LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

INMIGRACIÓN Y OPORTUNISMO

 

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Parece que el PP ha sacado la bandera del debate sobre la inmigración durante las últimas semanas. Quizá tras la polémica de Vic y Torrejón se han visto obligados a decir algo en este respecto, o quizá no ha sido más que esta patética costumbre del PP de sacar debates en función de la iluminación súbita de algún asesor, sin más sentido que el de arañar simpatías y votos, o defenderse de críticas.

El gobierno en seguida ha criticado al PP por abrir un debate “oportunista”, siendo irresponsable en sus palabras.

 

La verdad si analizas lo que ha dicho el PP hay bastante de improvisación, ¿Cómo que se concedan los derechos de sanidad y educación sin empadronamiento? Es una postura que, aunque pueda parecer lógica, no llego a entender, ¿Cómo se va a contabilizar la población inmigrante entonces? ¿Cómo se sabe cuanto personal sanitario se necesita o cuantos colegios si no sabemos cuantos usuarios va a tener ese sistema? La verdad es que la propuesta, si no es estúpida, necesita una explicación y una forma de llevarla a cabo.

Sin embargo la postura del PSOE también es cobarde y esperpéntica. Con el “ahora no toca” o “es oportunismo” se quitan el debate de encima, ¿Es que en un país con 4 millones de parados y sin expectativas de mejorar estas cifras a corto plazo no hay que plantearse nada sobre el modelo migratorio? La verdad es que estas palabras pueden llegar a ser irresponsables.

 

El flujo migratorio que ha sufrido España ha estado enmarcado en la realidad internacional de los últimos años. De siempre las personas han emigrado de forma más o menos general dependiendo el país, pero esto se enmarcaba en unos flujos, digamos, normales o bajos, y dependía más de la propia voluntad del trabajador que del país de acogida (aunque no siempre).

El modelo migratorio de los últimos 10 ó 15 años (que es el que ha vivido España mayormente) se enmarca más en el ámbito de la globalización. Igual que las empresas se deslocalizan, ha habido un procedimiento de deslocalización de los trabajadores que emigraban hacia los países con más oportunidades atraídos por su mayor dinamismo económico. Este modelo se distingue de las épocas anteriores porque ha sido mucho más grande, y porque su consecuencia ha sido la precarización de los trabajos de menos capacitación ante la enorme competencia. Aunque no hay datos, se supone que también ha traído un aumento de la economía sumergida.

Pero no nos equivoquemos. Los inmigrantes no llegan a un país para invadirlo o quedarse por la fuerza. Los inmigrantes vienen a España porque saben que encontrarán un trabajo, bien de forma legal bien ilegal. Y esa “demanda”, legal o ilegal, es la que produce la llegada masiva de inmigrantes.

 

Leo en el diario Público que España necesita todavía 7 millones de trabajadores extranjeros más en los próximos 20 años para garantizar el sistema de pensiones. Como la población envejece, este cálculo se hace teniendo en cuenta que la tasa de pensionistas no puede superar el 34%.

Bien, si redujésemos este argumento al absurdo nos daríamos cuenta que necesitaríamos casi multiplicar por dos la población de un país con este sistema de pensiones cada medio siglo. Y esto es un verdadero disparate, pues llegaríamos al límite maltusiano en cuestión de un par de siglos que lleva a las guerras y las hambrunas.

Es obvio, pues, que un país no puede estar multiplicando su población hasta el infinito y que eso no cabe en la cabeza de nadie, a no ser que seamos absolutamente miopes y egoístas respecto a nuestra propia existencia condicionando así la de nuestros descendientes. Por eso el artículo del diario Público, probablemente salido de la buena intención o directamente de la oposición a las propuestas del PP, no tiene ningún sentido.

Desgraciadamente, tenemos que ser conscientes de que la reforma del sistema de pensiones es algo inevitable, fundamentalmente en el sentido de la edad de jubilación. La edad de jubilación no va a poder quedarse en los 65 años, y por supuesto las prejubilaciones van a ser imposibles. El crecimiento de un solo año de la edad de jubilación ya produciría efectos balsámicos sobre nuestro sistema y esto es algo que vamos a ver aplicado en todas partes en no más de una década.

 

En la circunstancia actual, en un país con 4 millones de parados y sin buenas perspectivas, creo que todo el mundo en la administración del estado es consciente de que la única manera rápida de disminuir esta tasa de empleo es reducir el contingente de demandantes de empleo, y obviamente esto sólo va a ser posible ante la migración del trabajador hacia otros mercados. Es decir, o bien emigramos más a otros países en busca de trabajo, o bien la opción que parece más lógica, que es que los inmigrantes sin trabajo retornen a sus países.

Pero este debate es muy difícil de abrir. Quien lo plantee será acusado de xenófobo en menos que canta un gallo ante la dialéctica políticamente correcta en la que nos movemos. También es duro, ciertamente, decirle a una persona “Oiga, que sus servicios ya no son necesarios aquí, que se debe volver a su país”. Cuando has permitido, tolerado y abrazado la llegada de inmigrantes al país no es moralmente defendible echarlos porque ya no te interesan. Pero luego está la realidad, ¿Es aceptable omitir el problema? ¿Hay otra alternativa ahora mismo? Yo creo que no.

 

Y este va a ser un debate muy complicado que habrá que hacer con guante de seda. Pero hay que ser conscientes de la realidad. El español medio no es racista, no, pero sí es cada vez más xenófobo. Lo mostraran más o menos, pero no hay prácticamente persona que, en una conversación en confianza, no se queje de que hay muchos inmigrantes, que han producido un descenso de salarios en su sector, que algunos son molestos como vecinos, que crean problemas en la educación, etc. Y omitir esta realidad no es nada inteligente.

Las medidas deben ser tomadas, teniendo claro siempre donde están los límites. Una persona que lleva más de 10 ó 15 años en España debe poder quedarse en el país por mucho que no tenga trabajo. Lo contrario es inaceptable sobre todo en personas con arraigo. Pero los trabajadores que llegaron en los últimos tiempos, que están desempleados y que han agotado sus prestaciones, deben ser conscientes de que en este país tienen poco futuro, por lo menos a corto plazo.

 

Si el gobierno se pone una venda en los ojos cometerá un error gravísimo. Hace falta mucha mano izquierda pero también una política muy firme. No hacerlo es permitir en engrase de los engranajes de la xenofobia y del miedo, fatal receta para una sociedad. Y el problema no es que sea contraproducente para el gobierno, que lo es, el problema es que si las estas fuerzas se desatan pueden hacer la vida cada vez más incomoda a cualquier inmigrante establecido desde hace muchos años o a hijos de inmigrantes, además de abonar el campo para los demagogos y los populistas que crecen en este tipo de situaciones.

Comentarios

como es posible que hay algunos extranjeros que viene a nuestro pais a enrriqueserse ilegalmente y para colmos le ostigan la vida a los demas, hay unos quesi vienen en otro son pero otrosno sanquenlo de nuewstro pais ya basta de aguantarle tanto a la mayoria de los colombianos irespetuoso que ingresan ilegalmente a nuestro pais

Hola Noslenis, Hombre la gente que se cruce con alguien con nacionalidad no sabe que la tiene, ni que sus abuelos son españoles. El rechazo, obviamente, no se puede evitar o generar por esa situación. Si pareces extranjero, tu acento es extranjero, es relativamente habituall que haya gente que te rechace. Y es normal por lo que hemos discutido aquí: El Español medio cree que en España hay demasiados inmigrantes y que, en este momento, esta inmigración genera más problemas que ventajas. Si hubiese un contingente extranjero menor en España este rechazo, en personas culturalmente próximas como puede ser tu caso, seguramente no existiría. Pero imagínate ciudadanos sudamericanos que llevan 30 años viviendo en España (yo conozco alguno), y que nunca sintieron rechazo, en los últimos años han empezado a notarlo, debido a que se les "confunde" con la globalidad de inmigrantes y se tiende a meter a todos en el mismo saco. Desgraciadamente no se pueden evitar ciertas tendencias sociales y ciertos pensamientos generalizados. Yo creo que este país debe poder digerir el contingente extranjero que tiene y que aún no ha digerido, y para que pueda hacerlo es importante que este contingente disminuya o, por lo menos, no aumente. Si esto pasa espero que se pueda volver a una situación más cómoda y digna para personas como tú. Saludos,

Gracias al creador de este blog, es interesante ver las opiniones expresadas en el. Mi pregunta es la siguiente: ¿ Por qué aunque tengas la nacionalidad española por lazos sanguineos(abuelos), no por residencia, aunque tengas costumbres tan similares a las españolas, ya que en mi casa fue las que vi desde pequeño, por qué te tratan como extranjero?. Creo que se puede reconocer que existe rechazo a todo aquel que venga de fuera, da igual sus lazos sanguineos, da igual sus costumbres y da igual si tienes la nacionalidad de este pais.

J: TOTALMENTE de acuerdo y es a eso a lo que me refería: convivencia sí, pero mi amigo chino no tiene por qué comer paella y echar la siesta, pues no es su cultura, es chino y punto -- y si lo hace, bien por él pero no es lo "normal" o habitual. Yo en los EEUU fui muy "español" en muchas cosas y no suponía ningún problema, de hecho, me lo celebraban algunos. Nunca llegué a comer antes de las 2 por ejemplo y la cena, igual de tarde que aquí. A mí también eso de "se tienen que integrar" me deja perplejo: ¿qué significa eso? ¿que un moro vaya a los toros y a la misa del pueblo? en fin... Pedro: cuente conmigo para eso de los concertados.

Alfredo dice: "Y en ningún momento he dicho que los inmigrantes "TIENEN" que adaptarse a lo "nuestro", ¡todo lo contrario es lo que he dicho! Sería casi antinatural: es como si yo siendo español voy a japón y me hago japonés en mis costumbres. IMPOSIBLE y nunca haría yo eso. Con no ir me basta." Hombre, antinatural no sé si es excesivo, pero sí me hace gracia cuando se dice que los inmigrantes se tienen que integrar. Yo a mi antiguo vecino, de Ciudad Real, no le veía nada integrado con el vecindario. Es más, era un idenseable, una fuente de ruidos y discusiones a gritos constantes y mala educación. Yo a un inmigrante o un español no le pido ni le exijo determinado comportamiento, simplemente le pido que no entorpezca la convivencia y que no sea desagradable tenerle cerca. Lo natural, digo es que haya gente de se integre, gente que no, gente que asimile costumbres, gente que mantenga las suyas. A mi plín. Allá cada uno.

Estoy totalmente de acuerdo contigo Progresista. De hecho la diferencia fundamental entre la emigración que ha recibido Europa y la que recibió América es que en Europa existen unos estados de bienestar que cubren a todos y unas series de políticas sociales que se han construido sobre un país con una población y una fuerza laboral más o menos cerrada y controlada. En estos países tan "organizados" una inmigración numerosa afecta tanto al mercado laboral como al estado del bienestar, y ese es uno de los principales motovos por los que la inmigración está tan mal vista. En América, en cambio, estos sistemas no existían, o tenían la fortaleza que tienen en Europa. Los estados Americanos, construidos por inmigrantes, también tenían una mantalidad más abierta a este respecto. De todos modos recuerdo un pasaje de "diarios de una motocicleta" del joven Ernesto "Che" Guevara, donde contaba como los negros caribeños recelaban muchísimo de los inmigrante portugueses porque estos trabajaban más y vivían para trabajar, y los caribeños con su estilo de vida más relajado creían que esta inmigración les podía llevar a perder sus empleos. En todos sitios cuecen habas, ciertamente.

Te agradezco tus comentarios aquí, Manuel, creo que has aportado muchas cosas. Un saludo.

Es curioso pero estoy muy de acuerdo con los tres: con Manuel, Pedro y Alfredo pero por distintos motivos. Yo sí creo en un control sobre la inmigración pero no por los motivos económicos pero por otros motivos que combinan lo que ya habéis dicho. Creo que muchos ignoramos, sobre todo en la izquierda, que la llegada masiva de inmigrantes sin ningún control ha reintroducido a España unas costumbres que en muchos casos estaban casi obsoletas. Machismo islamista por poner un ejemplo. Lo peor de todo en ese caso es que lo son por motivos religiosos y difícilmente se controla. Luego por mucho que haya algunas personas en la izquierda con las mejores intenciones, creo que la inmigración no ha aportado mucho de positivo a este país. En ningún momento estoy culpando al inmigrante y me parece lamentable como algunos tratan a los extranjeros pero "la inmigración" como concepto ha destrozado lo poco que tenía España de cohesión social y ha sido utilizado por la clase empresarial para cargarse lo público. No es culpa del inmigrante que esto ocurra. Al inmigrante lo usan como peón, soldados de carga para colapsar lo público con el pretexto de que "lo publico ya no es sostenible". Sí lo es. Hace poco leí en un blog liberal que abogaban por más inmigración precisamente para destruir lo público. En los EEUU la llegada masiva de inmigrantes siempre ha supuesto una economía dinámica pero poco en materia social. Alfredo: es cierto que todos los países europeos han emigrado pero normalmente cuando se dice que fuimos un país de emigrantes es porque la motivación detrás fue política y económica y no hace mucho. Alemania emigró en el siglo XIX como Inglaterra pero lo nuestro es mucho más reciente y por eso todavía hay más memoria histórica al respecto. Si en la izquierda no nos ponemos un poquito duros con este tema, podriamos perder elecciones y permitir el auge del fascismo en España como ha pasado con el BNP en Inglaterra precisamente debido a una política de inmigración descontrolada. Insisto, no culpo al inmigrante, pero sí pienso que es un problema eso de la inmigración porque aquí no han venido por la bondad de los españoles. Aquí han venido por los intereses de los empresarios y han sido utilizados y criminalizados.

Alfredo: En lineas generales no me han tratado mal en España. Por lo menos no de frente. Si hay algunos irreductibles, que no solo tratan mal al inmigrante sino a su entorno en general. Si me falto algo: La doble moral con la que a veces se trata el asunto de inmigración: No se quiere al inmigrante (ilegal o no) porque nos quitan puestos de trabajo y, nos agotan las prestaciones. Sin embargo, la llegada de inmigrantes, que posteriormente se legalizaron, ha retrasado el colapso de la SS (no mucho). Ha hecho que aumente la matricula escolar en España desde el 2003 (tenía 15 años descendiendo) y han tomado trabajos que los españoles no querían (y aún no los quieren porque se paga poco). No recuerdo el nombre de la película donde Alfredo Landa se iba a Alemania como inmigrante. Se percato que el inmigrante trabaja de todo (antes de la homologación de mi titulo de médico, vendí lineas de teléfono). Estoy seguro que los inmigrantes (ilegales o no) toman trabajos en los países de acogida que tomaríamos en los países de origen. Cuando comencé a buscar trabajo en España (no de médico), en una entrevista de trabajo alguien me comento porque hablaba inglés. Por cultura y necesidad le conteste. El interlocutor me dijo: Prefiero contratar un mediocre español que a un inmigrante"....Siempre he pensado que la gente mediocre, tenga la nacionalidad que tenga, cuando tiene puestos claves, se comportan como aquel interlocutor. Muchos dicen defender la inmigración, pero justamente si solo la ven de lejos. Venezuela tuvo en su momento 30% de su población inmigrante. Nunca se menosprecio a nadie por no hablar castellano adecuadamente, o por tener un color de piel diferente (desde el desgobierno chabestia, las cosas han cambiado). Quizás al principio en Venezuela se vio con recelo a recién llegado, pero se asimilo ese cambio. En España el fenómeno de inmigración es reciente y por ende tiene que ser asimilado (hasta hace muy poco España era país de emigración, como lo fueron Italia y Portugal). Muchos le temen al inmigrante porque no saben a quien tienen enfrente, sin embargo luego de trabajar de cerca con ellos, se percatan que son gente como ellos (hay excepciones). El caso de Haití ha sido patético. Me refiero que se han enviado ayuda y algunos países han decidido no deportar a los Haitianos ilegales que habían en su territorio. Se han agilizado los tramites para las adopciones, que eventualmente pueden beneficiar a las mafias encubiertas, y se intentara reconstruir el país. Pero seremos férreos con los haitianos que intenten dejar Haití de forma ilegal. Ya les dejamos dinero que quien sabe a donde ira a parar, porque en Haití, como en muchos otros países, lamentablemente el dinero de la reconstrucción ira a manos a las que no debiesen llegar, siguiendo el circulo vicioso, de pobreza y miseria que empujara a más de uno a salir de Haití de cualquier forma...... Saludos

Aplaudo extendidamente el comentario de Manuel. Si es usted retornado además, sea bienvenido. Aparte de que me ha gustado todo lo que usted ha dicho, destaco una cosa que me hizo un poco de gracia porque es la pura verdad: "Puedo intentar vigilar más la fronteras, pero esa vigilancia puede afectar incluso al turista europeo (sin animo peyorativo un negro ingles, se ve igual que uno africano)," esto es muy cierto: en el UK incluso hay muchísimas personas de raza negra pero son vistas (NO CON SENTIMIENTO DE DESPRECIO ojo) pero no son vistos como "english" sino como africanos por su raza. Esto es un ejemplo de lo que yo quise decir un poco antes de que cuando mi amigo me decía que los extranjeros "siempre" se sienten así conmigo es porque yo le otorgo más importancia a los origenes o identidad cultural que a la nacionalidad en sí: se puede ser negro y español (muchos guineanos tienen la nacionalidad) o incluso hay personas españolas, de padres españoles que no son blancos (penelope cruz por ejemplo) pero normalmente cuando uno piensa en "español" piensa en cierto prototipo y cuando yo pienso en un inglés no pienso en un Mohammed, aunque pueda tener la nacionalidad por supuesto. No sé, quizás mi modelo sea muy inglés ya que en el modelo francés es más importante la nacionalidad que el origen (a pesar de que eso va cambiando). Un saludo Manuel PD: Es innegable otra cosa: al inmigrante en España en general se le trata mal. ¿Ya ven? Yo soy honesto y no me refiero a que no les den todos los derechos e incluso más de los que se merecen pero a nivel social hay bastante rechazo. Como bien dice Pedro, no creo que sea de momento una cuestión racial por "preservar nuestros genes y raza" pero sí creo que hay una corriente de mucho odio y rechazo hacia el inmigrante. Yo soy el último en culpar a los inmigrantes pero los responsables de este desmadre son los políticos que dejaron las puertas de España abiertas de par en par durante una década entera y nos guste o no, el ser humano por lo general no le gusta lo diferente, y menos en un país como España que tuvo 40 años de gobierno dictatorial y autoritario donde las diferencias eran vistas con mucho recelo.

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