LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

JUECES AL SERVICIO DEL PARTIDO

 

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Miguel Herrero de Miñón

 

El consejo de estado, órgano consultivo por excelencia del gobierno, ha avalado por unanimidad la constitucionalidad del anteproyecto de la nueva ley aborto que pretende aprobar el gobierno.

Esto era algo lógico, ya que no parecía que tuviese mucho sentido que una ley del aborto inspirada y parecida a las leyes de plazo vigentes en Europa no fuese constitucional si tenemos en cuenta que la práctica constitucional europea es bastante similar entre países y, por si no fuera suficiente, nuestra constitución es más amplia e imprecisa que la mayoría de constituciones europeas.

 

Pero no me quiero centrar en el aborto ni el la nueva ley, si no en la realidad asociada que esta ley nos ha mostrado respecto a los órganos consultivos del gobierno.

Además del consejo de estado, el gobierno tiene más órganos consultivos. Dos órganos consultivos a los que el gobierno ya había pedido informe sobre este anteproyecto de ley fueron el consejo fiscal y el consejo general del poder judicial.

En ambos casos la división fue total. En el caso del consejo fiscal la mayoría conservadora emitió un dictamen en contra de la constitucionalidad del anteproyecto, mientras que la minoría progresista emitió otro a favor. En el caso de CGPJ directamente no se emitió informe, ya que hubo un empate entre los vocales conservadores y los progresistas, que obviamente votaron en contra y a favor respectivamente sin excepción.

 

Sin embargo, en el caso de la comisión permanente del consejo de estado la aprobación ha sido por unanimidad. Y esa unanimidad es lo que sorprende, ya que en la comisión permanente del consejo de estado hay consejeros de tendencia conservadora como Miguel Herrero de Miñón (Exdiputado de UCD y PP y uno de los “padres” de la constitución), Landelino Lavilla (Ministro y diputado con UCD), Antonio Sánchez del Corral (Está en el consejo desde 1974, en pleno Franquismo), Miguel Vizcaíno Márquez (que ocupó cargos políticos durante el tardo franquismo) y José Luís Manzanares Samaniego (Juez que estuvo presente en las manifestaciones contra el matrimonio homosexual).

Adicionalmente, el presidente Francisco Rubio Llorente y Landelino Lavilla se opusieron en el pasado a la ley del aborto actual, basada en los tres supuestos.

 

¿Qué ha pasado aquí? Es sencillo, aquí no ha pasado nada, ha pasado lo lógico y lo que lógicamente debía pasar. Estos señores, basándose en su conocimiento jurídico, han decidido que el anteproyecto de ley del aborto se ajusta a la constitución, aunque han propuesto algún pequeño cambio. Independientemente de si son conservadores o progresistas han hecho su trabajo lo más objetivamente posible, como es su deber.

Lo que no es normal es lo que ha pasado en las consejos de índole judicial. En ellos, los jueces conservadores han votado en contra del anteproyecto y los progresistas a favor. No hay excepciones, no hay posibilidad de error. Como si fuesen diputados con obligación de voto en un sentido determinado estos señores han votado conforme su posición ideológica… ¿O será conforme lo que “opina” la organización de jueces a la que pertenecen? Quizá sea lo segundo.

 

En el consejo de estado también hay jueces, sin embargo la tendencia de su votación es radicalmente distinta a la de los jueces del consejo fiscal y el CGPJ. Estos jueces no parecen seguir ninguna indicación, ni obedecer ninguna “orden”. Simplemente votan un función de su parecer.

¿Dónde está el truco? Es fácil. Los consejeros permanentes del consejo de estado son nombrados sin límite de tiempo y son inamovibles. No necesitan el apoyo de un partido político ni de una asociación de jueces para mantenerse en el cargo. Su cargo no depende de la voluntad de estos organismos, y por eso pueden votar con libertad.

En el caso del CGPJ y el consejo fiscal es totalmente al revés. Son los partidos quienes eligen a estos miembros directa o indirectamente, y lo hacen apoyándose en las asociaciones judiciales que les son afines. Por lo tanto, si un juez quiere estar en el CGPJ, en el supremo o en el constitucional, debe tener el apoyo de un partido político y de una asociación de jueces.

Por eso vemos lo que estamos viendo últimamente. Los jueces votan en función de lo que dicen los partidos, ya sea para valorar la constitucionalidad de una ley o para hacer la vista gorda ante un delito de cohecho. Excepto honrosas excepciones, esta es la tónica general.

 

Esta situación, esta dependencia de la justicia respecto al poder político es asquerosa. Mucha gente piensa que la magistratura es ultraconservadora, sin embargo analizando esta situación vemos como las tendencias ultraconservadoras de algunos jueces son más producto de sus aspiraciones político-judiciales que por su ideología.

Es la triste realidad de la justicia en nuestro país.

Comentarios

(espero no estar repitiendo el mensaje) Joer, quise decir "hubo quien se abstuvo". Vaya lapsus... Será por la razón que dices, pero que un juez se abstenga de tomar decisiones me parece de chiste.

En la votación del CGPJ el juez que propuso CiU se abstuvo en la votación. Yo creo que esa actitud es plenamente coherente con la politización que denunciamos. CiU es un partido compuesto por Convergencia democràtica (partido tibiamente favorable a la reforma) y Unió democràtica (Partido tibiamente opuesto). La abstención de este juez era la actitud lógica de un juez politizado, que es votar lo que su partido quiere.

Politizado o no, a mi lo que me resultó imcomprensible es que cuando los jueces (a veces me pierdo con las siglas, ahora no recuerdo quiénes fueron, el TS, el CGPJ...) votaron la nueva ley del aborto, hubiera quien se abstuviera. ¿¿¿??? Porque eso fue así, ¿no?

Si el consejo de estado en pleno y por unanimidad hubiese dicho que el anteproyecto de ley era anticonstitucional quedarían pocas dudas de su anticonstitucionalidad. Se podría discutir si hay que reformar o no la constitución, pero creo que no se podría dudar de una opinión como esta en su faceta técnica. Espero que en esta situación, en que por UNANIMIDAD se ha considerado constitucional, no haya tendencias de decir que el consejo de estado no tiene ni puñetera idea. Por otro lado, ¿Es que alguien duda de la politización de la justicia? Es algo que llevamos comentando hace mucho tiempo, y creo que este mismo hecho lo demuestra claramente.

Si estas son las refexiones que surgen después de que el Consejode Estado ha dado la razón al gobierno del PSOE, ¿cuáles serían en caso de haber dicho que el antiproyecto de reforma de la ley del aborto era anticonstitucional? Sea cual sea lo que ocurra bajo el mandato del PSOE siempre se producen los mismos comentarios: la culpa es de Franco, de los Obispos y del PP. Vaya vaya con la izquierda española: tiene una amplia variedad de criterios que se resume en dos: (1) PP-Franco-obispos son los culpables de todo y (2) la izquierda salvará al mundo planetario de todo lo malo.

En la reciente novela del escritor Javier Reverte, Venga a Nosotros tu reino, el autor quiso hacer un libro de investigación y narrar unos hechos reales sucedidos en la postguerra española. Según explica Reverte en el Epílogo final, se tuvo que conformar con novelar porque" como le sucedió a Don Quijote y Sancho, fuí a dar con la Iglesia, en éste caso como institución y no como edificio, y lo mismo que ellos, de bruces (...) La Democracia ha cambiado profundamente a la policía y al ejército españoles, que se han modernizado y abierto a la sociedad. Pero la Iglesia, tras los últimos papados, mantiene contra viento y marea su espíritu medioval" Es decir, colaboraron en la investigación la polícía y el ejército, pero no la Iglesia que le denegaba los archivos. Pues yo añadiría que, no sólo la Iglesia, también la Justicia. Estas son las instituciones que impiden la evolución natural del país. Y el PP a su lado. No hay más que ver cómo le hacen sentencias a su medida. Como a sus trajes.

En la reciente novela del escritor Javier Reverte, Venga a Nosotros tu reino, el autor quiso hacer un libro de investigación y narrar unos hechos reales sucedidos en la postguerra española. Según explica Reverte en el Epílogo final, se tuvo que conformar con novelar porque" como le sucedió a Don Quijote y Sancho, fuí a dar con la Iglesia, en éste caso como institución y no como edificio, y lo mismo que ellos, de bruces (...) La Democracia ha cambiado profundamente a la policía y al ejército españoles, que se han modernizado y abierto a la sociedad. Pero la Iglesia, tras los últimos papados, mantiene contra viento y marea su espíritu medioval" Es decir, colaboraron en la investigación la polícía y el ejército, pero no la Iglesia que le denegaba los archivos. Pues yo añadiría que, no sólo la Iglesia, también la Justicia. Estas son las instituciones que impiden la evolución natural del país. Y el PP a su lado. No hay más que ver cómo le hacen sentencias a su medida. Como a sus trajes.

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