LA SUERTE SONRÍE A LOS AUDACES

EL PARTÍDO ÚNICO

Ya está aquí. El Plan de rescate de nuestra maltrecha economía ha sido aprobado hoy por una abrumadora mayoría. El gobierno Socialista ha aprobado la misma medida que cualquier otro país con gobierno conservador, la oposición conservadora ha asentido igual que cualquier oposición socialista, y los regeneracionistas de UPyD han estado tan de acuerdo como los malvados nacionalistas que quieren destruir España. Tan sólo a dos gallegos despistados y a un médico en franca retirada se les ha ocurrido oponerse. Viendo tal estado de las cosas nos debemos encontrar ante una medida excelente, con la que no cabe discusión alguna, nacida gracias a las mejores virtudes de los hombres que, unidos, se han comprometido por una vez a darle un soplo de esperanza a la humanidad. Pues bien, permitidme la herética osadía de discrepar.

Las políticas aprobadas hoy en España, al igual que las que se aprobarán en el resto de Europa, se tratan simplemente de un tratamiento sintomático de los problemas creados por la crisis. Hay crisis de liquidez, pues inyectemos dinero a los bancos para que sigan dando préstamos. La única medida “transformadora” (Uy, que he dicho), es una vaga soflama futurista sobre la búsqueda de un sistema de control para que esto no vuelva  a pasar. Refundar el capitalismo, ha dicho Sarkozy. Parece que la refundación se basa cambiar alguna cosa para que nada cambie. Vamos, despotismo ilustrado.

¿Cuál es el plan? Superamos la crisis mediante la compra de activos de los bancos, y cuando ésta pase pues los volvemos a vender, volviendo la situación a la inicial. Vamos, quedarnos como estábamos. Refundación lo llaman ahora.

Por lo que parece, los máximos dirigentes mundiales piensan (sus asesores piensan, mejor dicho) que con un vago sistema de control sobre el crédito y los movimientos del capital el capitalismo funcionará como una seda. Eso mismo es lo que pensaron la señora Thatcher y el señor Reagan cuando convirtieron el sistema en el desaguisado que tenemos ahora. Eso pensó el Gran economista  John Maynard Keynes sobre su teoría monetarista, hasta que la crisis de los 70 demostró que la economía no era tan simple como las teorías Keynesianas. Eso pensaron también los teóricos del liberalismo económico, hasta que la crisis del 29 se llevó esa idea por delante. La fe en haber encontrado el sistema perfecto ha sido la constante en la historia de la economía .La diferencia es que en cada crisis anterior, se han tomado medidas transformadoras, equivocadas o no, que han cambiado el sistema económico parcialmente. En esta crisis, las mentes pensantes han decidido que no van a inventar nada más, y que la solución es volver  a la situación anterior, aunque sea ésta la que ha creado el problema.

Los bancos reciben dinero para que den préstamos. Preguntando a Zapatero en una entrevista del domingo pasado le preguntaron que pasaría si un banco decidiese usar ese crédito para comprar un banco extranjero, puesto que los controles sobre el dinero prestado van a ser más bien escasos. Después de divagar un segundo, y decir que eso no debería pasar, Zapatero se desmarcó con esta sorprendente declaración “Si un Banco Español decide comprar un banco extranjero, eso nos hace fuertes como País”. ¡Suban la apuesta señores! Yo, que siempre había pensado que lo que era bueno era que hubiese empresas en España, me quedé patidifuso. No sabía ya si la entrevista era a Rajoy, a Bush o al líder de la mafia siciliana, puesto que seguramente cualquiera de ellos hubiese dicho lo mismo.

Sólo el futuro jubilado Gaspar Llamazares hizo una declaración coherente estos días. Vino a decir que era indigno que el dinero se diese a los bancos, y que el dinero lo tenía que prestar el ICO (instituto de crédito oficial). El malvado comunista tragacuras, que yo pensaba que tenía que haber gritado a favor de la revolución y de la nacionalización definitiva de la banca,  resulta que se había vuelto un Keynesiano más. ¡Si Lenin levantara la cabeza! Nadie le ha respondido. Lo que diga Llamazares, o quién sea, no merece ni el más mínimo comentario por parte de nadie, aunque venga precedido de un argumento moral impecable.

El partido único mundial, que todavía no tiene líder (debería ser un banquero), no tiene porque responder ni dar argumentos de sus actos. Como no hay alternativa, como no hay peligro de que llegue la “oposición”, ¿Para que justificar lo que se hace? Ellos a mandar, y los demás a  tragar.

Comentarios

Que grande tío, que grande!! No se pueden decir más verdades. Sólo falta que los ciudadanos tomemos la conciencis de que somos nosotros los que tenemos el poder y que los políticos solo nos representan. Y tras esa reflexión deberíamos salir a la calle a hacérselo saber. Un saludo,

Muy bien, vale y ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué vas a hacer tú?

¡Ah! Me olvidaba... Si hablas francés, te aconsejo el documental sobre los telefonos celulares (no "moviles", haría falta que tengan patas...) : "Téléphonie mobile, sommes-nous tous des cobayes ?"(Moviles : ¿somos todos cobayas?)... Como he dicho en "Publico", este documental te deja las cosas bastante claras sobre el tema. Deu..

He visto un comentario tuyo en Publico... Y he entrado en tu blog, pa\' ver de que "falas" (como dicen en Galicia; yo soy francés...). Me gustan tus comentarios y analisis, pero tendrías que poner un poco más de vida en tu blog: fotos, enlaces (apoyando tu punto de vista), videos y fotos para ilustrar (hay muchos libres de derechos y no te pueden atacar por publicar algo en un blog)... Espero que tenga más tiempo en adelante para abrir un debate interesante. Atentamente. Orcinus... "Sapiens" (de vez en cuando)...

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