LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

LA EMPRESA DE DON RICARDO

 

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Don Ricardo es una de esas personas que se dice que se han hecho a sí mismas, un empresario del sector del mueble que ha fundado su empresa y la ha hecho crecer. Desde la nada, construyó una empresa que, aunque mediana, representa todo un logro, el típico símbolo de crecimiento y superación. Vamos a contar la historia de Don Ricardo.

 

Don Ricardo era el primer hijo de una familia humilde. Sus padres ganaban lo justo para vivir y mantener a sus dos hijos. Ricardo era buen estudiante, y estudio Diseño industrial en una universidad politécnica pública. Pudo estudiar gracias a que la facultad era pública y a una beca del ministerio de educación, que le pagaba tanto las tasas de matrícula como el transporte, ya que él vivía en un pueblo lejano a la capital. Seguramente en otras circunstancias, no hubiese podido estudiar y hubiese tenido que ponerse a trabajar para ayudar a sus padres.

Una vez acabó los estudios Ricardo empezó a trabajar en el departamento de diseño y exportación de una empresa mediana del sector del mueble. Estuvo varios años, en los que aprendió todo sobre el negocio del mueble. Él, que era hombre emprendedor, tenía una idea: Una fábrica de muebles de bajo coste que compitiese con la famosa multinacional sueca, así que finalmente se decidió a dar el paso, a iniciar una aventura empresarial.

 

Para el inicio de su actividad, para poder alquilar una nave industrial, comprar maquinaria, etc. Don Ricardo pidió distintas ayudas para jóvenes emprendedores. Le concedieron una, de una importante cuantía. También estuvo en distintas negociaciones con los bancos, en los que consignó un crédito a muy buen interés gracias al bajo precio del dinero que marcaba el BCE.

Don Ricardo empezó la actividad con pocos trabajadores. Los sueldos que ofreció fueron, obviamente, bajos, pero consiguió rápidamente personal gracias al paro estructural que afecta a las sociedades occidentales desde hace más de 30 años.

 

La empresa de Don Ricadro, Muebles Ricardo, fabrica muebles de bajo coste. Su materia prima, la madera, la consigue comprándosela a una empresa a la que le fue concedida la licencia de tala en un bosque por parte del estado. El estado cobra un dinero por dejar cortar el patrimonio de todos.

En el proceso productivo Muebles Ricardo también se generan residuos y emisiones. Los residuos que genera, peligrosos muchos, se los llevan empresas privadas especializadas, que para su tratamiento provocan nuevos rechazos y emisiones, permitidas por las leyes que regulan el medio ambiente. Tanto Muebles Ricardo como las empresas de tratamiento de residuos están contaminando el medio ambiente de todos, aunque a cambio del cumplimiento de una legislación y/o pago de tasas determinadas.

Cuando el proceso productivo termina, empieza la logística de distribución. Gracias a las infraestructuras del país los productos de Muebles Ricardo están en los centros de distribución en pocas horas, incrementando el coste del producto muy poco gracias a las grandes autovías por las que suele circular. Estas autovías, no hace falta decirlo, han sido creadas gracias a los impuestos de los ciudadanos de otra generación, y su mantenimiento gracias a los impuestos de los ciudadanos de la generación actual.

 

Como hemos comentado, Muebles Ricardo fabrica muebles de bajo coste, por lo que su cliente potencial es aquel con unos ingresos económicos no muy altos, personas con dificultades económicas para poder comprar un mueble de diseño, jóvenes parejas mileuristas y personas de bajos recursos en general.

Jorge y Laura son el típico perfil de cliente de Muebles Ricardo. Laura es una joven mileurista y Jorge también lo era antes de quedarse en paro hace tres meses. Ellos se compraron una casa hace 2 años, y todavía no la han amueblado del todo. Gracias a que Jorge tiene prestación de desempleo han podido hacer el “exceso” de comprarse una mesa para el comedor de Muebles Ricardo.

Victoria y Paco son una pareja no tan joven con un hijo. Amueblaron el comedor entero, a pesar de las reticencias de Victoria, a la que le parecía un gasto excesivo sobre todo en estos tiempos de crisis. Pero Paco la convenció, aduciendo que él llevaba 20 años trabajando en la misma empresa, y que eso les daba una seguridad laboral importante. El argumento convenció a Victoria, “¡Le tendrían que pagar 40.000 para despedirle!” pensó ella, con esas cantidades seguro que no le despedían.

También Pablo, Juan, María o Tania, todos ellos funcionarios del estado, son compradores de Muebles Ricardo. Según muestran los estudios de mercado, son funcionarios el grupo laboral que más compra los muebles de Don Ricardo.

 

 

A don Ricardo, hombre importante en su pueblo, le gusta hablar de política. Se junta con unos amigos en el bar de la principal calle del pueblo, como ha hecho toda la vida.

Don Ricardo opina que el estado le masacra a impuestos, que le esquilma en vez de ayudarle, a pesar de que es gente como él la que genera empleo en este país. “Me deberían pagar en vez de cobrarme impuestos” piensa él para sus adentros, algo que no se atreve a decir excepto en ambientes muy cercanos.

Don Ricardo querría que el despido fuese libre (o sea, gratis), que la Seguridad social se la pagase el propio empleado, y que no le cobrasen impuestos. “Lo que yo he conseguido lo he conseguido gracias a mi mismo, no tiene porque venir nadie a quitarme el dinero que es mio”. Don Ricardo también piensa que él no tiene porque mantener a masas de parados “vagos” con sus impuestos.

 

Don Ricardo obviamente opina lo que le interesa. Un amigo “rojo” le dijo una vez que él había llegado a donde estaba gracias a los impuestos que habían pagado otros (universidad, ayudas públicas), que su empresa había crecido también gracias a los esfuerzos y al buen hacer de sus trabajadores, que sus productos se vendían ampliamente gracias al sostenimiento de la demanda que produce el estado social, las ayudas de desempleo y a esos funcionarios que pagamos entre todos. Le dijo, en definitiva, que el éxito de su empresa se debía a en parte a él, pero también en parte gracias al resto de la sociedad.

Don Ricardo miró a su amigo como si estuviese loco. “Estos Rojos” pensó, “Son unos envidiosos. Si por ellos fuese viviríamos como en Cuba”, y siguió fumándose su habano cubano en medio de sus ególatras comentarios.

Comentarios

- ¿y la gente como yo Pedro que no recibimos ni un sólo céntimo público más allá de lo que pagamos en impuestos? - Como le dije hoy al "rojo", es mi voluntad que el siguiente poema se escriba en mi tumba cuando me toque morir cuando Dios lo quiera: Yo no quiero ser un hombre común. Dios me ha dado el derecho a no ser como los demás Yo prefiero los desafíos de la vida antes que la seguridad garantizada La emoción del éxito antes que la calma del estado utópico Nunca me acobardé ante ningún líder humano Sálvame Dios - EscritoS por Alfredo 21/12/2009 21:08 ******************* SIN -MÁS- COMENTARIOS

@Pedro: "Aún así pienso que esas opiniones suyas se sostienen sobre la base de que nunca le ha faltado nada sustancial en la vida, y que ésta le ha sonreido en un terreno económico," Me sorprende un poquito esto dado que usted dijo en un post que la ideología de una persona no tenía por qué corresponder con su situación económica personal: ¿acaso todos los comunistas son pobres trabajando en una factoria industrial? Sí que le diré que yo diría al revés: la mentalidad que tengo ha llevado a la mayoría que la vive a la prosperidad relativa -- dependiendo cómo es que usted define eso de la riqueza porque para mí no es igual ser rico como Bill Gates y no es lo mismo un pobre en África que un "pobre" en España. Le diré que es cierto que personalmente vivo cómodamente pero también con muchísima más austeridad que muchos "curritos". Para empezar, no tengo ni una tele ni uso móvil así que si hablamos de cosas puramente materiales, quizás yo tenga mucho menos que muchos "curritos" o "pobres" que gastan lo que no pueden. Eso sí, deudas no tengo, ni "problemas" más allá de los cotidianos de la vida que nos presenta el Señor. Cuando yo estaba en el colegio, osea, en mi época colegial, me levantaba a las 4,30 de la mañana en los inviernos fríos para estudiar y orar y tuvo sus frutos sí. ¿Cómo mide usted la prosperidad? Porque es importante saber qué es lo que vd considera prosperidad - puede distar bastante de lo que yo considero como riqueza. Buenas Noches

"Me sorprende un poquito esto dado que usted dijo en un post que la ideología de una persona no tenía por qué corresponder con su situación económica personal" Y no tiene por qué, pero en su caso se observa que en su entorno familiar y de amistades no existe la necesidad, las malas situaciones econímicas, el no llegar a fin de mes, etc. Y creo que por eso puede asumir filosóficamente la necesidad social de la existencia de personas pobres. "Le diré que es cierto que personalmente vivo cómodamente pero también con muchísima más austeridad que muchos "curritos"" No lo dudaba, como buen Calvinista. Pero ese es un debate distinto. La tendencia a gastar lo que no se tiene, el macroconsumismo, etc. es algo muy arraigado en esta sociedad como todos sabemos. Pero a eso, al gasto abusrdo, no lo considero riqueza si no estupidez. Fíjese que yo también soy una persona muy austera en mi vida personal. No tengo "vicios" caros, ni me gusta el lujo, ni los coches caros, ni soy especialmente sibarita. Obviamente no tengo nada que ver con el Calvinismo. "¿Cómo mide usted la prosperidad? " La prosperidad económica la mido en el relativo margen económico respecto a tener cubiertas las necesidades básicas de forma digna y a tener una seguridad cara al futuro. Que Esperanza Aguirre diga, por ejemplo, que no llega a fin de mes no la convierte en una persona con dificultades. Esperanza Aguirre es una persona próspera, y tiene una seguridad económica detrás importante, si no llega a fin de mes porque le gustan las perlas o las cenas de 500 euros es su problema, pero no le disminuye su riqueza relativa. Las personas que les cuesta llegar a fin de mes porque sus gastos básicos (vivienda, alimentación, trasnporte, servicios básicos) se llevan casi toda su renta no son personas prósperas, son personas humildes. Son personas que viven al borde la de cuerda, con dificultades, que se encontrarán con muchísimos problemas si pieden su trabajo ya que no tienen un capital, ahorros o propiedades (o un entorno familiar próspero) que lo pueda sustentar. No es una cuestión material, como ve, es una cuestión de capacidad económica y de seguridad.

Jajaja, lo siento Alfredo, a pesar de que nuestros diagnósticos sociales pueden ser parecidos, nuestras soluciones son excesivamente diferentes para que me apunte a su proyecto, o se apunte usted a mis tesis.

J: Sí -- proporcionalmente, los "pobres" consumen más y si le añadimos la cantidad de servicios públicos que utilizan, pues ya me dirá...esos ni pagan si tienen ingresos suficientemente bajos no pagan ¡ni a la Hacienda! Pedro: Yo tampoco tengo eso del mp3, ni móviles como ya sabe ni mucho menos una tele...estoy hablando del "españolito precarizado", del tal Pepe Ruiz de Vallecas, no de nosotros en concreto. Bueno como me acaba de decir que se va a poner a escribir sobre lo que ha dicho aquí le contestaré en esos artículos porque usted ha tocado una cantidad de temas aquí muy interesantes que merece la pena desarrollarlo. Sí que le diré que comparto con usted la idea de que usted debe tener más cuidado cuando habla de ciertas cosas. Me refiero a que me apunto a esta frase: "Plantearé este tema con más cuidado," Y luego dice usted: "pero esta no es la sociedad que yo quiero: Consumismo masivo, financiación del consumo por los bancos, sociedad de la apariencia, querer tener de todo y verlo como si fuese un derecho. No, yo quiero una sociedad segura, responsable, que tenga unos principios más firmes, que el objetivo de su vida no sea tener ese coche del vecino o ese plasma de 2.000 euros. Prefiero lo básico bararo y accesible y lo accesorio caro que al revés." Pedro ya le he dicho varias veces que se debería "apuntar" a mi proyecto porque eso es precisamente lo que yo he criticado: ese consumismo desenfrenado e irresponsable como usted bien dice, que parece que la gente cree que es un "derecho" todo eso, es decir, pagar lo que no tienen. Pienso que está en nuestras manos Pedro -- es decir, yo como sabe NO soy laissez faire -- soy proactivo y yo sí creo que un gobierno "moral" puede ayudar a cambiar actitudes. Saludos

No,no , Alfredo yo no voy por ahí, porque estamos hablando de cosas distintas. Habla usted de quien no tiene un Tv de plasma o ciertos electrodomésticos. Cierto, casi todo el mundo lo tiene, pero eso no es por un aumento de la riqueza del país (en parte también, pero me concentro en otra cosa), si no por un cambio de valor de las cosas en nuestra sociedad y por un consumismo desaforado que a mi no me gusta, y creo que a usted tampoco. Hace 30 años la vivienda y el sustento básico de las personas era barato. Los coches, los televisores, electrodomésticos y otras cosas eran en cierta manera lujos, y se requeria ahorro para acceder a ellos. Hoy, producto de este capitalismo "chino" en el que vivimos (ampliaré esta idea el próximos posts) ha habido un cambio brutal en el acceso a los bienes de consumo. Hoy se puede tener prácticamente cualquier tecnología a precio baratísimo y productos de todo tipo. La gente que tiene sueldos más bajos puede acceder a este consumo. Eso está bien, y es producto fundamentalmente de dos factores: La fuerza de nuestra moneda (que hace baratas las importaciones para el consumidor) y la inundación de productos hechos en países a costes bajísimos. Pero, ¿Cual es la paradoja de este sistema? Hoy, que el trabajador más precario tiene un MP3, una cámara digital y una pantalla de plasma (fíjese, yo no tengo ninguna de estas tres cosas y no soy un trabajador precarizado), ese mismo trabajador no se puede pagar un alquiler si no comparte el piso con otras personas. Lo accesorio se ha convertido en muy asequible, lo básico en una losa pesadísima. Y podriamos hablar de las prioridades de la población, de esas personas que no tienen prisa por emanciparse porque prefieren poder gastarse 50 euros todas las noches que salen (que son todas) y comprarse todas las pijadas existentes, pero ese es otro tema y no quiero desfocalizar. Pero esa es la realidad de este país. Jóvenes que no se pueden emancipar, parejas que no pueden tener hijos porque necesitan dos sueldos y no pueden permitirse una baja de un año de uno de ellos, familias de un sólo hijo por las mismas razones, etc. Y hay muchas de estas personas que no quieren bajar su nivel de consumo (para mi, que no soy consumista,eso no es nivel de vida), pero hay otras muchas que no pueden salir de esta espiral de limitaciones económicas: Se podrán comprar un plasma, pero no pueden tener un hijo o despedirse de sus compañeros de piso. Plantearé este tema con más cuidado, pero esta no es la sociedad que yo quiero: Consumismo masivo, financiación del consumo por los bancos, sociedad de la apariencia, querer tener de todo y verlo como si fuese un derecho. No, yo quiero una sociedad segura, responsable, que tenga unos principios más firmes, que el objetivo de su vida no sea tener ese coche del vecino o ese plasma de 2.000 euros. Prefiero lo básico bararo y accesible y lo accesorio caro que al revés. Justamente ahora vengo de un Mediamark. A veces, cuando voy a estos sitios, me siento un poco como estos ciudadanos de la antigua RDA cuando iban a una tienda de occidente y veían 50 marcas de cepillos de dientes diferentes , "¿Para qué demonios quieren 50 marcas de cepillos diferentes si sólo necesitamos uno?" decían. No,no me malinterprete, no quiero decir que quiera un producto único ni eliminar la mejor esencia del libre mercado, que es el esfuerzo por la innovación para hacer mejores productos. Pero yo miraba esta tarde a la gente que paseaba por el mediamark comprando todo lo que les cabía en las manos. Y cuando veo eso pienso mucho, ¿Cómo será la vida de estas personas? ¿Qué cosas básicas les faltaran? ¿Es posible que caigan en el consumismo para "tapar" otras carencias más importantes? ¿Las máximas aspiraciones de estas personas es comprar los productos de moda? Creo que nuestra sociedad está avanzando (o estaba antes de la crisis) hacia la ridícula situación de no poder tener un techo donde poner todas los infinitos bienes de consumo que sí puede comprar. Parece el signo de los tiempos... Oiga, creo que me voy a poner a escribir sobre esto inmediatamente.

No me lo puedo creer. ¿Gasta el doble? ¿En porcentaje en relación a los ingresos quieres decir?

Bueno veo que vd mide la prosperidad mirando los ingresos: yo la mido mirando los gastos: "eres lo que gastas" es mi filosofía. Me explico: Si miramos el consumo de los hogares en España, vemos que la "brecha" entre los ricos y los pobres es mucho menos de lo que se piensa y que eso de mirar los ingresos es demasiado abstracto. No tengo cifras exactas por falta de tiempo ahora pero tanto usted como yo supongo que estaríamos de acuerdo que un sueldo anual para un hogar de 140 mil euros no está nada mal en España. Si esos hogares, ciertamente minoritarios en el país, gastan unos 70 mil euros en comida, hogar, luz, transporte, sanidad, y otras categorias de consumo, el resto se va en impuestos + ahorros. Ahora si hablamos de los más "pobres", pongamos los que ganan 12 mil euros anuales en Madrid, estoy seguro que si vamos al CIS o a un "think tank" económico profesional, vemos que esta gente gasta el DOBLE que los "ricos. ¿Cómo es posible eso? Los "pobres" normalmente tienen acceso a muchas formas de gasto que no están tipificados en HACIENDA como "base imponible." Por ejemplo: ventas de coche o casas que no se someten al impuesto de sucesiones ni al empresarial. A pesar de que es cierto que estas familias están inundadas en la "pobreza", muchas son de jubilados y aquellos que saltan de empleo a empleo y por lo tanto sus ingresos bajos no reflejan su situación económica a largo plazo. Y lo siento Pedro pero las vidas han cambiado muchísimo desde hace 20 años: ¿quién hoy en día no tiene una nevera, cocina de vitro, tv de color y x pulgadas, móviles, radios, teléfonos, aire acondicionado, coches, o DVDs/minicadenas/mp3/portátiles? ¿O lavadoras, microhondas, etc? Yo le diría que más del 80% de los españoles tienen casi todas estas cosas Pedro. Ud sabe que eso no siempre fue así: muchos de los electrodomésticos que hoy en día nos parecen normales sólo eran parte del hogar de una minoría hace 20 años. Con el aumento de la productividad, subieron los sueldos y cayeron los precios para que hoy casi todo el mundo tenga esas cosas. Hoy se trabaja muchísimo menos horas para conseguir estas cosas: hace 30 años en España, un hombre tenía que tener dos empleos si queria un ordenador o microhondas (si era de "clase baja") quiero decir. Gracias al comercio libre internacional Pedro est ha sido posible: los precios de la importación bajaron brutalmente. La mano de obra barata rebaja los gastos laborales de una empresa y la competencia internacional obliga a los productores a ser más eficientes y bajar de precio. Las naciones se benefician y tienen comercio. En otras palabras, los pobres son cada vez menos "pobres" Pedro. Sí, es una cuestión de capacidad económica: gracias al capitalismo internacional, cada vez tenemos más.

"Alfredo, desconozco exactamente a qué se dedica usted, aunque entiendo que tiene algo que ver con servicios y creo que, en parte, con formación." Sí, es una mezcla de las dos cosas -- la verdad es que llevo ya bastante tiempo en ese "sector". Más que con servicios, tiene que ver con formación especializada aunque por supuesto hay un fuerte componente de servicio. "Entiendo que sus colaboradores hacen colaboraciones puntuales, o de unas determinadas horas, algo parecido a un freelance, que es seguramente también la forma en la que trabaja usted." Exacto. "De todos modos si analizamos el mercado laboral cuando una empresa oferta un trabajo en el que el trabajador tiene que pagarse su S.S, éste suele ser una trabajo de una cualificación muy baja y un trabajo "basura"." En muchos casos sí, pero no en todos. "Esto es bastante frecuente en trabajos de vendedor (seguros, inmobiliaria, etc) en los que las empresas no quieren asumir ningún coste laboral desde el principio a no ser que se obtenga un beneficio inmediato. Yo he visto muchos jovencitos de 18 años que tienen trabajos de este tipo." Sí pero mire mi mentalidad es que eso es mejor que nada: por lo menos están haciendo algo. ¿Que muchas empresas abusan? Sí, sobre todo en España. Pero eso no quita del principio: la responsabilidad individual. Con respecto a lo que usted dice en lo demás de la "sociedad", he escrito hoy ya lo que son derechos y lo que no son derechos. Creo que usted tiene un concepto equívoco de lo que es un derecho individual y lo que es la "sociedad." Usted todavía está por explicar por qué yo tengo que "darle" a usted o a otro algo de mi propiedad a cambio de nada. En mi libro eso se llama robar, se llame como se llame. Dudo mucho que usted defienda el robo así que debería plantearse qué es lo que justifica robarle a otro para que otro que no tenga se aproveche de un recurso que no ha producido. Buenas Noches

Le felicito por el post. Si es cierto que la empresa española tiene dificultades y que hoy el empresario es más necesario que nunca, también lo es que debemos hacer que recuerde su parte de responsabilidad social. La empresa es una parte importante de la sociedad y precisamente por eso, interactúa con ella y debe de contribuir a su desarrollo. saludos

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