LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

LA CLASE MEDIA

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He oído muchas veces como personas de familias trabajadoras cuando hablan sobre su estatus social dicen que son de clase “media-baja”. Otras personas se suelen definir por defecto como de clase media, sin más. Difícilmente he oído a nadie definirse como de clase trabajadora (o de clase obrera que dirían los más antiguos). Si tuviésemos que hacer caso a la definición que dan las personas de sí mismas parecería como si toda la población fuese de clase media, y la clase “baja” hubiese desaparecido.

Querría dejar claro que me repugna bastante la división de la sociedad en clases, pero a pesar de ello la autodenominación de la gente como clase media me parece un fenómeno interesante.

Teóricamente, en épocas pasadas de consideraba de clase media a aquellos pequeños comerciantes o empresarios, o a aquellos profesionales cualificados que tenían un modo de vida relativamente holgado. No eran ricos como la alta burguesía, pero no pasaban necesidades como el proletariado y solían tener alguna propiedad. No obstante por definición la clase media no va tan relacionada con estos factores como por su situación económica relativa en la sociedad, en la que se supone están en medio.

La sociedad actual nos ha inculcado la aspiración de ser clase media. Más que las aspiración nos ha contado que ya somos clase media, puesto que vivimos bien. Pero para ser clase media no basta con serlo, también hay que parecerlo. Una persona de clase media debe ser propietaria de una vivienda y, si puede, de una segunda residencia en la playa. Por supuesto, hay que tener un par de coches en la familia, pero por lo menos uno de ellos debe ser un buen coche, nada de utilitarios. Teniendo el coche debemos conseguir una plaza de garaje, además de una bonita Televisión de plasma, algún viaje etc.

No todo este elenco de comodidades viene impuesto por la teoría. Muchas veces es la publicidad quien te lo vende, o simplemente es que un amigo o vecino se ha comprado alguna cosa que te gusta. Y como tú tienes tanto nivel como él no puedes permitir que sea más que tú. Si por alguna razón económicamente no llegas no importa, para eso están los créditos bancarios. A lo mejor, en base a la lógica microeconómica, no parece buena idea gastarse ese dinero viendo cuales son tus ingresos, pero si Pepito que trabaja de lo mismo que yo y se lo ha comprado pidiendo un crédito ¿Porqué no voy a hacerlo yo?

Este consumismo enfermizo, estas ganas de aparentar, de sentir que no eres “un fracasado” (percepción social se fracaso, impuesta en parte por la publicidad que hemos interiorizado), es una de las principales causas que nos ha llevado  a la situación económica que estamos viviendo. Familias de trabajadores no cualificados han llegado a tener varias propiedades inmobiliarias y un coche todos los miembros de la familia. Como eso es insostenible con un salario normal se ha conseguido mediante el endeudamiento. Las familias accedían a él, en parte embriagados por aquella clara pero atractiva mentira de que “eso siempre subirá” y “si tienes algún problema lo vendes y ganas dinero”. Hasta que llegó el momento de “Crack”, y las cosas ya no tienen ni el valor ni la salida que parecían, dejando a millares de familias al borde de la ruina.

La sociedad Española ha sido absorbida en la última década (quizá más) por el torbellino consumista y por la ilusión de ser “alguien”. Creo que es un fenómeno occidental, pero en España se ha vivido con especial intensidad, en mi opinión, por nuestra mentalidad de país atrasado que ha heredado la mentalidad insegura de nuestros padres. Hemos confundido calidad de vida y felicidad con el tamaño de nuestras posesiones.

En otros países (véase Francia, Alemania, Suecia, Finlandia, etc.) hay profesionales que viven de su trabajo. Es gente que vive de alquiler, que no invierte en bolsa, que usa transporte público. Y, en cambio, tienen una calidad de vida mucho mayor que la nuestra. Están seguros de su capacidad y no les inquieta su futuro. Saben que viven en unos países donde el estado los protegerá en el caso de que estén en una mala situación o en su vejez.

El pobre Español, en cambio, ha pensado que necesita una hipoteca a 45 años para sentirse seguro y un plan de pensiones privado. Hemos obviado como se ha construido la prosperidad en los países de nuestro entorno, quizá hemos confundido prioridades y eso ha hecho que nuestra economía sea un monstruo con pies de barro que se tambalea antes los últimos vientos internacionales.

Comentarios

Creo que debido a nuestra mediocridad como especie y a nuestras ansias de querer ser alguien por "el tanto tienes tanto vales", vamos a salir de esta crisis con la misma falta de valores e irracionalidad que nos hizo entrar en ella. Me gustaría equivocarme del todo, de veras. La verdadera crisis no es económica, sino de valores. Han de pasar muchos años para que el pueblo español sea capaz de digerir una transición a eso que llaman democracia. Me considero clase trabajadora y orgulloso que estoy de ello, ya que mis padres me enseñaron a vivir con los pies sobre la tierra y a no estar nunca por encima de mis posibilidades.

Pues yo no se de que clase soy pero me encanta definirme como obrera-proletaria. Un orgullo.

Enhorabuena, por esa clarivindencia y por tu blog... Efectivamente, si algo bueno traerá la tan cacareada crisis es que nos va a obligar a ajustar necesidades con capacidades, quitándole la \'venda de los ojos\' a más de uno o más de dos... La pregunta más bien sería ... hasta poner realmente remedio ...¿ cuántas veces habremos de tropezar con la misma piedra(insostenibilidad social y medioambiental del capitalismo salvaje)? Como muy bien señalas, Pedro, el virus capitalista/acumulador se ha extendido sin límite por nuestras pantallas de TV, de cine, la cultura, los usos sociales...en fin, nuestras mentes ¿sabremos extirpar la infección a tiempo ? saludos

Me gusta mucho tu blog, y creo que con esta entrada has dado en el clavo. Que es muy fácil culpar a los bancos y a los políticos pero nosotros también tenemos parte de culpa por vivir por encima de nuestras posibilidades. Como dice bibi, así aprenderemos a gastarnos el dinero en lo que más importa y no en caprichitos y cosas innecesarias... Un saludo :)

Muy buena argumentación Pedro. Esta crisis tendrá su lado positivo,aprenderemos a vivir de otra forma. No toda la culpa es de los bancos y los políticos cada uno debemos asumir nuestra parte de inconsciencia.

Estoy totalmente de acuerdo contigo, Pedro. Amemás he disfrutado mucho leyendo tu artículo. Un saludo.

ZeitGeist

buen argumento, me parece que has dado bastante en el clavo, lo que no ha conseguido ni la politica ni la religon ni ninguna revolucion lo ha conseguido el capitalismo, somos esclavos de la sociedad, del dentista, los seguros de vida, la factura desorbitada de la electricidad... que te voy a contar, tu articulo me ha sacado una sonrisa... menos mal que sigue existiendo gente que se sienta un momento a pensar.

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