideología, per se y no existe un liberalismo progresista, pues el progresismo no es otra cosa que "la tercera vía" aparecida en los 70 como reconversión de los marxistas que intentaban ser democráticos (en la democracia liberal, no las "democraccias marxistas" como las asamblearias) pero perpetuandose como antiliberales, cosa esta, el antiliberalismo, propia de marxistas y fascistas, eje de la segunda guerra mundial y su producto posterior; la guerra fría. El liberalismo tiene hoy un enemigo que es el ultraliberalismo, es decir, esa corriente liberal gringa que pretende usar el no intervencionismo liberal del Estado en su provecho, haciendo que el estado sea no intervencionista, excepto para intervenir en provecho de los que defienden ese tipo de liberalismo, cosa común a los partidos Demócrata y Republicano en gringolandia. Si aceptas el liberalismo, hazlo sin verguenza, pero no pretendas inventar un supuesto liberalismo progresista, porque es algo antagónico. Yo lo hago, detesto a la izquierda por más progresista que se autotitule porque tampoco considero que el progresismo sea bueno per se, ya que siempre habrá cosas que merezca la pena conservar y porque considero que permanece en ellos un marxismo larvario que les hace ser hipócritas sin disimulo. Es decir, es bueno ser liberal, sin más etiquetas. Suya es la obra del concepto actual de democracia, aunque la praxis actual haya derivado en algo mucho más ambiguo. Saludos.

No quiero desviarme del artículo original.Si uno lee el manifiesto fudacional de UPyD: "Ser considerados de izquierdas o derechas no nos parece el centro del problema, aunque nos apiadamos cordialmente de quien carece de mejores argumentos para descalificar al adversario. En realidad, ni la izquierda ni la derecha son ideas platónicas, invulnerables al paso del tiempo y a los cambios sociales. Cuando hablamos de izquierda o derecha no estamos refiriéndonos a la Guerra Civil, ni a la Segunda Guerra Mundial, ni a la Revolución Rusa o Francesa… sino a los muy concretos partidos que se ponen esa etiqueta en el día de hoy. Y resulta evidente que ha habido notables transformaciones: por ejemplo, ayer la izquierda y la derecha parecían representar clases o niveles económicos, pero hoy abundan los multimillonarios estruendosamente izquierdistas (sobre todo en medios de comunicación o artísticos) y asalariados modestos que son belicosamente derechistas. Nosotros no tenemos reparo en declarar que si ser de izquierdas ahora es apoyar en España las exigencias nacionalistas o separatistas, la asimetría regional o el diálogo político con los terroristas, y en política exterior tener como referentes a Fidel Castro o Chávez… entonces somos de derechas. Y que si pertenecer a la derecha exige considerar la homosexualidad una enfermedad (y el matrimonio entre personas del mismo sexo una indecente aberración), un delito el aborto o la experimentación genética con fines curativos, y tener a los padres por exclusivos responsables de la formación ética de sus hijos aún en cuestiones cívicas, además de estar obligados a apoyar la invasión de Irak, o a considerar inalterable la distribución de la renta y resignarse ante la pobreza de millones de hombre y mujeres… pues entonces no habrá más remedio que ser de izquierdas. Para evitar este falso dilema, nosotros preferimos hablar de progresismo en vez de izquierda o derecha." Por eso creo que el etiquetar a UPyD de "izquierdas" o "derechas" no tiene sentido, y es lo que llevan a cabo los militantes de PP o PSOE, porque ven en UPyD un peligro. Aunque como todo tiempo al tiempo. De momento os invito a ver sus propuestas y enmiendas en el Congreso, encontramos cosas de "derechas" y otras "de izquierdas"; pero sin traicionar nunca a sus principios fundamentales. Desde mi punto de vista creo que son muy claros y concretos (sobre todo si vamos a la fuente); otra cosa si vamos a la tergiversación llevadas desde los medios u otros partidos.

Pedro; Hablo de esquizofrenia ideológica cuando aquellos que se dicen liberales apoyan medidas que escandalizarían a Locke, Smith, Jefferson, Bastiat, Cobden, etc. Como ves yo no reparto carnéts, simplemente digo que hay unos principios que no se pueden pasar por alto de buenas a primeras. De ser así estaríamos, como de facto han hecho los neocons, prostituyendo las ideas al mejor postor.

"Creo que haces como todos los liberales, es decir, dar a su propia tendencia liberal el certificado de auténtica y a las demás de desviaciones". Como puedes comprobar en los blogs de terceros yo nunca he defendido los autos de fe a fin de determinar la pureza liberal de un individuo. No se equivoque, la inquisición por desviación la había en la Iglesia Católica y en la II Internacional, no en el pensamiento liberal. "En este contexto la defensa de las libertades públicas y morales y los derechos civiles me parece algo positivo y apoyable. La defensa, en cambio, de las privatizaciones masivas, la minimización del estado y la completa libertad "económica" me parece un terreno verdaderamente peligroso y destructivo como hemos comentado muchas veces." Por esa misma razón no existen liberales únicamente en lo político. Si se es liberal se acepta, por poner un ejemplo, que la libertad de pensamiento tiene necesariamente que ir ligada al derecho de propiedad. En ese sentido ser un demócrata radical en lo referente a las libertades civiles y ser un resdistribucionista en el terreno económico es un síntoma de esquizofrenia ideológica aguda. Por esa misma razón los socialdemócratas no toleran la abstención estatal en el campo económico como tampoco -al menos la mayoría- toleran la plena libertad política de las personas. La prueba es que pocos socialdemócratas -por no decir ninguno- están a favor de que la gente pueda tener derecho a consumir libremente tabaco o algún otro tipo de drogas, a disponer de un arma de fuego para la defensa de su persona y de sus propiedades o a criar a sus hijos en la lengua que más guste sin que el estado venga a expropiarle en su derecho en aras del "interés común".

Anoche estuve viendo un vídeo en Canal Historia sobre las investigaciones y los juicios a los "jemeres rojos" de Camboya, cuyo lider, Pol Pot, hicieron un genocidio de dos millones de personas. Hoy tambien viene en El País un editorial tratando el tema. Yo por eso decía antes lo de los dogmas: las religiones donde se adora a "un ser superior", el fascismo, el nazismo y cualquier régimen totalitario comunista, socialista o como se quiera llamar donde se adora, se ensalza o se rinde culto a "un lider"...no han traido nada bueno nunca. Sólo hay que leer un poco la Historia. Ni siquiera las revoluciones han traido nada bueno: como por ejemplo la Revolución Francesa, que después vino el imperialismo y "depotismo ilustrado" de Napoleón; y tantas otras revoluciones como la más reciente, la cubana, que mira en lo que se ha convertido, aunque mientras escriba esto lleve una camiseta del Ché Guevara.

Andrés, Está muy bien que nunca hayas "defendido los autos de fe a fin de determinar la pureza liberal de un individuo", pero luego resulta que cuando algo no se ajusta a tus parámetros preestablecidos encuentras un "síntoma de esquizofrenia ideológica aguda". Francamente, no sé cómo se puede compatibilizar esa supuesta tolerancia en cuanto a conceptos con un desprecio puritano por las tendencias que defienden cosas que sólo se pueden considerar inmiscibles bajo el dogma. No estoy interesado en los debates sobre el puritanismo de tal o cual concepto. A mi me recuerda esto a los debates entre Trostkistas, Maoistas y Leninistas para ver quien era más "puro" y quienes eran unos desviacionistas. Al final es una cuestión de definición propia, de sentirse parte de algo (de una ideología en este caso), de querer definirse como persona en base a unos fundamentos stándares bien predefinidos. "Yo soy comunista" o "Yo soy liberal", lo mismo es, el camino fácil, el dogma y la predefinición, el camino prefijado en vez de la excitante y dificilísima tarea de replantearse las cosas y de ver más allá de la venda que te ponen las ideologías delante de los ojos. Yo no sé muy bien qué es ser liberal, pero estoy seguro que no debe ser este seguimiento de ideas ortodoxas. Tú eres una persona muy inteligente e instruida para tu edad, no deberias caer el cosas tan facilonas. Estoy seguro que tienes capacidad para mucho más. " la gente pueda tener derecho a consumir libremente tabaco o algún otro tipo de drogas, a disponer de un arma de fuego para la defensa de su persona y de sus propiedades o a criar a sus hijos en la lengua que más guste sin que el estado venga a expropiarle en su derecho en aras del "interés común"" La diferencia no es ser socialdemócrata o liberal, la diferencia es aceptar que vives en una sociedad o pensar que vives en una cabaña en la selva. De todas formas mezclas sibilinamente las cosas. Fumar como una libertad sin contar la libertad del que no tiene que aguantar el humo del vecino, mezclas lenguas con armas de fuego, etc. No me ha parecido muy seria la frase. Saludos,

Cada vez que voy de vacaciones a mi tierra me compro algunos libros en castellano, algunos de autores actuales que me gustan, otros clásicos. En los últimos años he leído algunos libros de Arturo Pérez Reverte, encuentro sus novelas entretenidas. Hace unas semanas leía en Internet unas declaraciones de este escritor en las que venía a decir lo siguiente: “Está claro que no soy de derechas... ni de izquierdas”. ¡La que se montó! En los espacios que ahora ceden las páginas de internet de los medios para que le gente comente las noticias tuvieron lugar discusiones de lo más encendidas, y de lo más disparatadas. Los comentarios dividían a la gente principalmente en cuatro grupos: aquellos a los que les gusta Pérez Reverte y aquellos a los que no, aquellos que creen que este escritor es de derechas y que eso es malo, y finalmente aquellos que creen que es de izquierdas y que eso es malo. El tono de los comentarios daba a entender que la gente creía que el hecho de que Pérez Reverte fuera bien de derechas bien de izquierdas es lo que le definía como un buen o mal escritor, o incluso como una buena o mala persona. Menuda tontería: ¿desde cuándo tiene tanta importancia que una persona sea de derechas o de izquierdas? ¿Vamos a definir y categorizar a las personas simplemente por sus simpatías políticas? A veces no nos damos cuenta de que el mundo y la vida no son casi nunca en blanco y negro, sino que se presentan en distintas tonalidades de gris. Es como si quisiéramos definir siempre el mundo en términos de “nosotros” y “ellos”, levantar muros, resaltar lo que nos separa en vez de lo que nos une: enseguida queremos averiguar si una persona es de derechas o de izquierdas, del Madrid o del Barça, si escucha la Ser o la Cope, etc. Y como si a partir tan sólo de sus inclinaciones pudiésemos ya decidir si una persona nos cae bien o mal, si es de los “nuestros” o de los “otros”. Desde que vivo fuera me he dado cuenta que esto del enfrentamiento sectario es algo que se da más en España que en otros países. Tal vez por nuestro temperamento mediterráneo, no lo sé, pero lo cierto es que solemos ver el mundo en blanco y negro con demasiada frecuencia, y a defender nuestras opiniones sin ni siquiera escuchar las de los demás. Blas de Otero definió a España como una “paloma buscando cielos más estrellados, donde entendernos sin destrozarnos, donde sentarnos y conversar” en aquel poema que popularizó la voz de Ana Belén. Por favor, seamos un poco más tolerantes y algo menos sectarios. El blanco y negro está muy bien, pero para las películas de Bogart, de Chaplin y de los hermanos Marx.

Bueno, yo tampoco otorgo especial relevancia a las etiquetas, porque no me gustan los dogmas ni el sectarismo. Sólo hablo de aptitudes, y con respecto a eso Pedro, lo que comentas de UNIÓ VALENCIANA, me recuerda mucho a las percepciones que tengo con el PP y UPyD. Alguien escribió por ahí en algún sitio que UPyD es como "el conductor que te pone el intermitente a la izquierda y en los cruces gira a la derecha, lo cual, tiene desconcertados a la mayoría de los conductores". Incluso a veces, no es que se para del giro, es que se sale directamente a la cuneta: son más papistas que el papa y quieren combatir el nacionalismo, con más nacionalismo. Y decía antes que también me recuerda a UNIÓN VELENCIANA, porque como yo he tenido que atender a las primeras reuniones que ha celebrado ese partido en el hotel donde trabajaba, he podido comprobar las "esencias cutres, soeces y cazurras" que han copiado del PP. Escuchar "en el corazón fundacional de UPyD" alabanzas a Zaplana, Camps y Fabra en esas reuniones, mientras se tiene critica con un odio visceral e irracional contra el nacionalismo catalán y a Zapatero, es bastante significativo, además de poco estético.

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