LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

GARZÓN

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Esta mañana nos hemos despertado con la noticia de que ha sido admitida a trámite una querella del sindicato ultraderechista “manos limpias” contra el juez Garzón, por su causa abierta contra el franquismo y la desaparición de personas ocurrida durante ese negro periodo de la historia de España.

El juez Garzón es una personalidad que levanta pasiones y odios por igual. Si me apuran, diré que levanta más odios que pasiones, y eso es debido a que ha atacado todos aquellos frentes que ha creído que debía atacar, independientemente de donde provengan. Como adivinará el lector, yo me posiciono entre los defensores de Garzón, y durante este escrito intentaré mostrar el porqué.

 

Para empezar, me gustaría destacar que, a pesar de lo que el imaginario popular cree, gracias a las campañas propagandísticas de ciertos medios de comunicación y partidos, Garzón no es un juez que se dedique a “perseguir” al PP y a la derecha. La historia de Garzón es muy amplia, y en ella ha tenido tiempo de escandalizar a los socialistas (recordemos que Garzón fue el juez más activo contra el GAL), a los nacionalistas (Ha investigado muchas veces al amplio entorno de ETA, provocando el rechazo de los nacionalistas) y al PP (Caso Gürtel, fosas de la guerra civil). Además, también ha abierto causas contra Pinochet, Berrusconi, Guantánamo, Jesús Gil, Osama Bin Landen, etc. Por último, hay que destacar que ha dirigido muchas operaciones contra el tráfico de drogas.

Independientemente de que Garzón sea una persona de Izquierdas, que lo es, creo que su carrera acredita su independencia política, y creo que actúa guiado por sus principios. Por eso, y dejando ya de lado la tontería de la persecución al PP, creo que la única crítica legítima que se le puede hacer a Garzón es su excesivo afán de protagonismo, eso que tanto se le dice de ser un “juez estrella”.

¿Es Garzón un juez estrella? Si tengo que mojarme, yo diría que sí, Creo que a Garzón le gusta el protagonismo y le gusta estar metido en todos los “fregaos”. Sin embargo, creo que eso no le inhabilita como persona respetable, y mucho menos como juez. Quizá incluso esas características personales sean buenas para el trabajo que hace.

Yo soy una persona que ha formado sus ideas (aunque estén siempre en formación) en base a muchas influencias, que a veces podrían parecer contradictorias. Una de las influencias que tengo es el Krausismo, que defiende que la evolución y progreso de la sociedad muchas veces depende de la existencia de hombres ejemplares y providenciales. Sin ser una verdad absoluta, comparto en parte esta visión. La existencia de grandes pensadores, políticos relevantes, científicos brillantes, etc. Hacen que la que sociedad mejore en su conjunto. Y creo que esto mismo puede ser aplicado a un Juez.

Países como el nuestro o como Italia, más temperamentales, incultos y fanáticos, y menos tolerantes, “legales” e ilustrados (comparativamente con el norte de Europa), creo que la existencia de estas personalidades es especialmente importante.

Igual que Giovanni Falcone, juez Italiano asesinado por la camorra, fue una personalidad importante para Italia, provocando su muerte un “despertar” en la sociedad Italiana contra la camorra; Baltasar Garzón, que no olvidemos que tiene a Falcone como referencia, puede ser una de esas personas que canalicen causas justas y fuerzas sociales que de otro modo no serían canalizadas (si es que la puñetera dicotomía mental de esta sociedad se lo permite).

 

Entonces, ¿Ha prevaricado Garzón? Lo desconozco. En principio, no parece muy lógico que se puedan perseguir criminales allende las fronteras siderales y no se pueda hacer un proceso al mayor genocida de la historia de España y a su régimen. Pero los caminos de la judicatura son inescrutables…

De todos modos, e independientemente de la realidad jurídica de la actuación de Garzón, yo le defenderé. Igual que dicen que robar a un ladrón tiene cien años de perdón, creo que prevaricar por una buena causa también debe tenerlos. Decía Azaña que el anarquismo era “la admiración por el héroe”, por encima de la legalidad. Llámenme anarquista pues…

Comentarios

Para empezar, y pese al comentario final, felicito a Cotri por su aportación bien documentada. Aun admitiendo la posibilidad de que se tratase de un artículo copiado y claramente tendencioso, los entrecomillados, (que es lo que yo he tenido en cuenta) son comprobables si se leen las resoluciones judiciales de las que se extraen. Gracias a su aportación, me ratifico en la creencia de que el juez Garzón ha prevaricado, no sólo en función de dictar una resolución a sabiendas de que no tenía competencia para ello (que es una causa de prevaricación y la única que yo podía encontrar en su auto antes de leer el comentario de Cotri), sino por separarse de su propia doctrina o jurisprudencia. Por otro lado, y tomándome la licencia de presentar mi carta de imparcialidad, diré que me considero una persona de izquierdas (muy de izquierdas), residente en el País Vasco y, aunque repugnado por los crímenes y el secuestro social que nos impone ETA, contrario totalmente a la Ley de Partidos y, sobre todo, a su aplicación. Digo esto porque me parece contaminar el debate que se exponga como razón para rechazar las querellas que estas hayan sido interpuestas por Falange o Manos Limpias. Rechazo su ideología como rechazo la no condena de los crímenes de ETA por Batasuna, pero se trata de dos organizaciones legalmente constituidas y que, si se sienten afectadas por el auto de Garzón, tienen perfecto derecho a interponer una querella. Socialmente puede ser relevante, pero desde el punto de vista procesal, se trata de una de las partes de la querella, y punto. Si no estoy de acuerdo con la ilegalización de Batasuna, tampoco puedo estar en contra de que se cuestionen los derechos de otras organizaciones que, encima, estas sí que no han sido ilegalizadas. Y mira que me fastidia. Las opiniones que vaya a exponer aquí se basan, fundamentalmente, en la lectura completa del auto del Juez Garzón en base al cual se le ha interpuesto una querella. Quise leer el auto porque no me fiaba de los medios de comunicación para nada y porque, aun no teniendo mucha simpatía por Garzón, tenía curiosidad por leer los razonamientos jurídicos del texto para salvar varios escollos para la admisión a trámite del caso, escollos que el mismo juez reconoce en el auto y que cito y desarrollo de forma ordenada para poder enlazar cada uno de ellos: Irretroactividad de la ley penal: Garzón salva el escollo, pienso que satisfactoriamente y de forma, al menos para mí, convincente, alegando que los delitos todavía no han concluido, puesto que los cadáveres no se han encontrado y, mientras esto no ocurra, la ejecución del delito no finaliza. Por tanto, se trataría de un delito continuado, que no ha finalizado y que, de esta manera, sería posible juzgar hoy en día. Esta me parece la interpretación correcta. Lo que no comprendo es por qué no aplicó el mismo criterio en el caso de Paracuellos, puesto que los cuerpos siguen desaparecidos (se sabe dónde están, pero no han sido desenterrados ni identificados). Permanencia o no permanencia delictiva de los hechos: Los delitos de lesa humanidad no prescriben, pero estos delitos no estaban recogidos en nuestro ordenamiento jurídico del momento en que se cometieron. Pero, para justificar esto, correctamente a mi entender, Garzón dice que los delitos de detención ilegal con resultado de muerte (que son a los que nos referimos), sí que existían como tales en el CP de entonces. ¿Por qué pasarían a juzgarse como delitos de lesa humanidad?. Garzón razona, creo que suficientemente, en base a la jurisprudencia de otros tribunales nacionales e internacionales, que se produce una "conversión" del delito de detención ilegal al producirse este en un contexto de represión sistematizada de una parte de la población. También esta me parece la interpretación correcta, pero tampoco comprendo por qué no la aplicó en el caso de Paracuellos, que me habría gustado que hubiera seguido adelante, pero no en la Audiencia Nacional, por falta de competencia de ésta, para su total esclarecimiento y, ojalá, para limpiar la responsabilidad que se le atribuye a Santiago Carrillo en esos hechos. Ley de amnistía: Garzón argumenta su posición de que esta ley no incluye los delitos de lesa humanidad. Otra vez estoy de acuerdo y otra vez no entiendo por qué no se tomó la molestia de argumentar de la misma manera en el caso de Paracuellos. Competencia: Aquí es donde los ojos me hicieron chiribitas y vi a las claras que el juez estaba haciendo trampas a sabiendas. El juez da mil vueltas para concluir que la competencia de la Audiencia Nacional es en base a que le compete juzgar los delitos contra los altos organismos de la Nación y todos los delitos relacionados con este (a las causas de la audiencia nacional se les suman todas aquellas que puedan tener relacion con el asunto de que se trate). ¿Pero no estábamos hablando de delito de lesa humanidad?. Vamos, que se pasa medio auto haciendo requiebros para justificar que el delito es un delito continuado, que ya existía en el momento de su ejecución inicial en el C.P., si no como delito de lesa humanidad, sí como delito de detención ilegal, que se convierte en delito de lesa humanidad por el contexto en el que se produce, que los delitos de lesa humanidad no prescriben y no se ven afectados por la ley de Amnistía, para acabar diciendo que, aunque la Audiencia Nacional sólo puede juzgar delitos de lesa humanidad COMETIDOS EN EL EXTRANJERO, estos sí que puede juzgarlos por estar relacionados con un delito contra los altos organismos de la Nación. Pero es que, ¡NO SE ESTÁ JUZGANDO EL GOLPE DE ESTADO, QUE ES A LO QUE SE REFIERE, QUE POR OTRA PARTE NO ES DELITO DE LESA HUMANIDAD, QUE YA FINALIZÓ Y QUE SÍ QUE ESTÁ AMNISTIADO!. Si quería juzgar ese delito para adjuntar luego la causa de las desapariciones, debería haber intentado razonar, cosa que me parece imposible, la admisión de una causa contra el golpe de estado. Dicho todo esto, aún siendo una de las causas de la prevaricación (según la jurisprudencia del TS) la falta de competencia, todo delito de prevaricación, según esa misma jurisprudencia, desaparecería si la causa del mismo es subsanable, cosa que finalmente se hizo con el traslado de las actuaciones a las audiencias territoriales, que es por donde debieron empezar las familias de los desaparecidos. Por tanto, yo creo que sí que huvo prevaricación, pero no estoy tan seguro de que la querella debiera prosperar, puesto que la causa de la prevaricación ya ha sido subsanada. Finalmente, recomiendo leer el auto del juez, y si alguien no está de acuerdo con mi interpretación del caso, por favor, lo único que le pido es que en su respuesta intente ser lo más objetivo posible y aportar datos contrastables.

VAMOS A VER, AQUI VEO QUE POR UNA PARTE SE LE DEFIENDE Y POR OTRA SE LE ACUSA. PONGAMOS UN CASO: UNA MUJER ASESINA AL HOMBRE QUE LA VIOLO Y TORTURO. SI DICHO CASO CAE EN MANOS DE GARZON, COMO DEFENSOR DE LA LEY DEBERA IMPONERLE UNA PENA POR ASESINATO (YA QUE COMETE UN HOMICIDIO POR VENGANZA) ALEGANDO LAS VIOLACIONES Y TORTURAS EL JUEZ GARZON LE IMPONDRIA UNA PENA NO INFERIOR DE 6 AÑOS DE PRISION. HAY QUE TENER EN CUENTA, QUE NO SERIA MORALMENTE JUSTA DICHA SENTENCIA, PERO LA LEY ES LA LEY Y HAY QUE CUMPLIRLA YA QUE TODOS ESTAMOS SOMETIDOS AL ORDENAMIENTO JURIDICO Y ESPECIALMENTE AQUELLOS QUE LO REPRESENTAN. NO HAY NINGUNA JUSTIFICACION PARA QUE UN JUEZ COMETA UN DELITO SEA EL FIN QUE SEA, DE MALA O BUENA FE. LA LEY ESTA PARA TODOS, POR MUCHA LUCHA ANTI-ETA QUE SE HAYA REALIZADO POR SU PARTE.

La acusación al juez Garzón está viciada por odio visceral del magistrato que la admitió a trámite: Sr. Alfredo Prego. Este hombre es un reconocido fascista por sus actividades coartando los derechos humanos. No es competente para dirimir sobre la bondad de la acusación. Este magistrado debería haberse inhibido en el trámite, cosa que no ha hecho porque está interesado personalmente en eliminar las actuaciones del juez Garzón. La sentencia del juez Garzón se ve que ha dolido en los medios fascistas, es una auténtica lección de pedagogía contra la dictadura. Y claro, todos estos señores que viven plácidamente gracias a sus antecedentes fascistas no lo tragan. Pero es que señores, con un partido el PP que no se cansa de alabar el régimen criminal franquista y con estos jueces a sueldo del Estado que deberían haber cesado inmediatamente para no corromper la democracia. El resultado es que quien pretende defender los derechos humanos es perseguido. Se creen que viven todavía en el régimen totalitario donde sólo se podía decir lo que los fascistas querían. Animo GARZÓN. Si no eres tu, será otro valiente quien defienda a los desvalidos contra la tiranía criminal de los franquistas y sus herederos que se han instalado en el poder. Saludos.

Sr. cotri, si nos va a copiar un artículo de libertad digital, por lo menos indíquelo, ¿no cree?

Hola. Mucha razón tiene catedrática en decir que es una pena lo de acabar un artículo con una vulgaridad. No pensaba borrarlo, se nota que no eres seguidor habitual de este foro, donde sólo se borra a los trolls que quieren reventar en debate. La verdad es que se nota bastante que el artículo es copiado.No sé si de libertad digital o de algún medio similar, pero para el caso es lo mismo. Me gustaría que las intervenciones fuesen más originales, pero bueno. Ahora me toca la réplica. La verdad es que tenía en mente realizar un artículo sobre Santiago Carrillo, asi que no quiero extenderme para no utilizar argumentaciones que puedo usar en el futuro. Seré conciso entonces. No hay NINGUNA prueba que demuestre la participación de Santiago Carrillo en los hechos de Paracuellos. De hecho, la gran mayoría de historiadores así lo acreditan. Para que os hagáis una idea, el propio Julián Delgado, hijo de un fusilado en paracuellos que ha investigado la matanza, es el primero en reconocer que Carrillo no puede tener responsabilidad en los hechos. La acusación de que Carrillo fue el responsable no es más que una propaganda comenzada en los años 50 por el régimen de Franco, para intentar vilipendiar al que fue en ese momento elegido Secretario general del PCE. Antes de esa fecha, no se dijo ni una palabra sobre la posible implicación de Carrillo, ¿Extraño no?. Esa idea sobrevivió a la dictadura, gracias al rescate que hizo de ella las fuerzas del "bunquer" franquista para intentar parar los cambios democráticos. Una vez el bunquer se disolvió, escondió o lo que hiciera, ésta idea volvió a ser desechada hasta que hace unos años volvio a nacer la derecha "sin complejos", que la rescató del armario de los recuerdos como parte de la campaña de "reciclado" de la imagen de Franco y los militares golpistas, que para ser justificados intentan dar una visión de la historia falsificada. Por otro lado, la diferencia de situaciones entre la represión en la zona republicana y la represión nacional es básica para entender porque una querella es desestimada y la otra no. La represión en zona republicana no fue parte de ningún plan de exterminio. Cada grupúsculo decidía sus enemigos en función de sus creencias y situaciones vitales. La represión era descontrolada, sin sentido, sin líderes, contra "enemigos" diversos (dentro del encuadramiento de "enemigos"). Si a un miliciano le había quitado la novia uno del pueblo de al lado, iba y lo mataba, aduciendo que era un enemigo de la "revolución". Esta fue la tónica general. Por lo tanto, hablar de genocidio o crímenes contra la humanidad no tiene sentido en este caso. Se trata de una represión desorganizada, que tiene mucho más parecido al terrorismo y la delincuencia que a crímenes organizados y en masa. De hecho, el gobierno republicano intentó, dentro de sus limitadas posibilidades, evitar las matanzas con los medios de los que disponía. Emitió pasaportes diplomáticos en masa, intentó mediante mensajes radiofónicos de sus líderes calmar las iras, hizo leyes para contener los asesinatos (tribunales populares), etc. Por el contrario, la represión nacional sí tenía líderes y plan de exterminio. Fueron las autoridades las que elaboraron un plan de exterminio con el objetivo de dominar a una población que les era mayoritariamente hostil, como forma de poder establecer un régimen duradero. El extirpar el "cáncer" de la nación era el objetivo. Como esta violencia sí es organizada, y va dirigida concretamente hacia un grupo ideológico, sí se puede enmarcar dentro de crímenes contra la humanidad. La represión republicana también estaba enmarcada mayoritariamente contra un grupo en concreto, pero su carácter individual y expontaneo, por mucho que ciertas organizaciones pudiesen estar siendo tolerantes y/o exaltadoras de la situación, la hace imposible de enmarcar dentro de un plan organizado de exterminio y, por lo tanto, como posible demanda de crímenes contra la humanidad. En fin, creo que está claro. No quiero decir que la ideología de Garzón no influyese en esta situación, que seguramente sí, pero creo que hay principios que sostienen esta diferencia. Hablar de lo de Paracuellos sería muy largo. Se habla mucho por hablar, hay verdaderas obras maestras de la manipulación escritas sobre este tema. Sólo una curiosidad. He visto escrito el nombre de Félix Schlayer en el post de cotri. Este es uno de los casos de manipulación más flagrantes que hay. Una de las pruebas que se intenta presentar como prueba de cargo contra Carrillo es una frase de este diplomático que dice lo siguiente: " Él (Carrillo) pretendía no saber nada de todo aquello, cosa que me parece inverosímil". Aunque solo sea una frase, estos historiadores manipuladores usan mucho las frases para intentar crear pruebas donde no las hay, pero aquí el problema no es ese. Esa frase fue traducida del Alemán (Schlayer era Alemán y Nazi, aunque era el cónsul noruego) como he escrito arriba, pero era una traducción falsificada. En la traducción real Schlayer dice: "Le dije lo que había visto en la Moncloa y le pedí explicaciones, pero respondió que no sabía de ello, algo que considero probable". Ese es el método de los que acusan a Carrillo, la invención de pruebas. ¿Cómo no va a desestimar el Juez este tipo de querellas?. De todos modos, yo soy partidario de que se abra la fosa de Paracuellos, que los familiares de las víctimas puedan enterrar a sus muertos sí lo consideran adecuado (sí lo pidiesen supongo que se lo concederían) y que se investigue la responsabilidad de los crímenes de Paracuellos. Sin embargo, conociendo a cierta derecha de este país eso es absolutamente inservible. Si la investigación dice que Carrillo no tiene responsabilidad, y que la responsabilidad fue de los soviéticos con la colaboración de algunos comunistas y anarquistas (como parece que fue) dirán que es una manipulación y que se esconden pruebas. Es lo que hacen con el 11M, con los casos de corrupción y con otras cosas. Al que quiere justicia le deben atender los tribunales, por supuesto. Pero al que usa los tribunales con mala fe (como dijo Garzón), con la intención de sembrar duda, confusión y conseguir justificaciones para seguir defendiendo fanatismos, los tribunales no les deben dar cobijo.

Cotri: ojalá todos los datos que aportas fueran conocidos por muchas personas (incluida yo), y ojalá los no-sociatas supiéramos utilizarlos con claridad y objetividad. Es tanta la radicalización contemporánea en España que explica ha llevado al odio entre españoles que desconocen la historia. (Entre paréntesis, lástima que hayas terminado tu comentario con una vulgaridad. La claridad del texto, la adecuada justificación y argumentación utilidas, no te eximen de lo inadecuado de lá última frase).

El 14 de diciembre de 1998, los abogados Jose Luis Jerez Riesco y el procurador Javier Lorente Zurdo, en nombre de la Asociación de Familiares y Amigos del genocidio de Paracuellos del Jarama y de Fernando Pazos Alonso Barajas y José Antonio Esquiroz García presentaban una querella criminal en el Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional contra el dirigente comunista. La querella iba contra Santiago Carrillo Solares, el Partido Comunista de España, el Partido Socialista Obrero Español y el Estado español. Los denunciantes pedían se les diera el mismo tratamiento que a Pinochet y fueron acusados por el juez de “mala fe procesal, abuso de derecho y fraude de ley”. En el texto del escrito, de 54 folios, los querellantes acusaban a Carrillo de haber cometido los delitos de genocidio, terrorismo y torturas durante la Guerra Civil española. “El genocida Carrillo, a pesar de haber transcurrido luengo tiempo desde los hechos que se narran, a tenor del artículo 134 del Código Penal el delito de genocidio no prescribe nunca, y a la vista de la posible aplicación retroactiva de la Ley, aun siendo desfavorable al reo, pedimos que se le investigue y se le juzgue”, decían los querellantes con sorna. “Y lo hacemos ––dicen los querellantes invocando los fundamentos jurídicos que han aplicado los juzgados centrales de Instrucción de la Audiencia Nacional, recientemente en el asunto del general Augusto Pinochet, en concreto por el Juzgado Central número 5, el de Garzón ─ con fundamentos ratificados por el pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Aspiramos a que, de forma analógica [sic], se aplique el delito contra los genocidas a Santiago Carrillo, aún no existiendo la norma a aplicar en el momento de ocurrir los hechos, ya que tampoco figuraba [el delito de genocidio] en el derecho positivo español cuando ocurrió el golpe de Estado de Chile”. Acto seguido, narraban como Santiago Carrillo había sido Consejero de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid desde su nombramiento el 7 de noviembre de 1936 hasta su cese el 4 de diciembre del mismo año. “En ese periodo se tuvo confinados, sin formación de causa alguna a veinte mil prisioneros. Solamente en los días 7 y 8 de noviembre de 1936, dos mil setecientos cincuenta de ellos fueron sacados de las cárceles de San Antón, Porlier, Modelo y Ventas y salvajemente asesinados en las cercanías de Paracuellos del Jarama y otros pueblos de las afueras de Madrid". Para ratificar sus aseveraciones, además de las listas de asesinados en ese periodo extraídas de la Causa General y del ayuntamiento de Paracuellos del Jarama, aportaban los testimonios de centenares de familiares de las víctimas y de cuatro diplomáticos extranjeros: George Henny, delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja; Félix Schlayer, encargado de negocios de la legación de Noruega, Edgardo Pérez Quesada, encargado de Negocios de la Embajada de Argentina y Aurelio Muñoz Morgado, embajador de Chile en Madrid y decano del Cuerpo Diplomático. Al estar doce de los presuntos asesinados por Carrillo, sacerdotes, monjas o frailes, en proceso de beatificación por la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos y sabedores de que el Vaticano llevaba más de cincuenta años reuniendo información sobre la persecución anticristiana llevada a cabo por el Frente Popular, los firmantes del escrito pedían que se oficiara a Darío Composta, responsable de este departamento de la Santa Sede, para que aportara sus archivos al sumario. Aunque la querella se presentó en el decanato de la Audiencia Nacional a las 13:45 horas, los autores del escrito ignoraban porque casualidades de la vida o arte de birlibirloque el asunto recayó en el Juzgado Central de Instrucción número 5, exactamente el que pretendían evitar al ir dirigida subsidiariamente la querella contra el PSOE, de cuyas listas electorales formó parte el juez Garzón en 1993. De esta manera, el 16 de diciembre de 1998, es decir 48 horas después, abría las diligencias indeterminadas 70/98 X. Sin dar parte al fiscal, en un auto de tres folios anunciaba que por turno de reparto le había correspondido la querella que rechazaba al no acreditarse la personalidad jurídica de la entidad Asociación de Familiares y Amigos del Genocidio de Paracuallos del Jarama y "por ende ha de entenderse sin capacidad jurídica alguna para otorgar un poder que además no otorga”. En lugar de emplazarles y darles un plazo prudencial para que subsanen los supuestos defectos de forma encontrados, que es lo habitual que se hace en los juzgados, el magistrado considera que la supuesta falta de capacidad jurídica de la Asociación de Familiares y Amigos del Genocidio de Paracuellos del Jarama constituía un defecto, insubsanable, “que vicia irremediablemente la acción intentada y la querella debe rechazarse ad limine ya que, por otra parte, los querellados individuales no especifican el tipo de acción que pretenden ejercitar, particular o popular, por lo que carecen de capacidad jurídico-procesal”. “Por este motivo –agrega el juez– la querella debe rechazarse asimismo ad limine (….) Por lo demás, no teniendo carácter de parte los que presentan el escrito al concurrir defectos insubsanables, no existe la posibilidad de darles entrada por la vía del recurso”. En consecuencia, Garzón dispuso “rechazar de plano el escrito de ‘querella’ [sic] presentado por el procurador Javier Lorente Zurdo en nombre de la Asociación de Familiares y Amigos de Victimas del Genocidio de Paracuellos del Jarama” y “dejar constancia de la mala fe procesal y del abuso de derecho y fraude de Ley en la formulación de la querella”, lo que fue interpretado por los querellantes como una amenaza velada de que podían ser "empapelados". La respuesta de la Asociación de Familiares y Amigos de Victimas de Genocidio en Paracuellos del Jarama fue presentar un incidente de recusación contra Baltasar Garzón al considerarle parte en el asunto. “Es notorio y conocido que fue candidato numero dos por la lista del Partido Socialista Obrero Español por la circunscripción de Madrid y al ser el PSOE uno de los coquerellados debe abstenerse de instruir la causa al tener amistad o enemistad manifiesta con cualquiera de las partes”. Paralelamente, vía el juzgado de Guardia de Plaza de Castilla (Madrid) se presentaba un recurso de reforma subsidiario de apelación contra el auto de inadmisión de la querella por no haber dado el juzgado el preceptivo plazo de diez días para subsanar, en cualquier caso, los defectos que existieran. “[Por otra parte] hasta que no hubiera llamado a ratificar la querella no puede conocer el instructor si tiene o no la Asociación de Familiares y Amigos de Víctimas de Paracuellos del Jarama capacidad jurídica, y prejuzgar la inexistencia de dicha capacidad entendiendo dicho error como insubsanable va en contra de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo”. Garzón no contestó a este recurso, ni lo elevó a la sala como es preceptivo, según él, por no tener conocimiento del mismo. En cuanto al incidente de recusación, tras dar parte al fiscal, lo resolvió el mismo rechazarlo con el siguiente argumento. “(…) si la parte carecía de legitimación para formular la querella y ser parte, según su propio auto, el escrito de recusación debe rechazarse ad limine por las mismas causas y razones, dejando constancia de la falta de legitimación, abuso de derecho y la mala fe [de los firmantes del escrito de querella]”. El asunto, sin embargo, no se resolvió aquí. Tras obtener la venia intervinieron en el caso otros dos abogados de la Asociación de Familiares y Amigos de Víctimas del Genocidio de Paracuellos del Jarama de Torrelodones (Madrid) y Barcelona, José Ezpeleta y Ángel Pérez, donde tras acusar a Garzón directamente de prevaricador (exactamente, de haberse “tragado” un recurso y de resolverlo en su instancia en lugar de elevarlo a la Sala, lo cual constituye una decisión tomada a sabiendas, de forma injusta, por el instructor), exigían del juez justiciero que hiciera justicia en relación con sus familiares asesinados supuestamente por el genocida de Paracuellos. En diversos escritos, en 2000, 2001 y 2002, le reclamaron al juez que abriera de nuevo el procedimiento ya que no se había resuelto por la Sala el recurso de apelación. A todo ello Garzón, con un auto de 6 de marzo de 2000 en el que tras reproducir de corrido todos sus autos y providencias anteriores, después acusar a los promotores de la querella de nuevo, de abusar del derecho para ridiculizar sus actuaciones, se saca de la manga nuevos argumentos. Según él, los fusilamientos de Paracuellos del Jarama están amnistiados por el indulto general de 25 de noviembre de 1975, con motivo de la proclamación de su majestad Juan Carlos I como rey de España. El segundo argumento era que el delito de genocidio no estaba tipificado como tal en 1936. Haciendo suyos los argumentos del Ministerio Fiscal recoge: * Son de aplicación a estos hechos los decretos leyes y leyes de amnistía dictados el 25 de noviembre de 1975, por el que se concede el indulto general con motivo de la proclamación de Su Majestad Don Juan Carlos de Borbón como Rey de España; y el 14 de marzo de 1977, sobre indulto general; que vedan de una forma total y absoluta cualquier posibilidad de reiniciar la persecución penal por los actos realizados en nuestra guerra civil. En todo caso, el delito de genocidio no se encontraba tipificado en España en la fecha de los hechos, y dicho sea de paso, tampoco existía en el derecho internacional. El término genocidio, de “genos”, raza, clan, y “caedes”, matar, es acuñado por el jurista polaco Rafael Lemkin en 1944, para designar crímenes de una particular barbarie. Terminada la Segunda Guerra Mundial, se despertó en la conciencia de las naciones la necesidad de castigar lo que Sir Winston Churchill llamó un crimen sin nombre. A pesar de ello, los tribunales de Nuremberg y Tokio lo aplicaron retroactivamente a los genocidas nazis y nipones en 1945 y 1947 y la Audiencia Nacional lo hizo con Pinochet en 1998, por delitos cometidos en 1973, teniendo en cuenta que el mismo delito no aparece en el Código Penal español hasta 1995. Todo ello implica, como poco, que hay varias varas de medir en la Audiencia Nacional. Cuando se trata de Carrillo no se admite y cuando es Scilingo el personaje a condenar se le aplica el delito de lesa humanidad que no aparece en el Código Penal español hasta 1995, para delitos cometidos en 1976 es decir diecinueve años antes. Cuando se trata de los desaparecidos de la República se puede abrir una causa general, citar a decenas de instituciones, ayuntamientos y remover las entrañas de la tierra para imponer una "justicia" que agrade a la extrema izquierda mundial Y se hace vulnerando todas las leyes habidas y por haber. Porque, además de la Ley de Amnistía, durante la transición política se aprobaron nuevos textos legales que permitieron la reconciliación de los militares de los dos bandos (muchos de ellos encargados de llevar a cabo las purgas o de presidir los tribunales especiales), se reconoció su graduación a los oficiales y jefes republicanos, se les ascendió en un grado, se les reintegró al ejército con todos sus derechos salvo el de mando de tropa, e incluso no se puso ningún impedimento para que vistieran el uniforme militar y percibieran sus haberes pasivos. Treinta años después de ocurrido el “abrazo de las dos españas”, movido por su vanidad infinita y para justificar las malévolas preguntas que le hacen en los foros internacionales acerca de por qué no procede contra la dictadura de Franco de la misma manera que lo ha hecho contra la argentina y chilena, Baltasar Garzón ha destapado la caja de los truenos al abrir un nuevo sumario que ya venía anunciando desde hacía dos años. Dicho sea con ironía, lo que no ha explicado es cómo demonios va a enjuiciar ––aunque sea simbólicamente–– a unos presuntos inculpados en nombre de la II República, que desapareció de hecho en 1939, cuando desde la muerte de Franco nos encontramos en un régimen monárquico y desde la Constitución de 1978 la Justicia se imparte en nombre del Rey PD: Me la suda si no publicas esto.

Buenas noches, Primero reconocer que el PP sigue liderando en lo que a campañas publicitarias efectistas se refiere. Enhorabuena a los gabinetes de prensa, a los que redactan los discursos y, por qué no, a los propios oradores. No es nada fácil, con la que le está lloviendo a F. Camps, decir algo como "os pido una sonrisa cada vez que leáis algo que no os guste". Pero a lo que voy, la estrategia de esta gente sigue siendo la misma, desviar la atención. No hay corrupción en Madrid, no hay cohecho en valencia, no hay espionaje entre propios compañeros, sólo hay 4 millones de parados y un loco que, al parecer por arte de magia, ha aterrizado en un sillón de titular del Juzgado de Instrucción n5 de, ni más ni menos, la Audiencia Nacional. y que, para colmo, se dedica a perseguir, como buen miembro de esos "inquisidores del siglo xxi" a los que alude Rajoy, a la derecha que, hasta hace no mucho, se autodenominaba "centro". Dicho esto, pasemos a manos limpias. ¿qué se puede esperar de un "sindicato" cuyo presidente se declara admirador de Blas Piñar y de Lepen? Creo que con esto sobra. Digamos que hablamos del brazo armado de Federico Jimenez Losantos (alguien de quien me gustaría que Pedro escribiese un artículo, aprovechando que le han invitado a abandonar la COPE). No entraré en los pormenores de la querella puesto que, si soy sincero, ni siquiera la he leído, pero todo el mundo sabe qué la motiva, y en lo que se escudan. Fíjense en las actuaciones de este tipo de gente - válido también para los grupos ya citados-. Normalmente no suelen querellarse o defenderse alegando que son inocentes (en este caso concreto sería complicado), sino que siempre recurren a defectos de forma para que no los puedan condenar. Vale, es lo más normal del mundo en Derecho, pero es algo que nunca dejará de asombrarme. Hablábamos el otro día de las cintas del caso Naseiro, también trataron de denunciar por prevaricación a Garzón con el Gürtel. Para mí, esto se traduce en lo siguiente: "no es que no sea culpable, es que Garzón lo ha hecho mal y por eso no se me puede juzgar". Deplorable en mi opinión. Cuando uno va a un sitio como imputado, hay dos formas de enfocarlo; servirse del derecho para probar tu inocencia, o bien usar las artimañas del Derecho para anular un proceso. Eso marca diferencia. Al menos a nivel moral. Sobre el asunto de Garzón, al que tuve ocasión de saludar hace algunos años en un acto que hizo, estoy totalmente de acuerdo en que le puede la fama. Me parece un tío bastante íntegro, pero creo que los flashes le despistan. No obstante, menos mal que es instructor, sino podría tener bastantes problemas. Vale, es un juez estrella, y a veces le faltaría ser algo más discreto en sus procesos (a él o a sus allegados), pero todo lo dicho no le inhabilita para reconocer que es un buen Juez, un tío que, pese a tener una clara tendencia, suele ser bastante neutro en los temas. Creo que no se inclina a la hora de elegir causa, si es algo "de izquierdas" o "de derechas" sino más bien si es algo "de renombre". No olvidemos que esto es una profesión. A más renombre, más conferencias, más ingresos... Para finalizar, antes hablaba con Pedro sobre el tema de la imputación, ya que muchos medios hablan ya del imputado Garzón, así como el Partido Popular. Bien, seguramente si esto sigue adelante le citarán a declarar como imputado, pero a día de hoy, lo único que han hecho es admitir la querella a trámite - que ya está bien- puesto que cumple con los requisitos básicos para iniciar el proceso. Pero aún falta mucho camino por recorrer. De hecho, en el Auto del Supremo, lo dice claramente, y cito textual: "Esta sala, sin valorar ni prejuzgar lo sucedido, entiende que no se dan las condiciones para rechazar la admisión a trámite de esta querella", ya que "lo afirmado en la querella no es algo que, ab initio, pueda considerarse ajeno al tipo penal de prevaricación, al menos como hipótesis que no se advierte sea ni absurda ni irracional" En principio, esto es lo que hay. Y, haciendo un ejercicio crítico pese a mi respeto a Garzón, todo apunta a que sí que tienen razón los querellantes a nivel estrictamente legal. No era competente y le fue advertido por parte de Fiscalía, ante lo que no persistió. Vale. Quizá esté mal. Veremos cómo acaba esto. No obstante, no deja de ser un proceso efectista el de Garzón, puesto que evidentemente no se iba a condenar a nadie por estar ya fallecidos. A nivel moral, no puedo decir que no me llevase una alegría en su momento, pero yo creo en el respeto estricto de la legalidad y pienso que, si está mal, la justicia hará lo que tenga que hacer. Evidentemente lo que piden los querellantes, no me parece proporcionado y confío en que no progrese en exceso. También los jueces saben bordear la Ley; no sólo el PP. Un saludo

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