LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

EGOÍSMO Y CRISIS

 

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Llevo analizando las actitudes de la sociedad española desde hace un año y pico, desde que se proclamó oficialmente la crisis. Observo que se opinamos mucho, a veces quizá sin el conocimiento apropiado para hacerlo, que estamos asustados, temerosos, que buscamos chivos expiatorios en los políticos o en las instituciones y, fundamentalmente, que hacemos algo que es terriblemente pernicioso para poder salir de esta crisis o para aprender algo de ella: Le echamos siempre la culpa a los demás.

 

 

Los empresarios piensan que son los verdaderos generadores de riqueza. Ellos son los que sostienen al país, y por eso consideran que deben ser ayudados. Si se quiere salir de la crisis, se debe hacer caso a sus exigencias. Por lo tanto, la culpa de la crisis es de todos aquellos que se resisten a lo que ellos quieren (despido más barato, bajada de cotizaciones a la S.S, etc.): El gobierno y los sindicatos, fundamentalmente.

 

Los trabajadores asalariados piensan que es el trabajador el verdadero foco de riqueza de la sociedad. Ellos son los que trabajan, crean la riqueza y mantienen la economía. Ven como hay gente que quiere aprovechar la crisis para reducir sus derechos sociales, y no están dispuestos a que eso pase. Para ellos los funcionarios son unos privilegiados y los autónomos se quejan sin motivo, puesto que son los primeros que han evadido impuestos toda la vida. Los empresarios con su sed de dinero son los principales culpables de la crisis.

 

Los funcionarios piensan que van a ser el chivo expiatorio de la crisis. Consideran que sus salarios no son altos, que nunca se van a poder hacer ricos con el trabajo que hacen. Ser funcionario implica conformarte con unos ingresos determinados y no vas a poder progresar. Creen que la gente los critica por cierta envidia dada su posición segura, pero que esta gente que los critica no ha tenido nunca la fuerza de voluntad de perder uno o dos años haciendo una oposición. Se niegan a que les congelen los sueldos. Deben ser los que se han lucrado en la época de vacas gordas (Bancos, constructoras, etc.) los que paguen la crisis.

 

Los autónomos también creen que son las mayores víctimas de la crisis. Se quejan de que no tienen derechos sociales y que, en cambio, pagan muchos más impuestos que un asalariado. Muchos autónomos han tenido que cerrar con la crisis, y tienden a echarle la culpa al gobierno de que esto haya sucedido, al que también culpan de no tener prestaciones sociales.

 

La gente que tiene hipotecas por pagar piensa también que son las principales víctimas de la crisis. Ahora casi no pueden pagar sus hipotecas, y están pagando un precio que sus propiedades ahora no valen. Han sido los engañados de la bonanza anterior. Echan pestes de unos gobiernos que no les avisaron de la burbuja inmobiliaria y de unos bancos que les engañaron. A ellos se les debe ayudar a que mantengan sus casas.

 

Quien no tiene hipoteca ni vivienda en propiedad se siente inseguro. En el fondo, con una pizca de malicia, piensan que los que compraron han sido idiotas que se dejaron engañar y que ellos no. No obstante también piensan que quien tiene una vivienda, por lo menos, tienen algo que pueden vender y, por lo tanto, están en mucha mejor situación que ellos. Ellos si han sido las víctimas de la bonanza que puso la propiedad inmobiliaria a precios inaccesibles. Miran con nostalgia la época de sus padres en la que la vivienda era barata y los alquileres protegían al inquilino de abusos.

 

 

Podíamos seguir definiendo grupos y todos ellos tendrían un pensamiento común: Ellos son las víctimas de la crisis y los culpables son otros. Los problemas de las otras personas siempre serán minimizados en comparación con los suyos y, por supuesto, nadie hará autocrítica.

El empresario no va a aceptar que su visión chapucera y aprovechada de la economía y los negocios es uno de los principales pilares por lo que la crisis ha a afectado mas a España que a otros países, al igual que no aceptarán que se les diga que los salarios miserables que ofrecen es una de las principales causas de la contracción del consumo.

El asalariado no aceptará que se está enrocando en unos derechos sociales que, en muchas ocasiones, provienen de la época de la dictadura y que no se pueden mantener un su forma actual. No aceptarán que se les acuse de inmovilistas, ni querrán ver que a lo mejor la cesión de algún derecho a cambio de otros adicionales puede ser conveniente.

El funcionario no aceptará que en tiempos de vacas flacas debe apretarse en cinturón ya que tiene una seguridad que otros no tienen.

El autónomo, aunque haya ganado mucho dinero antaño aprovechando los “trucos” para pagar menos impuestos, no aceptará que su actividad tiene que estar regulada y que son necesarios ciertos controles y trámites.

Los que han comprado una vivienda no querrán ver que han sido ellos, con su excesiva demanda, quienes han provocado esta burbuja inmobiliaria y que han sido ellos los que se han auto engañado.

 

En este contexto social es muy difícil establecer una política adecuada para salir de la crisis. Una sociedad con una visión suspicaz ante todo y que se considera la víctima sólo mirará sus propios intereses. Y así, es imposible realizar políticas de estado y proyectos de reconstrucción importantes. Hay una falta absoluta de visión más allá de los problemas de uno mismo y de asunción de una responsabilidad como parte integrante de la sociedad.

En el fondo los políticos han sido corresponsales de esta situación. Ante la demagogia y en cinismo de algunos que le contaban a la sociedad que iban a hacer políticas que beneficiasen a todo el mundo sin ningún perjuicio ni sacrificio para nadie, todos los partidos se han agarrado a este carro para no perder votos. Los políticos de este país son incapaces de hacer un proyecto a medio plazo que suponga una inversión sin resultados directos, son incapaces de pedirle a la sociedad responsabilidad y sacrificios. Y eso ha potenciado la sensación que tiene la gente se haber sido engañados y de ser los perjudicados por la situación. Se ha potenciado la falta de responsabilidad individual de cada uno.

 

En la política de este país se echan en falta dos cosas fundamentales: Un horizonte político al que llegar, y la capacidad de crear un programa claro para llegar al horizonte fijado. Falta la honradez para decir la verdad y para aceptar que, si la sociedad no está de acuerdo con lo que quieres crear, es mejor que no llegues al gobierno.

Para esto nada ayuda la estructura de partidos que tenemos, con los partidos convertidos en entidades que proveen de cargos públicos a sus afiliados una vez se alternan en el poder, como el los peores tiempos del Canovismo.

 

Quizá son demasiados pensamientos para un solo post...

Comentarios

Al final, es el empresario el culpable.

Me recuerdas una frase que un día me dijo Asier sobre el problema de Francia. Me decía que en Francia todo el mundo creía que la cosa iba fatal y que tenía que cambiar, pero en el discurso de cada uno iba implícito el hecho de que era el resto el que tenía que cambiar. Vamos que no espabilamos.

Hola, Bienvenido al blog Manuel. Muy interesante tu aportación sóloséquenosénada. Lo de los empresarios constructores es muy interesante, porque he visto muchos empresarios que viraron sus negocios hacia la especulación urbanística, y muchas personas que buscaron en la especulación inmobiliaria comisiones cuantiosas para hacerse de oro. Este hecho es la demostración más clara de cómo el empresario Español mayoritariamente ha querido buscar la ganancia rápida y fácil, en vez de una actividad sostenible perdurable en el tiempo. Y esto ha sido uno de los gérmenes de la actual situación de España, y es la pieza clave que explica por qué la crisis es mucho más aguda para nosotros que para otros países. Respecto a lo de la contracción del consumo quiero decirte que tengo un post preparado sobre este tema, que probablemente colgaré mañana. Espero que te guste. Un saludo.

Hola Adelia, Pues me alegra mucho que te haya gustado, creo que desde el de los símbolos nacionales, allá por el mes de Mayo, es el primero con el que te sientes identificada. Pero me gustaría comentar el por qué hablo de la visión chapucera de los empresarios, ya que es una idea que he desarrollado en otros post pero no he explicado cual es la experiencia que me lleva a opinar esto. Yo, por mi trabajo, conozco cientos de empresas en la comunidad Valenciana y hablo habitualmente con responsables de éstas. Durante mis años en esta posición he encontrado empresas excelentes, dirigidas por personas preocupadas por la labor "social" de la empresa, por sus trabajadores, por explorar nuevas posibilidades empresariales, por intentar contar con los mejores, etc. Sin embargo, eso es una minoría. La empresa media Española tiene otras preocupaciones y otras tendencias. Porque la empresa media que me he encontrado es una entidad que no acepta los cambios, que quiere seguir haciendo las cosas como las hacían sus abuelos. Cada nueva legislación la interpretan como una agresión, a la que incluso se niegan a acatar mientras no haya un expediente sancionador y una multa de por medio. La mayoría de empresas que conozco están dirigidas por gente desconfiada, en el sentido negativo de la palabra. Además, tal y como he descrito en el post, son muy victimistas. La gran mayoría te mira con la cara de quien esta viendo a un marciano cuando les hablas de I+D. También he observado una política de contratación catastrófica para lo que debería ser un país avanzado. Cuando ponen en la balanza el coste del trabajador frente a sus conocimientos/capacidad, el empresario valora como mucha más importante un coste salarial menor que la capacidad del trabajador, y así es imposible crear avances y mejoras en las empresas. Esta es la realidad de la mayoría de empresas que conozco, aunque no todas ni mucho menos. Y esa experiencia me hace concluir el comentario que he hecho " El empresario no va a aceptar que su visión chapucera y aprovechada de la economía y los negocios es uno de los principales pilares por lo que la crisis ha a afectado mas a España que a otros países, al igual que no aceptarán que se les diga que los salarios miserables que ofrecen es una de las principales causas de la contracción del consumo" ¿Es mi ideología la que me hace ver esta realidad? Francamente creo que no, porque creo que es una visión que tengo bastante contrastada y es compartida con las personas que han vivido las mismas experiencias que yo. ¿Ha podido esta experiencia potenciar mi visión "ideológica"? Bueno, eso si que es posible. Un saludo,

Serán demasiados pensamientos para un post, Pedro, pero creo que es el mejor que te he leido. En él están recogidas todas las perspectivas y a excepción de un línea, creo que representa bastante bien el argumento general de cada grupo laboral. La línea que no me gusta es cuando hablas de la visión chapucera de los empresarios. Ahí se te ve un poco el plumero, pero bueno, el rejo de uno siempre sale. Sinceramente, creo que en este post se recoge bien y sin críticas negativas cómo ven la situación actual los diferentes grupos. Y también es verdad que la situación tiene muy dificil encontrar una solución si solo se pide a un sector que haga concesiones y esfuerzos. Mientras nos enroquemos todos en nuestra ideología y nuestras propias prioridades, poco se conseguirá.

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