ALFONSO RUS
Leía el otro día en un blog amigo una definición de Alfonso Rus. Decía que Alfonso Rus era una mezcla entre Marianico el corto y chiquito de la calzada. Me reí mucho, porque ciertamente me recuerda mucho a Marianico el corto.
¿Quién es Alfonso Rus? Se preguntarán muchos de nuestros lectores no Valencianos. Pues Alfonso Rus es el presidente de la diputación de Valencia y alcalde de la ciudad de Xàtiva, además de presidente provincial del PP Valenciano. Es, por lo tanto, uno de los mini-Barones del PP valenciano y uno de los políticos más importantes de la comunidad Valenciana.
Pero Rus es algo más. Rus es, digamos, la representación en carne y hueso de esa Valencia profunda, chabacana, mafiosa, cutre, soez, analfabeta, egocéntrica y caciquil.
Alfonso Rus nació en la ciudad de Xàtiva. De joven, Rus era Rockero, algo de lo que aún se vanagloria, antes de convertirse en un importante empresario de electrodomésticos de la zona.
Al joven Rus le debía interesar bastante la política, ya que fue concejal tanto con AP como con el CDS. En 1995 fue elegido como alcalde de Xátiva en las listas del PP, y ahí comenzó su fulgurante carrera política, ya que en años sucesivos compatibilizará la alcaldía de Xàtiva con la presidencia del PP de la provincia de Valencia y la presidencia de la diputación de Valencia, cargos que aún posee.
La primera vez que vi a Alfonso Rus fue cuando intentó alcanzar la presidencia del Valencia C.F. Fue en 1997 cuando una serie de accionistas intentaron destituir al lamentable Francisco Roig poniendo a Alfonso Rus, relativamente desconocido entonces, por lo menos para un valenciano capitalino como yo.
Tengo que reconocer que mi aversión a Paco Roig me llevó a apoyar moralmente a Rus, que creo que era presidente del Olimpic de Xàtiva, en aquel envite, por mucho que ya me pareciese un personaje patético. En el fondo era como aquella viñeta en que un hombre apunta con una pistola por la espalda a un ciudadano y le pregunta “Nixon o Carter”, a lo que el hombre encañonado responde “Dispare”. Lo mismo era. Antes de tener elegir entre estos dos hombres más valía ser disparado.
La principal característica de Alfonso Rus podríamos decir que es su incontinencia verbal. Rus no tiene autocensura, no tiene medida y no tiene vergüenza. En toda la comunidad Valenciana son conocidas sus tropelías verbales contra todo el que se le cruza por su camino.
Comento algunas. Recuerdo leer una transcripción de una grabación en la que Rus hacía unos comentarios sobre los músicos de Xàtiva a los que acusó de ser "Més rojos que un titot" (Más rojos que un pollo) y "uns fills de puta" (No traduzco), y los mando a tocar "la figa de sa mare" (el coño de su madre). También, en una especie de mitin en no sé qué pueblo Rus, hablando sobre como se ganaban unas elecciones dijo: "Dije si yo mando traeré la playa a Xàtiva. Y van y se lo creen todo ¡Serán Burros! Y me votaron".
Esta llamémosle locuacidad de este señor es algo frecuente. Ha llamado “Chupópteros y membrillos” a los profesores de la universidad de Valencia, y les ha acusado de perder el tiempo y de tener siempre “la mano en el culo”.
Siguiendo con su talante educativo, hace poco Alfonso Rus dijo que los profesores que decían “Aleshores” y “Gairebé” (Formas en Valenciano correcto de decir “entonces” y “casi”) en vez de “entonses” y “casi” eran unos “Gilipollas” y añadió “A esos que querrían ponernos a nosotros boca abajo no vamos a darles el gusto ¡Vamos a rematarlos, vamos a rematarlos!”
Otra de la últimas de Rus, de hace un par de días, es su declaración de que, si el fuese Camps, “Yo no pediría perdón, pero el presidente es de otra pasta y lo hizo”, en referencia a lo del paseo del que Camps acusó al portavoz socialista de quererle hacer. Esta declaración no es estrambótica como las demás, pero es directamente patética.
Como último ejemplo, recuerdo que hace unas semanas dijo que a quien hubiese metido la mano en la caja “Que se la corten como hacia Jomeini” (Me resulta curiosa esta aparente filia por ver sangre en todas partes que tienen los dirigentes del PP valenciano).
Bien, esta actitud de Rus es una mezcla de un lenguaje popular y un tanto barriobajero, con unas dosis importantes de soberbia, endiosamiento, analfabetismo y exaltación del mismo, y desprecio por los demás.
Rus es de aquellas personas que entienden la política como terreno de los poderosos. Él no duda en ir en su Ferrari a los mítines, haciendo gala de una ostentación innecesaria y quizá poco conveniente para un político, porque se cree que es el rey del chiringuito. Mariano Rajoy ya le dijo una vez en público que tenía que dejar de ir en un Ferrari a los mítines, a lo cual no hizo ni puñetero caso.
Esta actitud chulesca, arrogante y ostentosa la compatibiliza con cierto paternalismo de esencia caciquil. Xàtiva en un municipio pequeño (de unos 30.000 habitantes) donde casi todos se conocen por lo menos de vista. Mucha gente ha pedido trabajo a Alfonso Rus y éste se lo ha dado, lo que le ha concedido cierta fama de buena persona que parece que por ahora tapa sus inaceptable verbalidad y sus métodos.
Esto de conceder trabajo recuerda mucho a los antiguos caciques de la España del siglo XIX y de los que personas como Fabra o Rus parecen sucesores. Los caciques daban trabajo a la gente de la zona, a cambio de su fidelidad y sumisión política y social. Este mecanismo llevó a la falsificación del voto (por esta “coacción” disimulada) durante todo el régimen de la constitución de 1876. Ahora, parece que estos señores han reciclado en método y lo han adaptado a los nuevos tiempos.
También es cierto que, en parte, recuerda al típico empresario paternalista de la primera mitad del siglo XX, bastante más respetable que el cacique y cuya motivación más que el dominio político (que también) podía ser cierta forma de caridad cristiana.
A pesar de todo esto Alfonso Rus ha ganado cuatro elecciones consecutivas en Xàtiva. Los nativos dicen que ha cambiado Xátiva a mejor, algo que no sé decir si es cierto o no. En principio no tendría por qué dudar, pero en Valencia, por ejemplo, también se dice que Rita Barberá ha cambiado Valencia mientras los socialistas no hicieron nada, algo que si analizas las acciones urbanísticas de los últimos 30 años de los respectivos consistorios no se sostiene (véase el post “Valencia”).
De todas formas Rus sigue mucho la marca PPCV en su tipo de política. Ha organizado grandes eventos (a nivel de una ciudad de 30.000 habitantes) como puede ser el concurso de Miss España o el paso de la vuelta ciclista España de este mismo año (quizá utilizando su influencia en la diputación). El crecimiento urbanístico de Xàtiva también ha sido importante, pero eso no es más que el mismo boom urbanístico que ha sucedido en todos los municipios de España, en parte causado por la avaricia/necesidad de fondos de los ayuntamientos.
Algunos han dicho que Rus puede suceder a Camps cuando este sea relegado en el próximo año. Lo considero imposible. Quizá los Sebatenses consideren adecuado a un alcalde como Rus, pero su personalidad y perfil sería inaceptable para el electorado urbano y más culto (de hecho la mayoría de gente culta de Xàtiva no lo soporta). Lo que lo Sebatenses quieren ver como leguaje coloquial para la gente de Valencia, Alicante o Elche serían insultos y una soberbia inaceptable. El tio “del poble” sería considerado un payaso impresentable y repulsivo. Rita Barberá es mucha mejor candidata para sustituir a Camps.
No obstante Rus es la representación, a mi juicio, de lo peor de la sociedad Valenciana y del PP Valenciano. Su ignorancia, fanatismo, chulería y política caciquil es justamente lo que necesitamos extirpar de esta tierra.

