Dicen los americanos que hay que cambiar de trabajo cada 10 años. Este cambio responde a mantener un estímulo y un interés por el trabajo que se podría perder de mantenerse durante muchísimos años en los mismos puestos y responsabilidades. Yo no sé si esto es cierto, pues nunca he estado 10 años en la misma empresa, pero sí creo que los cambios son importantes. El mundo cambia a nuestro alrededor, nosotros cambiamos, todo cambia, pues no existe la eternidad. Muchas personas se aferran a la relativa eternidad de las cosas y de las situaciones, por seguridad o por cualquier otra razón. No a todas las personas les gustan los cambios, de hecho estoy seguro que a nadie le gustan los cambios en todos los sentidos de su vida, pero los cambios están ahí y suceden, nos demos cuenta o no, los hagamos voluntariamente o empujados por las circunstancias.
La suerte sonríe a los audaces ha llenado el inicio de mi vida como Blogger ó bloguero, si preferís el término en castellano. Empecé en el Otoño de 2008 sin saber muy bien como iba esto. Escribía para poder contar y expresar lo que oralmente y en otros ambientes no podía expresar. No había objetivo concreto, ni proyecto, era simplemente una expresión de mis sensaciones y sentimientos.
La suerte sonríe a los audaces ha sido un proyecto muy personal. No he querido nunca incluirla en ningún grupo o agregador, pues quería mantener su independencia y personalidad propia. Se me ha insinuado más de una vez la posibilidad, pero siempre he respondido que quería mantener la absoluta neutralidad de mi bitácora respecto a grupos determinados. La verdad es que ahora pienso que, quizá, fui excesivamente estricto en este punto. Aún así, esta bitácora ha sido un “verso libre” desde el principio, y me parece que así debe quedar.
Pero creo que entrado el 2011 toca hacer cosas nuevas. Desde 2008 hemos visto como esta sociedad de la prosperidad se hundía, como la base sobre la que estaba edificado nuestro desarrollo era de papel. De hablar de pleno empleo, subidas de pensiones, dependencia, riqueza para todos en forma de bienes inmobiliarios; hemos pasado a crisis, paro, recorte del estado del bienestar, miedos a la depresión económica…En menos de tres años.
En los años anteriores La suerte sonríe a los audaces se ha dedicado fundamentalmente al análisis antes que a las soluciones. Este desastre económico nos ha mostrado el claro desastre político que también tenemos, de falta de ideas, de alternativas. En 2008 vimos como cierto estilo de capitalismo que se había impuesto, el llamado capitalismo financiero, el Laissez Faire, el “todo vale” mientras lo diga el mercado; se había demostrado una falacia. Veíamos como no había más alternativa que coger el toro de la economía financiera por los cuernos y controlarla y regularla, veíamos como los mitos de la asignación de recursos adecuados que hacía el mercado financiero no era tal; pensábamos, en definitiva, que habría una refundación del capitalismo que lo alejase de eso.
Pero la realidad ha sido otra. La izquierda política, entidad que parecía destinada a hacer esta transformación como otras veces en la historia, ha abdicado de su papel, por falta de convencimiento, de capacidad o por lo que sea. El presidente Obama, figura que se antojaba histórica, no ha sido en estos dos años más que otro demócrata a lo Bill Clinton. La socialdemocracia entera se ha hundido en toda Europa víctima de sus coqueteos tercerviístas, que le ha llevado a ser tan responsable de este desastre como sus colegas conservadores.
Esta realidad, este inmovilismo político y económico me lleva a pensar que este mundo y este país necesitan cosas nuevas, cosas nuevas que deben ser obligatoriamente distintas a las que existen ahora pero, a su vez, tampoco deben ser destructivas con las mejores herencias y realidades que tenemos.
En este contexto pienso que como Blogger ha llegado el momento de pasar a la acción y no quedarse en la simple reflexión, que ha llegado el momento de comprometerse con movimientos, ideas y proyectos que estén trabajando dentro de sus posibilidades por cambiar las cosas.
Y para hacer este cambio creo que lo mejor es un cambio simbólico, un cambio de imagen, que en este caso será un cambio de bitácora. La suerte sonríe a los audaces cesa su actividad hoy, pero su espíritu será íntegramente migrado a la nueva bitácora.
Este cambio de ciclo está relacionado con el inicio de dos proyectos, que comento por orden exclusivamente cronológico.
El primero de ellos es mi inclusión, como articulista, en la futura revista “El interés español”, dirigida por Alfredo Coll, autor de la bitácora Liberalismo democrático y Clásico.
Mi relación con Alfredo Coll comenzó hace más de un año, cuando nos dábamos palos en todas las discusiones políticas en su blog y en el mio debido a nuestra evidente diferencia ideológica. Pero con el tiempo aprendimos a respetarnos y a valorarnos. Yo valoraba su cultura y admiraba como una persona tan derechista podía defender puntos de vista antifranquistas, federalistas y aconfesionales, algo opuesto a la derecha a la que estamos acostumbrados.
Un día Alfredo me dijo que iba a comenzar a publicar una revista y si me interesaba escribir en ella. Le dije que ya sabía cuales eran mis ideas y los temas sobre los que me gustaba escribir, y me respondió que no había ningún problema y que podía escribir sobre lo que quisiese. Me dijo, además, que no pretendía que fuese una revista “ideológica”, en la cual obviamente no tendría cabida, si no algo así como regeneracionista, cuyo sentido principal sería exponer las ideas de la nueva generación que estaba destinada a tomar las riendas del país en pocos años, y que en ese contexto yo tenía cabida perfectamente.
Esto me convenció, y no vi ningún problema para escribir en una revista en esas condiciones, pues son habituales los casos de articulistas que escriben en medios no afines a sus pensamientos. Además Alfredo me incluyo en el consejo editorial de la futura revista sin que yo se lo pidiese, gesto que le agradezco.
Aún no sé cuando empezará la revista a publicarse. Estas cosas llevan tiempo y el tener que hacer estas cosas en el tiempo libre retrasa las cosas.
El segundo proyecto que comienza ya con la entrada de la nueva bitácora es mi entrada en el agregador de bitácoras Socialistas en Red (SeR).
Socialistas en Red es un proyecto que no lleva demasiado tiempo, formado por personas que se definen como izquierdistas de todas las tendencias. Muchos de sus miembros han dejado de ser parte de la Red Progresista por clara disonancia con sus planteamientos, otros han dejado de ser militantes del PSOE por enfrentamiento con sus políticas y otros se han añadido a este proyecto por afinidad. En definitiva es un proyecto abierto, plural, donde no se censuran planteamientos ideológicos opuestos, es decir era perfecto para un “heterodoxo” como yo.
Muchos de los miembros de Socialistas en Red comentan habitualmente en La suerte sonríe a los audaces, y yo también lo hago en sus bitácoras, así que en cierta manera me he sentido estos meses como un miembro de SeR sin llegar a ser miembro. Nunca pedí la entrada en SeR por las razones que he comentado antes, hasta hace poco que decidí que valía la pena insertarse en un proyecto mayor, y creo que SeR es el que mejor se ajusta a mis ideas y formas.
SeR no es ni la red liberal ni la blogsfera progresista. Es un proyecto más pequeño, más íntimo, y lo que de verdad me preocupaba a mi, no está relacionado con ningún partido político, por mucho que algunos de sus miembros formen parte de distintos partidos. Tengo que agradecer desde aquí a todos los miembros de socialistas en red que me hayan aceptado como miembro de su selecto club.
A estas alturas ya habrá mucha gente confundida. ¿Por qué la entrada en dos proyectos tan distintos? Responderé fácilmente, ¿Por qué no? No concibo la política y la opinión como un campo para crear enemigos, para crear bloques irreconciliables. Y creo que hay una cosa que todo el mundo debe tener clara: Discutiendo con los que piensan lo mismo que tú nunca se saca nada ni se aprende nada.
Por otro lado siempre he tenido cierta tendencia a querer fusionar lo “liberal” y lo “socialista”. Uso la palabra liberal en este caso en el sentido habitualmente usado del mismo, pero para mi esta fusión no es tal. Como dijo el histórico socialista Indalecio Prieto “Soy socialista a fuer de liberal”, y yo soy de esa opinión, de los que creen que el socialismo es una extensión de las ideas del liberalismo, que el socialismo es la profundización en las mejores esencias del liberalismo, y que el liberalismo original no pretendía muchas de las realidades que ha generado su aplicación económica y que sus creadores no podían prever.
No pretendo que me entendáis, pues seguramente los más dogmáticos de vosotros estaréis pensando que intento mezclar el agua y el aceite. Los que ya me conocéis sabéis que me importa un bledo los puritanismo dialécticos y dogmáticos sobre los significados de las palabras, y que no acepto la expedición de carnets de ideología por parte de nadie. Serán los textos que escribo los que os explicarán los fundamentos de esta heterodoxa afirmación, si es que no la sabéis ya.
Vaya, todavía no he dicho cual es la nueva bitácora ni como se llama, ni que lo hubiese hecho adrede ;-)
La muerte que le he dado a la suerte (La suerte sonríe a los audaces, se entiende), y mi exaltación a la república no es casual, si no nominal. La república a la que he vitoreado es mi nueva república, que siendo mía no podía ser más que heterodoxa, y así es, La república heterodoxa, que será la nueva bitácora con un dominio Blogspot.com, y no .es como hasta ahora. Blogspot.com es bastante más versátil y tiene más opciones que el dominio anterior, razón por el que lo he escogido.
La suertes sonríe a los audaces quedará en red, para que la consulte quien quiera. Está feo que lo diga yo pero tiene escritos muy buenos, y seguramente referenciaré algunos en el futuro. Y no sé, quizá le de alguna utilidad al blog en el futuro…
Así pues os espero a todos, a partir de ahora, en La república heterodoxa, y a todos los que tenéis blog y me tenéis enlazado os agradecería que lo acuatizaseis y/o creaseis un link nuevo.
Un abrazo
P.D: Este escrito lo publico en la dos bitácoras, será el último en La suerte sonríe a los audaces y el primero en La república heterodoxa.
http://larepublicaheterodoxa.blogspot.com/
La constitución española declara la vivienda como un derecho. La constitución dice “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos".
A pesar de este artículo los poderes públicos nunca han legislado nada en este sentido excepto, quizá, las leyes de vivienda protegida. Sin embargo nunca ha habido una regulación específica en el sector ni se han hecho esfuerzos para regular los precios de una manera adecuada. Siempre ha primado más el concepto de vivienda como activo económico que como derecho.
Ahora parece que por primera vez una administración española, el gobierno vasco, quiere convertir este párrafo constitucional en una realidad. El anteproyecto de ley de la ley vasca de vivienda pretende que la vivienda se convierta en un derecho. Bien, esto es la declaración política, ahora hay que ver cómo se convierte esto en una realidad legal.
¿Cuáles son las ideas del gobierno vasco para convertir la vivienda en un derecho? Básicamente estas dos: La entrega de una vivienda en alquiler o ayuda similar a las personas en riesgo de exclusión social que no puedan acceder a una vivienda, y el cobro de un canon a las viviendas vacías.
Con estas propuestas el gobierno vasco cree que podrá hacer la vivienda más accesible a quienes no pueden acceder a ella, pero me gustaría analizar las dos propuestas y su conveniencia o no.
La entrega de una vivienda en alquiler o una renta para el alquiler no es algo totalmente nuevo. La renta de emancipación de 210 euros que cobran los jóvenes de ingresos menores a 22.000 euros existe desde hace años, y aunque no cubre la totalidad del coste de la vivienda como en la ley proyectada, sí representa una ayuda parcial. La deducción fiscal a la primera vivienda también es en cierta manera una ayuda a la vivienda, aunque con otro procedimiento. La novedad aquí radicaría en que el gobierno vasco se haría cargo, por lo que se entiende, del importe íntegro del alquiler o alquilaría él la casa.
Bien, si analizamos las dos medidas parciales que he comentado, la renta joven y la deducción por vivienda, podemos decir que ambas supusieron, en el momento del boom, un aumento de los costes de la vivienda. La deducción sirvió para hinchar la burbuja inmobiliaria, y la renta joven sirvió para que todos los pisos de alquiler para estudiantes subiesen de coste. Este dinero público sirvió para que promotores, constructoras y propietarios se enriqueciesen.
¿Qué consecuencias podría tener esta medida? Podría pasar que los pisos más baratos aumentasen de precio de alquiler, generando un sobrecoste para el estado. También habría que ver a cuantas personas afectaría. Según lo que se ha dicho las personas con rentas menores a 9.000 euros anuales (12.000 para familias de 2 miembros y 15.000 para las de tres) tendrían derecho a la vivienda. En principio parecen límites bajos, pero hay mucha gente parada y jubilados con rentas menores a esas (por lo menos fuera del país vasco).
Por otro lado la fijación de estos límites de renta puede generar problemas. Una persona que tenga ingresos de 8.500 euros anuales tendría derecho a una vivienda, pero el que gana 10.000 euros no. Esto generaría un desajuste, pues el que gana 10.000 posiblemente tenga que gastar más de la mitad de su renta en el alquiler de una vivienda, quedando en situación mucho peor que la otra persona.
Generar barreras económicas de este tipo tiene muchos problemas. Cuando Rajoy propuso en 2008 una exención del pago de IRPF a rentas menores a 15.000 euros me pareció un disparate por la misma razón, pues generaría que las rentas de 15.000 a 18.000 euros anuales estuviesen objetivamente peor que las primeras, y porque eso además generaría un “tapón” de sueldos en 14.900 euros anuales.
En este caso podría pasar algo similar en cuanto a la injusticia de la medida.
Respecto a la tasa a pagar por vivienda vacía la idea es la siguiente. Cuando la vivienda lleve más de dos años vacía se tendrá que pagar una tasa anual de 10 euros anuales por cada metro cuadrado (900 euros anuales para una vivienda de 90 metros cuadrados).
La idea, francamente, no me parece mal, y más en un entorno en que el impuesto de patrimonio ha desaparecido (yo preferiría recuperarlo y quizá suavizar algo esta tasa), sin embargo tiene problemáticas importantes. La más importante de todas es la dificultad de demostrar que una vivienda está vacía. Esto se suele saber por empadronamiento, pero en casos de una familia con dos pisos normalmente uno de los cónyuges se empadronaría en la casa vacía y evitaría la tasa. Ahí tenemos una forma muy fácil de evitar la tasa, aunque sí afectaría a personas y familias con muchas propiedades.
En mi opinión hay políticas mucho más efectivas de vivienda que podríamos usar. El Holanda, por ejemplo, quienes tienen muchos pisos en alquiler están sometidos a una regulación por la que el ayuntamiento fija los precios de un porcentaje alto de ellos (no sé si es un tercio). Los precios, por supuesto, son bajos, y eso empuja el precio libre hacia la baja.
No digo que las intenciones del gobierno vasco sean malas, todo lo contrario. Hay que comenzar de una vez a hacer políticas activas de acceso a la vivienda, pero creo que esta propuesta debe ser depurada, sobre todo la primera de ellas.
En cualquier caso es muy importante reducir el coste de la vivienda en España. En un contexto de bajada de costes laborales como este la única manera de que los ciudadanos no vean afectada su economía muy negativamente es esta reducción del coste en la vivienda. Si realmente hay que bajar sueldos para ser competitivos, ésta es la única solución para no esquilmar a la clase baja y la media.
El otro día leí en un artículo de Liberalismo Democrático unas cuantas frases interesantes que Alfredo Coll había podido escuchar de miembros del famoso Tea Party norteamericano, con los que estuvo hablando. Copio las más interesantes:
“Sarah representa lo que significa ser Americano.”
Alfredo: “¿podría explicarte un poco más señora?”
“Sí – libertad, nuestra libertad, libertad de expresión y religión”.
“Sarah Palin podría hacer una gran diferencia positiva en este país dominado por un mierda marxista-leninista como Obama”
Alfredo: “¿qué crees que hará Sarah Palin en el poder? (se lo pregunté a una chica guapa y rubia, nada progre)…”
“Bueno, umm, ummm, ummm, menos ehh, gasto sí, eso menos gasto público, ehh, mmmm, uhhh, una sociedad más americana emprendedora, hmm ehhhh….ehhhh….ummm, dáme un segundo please, hmm…pues más respeto en general, por eso Palin tiene que ganarle a Obama que es un criminal”
“Si tú quieres darle tu dinero a otros bien por ti pero que no me obliguen a mí a dárselo a los demás porque eso es SOCIALISMO”
“Es que Obama dice en su libro que él es un Leninista Castrista, un comunista vaya”.
Alfredo: “Yo: ¿crees que deben expulsar a todos los inmigrantes de los EEUU?”
“No Alfredo, no creo que deben pero no estaría mal poner a todos los moros en un barco y hundirlo en el Atlántico”
Estas son sólo algunas de las frases, que me han parecido muy interesantes y reveladoras. Como sabéis el Tea Party representa un movimiento ultraconservador en los estados unidos que defiende una política extremista en materias como política exterior, asistencia social y sanitaria, inmigración, etc. Sus miembros suelen ser del partido republicano o independientes, y ahí está el mayo peligro además de su crecimiento. Hay muchos miembros del partido republicano muy próximos al Tea Party, el principal de ellos Sarah Palin, candidata a la vicepresidencia de los EE.UU gracias a la increíble decisión del senador Mc.Cain.
El Tea Party ha extendido una ola de odio en los EE.UU. Su radicalismo y su lenguaje “sin complejos” ha calado en parte de eso que los europeos llamamos “América profunda”, esa más inculta, bárbara, rural y violenta, que ha visto como sus mas bajos instintos se han convertido en una realidad política.
El intento de asesinato de la senadora demócrata hace unos días no parece ajeno a esta realidad de violencia verbal política. En un país como EE.UU, donde en muchos estados se puede conseguir un arma de fuego sin excesivas dificultades, la extensión de este discurso es como echarle gasolina al fuego. Aunque el 99,99% de las personas sepan la diferencia entre la agresividad verbal y la física, sólo con que un 0,01% de energúmenos pueda llegar a pensar que su país está dominado por un comunista, un criminal y un amigo de terroristas, y que eso debe ser combatido con la fuerza, ya estás creando una válvula a presión que puede explotar por cualquier lado.
Espero, honestamente, que este hecho suponga el principio del fin para el Tea Party.
Pero mi intención no es hablar del Tea Party norteamericano. Quiero que leáis ahora estas frases:
“Zapaterismo: Dícese del régimen sectario, totalitario y fascista que asoló España en los primeros años del siglo XXI, durante los cuales millones de personas fueron ultrajados en sus derechos civiles por el mero hecho de ser varones”
“Este gobierno quiere destruir España con la ayuda de los vasco y los catalanes ellos ha vivir y nosotros a sufrir y a pagar para que ellos vivan del pueblo si esperamos será tarde”
“El término "indecente" ladrado desde las fauces de esta pedorra me suena igual que la palabra "virgo", salida de la boca de la Celestina... ILEGALIZACIÓN DEL PSOE ¡¡¡ YAAAAAA !!!” (Por Leire Pajín)
“Mientras tengamos en el poder de la nación individuos sectarios, tenebrosos y mentirosos, estaremos a disposición de los tribunales inquisidores que ellos dominan y eligen, y rezaríamos por estar "sólo" en la URSS de Lenin o Stalin, la cual comparativamente sería menos dictatorial”
Estas frases las he recopilado en 5 minutos de visita por varios periódicos digitales. Podría incluso escribir alguna peor que le he oído decir a personas en conversaciones con los “amigotes”.
¿Veis alguna diferencia entre unas frases y otras? Fuera del contexto político en que se dan, representan lo mismo: Barbarismo, estupidez y, sobre todo, odio.
Estas personas son lo que son, y tampoco son nadie para preocuparse. Pero estas ideas, estas barbaridades que podemos leer en los diarios digitales no son una iluminación súbita de un individuo atontado y estúpido, estas ideas se transmiten en artículos de la prensa escrita, en sermones políticos en radios, en periódicos de Internet, en televisiones. Los Jiménez Losantos, los Alfonso Ussía, los contertulios de Intereconomia, etc. Estos son los que crean estos monstruos, estos señores relativamente cultos son los que convierten al odio político a estas personas irracionales y poco civilizadas.
Si el Tea Party es un problema, no me parece menos problema este Tea Party español que tenemos en este país. Aquí no hay una población armada con armas cortas, pero sí hay tanto bestia como en otras latitudes. Que no haya muertos por odio político no nos debe hacer obviar como se está cultivando este odio y como está afectando a determinado porcentaje de la población.
Para acabar, acabaré con la misma frase de Alexander Hamilton con que acabó Alfredo Coll su entrada: “Una ciudadanía ignorante será la ruina del país y el camino hacia el despotismo más repugnante”.
El 7 de enero comenzaron las rebajas. En Valencia, además, este día era festivo por el traslado de la fiesta local de San Vicente Mártir, por lo que la afluencia al primer día de rebajas tenía pinta de ser mayor de lo normal, como así fue.
Como les pasa a mayoría de novios o maridos tuve que acompañar a mi novia ese día a hacer un cambio de un regalo de reyes y a comprar otro regalo, y por lo tanto pude observar de primera mano una cosa que siempre me ha dado pánico: El primer día de rebajas.
Os cuento alguna cosa sobre mi personalidad: Odio el consumismo, odio el comprar por comprar. Cuando cayó la RDA había una serie de políticos que, a pesar de estar a favor de los cambios democráticos, se resistían a la entrada del capitalismo del oeste a la RDA. Uno de ellos argumentó una vez: “¿Para qué necesitamos 50 tipos de cepillos de dientes diferentes? Eso es un despilfarro.”
Tengo que reconocer que cuando voy a un centro comercial pienso lo mismo que esos señores. Centenares de pantalones, de camisas, camisetas, zapatos, todos prácticamente iguales, con diferencias casi imperceptibles a una mirada no incisiva…Me agobia sobremanera ver tantas cosas iguales, tanta moda calcada, me parece un despilfarro de energías y trabajo.
Y lo curioso es que cuando voy a comprar ropa, a pesar de que no me gusta nada ir de compras, las tiendas y los centros comerciales y me supone bastante estrés, a la hora de probarme las prendas que me gustan creo que nada me sienta bien. A pesar de las millones de opciones difícilmente encuentro algo que me deje totalmente satisfecho. Últimamente le dejo la elección a mi novia y yo no hago más que de filtro sobre lo que claramente no me gusta, que suele ser bastante la verdad.
La mayor alegría que tengo cuando voy de compras es, sin duda, ver que ya he acabado. Como voy muy poco a comprar ropa cuando he acabado siento que no voy a tener que volver en mucho tiempo, algo que me alegra mucho.
El otro día cuando iba por el centro comercial y mi novia entraba por la mayoría de tiendas que veía, hubo un momento en que perdí el sentido de la orientación. Tengo que reconocer que mi sentido de la orientación no es excelente, pero tampoco es especialmente malo y cuando me guío por él no suelo equivocarme. Pero de tanta tienda al final, si me hubiesen soltado, no hubiese sabido decir donde estaba la puerta de entrada del centro.
Otra faceta de mi personalidad es que suelo “desconectar” del entorno en ciertas circunstancias. Normalmente en reuniones con muchas personas, si no me interesa de lo que están hablando, pierdo el hilo de la conversación y me pongo a pensar en mis cosas, quedando ausente. En algunas circunstancias en que no me gusta nada lo que estoy haciendo también tiendo a desconectar, y ni me fijo ni me entero de casi nada.
El otro día en medio de la vorágine de las rebajas también desconecté, siendo incapaz de analizar lo que pasaba a mi alrededor una vez decidí que no había nada que me interesase.
Francamente no puedo entender lo de las rebajas. Aglomeraciones, colas enormes, ropa por los suelos pisada, señoras maleducadas y acaparadoras… ¿Por qué va la gente al primer día de las rebajas? ¿Todo para conseguir ropa rebajada un 15 ó un 20%? Ropa que muy posiblemente no necesitan, ropa que posiblemente tampoco deseen para renovar su vestuario porque es muy probable que hayan recibido algunas prendas de regalo en navidad.
Después de la época de la navidad, que se supone que es la de mayor gasto del año, la gente se lanza a las rebajas compulsivamente. He leído por ahí que se espera que el gasto medio de persona ronde los 200 euros en la rebajas, ¡¡200 euros!! Luego nos quejamos de la cuesta de enero.
El fallecido escritor José Saramago criticaba en su libro La Caverna la sociedad consumista. En ella aplicaba la metáfora de la Caverna de Platón (la diferencia entre el mundo que vemos a través de los sentidos en contraposición con el mundo que existe y que podríamos ver a través de la razón) a los centros comerciales y la sociedad consumista, definiendo una sociedad subyugada por el consumismo sin plantearse las realidades que hay detrás de éste.
Cuando veo a la masa humana que arrasa las tiendas de los centros comerciales comprando sin sentido y sin control simplemente porque está más barato pienso hacia donde va esta sociedad enajenada por la compra y el consumo, pienso a dónde pueden ir los países si el grueso de la opinión pública tiene exclusivamente estas preocupaciones superficiales. ¿Cuántas de las personas que compraban alegremente sabrían decir algo sobre la próxima reforma de las pensiones? Me encantaría saber la respuesta.
Cuando los países entran en una espiral de crisis la economía hacen aguas por todos lados: Sube el paro, baja el consumo, aumenta el déficit, etc. Además, las circunstancias actuales económicas hacen que la inflación también suba (fundamentalmente a causa del petróleo), y la realidad económica de la zona euro lleva a que las políticas monetarias no respondan a los intereses de los países en crisis, si no más bien a los intereses de su guardián, la cancillería Alemana.
En España los problemas son varios pero uno es básico: La inmensa deuda privada de ciudadanos, empresas y bancos. Esta deuda es una losa terrible para la futura recuperación del país, pues ni va a permitir endeudarse más de forma fácil ni siquiera a quienes pueden hacerlo, y va a suponer una reducción del consumo importante que puede durar hasta que parte de esas deuda sea digerida, algo que tardará muchos años en el futuro. De hecho los que analizan los parámetros macroeconómicos dicen que el problema principal de la economía hoy es la caída del consumo.
Que el consumo caiga es algo normal, pues hemos estado consumiendo en parte a crédito, algo insostenible. Sin embargo unos niveles de consumo moderados y lógicos en función de los ingresos hay que mantenerlos, pues nuestra economía depende fundamentalmente de este consumo. No creo que debamos desconocer tampoco que, para potenciar el consumo, debe haber una política industrial importante que emplee a una parte importante de la población.
Hace un par de días entablé una discusión sobre el efecto de los impuestos en el consumo. Mi interlocutor sostenía que a menos impuestos hay más consumo, premisa que parece lógica así expuesta pero que es probablemente falsa si hacemos un análisis lógico. Esto es importante para poder dar desde los poderes públicos los empujones necesarios a la economía para que ésta no se hunda.
Antes de nada querría hacer unas cuantas consideraciones a modo de hipótesis, que me permitirán sostener mi opinión posterior:
1- Existe un nivel de consumo “base” que se compone de los productos de consumo básicos (comida, vivienda, ropa, transporte, etc.).
2- Este consumo base se va incrementando con la renta, es decir, el gasto en estos productos básicos aumenta con la renta porque se compran bienes más caros.
3- Conforme aumenta el nivel de renta personal aumenta el consumo en rentas bajas y medias.
4- En rentas medio-altas el consumo ya no es lineal con los ingresos, pues comienza a existir una parte importante de los ingresos que van a la inversión, posiblemente a modo de productos bancarios determinados o acciones.
5- En rentas altas el porcentaje de consumo respecto a la renta es menor que en los otros grupos. La inversión es importante en este grupo.
No todo el mundo sigue este esquema pero es el esquema general. Las rentas bajas y medias gastan una parte importante de sus ingresos en consumo, las bajas por necesidad de adquirir los bienes básicos, y las medias por cierta seguridad psicológica (por eso no hay tasas de ahorro altas normalmente). En rentas más altas el consumo es menor en relación con los ingresos, básicamente por la inversión. No voy a entrar en lo conveniente que es la inversión, pues es tema de otra entrada, pero por inversión se entiende tanto la productiva (en actividades económicas que generan empleo) como la no productiva (productos de ahorro que ofrecen los bancos, etc.). Además de esto hay otro punto importante: Las rentas muy altas tienden muchas veces a guardar parte de sus ingresos a países con regímenes fiscales privilegiados y a veces con secreto bancario, algo que no favorece en absoluto al país de salida de los fondos.
Cuando hablamos de los impuestos es obvio que, cara al ciudadano que los paga, esto le resta renta disponible en un primer momento. Sin embargo los impuestos no van a un saco y desaparecen, si no que se reintegran en el sistema de distintas maneras (sueldos de funcionarios públicos, servicios, subvenciones, ayudas, pensiones, etc.). De hecho los impuestos sirven para mantener el gasto del estado, y este gasto del estado redunda directamente en el consumo.
A parte de los servicios, generalmente los sueldos de funcionarios, las pensiones, las prestaciones de desempleo, las subvenciones y las ayudas van destinados en un porcentaje alto a las rentas bajas y medias, que son las rentas que mayor porcentaje de sus ingresos consumen.
Así pues el cobro de impuestos progresivos (en los que se paga en función de la renta) ayudaría y potenciaría el consumo, mientras el cobro de impuestos lineales e indirectos (como el IVA) realmente no mejoraría el consumo y posiblemente si el destino de ese dinero no es en gasto social el efecto de estos impuestos sería reducir el consumo.
De forma general podríamos decir que unos impuestos moderadamente altos potencian el consumo y el destino de esos ingresos es el que he explicado antes. Esto, por supuesto, no quita del resto de consideraciones, como por ejemplo la de no superar una cierta carga fiscal que podría desincentivar gravemente las actividades económicas.
Potenciar el consumo no es ni debe ser el único objetivo del estado. La inversión también es importante, fundamentalmente la inversión productiva, pero la orientación de esta inversión hacia actividades productivas se realiza mediante otros mecanismos legales y fiscales y, también, mediante el valor del impuesto de sociedades.
Pero en términos generales la existencia de impuestos progresivos es útil y quizá necesaria para poder mantener la demanda agregada de la economía y el consumo, un consumo del que países como en nuestro dependen fuertemente hasta que la economía se oriente de otra manera, algo que puede tardar lustros.
Francisco Álvarez-Cascos, uno de los hombres fuertes del Aznarato, ha pasado a la historia en el PP. ¿La razón? El PP de Asturias le ha vetado como candidato a las elecciones autonómicas en esa comunidad y, sintiéndose despreciado, ha decidido dimitir aduciendo insultos y falta de respeto de sus excompañeros de partido.
Pero lo interesante aquí es que parece que Álvarez-Cascos tiene la intención de presentarse a la presidencia de la comunidad autónoma bajo las siglas de otro partido, probablemente uno de nueva formación porque parece imposible que algún partido de los establecidos que no sea marginal sea capaz de aceptar a Cascos entre sus filas.
La presumible jugada de Cascos y el nuevo partido que quiere formar no es más que el síntoma de la clara ambición de gran parte de la clase política de nuestro país. Cascos no ha aceptado que su tiempo pasó, que no es hombre para esta época y para este momento, y que es difícil que una persona de su perfil gane en Asturias. A favor de las encuestas en todo el territorio, el PP necesita candidatos de perfil bajo, que no “ensucien” y que repitan como cotorras el discurso de la crisis, y no personas que representan a la derecha dura como Cascos.
Mariano Rajoy, cuando vio que la mayoría del PP asturiano no quería a Cascos, no podía más que hacer lo que ha hecho. Los votos del partido y la lógica indicaban, ambas, cual era la decisión a tomar. Supongo que Cascos habría hecho llegar a Rajoy la amenaza de crear un nuevo partido, pero aún así no cabía tomar otra decisión. Me imagino que Rajoy habrá hecho las cosas acojonado, como lo hace siempre todo, y deseando que la amenaza de Cascos no sea real, pues en ese caso podría tener aún más difícil ganar Asturias, aunque no imposible.
Esta situación me recuerda mucho a la de Camps hace unos meses. Conforme las informaciones sobre la trama Gürtel salían a la luz y se veía que lo de los trajes no era más que la punta el iceberg de una trama de corrupción mayúscula, parece que algunas personas en Génova consideraron que Camps no se debía presentar a las elecciones de 2011, no sé si Rajoy estuvo entre ellas. Sin embargo parece que Camps amenazó con montarse un nuevo partido de corte regionalista si no se le aceptaba como cabeza de lista del PP Valenciano, y eso unido a la fidelidad que tiene Camps del PP en las provincias de Valencia y Castellón (¿Quizá porque están todos en el mismo ajo? ¿Quizá saben demasiado los unos de los otros?) llevó a Rajoy, contra toda lógica y decencia, a apoyar a Camps públicamente.
Hace algo así como una semana al presidente de la diputación de Castellón, el corrupto Carlos Fabra, le fueron sobreseídos 4 delitos fiscales por estar éstos preescritos. Fabra aún tiene un delito fiscal en los tribunales, además de otros delitos por cohecho y fraude electoral, junto con el recurso de la fiscalía anticorrupción contra este archivo, pero aún así otros dirigentes del PP expresaron públicamente su alegría por este archivo, que no es ni mucho menos una exoneración de culpabilidad. Estos dirigentes no eran sólo valencianos, eran dirigentes nacionales como Aguirre o Esteban González Pons, algo verdaderamente increíble cuando estamos hablando de un individuo de esa catadura moral y que probablemente va a acabar condenado por alguno de los innumerables procesos que tiene abiertos. Pues bien, tengo la sensación de que todo este apoyo a Fabra y a los acusados por corrupción del PP valenciano tiene mucho que ver con esa amenaza de Camps de montar otro partido político, que ha llevado a que aquí en Valencia estos dirigentes puedan actual con patente de corso.
¿Por qué Rajoy no ha cedido al chantaje de Cascos y sí cedió al de Camps? Es muy sencillo. Álvarez-Cascos no podrá hacer una fuerza política poderosa en Asturias por mucho que lo intente. Igual consigue algún diputado, pero es imposible que le quite la supremacía de la derecha al PP. Las siglas PP y la capitalización del descontento con el gobierno socialista son la verdadera fuerza electoral de la derecha en Asturias, y la gente va a seguir votando a las siglas por encima del candidato. La presencia de Cascos con otro partido puede llevarles a no ganar las elecciones, pues las cosas en Asturias están bastante ajustadas, pero también es cierto que la personalidad de Cascos podía ahuyentar a mucha gente moderada.
Sin embargo el caso de Camps es totalmente diferente. El PP valenciano se ha convertido, de facto, en una fuerza regionalista y blavera*, características que ha ido agrandando desde la fagotización tácita de Unió Valenciana y la aceptación de sus más disparatadas consignas y conceptos. Camps es, en el fondo, un regionalista que defiende a los valencianos de los infinitos enemigos que nos acechan allende nuestras fronteras, bien estén en Madrid, bien en Cataluña, bien en Bruselas.
Si Camps fundase un nuevo partido y se llevase con él a gran parte de los dirigentes del PP valenciano que reinan estas tierras como caciques de otros tiempos, el PP se vería no sólo dañadísimo, sino incluso llevado a la marginalidad política. El victimismo y el chovinismo Campsista podría incluso ser más extremo en un partido regionalista, enardeciendo aún más a las idiotizadas masas que les apoyan ciegamente. Camps y sus acólitos tienen margen de pérdida, pues le sacan una veintena de puntos en las encuestas a los socialistas, así que la aventura les saldría bien. Podrían crear una nueva Unió Valenciana y salir victoriosos. Esa es la razón por la que Rajoy no tiene poder ninguno en esta tierra y los dirigentes valencianos son semidioses a los que no se les exige responsabilidad. Rajoy se podría jugar incluso su asalto a la Moncloa.
Si Cascos funda un partido me temo que fracasará, y ojo no sé si me gustaría que lo hiciese. A mi no me gusta nada Cascos, pero si una personalidad política sale de un partido grande y puede sobrevivir fuera de él pienso que quizá podría ser un empujón para muchos dirigentes socialistas o de IU que, descontentos con la situación de sus partidos, no se atreven a salir del partido que los cobija.
Por otro lado no sé si me gustaría que Camps montase otro partido. En cierta manera creo que se convertiría en un loco de grado aún mayor. De todos modos, ¿realmente podría empeorar en algo la comunidad Valenciana? Lo veo físicamente imposible, aunque nunca digas nunca…
* Se una el término Blavero de forma despectiva para hacer referencia a esa derecha regionalista y anticatalanista Valenciana que defiende que la lengua valenciana y la catalana no tienen nada que ver, que no hay relaciones históricas entre Valencia y Cataluña, el odio contra todo lo catalán y disparates similares. Se articuló en torno al partido Unió Valenciana, que fue relativamente fuerte a principios de los 90. Unió pactó con el PP y le dio el poder entre los años 91 y 99, y desde ese momento estas barbaridades fueron absorbidas por el ideario pepero valenciano, llevando a Unió a ser hoy en día un partido marginal.
Continuando la costumbre iniciada en año pasado con “Los mejores post del 2009”, este año también quiero hacer una selección sobre los escritos del 2010.
La selección la haré por orden cronológico, como el año pasado, empezando por los de enero o febrero y acabando en noviembre o diciembre.
1- El espíritu de Kennedy
La crisis económica en España ha sido un tema habitual de las entradas. Kennedy les dijo a los americanos que no pensasen qué podía hacer su país por ellos, si no ellos por su país. Los españoles, dedicados a buscar chivos expiatorios y culpables de la crisis, deberían hacer un ejercicio de introspección, analizar en lo que se han equivocado y, eventualmente, hacer planteamientos positivos para salir de la crisis con un compromiso como el de la frase de Kennedy.
2- ¿Flexiseguridad, flexiprecariedad o Flexinmovilismo?
Durante unos meses se estuvo hablando de implantar ciertas reformas en el mercado de trabajo español siguiendo el modelo de la Flexiseguridad que existe en los países nórdicos de Europa. Yo me he posicionado a favor de reformas de este estilo, y en este escrito indiqué como cada uno de los actores implicados en el diálogo social parecía ver la flexiseguridad sólo en el ámbito que les convenía, algo que llevaba al fracaso que, al final, se produjo. La reforma laboral no fue “flexisecuritaria” en absoluto, si no pura recesión de derechos sociales sin nada a cambio.
3- El valor de la igualdad
En este escrito analicé el coeficiente gini (que indica la igualdad de renta de un país) y cómo los países de mayor calidad de vida suelen tener gini’s más bajos. La igualdad económica es, por tanto, un factor importante que se debe intentar mejorar para tener una sociedad mejor.
4- Religión y Budismo
Los principios del Budismo son desconocidos para la mayoría de occidentales, que tenemos unas nociones bastante equivocadas sobre esta filosofía. En un texto con una temática un poco distinta a la que es habitual en este blog, hablé del Budismo y de sus principios, generándose un debate muy interesante.
5- Xenofobia, antixenofobia y lo políticamente correcto
Escribir este artículo no era fácil para una persona de mis ideas, y sabía que sería fuente de críticas. En él critico las posiciones de gran parte de la izquierda oficial sobre la inmigración, cuya problemática evitan en base a que no hay que fomentar el racismo o directamente niegan. Recibí alguna crítica por parte de comentaristas por mi “dureza” en temas migratorios. No siempre se puede esperar los aplausos del respetable.
6- El fin de la soberanía; El horizonte europeo
Las reformas económicas impulsadas por el gobierno español a petición de la UE y de distintos organismos internacionales demuestran que, en materia económica, España, al igual que otros países, ha perdido su soberanía.
En este texto traté esa realidad, y hasta qué punto el estado-nación parece haber quedado obsoleto. Y en este contexto propuse un nuevo horizonte político que mirase a una unión política europea, no sólo económica.
7- Reflexiones sobre UPyD
UPyD es un partido que sólo se conoce por su líder, Rosa Díez, y por sus intervenciones públicas, generalmente bastante criticables. Pero navegando por la red me encontré mucha gente de UPyD que defiende planteamientos laicos y socialdemócratas, como el diputado de UPyD en el parlamente vasco Gorka Maneiro. En base a lo que leí escribí una serie de reflexiones sobre este partido.
8- De empresario a precario
En esta entrada escribí sobre un amigo, antiguo empresario del sector de la madera, que acabó en una situación económica muy difícil por culpa de la deslocalización y la desaparición de muchos sectores productivos de nuestro país. La historia de mi amigo es como tantas otras en este país, historias que nos dicen hacia donde camina el país y cuales son nuestros fantasmas.
Por cierto, una noticia muy triste que me acaba de llegar hoy. Mi amigo está, de nuevo, en el paro.
9- Un futuro socio-económico peligroso I, II y III
Una trilogía de escritos muy interesantes sobre el futuro que nos espera, que no parece precisamente alentador en términos socio-económicos. En el primero de ellos analicé la obra del sociólogo alemán Ulrich Beck “la sociedad del riesgo”. En el segundo hablé sobre la obra del intelectual y político francés Jacques Attali “Breve historia del futuro”, y el tercero es un escrito sobre conclusiones. Cambiar este futuro depende de las acciones políticas y sociales que hagamos en la época actual.
10- Populismo político, integrismo ciudadano
La militancia en posiciones integristas, el odio al otro, la demagogia política, la falta de conocimientos político-económicos...Todas estas realidades son muy problemáticas para poder tener una democracia eficaz y avanzada. En base a varias historias personales y a algún análisis político, hice un resumen de la realidad social de este país, que la verdad no salió muy bien parado.
La verdad es que 10 post se quedan cortos para hacer un buen resumen de un año. Además todos los escritos, excepto el del budismo, hablan de problemas político-económicos. Me he quedado con ganas de introducir algún artículo histórico, que este año hubiese, sin duda ninguna, los dos escritos sobre el expresidentes republicano Manuel Azaña (I y II); y alguno de temática valenciana, siendo el mejor, en mi opinión, Censura a la Valenciana (II). Valgan ambos como textos suplentes en esta “élite”.
Cuando he releído todos los textos que he expuesto aquí me he quedado con una sensación muy positiva. Creo que todos son textos bastante buenos, que tratan muchísimas temáticas interesantes y que se adentran en reflexiones que no son habituales en los medios de comunicación de masas. En el fondo este resumen simboliza un año de esfuerzos, de muchas horas gastadas en escribir y transmitir por pura pasión y compromiso, sin recibir ni un mísero céntimo a cambio. Un esfuerzo altruista, bueno en parte altruista porque tampoco podemos negar ni obviar que los que escribimos sí tenemos una recompensa y un deseo un poco egoísta, que es ver como nuestros textos son valorados y alabados por lectores, anónimos o no.
Todos los escritos están “linkados” con el texto, sólo tenéis que clickar en el subrayado azul. Y ahora la pregunta del millón: ¿Cuál os gustó más?
Hace unos días leí esta noticia en el diario EL PAÍS, que explica el caso de unos padres que educaban a sus hijos en su casa, el llamado homeschooling, y a los que el tribunal constitucional les ha prohibido que sigan haciéndolo, aduciendo que en España la escolarización es obligatoria y que no puede ser sustituida por enseñanzas en el domicilio familiar.
La sentencia puede parecer lógica y mucha gente pensará que la educación de los niños será generalmente más completa en la escuela que en casa, pero el matiz viene ahora. Los padres aseguran que sus hijos hablan 5 idiomas y tiene formación musical, además de asegurar que reciben clases de matemáticas, ciencias, lengua, etc.
En principio, y si los padres han sido sinceros, podemos decir que estos niños tienen un nivel de conocimientos bastante mayor que los niños de su edad. Por lo tanto, y asumiendo siempre que el hecho es real, estos niños estarían recibiendo unos conocimientos superiores a los que se reciben en un colegio.
Una última idea. El homeschooling es legal, con mas o menos controles por parte de las autoridades educativas, en la mayoría de países de nuestro entorno, tan sólo es expresamente ilegal en Alemania.
Yo siempre he sido opuesto al homeschooling, pero viendo casos como estos tengo una mínima duda si debería ser aceptado en algunos casos. En España sólo es aceptable si el niño está enfermo, o en casos muy excepcionales en que las circunstancias no permitan la escolarización, pero, ¿Sería aceptable en un caso como este?
Contra el homeschooling podemos esgrimir multitud de argumentaciones. La primera y más importante para mi es que la posibilidad de ser educado en el hogar sería aprovechada por multitud de sectas que quieren permanecer ajenas a la sociedad para tener a sus hijos alejados del mundo y recluidos dentro de sus creencias y costumbres. Los niños no son propiedad de los padres, y aceptar que a un menor, que no tiene capacidad de decisión “legal”, puede ser aislado del mundo y dogmatizado por las creencias de sus padres sería entrar en un peligroso camino. También tendríamos que tener en cuenta que esto podría ser aprovechado para caer en el absentismo escolar, algo contra lo que las leyes educativas españolas han luchado mucho, fundamentalmente por la existencia en el país de una gran comunidad gitana. ¿Y si una familia gitana justifica que sus hijas no van a clase porque les están dando homeschooling? Parece cachondeo, pero no lo sería si hablásemos de tolerancia y poco control sobre estas prácticas.
Pero posiblemente hay todavía una razón más poderosa. Los conocimientos pueden ser adquiridos en la escuela o en casa en caso de que tengas una educación y unos educadores adecuados, sin embargo hay habilidades y aptitudes que no se aprenden en los libros y que luego son necesarias para la vida adulta. El trabajo en equipo y la infinidad de relaciones sociales que se dan en una escuela no se pueden dar en una educación casera, y estas habilidades sociales son fundamentales para una buena educación. Hay trabajos que no requieren de trabajo en equipo, pero son una minoría. La mayoría de gente trabaja en equipos de trabajo, tiene jefes o empleados, forma parte de un equipo multidisciplinar en el que aparecen los conflictos y las negociaciones entre personas, ¿Cómo se gestionaría una persona que ha sido educada en el hogar? ¿Tendría las habilidades necesarias? Corremos el peligro de crear niños sobreprotegidos, antisociales y solitarios que luego no sabrían desenvolverse en la vida real, por mucho que hablasen 5 idiomas.
Hay más argumentos contrarios. Un homeschooling de calidad sólo se lo pueden permitir familias pudientes, pues o es necesario la contratación de un instructor o es necesario que uno de los progenitores, que debe tener conocimientos y capacidades pedagógicas suficientes, se mantenga en el hogar a todas horas pendiente de la educación de sus hijos. Podríamos caer en un elitismo peligroso.
Los defensores del homeschooling también tienen argumentos a favor del mismo. Antes he dicho que los padres no son propietarios de los hijos y no tienen derecho a hacer lo que les de la gana con ellos pero, ¿Lo tiene el estado? ¿Puede el estado marcar la educación de los niños mientras impedimos que lo hagan los padres? Este conflicto está bastante resuelto en las sociedades occidentales, donde existen multitud de posibilidades educativas para los niños y los padres pueden elegir, si su economía se lo permite, entre ellas. Sin embargo como idea, como concepto es debate filosófico es interesante, ¿Hasta que punto es aceptable y/o conveniente crear ciudadanos iguales y con las mimas capacidades y conocimientos?
Por otro lado en un casco como este los padres argumentan que los niños, que parece que son brillantes gracias a una educación posiblemente muy exigente y buena, van a recibir en la escuela una educación mucho peor que la que reciben en casa. Escolarizarlos a la fuerza, sostienen, es empeorar su educación, y la verdad es que esos niños no aprenderían 5 idiomas jamás en una escuela, pública o privada. Aunque complementasen su educación en casa, ya hablaríamos de una vida infantil dedicada exclusivamente al estudio, con niños que se aburrirían en clase y no aprenderían nada, etc. No parece, pues, muy razonable.
Respecto a la no sociabilidad de los niños existen asociaciones de homeschooling que hacen reuniones, organizan visitas culturales, etc. Donde estos niños se juntan con otros que hacen homeschooling como ellos. La verdad es que sólo tendrán una visión muy parcial de la sociedad, pues sólo se juntarán con niños como ellos, posiblemente de clase alta y con unas vivencias parecidas. No conocerán niños diferentes a ellos, de otras culturas y niveles socioeconómicos, aunque bueno no será muy diferente a lo que pasa en algunos colegios elitistas.
Aceptar el homeschooling con alegría y como práctica habitual sería muy peligroso, pero no sé si debería estar prohibido en todos los casos. En Francia las autoridades educativas son muy estrictas con los padres que optan por el homeschooling y los controles son bastantes, por ejemplo.
En un caso como el de esta familia, si esos niños pasasen exámenes trimestrales, por ejemplo, ¿No se podría ser más flexible en estas situaciones? ¿No podrían recoger en las leyes excepcionalidades como estas? De todos modos existirían problemas, ¿Y que hacemos con quienes se quieran acoger a este sistema por cuestiones sectarias? ¿Quién será el encargado de aceptar o negar las solicitudes?
Un análisis profundo sobre el homeschooling será lo que nos indique, más allá de ideologías o dogmatismos, en qué casos podría ser aceptado y qué controles habría que seguir, o bien si es mejor seguir con un sistema como el actual, donde ésta práctica es alegal.
ZP, NO NOS FALLES...
El día 14 de Marzo de 2004, una vez conocidos los resultados electorales que daban la victoria al PSOE, hubo una pequeña y contenida celebración en las afueras de la sede del PSOE en el Madrid aún de luto por los ataques terroristas. Muchos jóvenes le gritaron al futuro presidente del gobierno “Zapatero, no nos falles”, a lo que él respondió “No os fallaré”…Nunca ha habido un mejor momento para decir, simplemente, lo intentaré.
En aquellos días yo tenía 22 años y estaba a punto de acabar mi carrera de químicas. En los años anteriores, y sobre todo desde la llegada del euro en España se había vivido un aumento del coste de la vida, que contrastaba muchísimo con los salarios bastante precarios que cobraban las personas que entraban al mercado laboral, con esa palabra que empezaba a hacerse famosa entonces: mileurismo.
Dentro del aumento del coste de la vida había una partida que era la que realmente hacía escandalosa la subida, esta era la vivienda. No recuerdo las cifras exactas pero casi podría asegurar que desde 1998 hasta 2004 el precio de la vivienda más o menos se duplicó, mientras los salarios crecían en torno al IPC, que acumulado no sería más de un 15%. Los alquileres subían a la par del precio de la vivienda en propiedad, gracias a este mercado de vivienda descompensado que tenemos, con 9 de cada 10 viviendas en propiedad. Los jóvenes veíamos como una compra de casa se nos volvía imposible con nuestros sueldos, y un alquiler se volvía un coste demasiado alto proporcionalmente a nuestros ingresos. La vivienda se había convertido en un artículo de lujo, mientras nuestros padres nos contaban que cuando ellos eran jóvenes se compraron su primera vivienda con los ahorros de dos o tres años, sin necesidad de préstamos.
Además de esto por mis estudios parecía que una salida laboral muy probable para nosotros era la investigación. Pero la investigación en España era algo sumamente precario, a base de becas miserables con las que ni siquiera cotizabas a la Seguridad social. Algunos de mis compañeros aspiraban a irse fuera de España, a la potentísima industria química alemana, o a Francia. Estoy seguro que muchos otros universitarios de carreras científicas y técnicas lo veían entonces como nosotros.
Los jóvenes observábamos al gobierno Aznar como un gobierno despreocupado por la juventud. La prosperidad de España se construía para la generación anterior a la nuestra y se daban síntomas claros de que nuestra vida sería peor que la de nuestros padres mientras a nadie en el gobierno parecía importarle.
Zapatero, en cambio, era un hombre de una generación más reciente. Cuando ganó las primarias recuerdo que no era de mis candidatos favoritos (prefería antes que a él a la guerrista Matilde Fernández, e incluso a Rosa Díez. Sólo le prefería sobre Bono), sin embargo cuando salió elegido recuerdo leer una amplia entrevista en EL PAÍS. Ahí Zapatero se mostró como un hombre de ideas muy republicanas, alejado del Felipismo y de los peores tiempos del PSOE, con una sensibilidad social que contrastaba con la del presidente del gobierno. Creí ver en esa entrevista, y en los años anteriores a su llegada a la presidencia, que Zapatero era un hombre verdaderamente izquierdista y no iba a caer en esa deriva conservadora en la que cayeron los últimos gobiernos de Felipe González. Un embajador de EE.UU dijo que el gobierno Zapatero era el más izquierdista que había tenido España desde la II república. Esa apreciación, que el embajador creía por sus prejuicios, era también lo que pensaba yo antes de que Zapatero formase gobierno, más que por mis prejuicios por cierta visión utópica y juvenil.
Recuerdo que el día siguiente a las elecciones, el 15 de Marzo, comenzaban las fallas en Valencia. En Fallas se trabaja hasta el día 18 ó 19, y recuerdo ir al centro de investigación ese día 15. Las caras eran de satisfacción general, sobre todo entre los jóvenes investigadores (recuerdo una chica llamada Ana que me contó que sacaron la botella de Champán para celebrarlo) pero también en los más veteranos. El jefe de departamento era amigo de Joan Ribó, presidente en ese momento de IU en la comunidad Valenciana, y la hija de Ribó, de hecho, hacía el doctorado allí. El ambiente era, pues, bastante izquierdista.
También casi todos mis amigos estaban contentos, pues éramos mayoritariamente de izquierdas. Recuerdo cantar y gritar “ZP,ZP” cuando veíamos a alguno de nuestros amigos que eran del PP (Recuerdo ahora a Jesús, comentarista habitual), ante sus indisimuladas caras de cabreo, sobre todo al sonar una canción muy famosa de Carlinhos Brown que daba juego para la rima.
Hoy en día, si viajase al pasado, me daría vergüenza verme cantando “ZP,ZP” y me pegaría una colleja a mi mismo por iluso, pero bueno cada momento tiene sus cosas y en aquel había esperanza por un futuro mejor para los jóvenes.
La primera medida del gobierno Zapatero fue la retirada fugaz de Irak, de la que dio orden en el primer consejo de ministros. Recuerdo enterarme de la noticia al comprar la prensa en el viaje de vuelta de Tenerife, que era el viaje fin de carrera que hice. En aquel momento me pareció una decisión acertada y muy valiente, y pensé que su rapidez era para evitar presiones posteriores de los EEUU. Por fin podíamos ver como la voluntad popular se cumplía, y eliminamos de golpe aquel patético servilismo ante la administración Bush, producto únicamente de la megalomanía del expresidente Aznar, que para adquirir relevancia internacional había convertido a su país casi en un estado satélite. Los presidentes que llegan a sus últimos años y saben que no van a repetir son muy extraños. Generalmente les da por intentar arreglar el mundo y se vuelcan exclusivamente en política exterior, sin embargo al nuestro le dio por la misma vía pero por intenciones egoístas y megalomaniacas.
Realmente esta soberanía nacional recobrada fue un espejismo. Con el paso de los años y, sobre todo, gracias a las filtraciones de wikileaks, sabemos como a partir de ese momento el valiente gobierno de España se convirtió en un pelota redomado cada vez que uno de sus miembros veía a un dirigente norteamericano. Desde 2004 hemos ido arrastrándonos patéticamente paga ganar la simpatía de los EEUU, cuya diplomacia vio un filón en nuestro indisimulado arrastre y se dio cuenta que con la estrategia del palo y la zanahoria convertía al gobierno Español en un juguete en sus manos. Cada acción mínimamente incómoda para los EEUU se convertía en un agravio, que generaba 5 bajadas de pantalones posteriores ante sus intereses.
Se ha sabido, por ejemplo, el conocimiento del gobierno Español sobre los vuelos de la CIA, como se ha querido compensar la retirada de Irak con una sobreactuación en la misión en Afganistán y como el gobierno Español ha maniobrado para que el caso del cámara de Tele 5 muerto en Irak, José Couso, no cayese en manos de Garzón y cómo intentó por todos los medios que se cerrase el caso. Todas estas actuaciones son lamentables e impropias de un gobierno serio, fuerte y con orgullo patriótico. No ha sido por megalomanía, pero estas acciones han sido igual de serviles que las del gobierno Aznar. Tanto hablar del eje Franco-Alemán para caer, otra vez, en lo mismo.
Las esperanzas depositadas en materia económica y social no han tenido mejores resultados que la política exterior. Los que esperábamos que el nuevo ministerio de la vivienda sirviese para algo no podemos tener mayor decepción hoy. Los precios de la vivienda siguieron subiendo de la misma manera durante el gobierno de Zapatero, sin que nadie hiciese nada por evitarlo. Sé que era difícil matar a la gallina de los huevos de oro mientras vivía, pero el sobredimensionamiento de los precios de los activos inmobiliarios y el sobreendeudamiento privado presagiaban una catástrofe. Y esa catástrofe ha sido común a otros muchos países, es verdad, y este gobierno no es culpable de su génesis, pero los jóvenes no votamos a Zapatero para que dejase campar a las fuerzas de la especulación inmobiliaria a sus anchas. El dejar hacer ha sido la política económica de este gobierno, puro seguidísimo de la del gobierno anterior.
El crecimiento económico de los años del boom tampoco se usó para nada productivo, ni para usos sociales. Quizá lo único destacable fue el aumento de las pensiones mínimas, que subieron bastante hasta la crisis presente. Pero comparado con el crecimiento económico estas subidas no son nada. El aumento de recursos del estado se usó en bajar los impuestos, como siempre, y en no actuar sobre despilfarros existentes sobre la administración del estado. Nada de política de desarrollo ni de investigación, nada de política industrial. Cuando la construcción acabó y el paro subió, el superávit se convirtió de la noche a la mañana en déficit, y es cuando hemos visto la parálisis de la década anterior y los errores de la política de los últimos 15 años.
En materia de relaciones iglesia-estado tampoco hemos visto nada relevante. La aprobación del matrimonio homosexual fue una apuesta valiente, producto del primer impulso reformista del gobierno. Pero a partir de ahí llegó la parálisis y el asustarse de todo. La reforma de la financiación de la iglesia se hizo con tanto cuidado que, al final, a lo único que llevó es a que la iglesia aumentase su recaudación. Lo último del gobierno es que paraliza la ley de libertad religiosa, que ya de por sí iba a ser otro pastel blandito, pero que por lo menos suponía un avance. Cuando un gobierno está destinado a perder las elecciones como lo está este es el momento de tomar medidas que pueden suponerte problemas. ZP nos vendió que era muy aconfesional y muy laico, y al final ha hecho lo mismo que el gobierno de González, es decir, que se apañe la generación posterior y a mi que no me den problemas.
Hoy ya nadie cree en Zapatero. La derecha que nunca ha creído en él le ataca a favor de viento, muchas veces con argumentos estrafalarios. La izquierda esperanzada en su momento se ha decepcionado con él, pues ha demostrado que no es más que la cara de la misma moneda que teníamos antes. Incluso los suyos le tienen por un presidente amortizado.
Yo pasé de la esperanza del 2004, la amable y comprensiva indiferencia de 2006 (cuando ya estaba claro que las esperanzas del primer momento no se iban a cumplir), la pena del 2008 hasta la franca frustración de 2010.
No me puedo conformar con tener la cara amable de una misma política como dirigente de nuestro país, y tener suficiente con una mera cosmética personal. La aceptación de este principio implica vaciar la democracia de contenido real, implica que no hay más que una política posible, que estamos condenados a unos determinados modos y contenidos políticos. La aceptación de esto implica que vivimos en una gran mentira, que realmente no hemos avanzado nada respecto al sistema turnista del siglo XIX.
En mi opinión el sistema político español está en metástasis. No lo está solo el sistema político español, lo está también la socialdemocracia establecida entera. Pero este es un tema para otros artículos.
EL 11-M
Quería hacer un artículo contando mis sensaciones allá por marzo del 2004, cuando el señor Zapatero ganó las elecciones y se convirtió en presidente del gobierno. La intención del artículo era mostrar la relativa esperanza que teníamos jóvenes como yo en aquel momento y cómo la realidad posterior nos ha decepcionado y frustrado nuestras esperanzas. Sin embargo en cuanto me he puesto a recordar me ha parecido que mi artículo debía empezar un poco antes del día de las elecciones, para ser exacto tres días antes, en 11 de Marzo de 2004.
No quiero polemizar sobre el 11-M, del que creo que ya no hay polémica y que todos los intentos de crearla se han apagado con el tiempo por disparatados, mi única intención es contar una historia completa. Este primer artículo versará sobre el 11-M y los días posteriores, y en el siguiente hablaré más sobre Zapatero como esperanza frustrada.
El 11 de Marzo de 2004 me levanté sobre las 7.30 de la mañana. En aquel momento tenía 22 años y estaba haciendo prácticas de fin de carrera en un centro de investigaciones agronómicas, colaborando con una doctoranda en un proyecto de investigación.
No escuché la radio por la mañana ese día como es habitual en mí, debía llevar en el coche algún disco de música, pues me acababa de comprar un reproductor de MP3 de esos de marca desconocida que venden en las grandes cadenas de electrodomésticos. Cuando llegué al centro me dijo la chica a la que ayudaba, “¿Te has enterado de lo que ha pasado”?, “No, ¿Qué ha pasado?”, “Ha habido un gran atentado en Atocha, dicen que hay decenas de muertos, que parece Irak con los cuerpos descuartizados por ahí. Ha sido la ETA”.
Me quedé muy extrañado, la ETA haciendo un atentado con decenas de muertos. No era su estilo hacer algo tan masivo, y parecía rarísimo que hiciesen algo así a no ser que no hubiesen podido avisar a tiempo. Por lo que decían parecía que ETA no había reivindicado, ni había avisado. Todo muy raro, aunque era primera hora de la mañana y la información aún era confusa.
El ministro del interior, Ángel Acebes, salió rápidamente a hablar condenando a los “miserables” de ETA. Si lo dice Acebes, pensé, será porque tiene información relevante. Me parecía todo muy raro, pero en principio creí al ministro.
Me puse a hacer mi trabajo, que creo que era análisis de nitratos o amonio en unas 200 muestras que preparaba todos los meses con una máquina que parecía venida de la URSS. Sobre medio día salió un compañero de su despacho: “Otegui ha dicho que ETA no ha sido, que esto debe haber sido cosa del terrorismo islámico”. Esto cambiaba radicalmente las cosas. ETA no mata a alguien y después dice que no lo ha hecho, pues el objetivo de cualquier grupo terrorista es causar terror pero dejando claro que lo han hecho ellos. Otegui tenía información de primera mano, y si salía a decir eso parecía imposible que lo hiciese sin información. Además era coherente con la naturaleza del atentado.
El ministro Acebes seguía insistiendo en ETA, pero mi primera impresión de creerle cambió radicalmente. Para poder hacer este cambio de opinión me hice una pregunta muy simple: ¿Sería capaz el gobierno de mentir con 200 muertos en un atentado, simplemente porque beneficie a sus intereses electorales? Pensé un poco, y decidí que ese gobierno era capaz de eso. Así pues, acepté que el gobierno probablemente no decía la verdad.
Creo que es importante recordar qué significaba un ataque terrorista de uno u otro grupo. Un ataque de ETA era un golpe para Zapatero, pues durante toda la campaña electoral el PP había tejido una especie de relación de relaciones entre el PSOE y ETA, que estaban conectadas a través de ERC (que gobernaba con el PSOE en Cataluña) cuyo líder, Josep Lluís Carod Rovira (que no José Luís) se había entrevistado con ETA en la francesa y catalanoparlante localidad de Perpinyà. En cambio un ataque del terrorismo islámico podría parecer una represalia por la participación en la guerra de Irak y, además, dejaba en evidencia al gobierno ya que en un ataque terrorista a la casa de España de Marruecos en 2003 Aznar había dicho que eso no tenía nada que ver con España, que era una institución privada, y que no se debía de temer por la seguridad del país, y que nada tenía que ver con la participación en Irak.
Cuando llegué a casa le comenté a mi madre que estaba casi convencido que no había sido ETA y que el gobierno mentía. Mi madre reaccionó violentamente, teniendo una discusión de tono muy elevado debido al calor del momento, ya que ella veía como una herejía mis palabras. Esta sensación de ser un hereje y un mal Español si discrepabas de lo que decía el gobierno era muy típica en esos últimos años del gobierno Aznar, y lamentablemente inundaba en momentos de excitación incluso a personas nada afines a ese gobierno como mi madre. En cambio tengo que decir que mi padre me apoyó, el único ese jueves.
Por la tarde me llamó mi amigo David: “Te llamo para comentar la jugada”. La jugada era el atentado, como intuiréis. También discutí bastante fuertemente con David, por las mismas razones. Me pareció terrible como en aquel momento la lógica se sumergió bajo la doctrina oficial, y como incluso personas no afines al gobierno te veían como una especie de loco o de antipatriota por decir lo que pensabas, que por otro lado era lo que indicaba la razón.
Pero esa noche todo cambió. En mi casa escuchábamos la cadena SER, casi la única que ejercía entonces oposición franca al gobierno Aznar, y esos días estuvimos muy pegados a la radio en búsqueda de información alternativa a la del gobierno. Esta radio anunció un comunicado de un grupo islamista en Internet haciéndose responsable del atentado. Podía no ser auténtico, pero la noticia que cambió totalmente las cosas fue el descubrimiento de una furgoneta con unas cintas coránicas, en la que supuestamente iban los terroristas. Ahora sí que parecía estar claro, como entendió toda la prensa internacional de la que nos enteramos también a través de la radio, pues en las televisiones oficiales y cercanas al PP esa información no salía. Me fui a la cama con la convicción de que mis impresiones habían sido correctas, y con cierta satisfacción por esa misma razón, en contra del seguidísmo general de la población.
No recuerdo muy bien nada relevante del trabajo del viernes 12, aunque si recuerdo que las tres banderas oficiales que presidían el centro de investigación, la Valenciana, la Española y la de la UE, estaban izadas a media asta. Por la tarde me volvió a llamar David, que pretendía que fuésemos a la manifestación de repulsa de los atentados terroristas que estaba convocada en Valencia.
Le dije que no, que era absurdo manifestarse contra un grupo terrorista que le da igual lo que tu opines, que las manifestaciones contra atentados terroristas era algo absurdo producto del interés político de algunos por capitalizar el rechazo, que era una costumbre española que no tenía ningún sentido. Plantear esto en ese momento era también una osadía perversa, que te ponía de nuevo ante la acusación de antiespañol o amigo de los terroristas, pero después de acertar el día anterior me sentía con fuerzas para romper dogmas.
David, que ya en ese momento aceptaba que no había sido ETA y que tenía razón en jueves, me insistió mucho. Finalmente cedí, dejando claro que no me gustaban esas cosas, pero también la verdad tenía curiosidad por ver el ánimo de la gente, y también de ver a Jordi, un amigo de David que era hijo de un concejal del PP y, por tanto, afín a ese partido.
La manifestación fue un poco rara. Mucho respeto, pero se percibía en el ambiente dos ideas enfrentadas. Había quienes aún pensaban que era ETA, siguiendo lo que el gobierno quería que creyesen, y otros estaban convencidos de la autoría islamista. Se veía esto en las pancartas y en los comentarios de la gente con sus acompañantes, aunque no vi discusiones entre “grupos”. Jordi, por supuesto, todavía pensaba que había sido ETA, pero se le veía sin convicción e intentando evitar el problema de la autoría.
El sábado los acontecimientos se dispararon. Por la tarde la policía informó de la detención de 3 marroquíes y dos indios en relación con los atentados del jueves. Este hecho, y la cerrazón de los miembros del gobierno que intentaban negar las evidencias, provocaron una jornada de reflexión convulsa.
Hubo concentraciones en las sedes del PP para exigir al gobierno que dijese la verdad, hubo caceroladas cada hora, algo que mi padre y yo sí seguimos. La patética comparecencia de Rajoy, que le hizo más daño que beneficio, y la calculada de Rubalcaba, fueron anomalías dentro de una jornada de reflexión, jornada que tampoco parece que tenga mucho sentido mantener. La cadena SER y la TV3 catalana fueron las fuentes de información para mi en aquel momento.
Esa noche salí de fiesta con unos amigos. Al recoger a uno en su casa me dijo “Esto ha sido un escándalo. Va a ganar el PSOE”. En aquel momento le dije que lamentablemente no iba a ser así, que cualquier ataque terrorista produce dos reacciones fundamentales: La de apoyar al gobierno, por un lado, y la de virar las simpatías hacia el partido más “duro” del espectro político, normalmente el más derechista. En ambos casos el PP era el beneficiado, así que le dije a mi amigo que el PP iba a ganar. El insistió en la actitud del gobierno, pero yo desconfiaba de que realmente eso fuese a cambiar el voto. Quien quería estar informado lo estaba, pero incluso en aquel momento quien no quería estarlo podía perfectamente volcarse en medios que seguían hablando de ETA. Por mucho que las detenciones hubiesen evidenciado que el gobierno no decía la verdad, un voto no se cambia de la noche a la mañana.
Finalmente yo me equivoqué y mi amigo tuvo razón. Demasiado técnica y estudiada mi argumentación, y basada además en situaciones en otros países “normales”, pues en ninguno de ellos el gobierno había engañado a sus ciudadanos. Creo que lo que pasó en España fue una anomalía histórica, provocada por la actitud anormal de un gobierno de un país democrático. El PP perdió unas elecciones que tenía ganadas por su propia actitud. Con una actitud más honesta hubiesen ganado las elecciones, pero quisieron lanzar ETA a la cabeza del PSOE antes de tiempo, y cuando vieron que la habían “cagado” quisieron mantener la desinformación hasta el día de las elecciones, para que no se volviese contra ellos.
Una época del “conmigo o contra mi”, de un gobierno que tenía la verdad absoluta siempre, de un gobierno patéticamente servil con potencias extranjeras y extraordinariamente agresivo verbalmente contra quienes le criticasen algo internamente. El Aznarato, que le han llamado muchos autores, parecía víctima de sus excesos. La historia le había dado su merecido de forma casi mágica, y bastante cruel para ellos aunque justa en mi opinión.
Empezaba una nueva era, con el gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero, una persona radicalmente distinta al expresidente saliente. Pero esto lo cuento el próximo día.