LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

REFLEXIONES SOBRE LAS RELACIONES LABORALES

 

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Venía del trabajo en coche mientras escuchaba el programa la ventana de la cadena SER. En la sección de hoy, dos catedráticos de economía cuyos nombres no recuerdo divagaban sobre el futuro de las relaciones laborales en España y sobre el cambio del mercado laboral que se ha producido en los años anteriores y que se seguirá produciendo.

 

Varias ideas básicas han comentado: Primera, el mercado laboral tiende hacia el trabajo temporal irremediablemente. El permanecer en el mismo trabajo toda la vida es algo que se ha acabado. Las empresas demandan trabajadores para trabajos concretos de tiempo determinado, y así será el empleo en el futuro y debemos adaptarnos a él.

Segunda, la economía española produce unos servicios y productos de bajo precio y poco valor añadido. Esto lleva a que la única manera de los empresarios para aumentar sus beneficios sea el “esquilmar” (palabra textual que ha evitado decir el catedrático cuando ya la había dicho) a sus trabajadores.

Tercera, se necesita un nuevo marco de relaciones laborales (uno de los catedráticos había sido uno de los creadores de aquella propuesta del contrato laboral único con costes de despido progresivos).

Cuarta, en España se ha abusado de los contratos temporales convirtiéndolos en una lacra en vez de ser una oportunidad para los jóvenes como se había previsto.

Quinta, en el mundo actual la clase media acomodada y con trabajo seguro tiende a desaparecer.

 

Viendo en análisis de estos señores mi sensación es que éste es globalmente correcto (Estos señores entienden muchísimo más que yo de economía y no me voy a atrever a decir lo contrario). Sin embargo, estas conclusiones están basadas en la perspectiva de evolución de nuestra economía y mercado laboral y no suponen ninguna propuesta atrevida ni significativa, si no un análisis dinámico de un cuerpo en movimiento.

Es decir, estos señores han estudiado la economía como un ente con inercias propias y han hecho propuestas de adaptación en base a lo que este ente va a hacer.

Para mí, esto representa algo muy típico entre economistas. Parece que se ha olvidado que la economía es algo creado por los seres humanos, y que a los seres humanos tiene que servir. Se deja que las inercias económicas del libre mercado ocurran, y se buscan adaptaciones a estas. No hay propuestas transformadores, nuevos planteamientos económicos, ni cortapisas a las inercias que perjudican al ser humano.

 

Yo tengo el convencimiento de que una economía totalmente libre en que las fuerzas del mercado se puedan desatar lleva inexorablemente a concentrar el poder económico en pocas manos. La oferta y la demanda pura nos llevarían a que el dinero acumule más dinero y el trabajo se pague cada vez peor para conseguir lo anterior. Por eso, me parece que desde el mundo de la economía de deben plantear nuevas maneras de hacer las cosas, nuevos modelos económicos y nuevas propuestas de acción política para garantizar unos principios éticos y sociales: Protección social y cierta igualdad.

La manera, la técnica, las medidas oportunas para tal fin son opinables, discutibles y variadas, pero el fin debe estar claro. Construimos una economía al servicio de las personas, no personas al servicio de una economía. Tengo la sensación de que esta visión es marginal en el mundo de la economía, dominada por filosofías de adaptación.

 

De todos modos creo que ambos catedráticos a pesar de tener grandes conocimientos de economía tenían alguna carencia en lo que a la realidad del mercado se refiere. Una señora que llamó le preguntó a un catedrático si pensaba que ocultar formación podía ser positivo para una entrevista de trabajo o para realizar un curriculum, aduciendo que la sobre preparación podía ser un problema a la hora de optar a trabajos que requieran menor formación de la que uno tiene.

El catedrático opinó que es mejor decir siempre la formación que tienes, y que eso no es malo. La respuesta me hace ver que este señor no conoce el mundo de la búsqueda de empleo, porque la realidad es que la sobre cualificación es casi peor a la hora de buscar un trabajo que la ausencia de ésta. Tiene sentido: Una empresa no quiere contratar a una persona que tiene unas condiciones para aspirar a más, porque este trabajador ni tendrá motivación, ni se sentirá a gusto con su trabajo y a la mínima se cambiará de empresa.

 

Otra cosa interesante del programa fue la llamada de un pequeño empresario con 5 trabajadores asalariados. Se quejaba de que eran vistos como los malos, y que todo el mundo le echaba la culpa al empresario.

Hubo unas cuantas palabras cordiales entre este empresario y los catedráticos hasta que, sintiéndose cómodo, dijo uno de sus pensamientos: “Se habla mucho de que queremos el despido libre, y yo digo: Despido libre, ¿Por qué no?” Para justificarlo, también hizo un comentario del estilo “Oiga, es que nosotros somos los que damos trabajo a la gente, ya está bien de que nos traten como a los malos”

Hubiese sido interesante que alguien le hubiese dicho a este señor que, a no ser que su empresa fuese una ONG, él tiene trabajadores porque los necesita, y que estos trabajadores le hacen ganar dinero, porque de lo contrario no los contrataría. Pretender poder despedir a la gente que tiene que alimentar a sus hijos y pagar su casa cuando le venga bien es algo inadmisible en un país con un 18% de paro.

Obsérvese como este pequeño empresario, al igual que otros muchos, asume las reivindicaciones de la gran empresa, sin observar en ningún momento diferencia alguna entre él y la mayor multinacional. Si cabe, es aún más radical en las reivindicaciones.

Alguien le debería explicar a este señor que esa ventaja que pretende aplicar en su empresa también sería aplicable a la empresa de la competencia que le multiplica por cien en tamaño, con lo que esta ventaja haría a su competencia más solvente y, por lo tanto, más feroz, haciéndole bajar los precios para acabar en poco tiempo con las mismas apreturas.

 

Pero finalmente he escuchado algo muy interesante. Un catedrático ha comentado que en Austria la indemnización por despido es acumulable de una empresa a otra, y ésta la paga el estado (entiendo que mediante algún impuesto más por parte de las empresas para hacer frente a esta eventualidad). Esto llevaba a una mayor movilidad laboral, a que no haya miedo a cambiar de empresa y a que el trabajador pueda moverse para mejorar.

Asumo completamente esta idea y creo que sería excelente aplicarla en España. Facilitaría la movilidad laboral positiva, esa que se hace para mejorar laboralmente, y esto llevaría a una tendencia de aumento de salarios. En cambio no se perdería ningún derecho social. Los empresarios en mala situación no tendrían que hacer ese desembolso tan  grande para despedir un trabajador, aunque sí tendrían que pagar algún impuesto adicional. De todos modos esto se podría plantear como una especie de “seguro” para las empresas, que se asegurarían no tener costes de despido excesivos.

 

Al final, las modelos laborales de los países más avanzados y sociales de Europa deben ser el modelo para nuestra reforma del mercado laboral, ya que parece carecemos de la imaginación e iniciativa política para plantear alternativas originales y propias.

 

 

Comentarios

A mí si hay algo que me molesta de las entrevistas de trabajo es que al otro lado de la mesa suele haber alguien que a su vez está tratando de marcharse a otra empresa y que, pese a ello, te salta con la cantinela de las bondades de la actual. De hecho, sólo me creo lo de "nuestra política es" cuando quien lo dice pasa de los 50 y lleva 25 en la empresa, porque sé que él/ella, sea cierto lo que me cuentan, al menos se lo cree. Saludos y ánimo a Surco con su búsqueda de empleo.

Buenos Dias Pedro: Gracias por su comentario. Si me gusta la historia. Y casi siempre hay un evento histórico que se puede relacionar con lo actual (a veces cuesta encotrarlo). Soy neofito en economía. Sigo su Blog porque justamente me gusta aprender de materias que desconozco, pero que estan presente en mi vida diaria. Pienso como Ud: La suerte sonrie a los audaces. En lo particular creo que quien no arriesga ni gana ni pierde. Saludos por aquí estaré

No me hables de sobrecualificación. Debo de ser el único tío de España que se desinfla el CV, y en las entrevistas voy con más tacto que dios para evitar que al cantamañaas de turno le parezca una amenaza. Por cierto, mañana tengo la primera entrevista en los últimos 4 meses. en lo otro.Pues mira, el problema de los economistas es que están obsesionados con el ABC, el libro y la regla. Al final, las propias reglas retroalimentan la cosa para darle la razón a laregla. Nadie se plantea nada más. Y así nos va. Vamos a ver como sale.

¡¡Suerte Surco!!

Sí, anda que no he conocido casos de empresarios que creen que te hacen el favor del siglo al contratarte, como el contrario, trabajadores que creen les están haciendo ese favor. Los primeros, por consiguiente, piensan que pueden disponer de los puestos de trabajo y sus condiciones a su antojo, los segundos tragan con todo. Es ciertamente ridículo que un tipo con cinco asalariados piense que pertenece al colectivo de los empresarios, cuando no deja de ser un trabajador más, sólo que de otro tipo. Curioso lo de Austria. Entiendo, pues, que las indemnizaciones las paga el Estado. Igual en forma de paro. No sé si lo comenté en alguna ocasión, pero en Australia las prestaciones sociales son (o eran hace tiempo) para todo el mundo iguales y te las daban sólo si las necesitabas. Es decir, no pagarían el paro a alguien que gana 200.000 euros, si tiene patrimonio suficiente (que lo tendrá). Creo recordar además, que cobras el paro desde el primer día que te despiden, pero el equivalente al INEM no funciona como un sitio al que ir a pedir trabajo, sino como una oficina de colcocación: te lo buscan ellos. Evidentemente, te buscan puestos acordes a tu experiencia y cualificación, no cualquier trabajo. Creo que a la tercera oferta rechazada es cuando te niegan el paro, o te bajan la cantidad que cobras progresivamente, o algo parecido. Seguramente no sea del todo así, o haya cambiado, pero el sistema era básicamente ese.

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