LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

LAS DEDUCCIONES FISCALES

 

http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/lupaporcentaje.jpg 

 

La nueva ley de economía sostenible del gobierno parece que va a ser una ley amplísima que va a tocar muchos frentes. Creo que ya habrá tiempo de analizarla, y probablemente necesitaremos más de un post ante el amplio abanico de temas que afronta para concluir sus aciertos, errores, la conveniencia de sus plazos y duración, que partes de ella son simple demagogia, etc.

Por ahora, quiero concentrarme en una de las propuestas que conozco perfectamente puesto que he trabajado en una época de mi vida en ello: La ampliación de las deducciones fiscales para las inversiones en I+D+i a un 12%, y la recuperación de las deducciones fiscales por inversiones en medio ambiente, que desaparecían en 2011 y que ahora se van a situar en un 8%.

 

¿Qué son estas deducciones? Bien, la idea es la siguiente. Si una empresa ha invertido dinero en proyectos de I+D+i, el estado le devolvería un 12% de todo el gasto que haya ocasionado el proyecto devolviéndoselo del impuesto de sociedades de la sociedad en cuestión.

En el caso del medio ambiente sería similar. Cualquier inversión a nivel de maquinaria y actuaciones técnicas que se haga con el fin de mejorar el impacto medioambiental de la empresa (la contaminación de sus vertidos y de sus emisiones, la cantidad de residuos generados por la empresa, etc.) será primado con un 8% de esta inversión, también como deducción fiscal de lo pagado como impuesto de sociedades.

 

La idea fundamental de recurrir a una deducción fiscal es que el estado no tiene dinero suficiente para otorgar estas ayudas en forma de subvención, así que lo que hace es restarlo de los ingresos futuros que recibirá en forma de impuestos de sociedades. Esto puede parecer una buena idea de hacer políticas de I+D y medioambiente, pero en el fondo existe una terrible realidad en todo esto, y es que gracias a esta ley se organiza una especie de fraude general al estado restándole unos ingresos que debería tener.

 

Existen multitud de consultoras especializadas en tramitar subvenciones y deducciones fiscales para las empresas tanto de I+D+i como de Medioambiente. Las consultoras que hacen este tipo de proyectos suelen cobrar estos trabajos mediante la fórmula de ser remunerados con un porcentaje de lo que consigan para la empresa, porcentaje que suele oscilar entre el 10 y el 25%. Cuanto más dinero consiga la consultora mejor para el cliente y mejor para ella misma.

Lo que es una buena manera de captar clientes y convencer a la empresa cliente de trabajar con una consultora se convierte después en una fuente de fraude, puesto que la empresa consultora intentará “hinchar” el número de actuaciones y su cuantía para ganar más dinero. El cliente, por supuesto, estará encantado porque también puede ganar más; y es el estado quien pierde aquí.

 

Os voy a reproducir un caso en concreto, que es de cómo se están haciendo las deducciones fiscales por medioambiente hasta el momento actual.

La empresa consultora se dedica, en un primer paso, a analizar todas las inversiones de la empresa y ver qué posibilidades de deducción tienen. Teóricamente las inversiones que servirían serían aquellas que se hicieron con una finalidad de mejorar el medio ambiente, pero las empresas consultoras buscan cualquier inversión que produzca una pequeña mejora medioambiental, aunque no se haya hecho con esa finalidad.

Como es lógico, el cambio de una maquinaria por otra más moderna suele llevar asociada una mejora medioambiental, puesto que la nueva maquinaria contamina menos (es más eficiente, necesita menos mantenimiento, etc.) Las empresas consultoras presentan macroproyectos de mejoras medioambientales contándole a la administración que una de las finalidades del cambio de maquinaria era la mejora medioambiental, cuando es algo radicalmente falso.

En teoría, deberían ser los técnicos de la administración quienes supiesen filtrar estos engaños, pero la realidad es que los aceptan la mayoría de las veces. ¿Lo hacen por dejadez o por incompetencia? Podría ser, pero hay un factor que creo que es importante en este caso: La administración que concede los certificados que permiten la obtención de la deducción fiscal en medioambiente es la administración autonómica, pero quien deja de ingresar el dinero es hacienda, el estado central. Quien concede la deducción no tiene una responsabilidad fiscal, ni pierde dinero por eso. En cambio, concediendo la deducción fiscal se aseguran que ese dinero “se queda” en la comunidad autónoma.

Además del fraude, aquí también hay parte de aquella irresponsabilidad con la que actúan las comunidades autónomas en el gasto y en el ingreso y que otras veces he criticado como un terrible defecto del sistema autonómico español.

 

En el caso de las inversiones de I+D+i existen algunas diferencias. Aquí lo que se computa no es una inversión en inmovilizado, si no el gasto en un proyecto concreto. Como intuiréis, las consultoras se dedican a hinchar los gastos introduciendo dentro de los proyectos muchísimas cosas que realmente están yendo al proceso productivo normal, y de las que se tienen facturas. Al final, los proyectos que se presentan están hinchados con gastos que el proyecto no ha contenido.

Otra manera de hinchar los gastos en estos proyectos es introducir dentro del proyecto de I+D+i a personal de la empresa que realmente no ha participado en él, ya que los sueldos de los trabajadores también computan como gasto. De hecho, la consultora busca a los trabajadores con sueldos más altos para introducirlos en el proyecto y así conseguir una deducción mayor, aunque no hayan pisado el departamento de I+D en su vida.

Además, otra cosa muy frecuente en I+D+i es convertir los procesos normales de mejora de producto en proyectos de innovación disfrazándolos de unos métodos determinados y vendiendo el nuevo producto como una innovación. Como las memorias para la deducción se hacen a año vencido, si una consultora entra a trabajar con una empresa, por ejemplo, en noviembre, se dedicará a investigar lo que se ha hecho la empresa desde enero para ver qué parte puede disfrazar de proyecto de innovación para su cliente aunque sea falso.

 

 

Como veis, con todo esto de las deducciones fiscales (¡Y de las subvenciones! Pero eso es otro tema) ha generado un enorme fraude. ¿Esto lo sabe el estado? Posiblemente sí, pero aún así lo hace; y si no lo sabe es que hay algo que realmente falla dentro de la estructura del estado.

¿Es posible que el gobierno lo haga como una manera “encubierta” de bajar impuestos? Tengo mis dudas, pero sí es así considero que es un enorme error. Las empresas que tienen deducciones fiscales en el impuesto de sociedades son aquellas que tienen beneficios y, por lo tanto, no tienen peligro de desaparecer. Sería mejor, en el caso de querer bajar impuestos a las empresas, que estos se produzcan a las empresas que tienen más dificultades, aunque visto lo visto se podrían generar fraudes parecidos a este.

 

La ley de economía sostenible tiene cosas buenas, ya las analizaremos. Pero este punto en concreto, que conozco perfectamente, me parece un grave error a no ser que lo que se pretenda es asegurar el trabajo de los trabajadores de estas consultoras que se dedican a engañar a la administración para beneficio de sus clientes.

Comentarios

Surco: el problema con eso es que lo que se quiere conseguir con ella está, lógicamente, abierto a la interpretación y cuando nace una laguna o no está claro entre todas las partes qué es lo que se quiere conseguir, o qué balances se quieren saldar, para eso están los tribunales. Usted dijo: "la empresa siempre va a encontrar huecos para volver la ley en su beneficio sin responder al objetivo de la ley." No sé, pero me parece bien peligroso establecer que las empresas "encuentren huecos" porque implica que usted conoce a la perfección cuales son los objetivos de dicha normativa o ley. Los jueces son los que determinan si una empresa está intentando buscar agujeros en una ley para poder escaquearse de su cumplimiento.

Alfredo, cuando hablo de objetivos, hablo de que se quiere conseguir con ella. Puedes cambiar la palabra por balance final.

Es curioso como cuando algunos no tienen argumentos, se recurre al "psicoanalisis" al más puro estílo estalinista o bien totalitario a secas sin etiquetas. Y creo que en este caso estoy más que justificado en llamar a algunos "totalitarios".

¿Algún psicoanaista en la sala? Me da la sensación que alguna neurosis no ha sido tratada o está mal curada...

Creo en el despido libre J...como ya existe en países como EEUU (Por cierto, con muchísimo menos paro que Europa): Salvo si un empleador nos obliga a hacer algo inmoral o ilegal, creo que es el empleado el que tiene que demostrar que su despido no tiene justificación. Se podría limitar eso en cada Comunidad Autónoma via estatuto o ley local, pero por lo general el despido es bien fácil de definir: una terminación de su contrato por algún servicio prestado. En el caso de los bares, no "contratamos" al camarero pero viene a ser lo mismo: si me harto del servicio o de la mala calidad del café, cambio de sitio y si todos los clientes hacen lo mismo, no le queda más remedio que cerrar. ¿O es que para usted es "menos importante" que cierre un empresario de restauración versus terminar el empleo de un trabajador en una oficina?

Usted le llama despido a cualquier cosa, oiga.

Disculpe que le conteste de forma desaliñada pero empiezo con esto: "No es que mi empresa no de formación, es que no da la que necesitan sus empleados (sería largo de explicar y no viene al caso), y a la que da, nos "obliga" a ir. Del mismo modo, que como relata Pedro, una medida basada en fomentar cierta actividada beneficiosa para todas las partes, queda desvirtuada porque se abusa de la medida, aprovechando (imagino) vacios y triquiñuelas legales." ¡Ah! Entonces esto es otra cuestión totalmente distinta. Claro, con las empresas que yo trabajo en este asunto es así - obligan a sus empleados, a ciertos empleados, ir a la formación. No me meto en este asunto porque no quiero convertir esto en algo demasiado largo para mi pobre "anfitrión". No detecto ninguna ilegalidad per se, puede que haya injusticia, pero en casos donde el asunto esté tan gris como aquí, me temo que le toca callar y aguantar, o bien cambiar de empresa. Salvo si detecta alguna irregularidad flagrante claro está. No, le aseguro que no soy ningún cachondo y le di mi interpretación de lo que decía. No sé si usted será sectario o no, no le conozco como para afirmar algo tan atrevido. "¿No cree que se está contradiciendo con lo que me ha dicho anteriormente? ¿En qué quedamos? ¿Juzgamos las cosas en función de si nos parecen bien con nuestro propio criterio o en función de lo que se hagan bien o mal? Pues yo no "sé" si interesa o no, pero me imagino que sí, al menos hay mucha gente a la que le interesa que sí." Juzgamos las cosas por dos vías: una por la via legal, y otra lógicamente por nuestros propios criterios sobre lo que es moral o no. Cuando algo no está prohibido por ley, todo se convierte en una cuestión o juicio de valores. "Cualquier legislación que haya es una ayuda para que se desarrollen las actividades empresariales, las relaciones laborales, etc... de modo que salgan beneficiados para todos. El propio "derecho" al despido libre que usted reclama, lo hace, imagino, bajo el mismo prisma. Es decir, es una ayuda. Salvo que entienda ese derecho y otros, como un "todo vale"." ¿Qué tiene de "ayuda" que a una empresa se le reconozca un derecho que para mí es inalienable, como el del despido libre? En todo caso es un reconocimiento de algo que ya existe a priori. ¿Cómo que cualquier legislación que haya es una "ayuda"? ¿Usted conoce la cantidad de leyes anti-empresariales que hay en nuestro país? Recuerde que a pesar de que el Código Civil hace BIEN en reconocer la personalidad jurídica de las empresas, no acabamos de darles derechos que mucha gente ya disfruta a nivel individual. Si usted va a tomarse el café donde el Bar Pedro y luego encuentra otro bar que le cobra menos, ¿estaría de acuerdo con compensar al Bar Pedro por "despedirle"? Creo que no. Y perdone pero ya que me habla de eso de las relaciones laborales, le voy a ser sincero como de costumbre soy con todos: si por mí fuera, aboliría el Derecho Laboral. Eso lógicamente es utópico pero se lo digo por eso que ha dicho de las "relaciones" laborales. Yo no entiendo los derechos como "todo vale", estoy lejos de ser un anarquista. Pero entiendo que los derechos son individuales.

Alfredo dijo: @J: ¡Faltaría más que yo le exija que demuestre con quién ha hablado o dejado de hablar! No iban por ahí los tiros y disculpe el malentendido. Lo que quiero decir es que si yo me pongo a hablar con 50 personas que odian a una empresa particular, no convierte a esa empresa en algo particularmente odioso. Hay hechos, luego están nuestras valoraciones particulares y opiniones. ---- De nuevo, permítame Alfredo, que le diga que es usted un cachondo. Que yo diga que hay una opinión generalizada (he hablado de conocidos, y medios de comunicación) sobre determinado asunto, no implica que eso no sea cierto (que es lo que dijo usted de afirmación) simplemente porque usted no está de acuerdo, o porque haya quien opine lo contrario o esas personas pueden haber dado una opinión interesada. Si me está acusando de ser sectario, vuelve a ser usted un insolente, en la segunda acepción de la RAE. Que estamos intentando debatir, no haciendo los deberes de álgebra de segundo de BUP. Dice usted de nuevo: "Perfecto: que usen las "ayudas" para lo que están destinadas en realidad pero usted sabe que eso no interesa en este país." ¿Y? ¿No cree que se está contradiciendo con lo que me ha dicho anteriormente? ¿En qué quedamos? ¿Juzgamos las cosas en función de si nos parecen bien con nuestro propio criterio o en función de lo que se hagan bien o mal? Pues yo no "sé" si interesa o no, pero me imagino que sí, al menos hay mucha gente a la que le interesa que sí. Finalmente, no me creo que esté usted en contra de que el Estado "ayude" a la empresas. Cualquier legislación que haya es una ayuda para que se desarrollen las actividades empresariales, las relaciones laborales, etc... de modo que salgan beneficiados para todos. El propio "derecho" al despido libre que usted reclama, lo hace, imagino, bajo el mismo prisma. Es decir, es una ayuda. Salvo que entienda ese derecho y otros, como un "todo vale". PD: No es que mi empresa no de formación, es que no da la que necesitan sus empleados (sería largo de explicar y no viene al caso), y a la que da, nos "obliga" a ir. Del mismo modo, que como relata Pedro, una medida basada en fomentar cierta actividada beneficiosa para todas las partes, queda desvirtuada porque se abusa de la medida, aprovechando (imagino) vacios y triquiñuelas legales.

Claro que sí Pedro: respeto y acato la ley, porque la peor tiranía es la anarquía y el desórden que tanto daño nos ha hecho como país en el pasado. Estoy de acuerdo con los ejes fundamentales de sus motivaciones aunque lógicamente no estoy de acuerdo con que un Estado tenga ciertos objetivos que conlleven una economía planificada. Una de las cosas en las que supongo que ustedes estarían de acuerdo conmigo es en que se incrementen las inspecciones de Hacienda y se castigue duramente el fraude (posterior a una buena revisión del Código Penal). Sin embargo, muchas veces me pregunto si eso del Estado español mirar hacia el otro lado en este tema no será ya una forma "encubierta" de bajar los impuestos y tapar ciertos problemas, porque ¿para qué nos vamos a engañar? Muchos de nosotros somos jóvenes (bueno, sé que es así en el caso de Pedro y yo) y sabemos que gran parte de los jóvenes de este país, junto con las empresas, "sobreviven" con contratos laborales mediocres, dinero negro (muchas empresas pagan en negro una parte y ponen la otra en nómina), y un breve "descanso" cada x meses en el paro -- esa es la realidad del país, quitando funcionarios y algunos otros apoltronados a coste de los demás.

J ha sacado un interesante tema con las subvenciones para la formación, de las que también viven muchas consultoras, aunque en este caso son las consultoras más honradas que en el caso anterior. Y con esto quiero enlazar con lo que dice Alfredo, porque lo que se está discutiendo aquí y lo que denunciaba en el post no es la bondad o no del concepto deducción fiscal o del de subvención, si no del fraude generalizado que se está haciendo con ellas. Si estas deducciones fiscales cumpliesen el objetivo por el que se conceden seguramente las alabariamos, pero la realidad es la contraria, y es que se está engañando al estado y por extensión a la sociedad que éste representa. Y este fraude se basa en dos ejes: Primero la irrealidad de las políticas de estado y el descontrol sobre estos fondos públicos que llevan las distintas administraciones; y por otro esta realidad tan arraigada en este país de intentar engañar y aprovecharse de las leyes de las distintas administraciones. Como usted es una persona profundamente respetuosa con la ley, entiendo que estará bastante de acuerdo con lo que estamos exponiendo aquí, más allá de sus opiniones sobre la cantidad de impuestos que pagan las empresas o las personas.

Añadir un Comentario: